La saga Predator vuelve con fuerza y podría salvar la taquilla tras el peor Halloween en décadas
Un nuevo capitulo en la saga
“Me encantó la película, me pareció increíble”, comentó uno de los críticos que ya la ha visto, reflejando la recepción general. Otros medios coinciden en que Trachtenberg ha sabido equilibrar la esencia salvaje de Predator con un tono más accesible, capaz de atraer tanto a los seguidores veteranos como a nuevas generaciones.
No es poca cosa. Desde su debut en 1987, con el icónico enfrentamiento entre Arnold Schwarzenegger y la criatura cazadora, la franquicia ha tenido altibajos en taquilla. Aunque Prey devolvió el interés con su estreno en Hulu, fue una producción exclusiva de streaming. Badlands, en cambio, marca el regreso triunfal del depredador a las salas de cine.
Una nueva era para la saga
El tono más “familiar” también está dando de qué hablar. “Es una película de Predator que puedes ver con tus hijos… ¡y les va a encantar!”, aseguraba un crítico en redes. Una afirmación impensable hace unos años, cuando la franquicia era sinónimo de gore y adrenalina sin límites.
Cazando el éxito
Además, con un presupuesto contenido y una estrategia de marketing enfocada en el boca a boca, la rentabilidad parece asegurada. Y eso podría abrir la puerta a nuevas entregas, consolidando el renacimiento de la franquicia.
Un legado que sigue cazando
La última vez que los fans vieron al Yautja en pantalla grande fue en The Predator (2018), una entrega que dividió opiniones. Desde entonces, la saga exploró otros caminos con Prey y Predator: Killer of Killers, ambas lanzadas directamente en plataformas. Pero con Badlands, el cazador vuelve a su hábitat natural: el cine.
El depredador nunca muere
Si las proyecciones se cumplen, Predator: Badlands no solo será un éxito comercial, sino la confirmación de que aún hay hambre de buen cine de ciencia ficción y acción en la gran pantalla. Puede que no rompa récords, pero sí apunta a ser el respiro que Hollywood necesitaba tras un otoño gris.
Después de todo, el mensaje es claro: el cazador ha vuelto, y el público sigue dispuesto a dejarse cazar.


