Sony frena la tercera parte de 28 años después mientras Netflix tantea el terreno pero Danny Boyle no quiere oír hablar de streaming
La vuelta a un mundo apocalíptico
La primera entrega de esta nueva etapa, dirigida por Danny Boyle, recaudó 151,3 millones de dólares en todo el mundo con un presupuesto aproximado de 60 millones. No es un desastre, pero tampoco un bombazo. Un rendimiento correcto, sin más, especialmente para una marca con tanto peso entre los fans del género.
La taquilla no perdona, aunque las críticas aplaudan
Aquí está la clave. Sony no es una ONG cinéfila, y cuando una película apenas cubre costes (o ni eso), la confianza se resiente. Desde el principio, Boyle dejó claro que la tercera parte no estaba garantizada. Ahora, con estas cifras sobre la mesa, el estudio no parece tener prisa alguna.
Según World of Reel, Sony habría anunciado la tercera entrega el pasado diciembre, pero internamente no existiría urgencia real por sacarla adelante. Y hay otro elemento interesante: Netflix habría mostrado interés en hacerse con el proyecto.
Sin embargo, Boyle no estaría dispuesto a aceptar. Quiere un estreno en salas para cerrar la trilogía. Nada de lanzamientos discretos en streaming. Para él, el final de esta historia merece pantalla grande.
El regreso de Cillian Murphy
Cillian Murphy volvió como Jim al final de El templo de huesos, preparando el terreno para un capítulo final centrado en su personaje y en Spike, interpretado por Alfie Williams. Para muchos fans, ese cameo fue la promesa de algo grande.
Pero la realidad es que, aunque Murphy viene de un momento de enorme popularidad tras Oppenheimer, su presencia no garantiza automáticamente un éxito comercial. Y Sony lo sabe. La caída de recaudación entre la primera y la segunda película de esta nueva etapa es evidente.
Eso ha encantado a parte del público… pero ha desconcertado a otro.
¿El final ya ha llegado sin que lo supiéramos?
Hay un detalle que no ha pasado desapercibido. Las cuentas oficiales de la película en redes están promocionando El templo de huesos como “el final que llevas 28 años esperando”. ¿Es solo marketing aprovechando el cameo de Murphy? ¿O una forma elegante de asumir que, por ahora, no habrá tercera parte?
Recordemos que ambas películas se rodaron prácticamente de forma consecutiva, lo que aseguraba al menos una secuela. Pero la tercera siempre dependió del rendimiento comercial. Y ahora mismo, la saga vuelve a estar en coma, como si el Virus de la Ira se hubiera contagiado a la propia franquicia.
Un legado que merece algo más
Más allá de cifras, estamos hablando de una saga que redefinió el terror del siglo XXI. 28 Días después cambió las reglas del juego con infectados rápidos, tensión cruda y un trasfondo social incómodo. Las nuevas entregas han querido ir más lejos, quizá demasiado para el gran público.
Por ahora, no hay cancelación oficial, pero tampoco luz verde real. Sony observa. Netflix espera. Boyle resiste. Y los fans, una vez más, se quedan mirando el horizonte, preguntándose si volverán a escuchar el eco de aquellos pasos acelerados en una ciudad desierta.


