El proyecto busca capturar la esencia del juego mientras deja atrás años de desarrollo estancado
Durante más de una década, el sueño de ver una película de Call of Duty parecía destinado a quedarse atrapado en el limbo de Hollywood. Sin embargo, Paramount y Activision han decidido rescatarlo del olvido con un fichaje doblemente explosivo: Taylor Sheridan (Yellowstone, Sicario) y Peter Berg (Hancock, Lone Survivor). Ambos trabajarán codo con codo como guionistas y productores, con Berg además en la dirección.
El proyecto promete ser una superproducción de acción militar “diseñada para emocionar a su gigantesca base de fans global y al mismo tiempo expandir la franquicia hacia nuevas audiencias”, según detalla el comunicado oficial. Sheridan y Berg ya colaboraron con éxito en el pasado en películas como Comanchería (Hell or High Water) o Wind River, por lo que su reencuentro despierta expectativas entre los seguidores del género bélico.
La película que escapó del infierno del desarrollo
Pocas sagas de videojuegos han tenido una trayectoria tan cinematográfica como Call of Duty, pero paradójicamente, su salto al cine ha sido un camino lleno de obstáculos. Desde al menos 2015 ha habido intentos de poner el proyecto en marcha, aunque los planes nunca se concretaron. En 2018 incluso se habló de que Stefano Sollima, director de Sicario: Day of the Soldado, estaba al frente de una posible adaptación, pero el proyecto se desvaneció antes del rodaje.
La nueva versión con Sheridan y Berg parece ser el primer intento serio en años por sacar la película adelante, y llega justo en un momento en que las adaptaciones de videojuegos están viviendo su edad dorada: The Last of Us, Uncharted, Super Mario Bros. o Fallout han demostrado que el público está más receptivo que nunca.
Un universo de guerra con infinitas posibilidades
Aunque aún no se han revelado detalles de la trama ni la época histórica en la que se ambientará, el abanico de opciones es enorme. Call of Duty ha explorado conflictos desde la Segunda Guerra Mundial hasta batallas futuristas con exoesqueletos y drones, pasando por guerras modernas inspiradas en operaciones reales. Sheridan, con su estilo seco y realista, podría apostar por una historia más cercana a Modern Warfare, mientras que Berg —acostumbrado al ritmo adrenalínico de Battleship o Patriots Day— podría aportar el músculo visual que la saga necesita para brillar en pantalla grande.
Activision, por su parte, sabe que tiene una marca de más de 500 millones de copias vendidas en sus manos. Desde que Call of Duty 4: Modern Warfare revolucionó el género en 2007, la saga ha generado auténticos fenómenos culturales con cada entrega, marcando tendencia en el multijugador y en la narrativa bélica. No es de extrañar que el estudio quiera convertir la franquicia en un universo cinematográfico al estilo de Fast & Furious o Mission: Impossible.
Sheridan y Berg, una alianza con fuego cruzado
La dupla creativa promete ser uno de los grandes atractivos del proyecto. Sheridan ha demostrado una habilidad única para combinar drama humano con acción contenida y atmósfera tensa, mientras que Berg es un experto en filmar el caos del campo de batalla con una energía casi documental. Juntos, podrían ofrecer una versión de Call of Duty que combine la crudeza de Black Hawk Down con la intensidad de Lone Survivor.
De hecho, los fans ya especulan con qué estilo adoptará la cinta: ¿un relato coral sobre un escuadrón atrapado tras las líneas enemigas? ¿Una historia moderna de espionaje militar? ¿O un enfoque futurista inspirado en Advanced Warfare? Sea cual sea el camino, lo cierto es que el material de base da para infinitas misiones.
Un nuevo frente para el cine de acción
Tras años de proyectos cancelados, cambios de estudio y silencios incómodos, Call of Duty parece listo para entrar en combate. Paramount se encargará de la distribución mundial, lo que garantiza una presencia global acorde al impacto del videojuego. Con Sheridan y Berg al frente, hay esperanzas de que esta vez el resultado sea algo más que una simple adaptación: un auténtico homenaje al soldado digital que ha marcado generaciones enteras de gamers.
Si todo sale según lo previsto, la guerra está a punto de comenzar… pero en la gran pantalla.



