DC KO #3 lleva la rivalidad entre Luthor y Superman a un nuevo nivel, con una jugada maestra que pone a Kara Zor-El fuera de control
Hay derrotas que duelen más que un puñetazo. Y luego están las que te rompen por dentro. En el tercer número de DC K.O., Lex Luthor no solo consigue avanzar en el torneo cósmico por el poder de Darkseid, sino que logra su objetivo más retorcido hasta la fecha: hacer que Superman vea a su propia prima convertirse en una bestia fuera de control… y no poder evitarlo.
El cómic, escrito por Scott Snyder y dibujado por Javier Fernández, nos lanza de lleno al caos de este torneo entre titanes, donde los personajes caídos son revividos temporalmente como aliados de los que siguen en pie. ¿Y a quién elige Luthor como su compañera? Nada menos que a Supergirl, sabiendo perfectamente que eso es como invitar al lobo a cenar.
Lex Luthor tiene un nuevo tipo de kryptonita
Pero claro, Lex nunca da puntada sin hilo. Aunque parezca una locura emparejarse con la prima de su mayor enemigo, él ya tenía todo calculado. En vez de llevar el típico pedazo de Kryptonita verde en el bolsillo, esta vez aparece con algo mucho más siniestro: la “Designer K”, una kryptonita sintética diseñada por él mismo, combinando los efectos de tres variantes naturales diferentes. Un cóctel mortal para cualquier kryptoniano.
¿El resultado? Kara Zor-El se transforma en una versión monstruosa de sí misma, desatada y sin control. En apenas unos paneles, revienta a Hawkman y Aquaman como si fueran muñecos de trapo. Y mientras tanto, Lex solo sonríe. El tipo no necesitaba ganar con sus puños, ya le bastaba con ganar moralmente: demostrar que puede controlar, corromper y destruir a los seres más poderosos del universo.
La venganza más retorcida de Luthor
Aunque Superman no participa directamente en esta ronda del torneo, la jugada de Luthor fue un mensaje con destinatario claro: “Puedo hacerle esto a tu familia y tú no puedes impedirlo.” Ver cómo Supergirl, ya medio zombie por las reglas del torneo, pierde totalmente su identidad y se convierte en un arma de destrucción masiva, es un mazazo emocional para el Hombre de Acero.
Y aunque Luthor no le haya derrotado cuerpo a cuerpo —aún—, esta victoria psicológica pesa más que cualquier combate. Es la clase de jugada que solo un villano como él podría orquestar.
¿Qué es DC K.O. y por qué debería importarte?
DC K.O. se ha convertido en uno de los eventos más salvajes y sorprendentes del cómic actual. Es un torneo a muerte entre los pesos pesados del Universo DC, con un nivel de brutalidad y giros de guion que no veíamos desde hace tiempo. Con cada número, el cómic desmonta lo que creíamos saber sobre héroes y villanos, y el tercer capítulo lo deja claro: este no es un evento para salvar el mundo… es para romperlo.
Además, el uso de personajes caídos como peones en una guerra entre vivos le da un toque muy Battle Royale. Nadie está a salvo. Ni siquiera si ya estás muerto.

La kryptonita sintética
“Designer K” no es solo una herramienta narrativa para hacer avanzar la historia. Representa el siguiente paso en la obsesión de Lex por Superman: ya no busca matarlo, busca demostrar que es superior manipulando incluso a los que le rodean. Al combinar tres tipos distintos de Kryptonita, Luthor no debilita a Kara, la muta, la reprograma emocionalmente. La transforma en su monstruo personal. Es una metáfora perversa de cómo los villanos más peligrosos no te atacan de frente, sino que destruyen tu mundo desde dentro.
Con esta nueva kryptonita en su arsenal, no sería raro que Lex vuelva a atacar a Superman usando a sus aliados como escudos o armas. ¿Te imaginas lo que podría hacer si infecta a Krypto? ¿O a Jon Kent?



