El proyecto de los héroes más populares del anime vuelve a despegar en Netflix tras años de silencio
El salto al live-action
La dirección seguirá en manos de Shinsuke Sato, cineasta japonés que ya demostró soltura con las adaptaciones en Bleach. Su fichaje fue una de las pocas certezas en medio de tantos rumores, y su permanencia en el proyecto da un aire de continuidad que los fans agradecerán.
La premisa no necesita mucha presentación para quienes aman el anime: Izuku Midoriya, un joven sin poderes en un mundo lleno de “quirks”, recibe de su ídolo All Might la chispa que cambiará su destino. A partir de ahí, entran en juego entrenamientos, amistades, rivales y una buena dosis de villanos dispuestos a poner a prueba cada avance del protagonista.
Un anime que se despide y un futuro en el cine
Este movimiento no ocurre en solitario: Hollywood parece haber retomado su obsesión con adaptar anime. A la vuelta de la esquina están proyectos como Naruto, bajo la dirección de Destin Daniel Cretton, o la versión live-action de Solo Leveling, también en manos de Netflix. En contraste, otras producciones como la eterna Akira de Warner Bros. han acabado en el cajón tras perder sus derechos de adaptación.
Un reto con sombras y expectativas
No es casualidad que se haya escogido a un guionista ligado a Wonder Woman, un filme que supo equilibrar acción, emoción y un trasfondo mitológico. La clave será trasladar esa sensibilidad a un universo donde la diversidad de poderes y personajes es tan amplia que el riesgo de quedarse en lo superficial es enorme.
Lo que pueden esperar los fans
Además, la despedida del anime este mismo año puede convertirse en un motor para que los seguidores mantengan viva la llama en los cines. La película live-action se enfrenta, por tanto, a un desafío doble: honrar el legado de Horikoshi y convencer a un público que ya conoce de memoria cada giro de la historia.


