En cuanto al formato, se sabe que los capítulos tendrán una duración variable: desde poco más de 20 minutos hasta un máximo de 40, algo poco habitual en el estudio pero que permitirá jugar con el tono satírico que buscan sus creadores, Destin Daniel Cretton y Andrew Guest.
Lejos de la acción desbordada, Wonder Man se presenta como una mezcla de comedia ácida y sátira sobre la industria cinematográfica. Los responsables han citado como referentes series como Barry, Silicon Valley o Dave, lo que apunta a un tono muy diferente al del resto de producciones de Marvel.
La dirección recaerá en Stella Meghie (The Photograph), mientras que Cretton —que además ha sido confirmado como director de Spider-Man 4— se encargará de los dos primeros episodios. Andrew Guest, con experiencia en comedias como Brooklyn Nine-Nine y Community, ejercerá como showrunner y guionista principal.
La apuesta de Marvel con Wonder Man parece clara: ofrecer una visión fresca y distinta, más centrada en la sátira y el retrato de Los Ángeles y menos en la épica superheroica. Falta por ver si la ausencia de cameos será un punto negativo para algunos o una señal de confianza en la fuerza de la propia historia.
El héroe más peculiar de Marvel llega a la pantalla
A diferencia de otros personajes más conocidos como Iron Man o Thor, Wonder Man siempre ha ocupado un segundo plano en el imaginario popular. Por eso, su salto al streaming supone una oportunidad para redescubrirlo y darle mayor protagonismo. Si Marvel logra equilibrar la sátira con el respeto al material original, podría convertir a Simon Williams en la próxima gran revelación del UCM.
Con el estreno fijado para diciembre, el primer tráiler completo debería llegar en las próximas semanas. Entonces podremos comprobar si la mezcla de sátira, superhéroes y crítica a Hollywood logra enganchar a los fans, incluso sin cameos de lujo.