La tercera entrega de Avatar promete emociones intensas… y vejigas desafiadas por su larga duración
“Tres horas y siete minutos. Puedes ir al baño durante los créditos. Y ni se te ocurra antes”, advierte James Cameron con una media sonrisa. Así arranca el propio director la campaña de resistencia física y emocional para Avatar: Fire and Ash, la esperadísima tercera entrega de la saga, que llegará a los cines el próximo 19 de diciembre.
Y sí, has leído bien: 195 minutos de metraje. Una epopeya visual, sí, pero también un desafío para aquellos que se atreven con refresco XXL y cubo de palomitas. En una charla con CBR, Cameron ha sido claro: “Popcorn, sí. Tiene sal. Osmóticamente reduce la producción de orina. Yo sobrevivo así a mis propias películas.”
Avatar apuesta por la oscuridad
Más allá de las bromas sobre pausas fisiológicas, Cameron reflexiona sobre la experiencia única de ver una película en cines. “En casa puedes pausar, controlar el flujo. Pero en la sala te entregas al viaje. Como en una montaña rusa: cuando arranca, no hay vuelta atrás.” Así define el director lo que, según él, diferencia el cine tradicional del streaming.
Y es que Fire and Ash no solo es larga, también promete ser la entrega más oscura y emocional de la franquicia. Cameron asegura que esta vez “vamos a aguas oscuras e inesperadas”, y que la evolución de los personajes será más intensa que nunca.
En el centro de este huracán emocional está Neytiri, interpretada por una Zoe Saldaña en modo bestia. Su personaje, marcado por el dolor, se vuelve más impredecible y difícil de soportar. Cameron lo dice sin rodeos: “Su dolor se convierte en odio. Y ese odio amenaza a otro personaje muy querido: Spider.”
Este giro más sombrío en la narrativa añade un nivel de tensión dramática que no habíamos visto en entregas anteriores. Spider, el joven humano que se ha ganado el afecto de muchos fans, se convierte en blanco de los demonios internos de Neytiri. Y eso, en palabras de Cameron, genera una situación explosiva: “Queremos a estos personajes. Pero ellos no se quieren entre sí.”
Además, la cinta no solo explora emociones humanas (aunque sean Na’vi). También trae de vuelta al temible coronel Quaritch, interpretado por Stephen Lang, y refuerza su papel como una amenaza persistente, aunque ahora en un escenario emocionalmente mucho más denso. A su lado, Jake Sully (Sam Worthington) y Kiri (Sigourney Weaver) intentarán mantener el equilibrio de una familia que cada vez lo tiene más difícil para sobrevivir.
El equipo de Avatar
El reparto principal vuelve a estar encabezado por Sam Worthington como Jake Sully y Zoe Saldaña como Neytiri, consolidando sus personajes como el corazón del conflicto. Les acompañan Sigourney Weaver en el papel de Kiri, la misteriosa joven Na’vi de profundos lazos espirituales, y Stephen Lang como el incansable Coronel Quaritch, que sigue dando guerra tras dos películas. La tensión se eleva con el regreso de Jack Champion como Spider, cuyo rol se perfila como clave en el nuevo drama emocional que propone Cameron.
En cuanto a los detalles técnicos, Avatar: Fire and Ash es una superproducción de ciencia ficción, aventura y fantasía que cuenta con un guion escrito por Amanda Silver, Rick Jaffa y el propio Cameron. La dirección vuelve a estar firmada por James Cameron, quien también ejerce como productor junto a Jon Landau. La película se estrena el 19 de diciembre de 2025 y, con sus 195 minutos de duración, se perfila como el capítulo más ambicioso de la saga hasta la fecha. Técnicamente apabullante y emocionalmente demoledora, esta tercera entrega pretende llevar la franquicia a nuevas cotas de madurez narrativa.


