El regreso a la pizzería más aterradora del cine no ha salido como esperaban los fans… ni los críticos
Después de la tibia acogida de la primera entrega, Five Nights at Freddy’s 2 llega con la promesa de redimirse. Sin embargo, si hacemos caso a los primeros análisis, lo único que consigue es añadir más caos a una receta que ya venía recalentada. Emma Tammi repite en la dirección, mientras Josh Hutcherson, Elizabeth Lail y Piper Rubio regresan para enfrentarse a los animatrónicos que, esta vez, parecen más interesados en explicar su trauma que en asustar a alguien.
Five Nights at Freddy´s congela a la crítica
¿Qué ha fallado? Para empezar, el guion parece estar más preocupado en conectar puntos del lore que en contar una historia coherente. Jason Pirodsky (Prague Reporter) lo resume sin rodeos: “No sabe cuándo parar con la exposición y se ahoga en su propio trasfondo”. Los fans del videojuego tal vez encuentren detalles que les entusiasmen, pero el espectador medio saldrá del cine preguntándose si ha visto una película… o una Wiki dramatizada.
BJ Colangelo (SlashFilm) reconoce que hay “unos 15 minutos realmente potentes, sacados directamente del juego”, pero el resto está rodeado de tramas tan enrevesadas que harían que el guion de Tenet pareciera una historia de Peppa Pig. A esto se suma el análisis de Tim Grierson (Screen Daily), quien afirma que “el trabajo de Jim Henson’s Creature Shop sigue siendo el gran atractivo de la saga, pero todo lo demás es tan inerte como sus protagonistas mecánicos”.
El terror, gran ausente de la fiesta, parece haber quedado relegado al fondo de la cocina junto a las pizzas frías. Jacob Oller (AV Club) dispara sin piedad: “Tiene la energía de una película hecha solo de esas escenas aburridas donde la chica va a la biblioteca a investigar”. Por su parte, Owen Gleiberman (Variety) no se anda con rodeos al decir que “la violencia está tan dulcificada que parece una versión censurada para televisión”. Vamos, que ni los sustos dan susto.

El veredicto general es claro: aunque el diseño de los animatrónicos sigue siendo impresionante, el problema es que los personajes humanos siguen sin importar lo más mínimo. Y eso que el guion intenta darles profundidad, incluyendo subtramas familiares, traumas pasados y motivaciones… pero todo queda tan apretado que no hay espacio para respirar, ni para temer.
¿Mejor que la primera? Técnicamente, sí. Al menos hay más momentos en los que uno podría sobresaltarse. Pero el resultado final es una mezcla de fan service excesivo, historias entrecortadas y una dirección que intenta hacer malabares con demasiadas ideas a la vez. Como dice el análisis de GamesRadar+: “Intenta meter tantas tramas y personajes en su escaso metraje que acaba siendo un desastre inconcluso”.

A esperar de la reacción del público
Y por si fuera poco, Universal decidió no hacer más pases para fans, más allá del estreno y algunas proyecciones para prensa. Eso deja en el aire cómo será la reacción del público general. De momento, no hay puntuación oficial en Rotten Tomatoes, pero si las primeras reacciones marcan el tono, parece que los animatrónicos lo tendrán difícil para convencer fuera del fandom más entregado.
¿Y ahora qué? Si el objetivo de la secuela era montar un universo cinematográfico al estilo Conjuring, están empezando con el pie izquierdo. Aunque hay material para una saga, falta un mínimo de cohesión narrativa que permita a los no iniciados engancharse. Y claro, también ayudaría que el terror no estuviera tan diluido.
A la espera de cifras de taquilla y reacciones más amplias, queda la sensación de que Freddy y compañía han vuelto… pero sin alma, en una película que parece más una obligación contractual que un proyecto con pasión real por el género. Veremos si la tercera noche —si llega— trae algo más que sustos reciclados.


