La secuela de Mortal Kombat arrancó con fuerza, pero sus números finales están lejos de lo que Warner Bros. esperaba
Mortal Kombat II
El estreno doméstico rondó los 38 millones de dólares durante su primer fin de semana, una cifra que hizo pensar que la película tenía margen para convertirse en un éxito. Sin embargo, la caída de espectadores fue constante durante las semanas posteriores. Tras un mes en cartelera, la producción apenas había alcanzado unos 77 millones de dólares en Estados Unidos y alrededor de 125 millones a nivel mundial.
El problema es que, teniendo en cuenta los costes de distribución y marketing, la película necesitaba superar aproximadamente los 150 millones de dólares globales para empezar a ser rentable, una meta que parece complicada a estas alturas.
Un rival inesperado llega desde 2010
Aquella película fue vista durante años como una oportunidad perdida para lanzar una gran franquicia fantástica. Su elevado presupuesto y una recepción crítica tibia hicieron que Disney no continuara desarrollando secuelas. Sin embargo, los números revelan ahora un dato llamativo: consiguió recaudar unos 90 millones de dólares en la taquilla estadounidense, superando claramente el rendimiento actual de Mortal Kombat II.
El legado de la saga sigue siendo un desafío
Esto no significa necesariamente el final de la franquicia cinematográfica. La marca sigue siendo muy popular gracias a los videojuegos de NetherRealm Studios y mantiene una comunidad de seguidores extremadamente fiel. No obstante, los resultados actuales plantean dudas sobre el futuro de las películas y sobre si Warner Bros. estará dispuesta a seguir aumentando los presupuestos para próximas entregas.
Por ahora, Mortal Kombat II continúa en los cines, pero lo hace con una etiqueta que pocos esperaban: la de haber sido superada por una adaptación que durante años fue considerada uno de los tropiezos más notorios del género. Y eso, para una saga basada en combates a muerte, es un auténtico Fatality.


