El campeón de la WWE, Cody Rhodes, se transforma en el mítico militar rubio para la adaptación de Street Fighter que podría ser la definitiva
Cody Rhodes, actual campeón indiscutido de la WWE, está listo para llevar sus músculos del ring a la gran pantalla en la piel de Guile, el icónico luchador de la Fuerza Aérea de Street Fighter. Y ojo, porque no viene solo: Roman Reigns se mete en la piel del poderoso Akuma, en una cinta que pretende ser tan explosiva como un “Hadouken” bien lanzado.
La película, dirigida por Kitao Sakurai, está ambientada en 1993 y reunirá a un elenco tan variado como potente. Según Rhodes, el ambiente en el set fue de auténtica hermandad… o más bien de vestuario de equipo deportivo. “Nos hicieron ver un montaje de lo que llevaban grabado en tres semanas, y el director nos dijo: ‘Mirad esto. Ahora espabilad’”, cuenta Cody. “Sentí que estaba en un equipo de béisbol infantil. Sakurai era como nuestro entrenador”.
Cody Rhodes se transforma en Guile
El luchador reveló que su personaje, Guile, está dispuesto a destrozar la organización criminal Shadaloo, responsable de la caída de su amigo Charlie Nash. “Si el flash kick de Guile está en la peli, quería hacerlo yo. Vi a Jean-Claude Van Damme hacerlo, y pensé: ‘yo también quiero una patada así’”, confesó. El entrenamiento fue tan intenso que ni sus años en la WWE le prepararon del todo para las escenas con cables y coreografías tan milimétricas.
Pero Rhodes no está solo en esta aventura. El reparto principal está plagado de estrellas:
- Andrew Koji será Ryu
- Noah Centineo, Ken Masters
- Callina Liang, Chun-Li
- 50 Cent, sí, el mismísimo, dará vida a Balrog
- Jason Momoa se convierte en un salvaje Blanka
- David Dastmalchian, experto en personajes turbios, será M. Bison
Y por si fuera poco, también se unen Eric André como Don Sauvage, Andrew Schulz como Dan Hibiki (sí, el personaje de coña del juego) y Vidyut Jammwal como Dhalsim. Un elenco tan variopinto como un arcade de los 90.
Un torneo mundial con sabor clásico
La historia se centra en los legendarios Ryu y Ken, distanciados pero obligados a reencontrarse cuando Chun-Li los recluta para el World Warrior Tournament, una competición brutal que oculta una conspiración aún más siniestra. Entre puñetazos, patadas giratorias y demonios del pasado, los protagonistas deberán enfrentarse no solo entre ellos, sino también a sus traumas más profundos. “O luchan, o se acaba el juego”, reza la sinopsis oficial.
Rhodes dejó caer un pequeño spoiler que ha hecho saltar las alarmas entre los fans: una escena central, a mitad de la película, en la que “muchos personajes” del juego se reúnen. Vamos, que nos espera un homenaje directo a las pantallas de selección de personajes de toda la vida.
¿Una adaptación a la altura?
El hype es real. Tras años de adaptaciones nefastas de videojuegos (hola, Doom, hola, Assassin’s Creed), Hollywood parece haber entendido por fin cómo llevar estas historias a la gran pantalla. Y Street Fighter puede ser su nueva carta ganadora.
Con la promesa de mantener el tono de “acción cómica seria”, tal como lo describe Rhodes, y un reparto de estrellas que mezcla actores, luchadores y músicos, todo apunta a que esta versión podría borrar el mal sabor que dejó la peli de Van Damme en los 90.
El estreno está previsto para el 16 de octubre de 2026, y si todo va como promete, podría convertirse en la nueva referencia del cine de acción basado en videojuegos. Y sí, si vemos a Cody clavando el flash kick de Guile… el público va a enloquecer.


