La Academia de los Oscar abre la puerta grande al fantástico, el terror y la ciencia ficción en unas nominaciones históricas
El fenómeno que lo cambia todo
Sinners se ha colado en todas las categorías clave: Mejor Película, Mejor Dirección para Ryan Coogler, Mejor Actor para Michael B. Jordan y Mejores Actores de Reparto para Wunmi Mosaku y Delroy Lindo. Pero más allá de los números, lo relevante es el mensaje: el cine de género ya no es “de segunda” para los votantes.
Frankenstein demuestra que el terror también puede ser prestigio
Otro de los grandes protagonistas es Frankenstein, la reinterpretación del clásico firmada por Guillermo del Toro. Con nueve nominaciones, incluida Mejor Película, el filme confirma algo que los fans llevan años defendiendo: el terror puede ser profundamente emocional, autoral y premiable.
Del Toro llevaba décadas soñando con este proyecto y el resultado ha calado entre los académicos. Diseño de producción, maquillaje, banda sonora o fotografía son algunas de las categorías donde la película tiene opciones reales de dar la sorpresa.
Bugonia y el peso de las historias incómodas
No es la más vistosa, pero nadie debería perderla de vista cuando empiecen a abrirse los sobres.
Animación, ciencia ficción y espectáculo sin complejos
El dominio del género no se queda ahí. KPop Demon Hunters entra con fuerza en Mejor Película de Animación y Mejor Canción Original, consolidándose como una de las favoritas del público y de la crítica. La animación vuelve a demostrar que no es solo “cine para niños”.
El debut de Mejor Casting, un cambio necesario
Una de las grandes novedades de este año es la nueva categoría de Mejor Casting. Una incorporación largamente reclamada que por fin reconoce el trabajo invisible pero crucial de quienes eligen a los intérpretes adecuados. Entre las nominadas están Sinners, Hamnet y Marty Supreme, tres ejemplos claros de cómo un reparto bien elegido puede elevar una historia.
Este premio puede parecer menor, pero marca un antes y un después en cómo la industria reconoce sus propios procesos creativos.
Una carrera abierta y sin favoritos claros
Las nominaciones ya han hecho su trabajo: generar conversación, romper inercias y demostrar que los Oscar están cambiando, aunque sea poco a poco. Si algo queda claro este año es que el cine de género ya no mira desde la grada. Está en el centro del escenario.


