Una nueva etapa de DC redefine a la Liga de la Justicia uniendo a sus mejores héroes y a sus peores enemigos
¿Lex Luthor luchando codo a codo con Batman? ¿Cheetah patrullando con Wonder Woman? No es un chiste, ni un universo alternativo. Es el nuevo y arriesgado giro que DC Comics prepara para 2026: algunos de los villanos más notorios del Universo DC se incorporarán oficialmente a la Liga de la Justicia.
Nuevos miembros, viejos enemigos
La bomba ha caído en el marco del evento editorial DC All-In: Act II, que retoma el testigo de lo iniciado en 2024 con la remodelación de varias colecciones y que continuará tras el arco DC K.O.. El nuevo foco estará puesto en una pregunta que promete sacudir los cimientos del panteón heroico: “¿Quién liderará junto a Wonder Woman y Batman la nueva Liga de la Justicia Ilimitada?”
La respuesta está, en parte, en la portada de Justice League Unlimited #17, ilustrada por Dan Mora y escrita por Mark Waid con arte de Clayton Henry. En ella, héroes como Batman y Wonder Woman aparecen visiblemente incómodos mientras villanos de la talla de Lex Luthor, Harley Quinn, Cheetah, King Shark, Starro y Lobo posan como nuevos integrantes del equipo.
¿Villanos… o nuevos héroes?
Aunque suene a disparate, todos estos personajes tienen antecedentes colaborando con héroes en situaciones extremas. Harley Quinn lleva años flirteando con la redención y ha formado parte de la Liga de la Justicia en historias recientes. Lobo, por su parte, nunca ha sido un villano al uso, sino un antiheroico salvaje con un código propio (aunque repleto de palabrotas).
Lex Luthor, eterno antagonista de Superman, también ha luchado junto al kriptoniano cuando el mundo ha estado en peligro. Su ego, claro, siempre ha sido su mayor enemigo, pero no es ajeno a colaborar si eso refuerza su imagen o le garantiza supervivencia. Y en el caso de Cheetah, su historia compartida con Wonder Woman ha estado marcada por traiciones, pero también por lazos humanos complejos.
¿Y Starro el Conquistador? Sí, es literalmente un parásito estelar gigante con poderes psíquicos, pero en el multiverso DC todo es posible. Solo recordemos su participación en The Suicide Squad de James Gunn para entender cómo un personaje ridículo puede volverse interesante (y hasta entrañable, si se le da el enfoque correcto).
Un cambio que promete conflicto
La decisión de integrar a estos personajes en la Justice League Unlimited (JLU) no solo reconfigura el status quo del equipo, sino que también anticipa choques de egos, tensiones ideológicas y traiciones en potencia. La convivencia entre héroes tradicionales y figuras moralmente grises promete grandes historias… o auténticos desastres.
El mayor reto narrativo será explorar si estos villanos pueden cambiar de verdad, o si todo esto es solo una tapadera para algo más siniestro. ¿Será este nuevo equipo un experimento temporal? ¿O el inicio de una etapa duradera en la que los límites entre héroe y villano se diluyen?
DC ya jugó con esta dinámica en eventos como Villains United, Forever Evil o incluso con los Red Lanterns compartiendo objetivos con héroes en ciertos momentos. Pero esta vez no hablamos de alianzas temporales, sino de carnets oficiales de miembro de la Liga de la Justicia.
¿Redención real o puro marketing?
Desde un punto de vista meta, esta jugada editorial es también una forma de refrescar una franquicia que, aunque icónica, necesitaba nuevos aires tras años de historias que parecían variaciones del mismo enfrentamiento cósmico. Apostar por una Liga de la Justicia donde los villanos buscan redimirse o infiltrarse abre posibilidades infinitas… y genera muchísimo morbo.
En un mundo donde el público ha adoptado con gusto antihéroes como Peacemaker o Harley Quinn en sus adaptaciones audiovisuales, no es extraño que el cómic se alinee con esa tendencia, buscando captar nuevas generaciones de lectores con dinámicas menos maniqueas.
La Liga de la Justicia del mañana
De cara a 2026, queda claro que DC quiere romper esquemas. La inclusión de estos villanos —con sus historias, traumas y ambiciones— podría convertir a la nueva JLU en el cómic más impredecible de la editorial. ¿Será el principio de una era de cooperación… o el comienzo del fin para la confianza entre héroes?
Una cosa está clara: los lectores no se van a aburrir.


