Dos números clave llegan en marzo uniendo al Capitán América con Lobezno y estará cargado de revelaciones que cambiarán el tablero del Universo Marvel
El caos se aproxima y, como siempre, hay dos nombres en primera línea: Lobezno y el Capitán América. Marvel ha lanzado el primer vistazo a Captain America #8 y Wolverine: Weapons of Armageddon #2, y todo apunta a que marzo será el mes en que la cuenta atrás para Armageddon empiece a dejar cicatrices.
Mientras la sombra de un nuevo cataclismo se cierne sobre el multiverso, estos números no solo sirven de aperitivo, sino que prometen sacudir las piezas clave del tablero superheroico. Y no, según Zdarsky, esto no es un reboot… aunque lo parezca.
El preludio a Armageddon empieza a rugir
En Wolverine: Weapons of Armageddon #2, la cosa se pone personal. Logan no solo está metido en una cacería de alto voltaje, sino que su pasado vuelve con armas en mano. Las conexiones entre él, el brutal Nuke y el enigmático Dave Colton amenazan con desatar un infierno del que ni sus garras podrán sacarlo fácilmente. Zdarsky, junto al artista Luca Maresca, continúa explorando las sombras del alma de Lobezno mientras el evento empieza a mostrar sus verdaderos colmillos.
Por otro lado, en Captain America #8, Steve Rogers sigue librando una guerra ideológica y estratégica en Latveria. Aliado con los Latverian Liberators, busca acabar con el régimen de Salvation, un cabecilla que no se anda con chiquitas y cuya versión de la paz viene con opresión y sangre. Pero cuando hasta tus propios aliados te cuestionan, algo huele mal… y no es solo el traje sudado del Capi.
Ambos números preparan el terreno para un evento masivo que, aunque Zdarsky asegura que no reiniciará el universo Marvel, sí parece tener un objetivo claro: sacudir el statu quo y quizá aprovechar el impulso para contrarrestar el momento dulce de ventas que vive la competencia, especialmente DC.
Armageddon será un antes y un después
La palabra reboot se ha paseado como una mosca en una barbacoa en cada conversación sobre Armageddon. Marvel siempre ha presumido de continuidad ininterrumpida, y Zdarsky se ha mostrado firme:
“Normalmente no confirmaría ni negaría nada, pero creo que Marvel está muy orgullosa de no haber hecho nunca un reboot.”
Vale, no es un reboot. Pero sí es un punto de inflexión. Y eso, para los lectores veteranos, puede significar nuevas líneas temporales, cambios drásticos en personajes clásicos o incluso el adiós definitivo al Universo Ultimate, que lleva en la cuerda floja desde que Ultimate Invasion empezó a remover sus cimientos.
Los números de marzo también vienen cargaditos de arte. El Captain America #8 cuenta con portada principal de Valerio Schiti y una variante firmada por el talentoso Netho Diaz, uno de los Stormbreakers actuales. En el caso de Lobezno, Leinil Francis Yu se encarga de ilustrar una portada que huele a pólvora, metal y secretos mal enterrados.
¿Quién es Dave Colton y por qué debería importarnos?
Este personaje empieza a sonar como un engranaje clave en la historia. Misterioso, conectado con el pasado militar y experimental del universo Marvel, Colton podría representar una nueva generación de súper soldados, o un nexo con armas biotecnológicas que amenazan con desestabilizar cualquier equilibrio de poder. Su aparición vinculada tanto a Lobezno como a Nuke lo sitúa en un punto caliente que Marvel no presenta porque sí.
Lo de Latveria no es solo otro conflicto más: mezcla geopolítica, ética y enfrentamientos internos dentro del propio equipo del Capitán América. Zdarsky está trayendo de vuelta ese aire de thriller político que tan bien funcionó en etapas como la de Brubaker, dándole un nuevo enfoque más coral y actual, con aliados que no siempre son lo que parecen.


