El CFO de Disney deja clara su postura frente al futuro de la industria y deja caer algún que otro dardo
En un panorama en el que todos parecen estar moviendo ficha para adquirir lo que queda de Warner Bros. Discovery, Disney ha decidido sentarse tranquilamente en la grada, palomitas en mano. Pero no sin antes lanzar alguna que otra pullita a sus rivales. Porque si algo dejó claro su director financiero, Hugh Johnston, es que la Casa del Ratón no necesita comprar más nada para seguir dominando el juego.
Durante una entrevista con CNBC, Johnston fue preguntado por el clima de fusiones y adquisiciones que está revolucionando Hollywood. Su respuesta fue tan elegante como contundente: “Lo que ellos están haciendo ahora es lo que nosotros hicimos hace 10 años”. Y se refería, claro está, a movimientos clave como la compra de Pixar, Lucasfilm o 21st Century Fox. Básicamente, vino a decir que Disney ya hizo los deberes hace tiempo y ahora está disfrutando de los frutos.
Disney no quiere WBD… y lo deja bien claro
Mientras Netflix, Paramount y Comcast están peleándose por hacerse con Warner Bros. Discovery (que, por cierto, planea dividirse en dos: una parte para cine y streaming, y otra para la tele lineal), Disney ha confirmado que no va a entrar en esa puja. Y no es por falta de interés, sino porque sería un marrón antimonopolio de campeonato. Además, según Johnston, no lo necesitan: “No tenemos que participar en estas cosas porque ya tenemos una cartera potente”.
Y por si no había quedado claro, soltó una frase lapidaria que parece ir dirigida a sus rivales: “Eso de dividir activos es lo que haces cuando tu negocio no va bien”. Zas. El recado a Warner y Comcast venía envuelto en celofán, pero el contenido era puro fuego.
A Disney no le tiembla el pulso
Aunque Disney no atraviesa su mejor momento bursátil —los resultados del último trimestre fueron un poco más flojos de lo esperado— Johnston se mostró confiado: “Creo que nuestra acción está infravalorada. Y los inversores lo irán viendo con el tiempo”. Vamos, que siguen apostando fuerte por su modelo y están convencidos de que volverán a estar en lo más alto.
En cuanto a su ecosistema de productos y servicios, defendió su solidez frente a la competencia: “Tenemos noticias, deportes, entretenimiento general, contenidos infantiles… y puede que en el futuro incluso videojuegos”. Un catálogo tan amplio y diverso que, según él, es lo que realmente marca la diferencia frente a otras plataformas como Netflix.

Observadores, no jugadores
Por si no había quedado del todo claro, durante una conferencia posterior, el CFO volvió a recalcar que Disney no está interesada en adquirir nada más. Ni Warner, ni Comcast, ni nadie. “Tenemos una gran cartera gracias a lo que hemos construido en la última década. Nos sentimos cómodos con lo que tenemos”, explicó, dejando claro que su estrategia no pasa por seguir ampliando el imperio a base de compras, sino por rentabilizar al máximo lo que ya poseen.
¿Mensaje entre líneas?
Estas declaraciones, poco habituales en un entorno corporativo donde la diplomacia suele ser la norma, sugieren que dentro del sector algunos ven a Warner en apuros. Y Disney, en vez de ir al rescate o intentar sacar tajada, ha optado por mirar desde su atalaya mientras los demás se pelean por las sobras.
Así que, mientras los titanes de la industria se embarcan en una nueva ronda de fusiones, Disney ha decidido que ya está bien de acumular cromos y se centra en sacar brillo a los que ya tiene. Y viendo lo que han logrado con Marvel, Star Wars y Pixar… quizá no necesiten ninguno más.


