Justin Kuritzkes revela hasta dónde llegó el proyecto de Luca Guadagnino y deja una respuesta bastante incómoda sobre la cancelación de Sgt. Rock
Hay películas que desaparecen antes de llegar a los cines y otras que dejan suficientes pistas por el camino como para convertirse en uno de esos grandes «¿qué habría pasado si…?». Sgt. Rock parece destinado a pertenecer al segundo grupo, porque el proyecto de DC Studios tenía un director inesperado, un reparto que prometía bastante y una propuesta muy alejada del superheroísmo convencional.
Meses después de conocerse que la película había sido descartada, su guionista, Justin Kuritzkes, ha hablado sobre lo ocurrido. Y lejos de aclarar completamente el misterio, ha conseguido hacerlo todavía más interesante. El escritor asegura que el proyecto estaba bastante avanzado y define la propuesta como algo «bastante experimental».
Sgt. Rock iba a ser uno de los experimentos más peculiares del DCU
La adaptación debía estar dirigida por Luca Guadagnino, responsable de películas como Call Me by Your Name, Challengers y Queer. No parecía precisamente el nombre más evidente para encargarse de un personaje bélico de DC, pero ahí estaba buena parte del atractivo. Guadagnino y Kuritzkes no pretendían realizar una película de superhéroes al uso.
Kuritzkes, que también ha trabajado como guionista de Spider-Man: Brand New Day, explicó a GQ que el proyecto había llegado mucho más lejos de lo que quizá podría pensarse tras su cancelación. «Estábamos más o menos en preproducción», aseguró, contradiciendo así las especulaciones que relacionaban el abandono de la película principalmente con problemas climatológicos durante un posible rodaje en Reino Unido.
Cuando le preguntaron directamente por qué se había cancelado, su contestación fue mucho menos esclarecedora: «Podéis preguntárselo a DC Studios». Una frase breve, pero que inevitablemente vuelve a poner el foco sobre las diferencias creativas que habrían surgido durante el desarrollo.
Una película de superhéroes donde los superhéroes no eran importantes
Kuritzkes reconoce que estaba especialmente ilusionado con la película porque ninguno de sus principales responsables parecía interesado en seguir las reglas habituales del género. La intención era contar una historia protagonizada por héroes cotidianos, seres humanos normales enfrentados a situaciones extraordinarias.
«Estaba muy, muy emocionado con esa película. Ninguna de las personas que planeaban hacerla estaba especialmente interesada en realizar grandes películas de superhéroes», explicó el guionista. Según Kuritzkes, Sgt. Rock era una película superheroica sobre héroes corrientes, mientras que los auténticos superhéroes apenas iban a ocupar el centro de la historia. «Así que era algo bastante experimental», añadió.
Ese enfoque encajaba especialmente bien con el personaje. Creado por Robert Kanigher y Joe Kubert, el sargento Franklin «Frank» Rock se convirtió en uno de los grandes representantes del cómic bélico de DC. Vinculado especialmente a la Easy Company durante la Segunda Guerra Mundial, su atractivo siempre ha estado más relacionado con el valor, la resistencia y el compañerismo que con poderes imposibles.
Colin Farrell no era el único nombre importante del reparto
El proceso de casting también había dado bastante que hablar. Inicialmente, Daniel Craig apareció vinculado al papel protagonista, algo que habría supuesto su reencuentro con Guadagnino después de Queer. Sin embargo, posteriormente DC Studios cambió de rumbo y Colin Farrell pasó a ser el candidato para interpretar al personaje.
Ahora sabemos que el reparto habría contado con otro rostro conocido. Mike Faist ha confirmado que iba a participar en Sgt. Rock, aunque no ha detallado cuál habría sido su personaje. El actor ya había trabajado con Guadagnino en Challengers y asegura que continúa hablando ocasionalmente con el cineasta sobre posibles proyectos.
Todo parecía, por tanto, suficientemente avanzado como para que la cancelación resultara sorprendente. Sin embargo, James Gunn ha ofrecido una explicación mucho más contundente sobre lo ocurrido y, según su versión, el problema fundamental estaba en un elemento que ningún reparto o director podía solucionar por sí solo: el guion.
James Gunn consideró que el guion simplemente no funcionaba
El responsable de DC Studios explicó anteriormente que ni siquiera una tercera versión había conseguido solucionar los problemas de la historia. «Simplemente no estaba cambiando. No estaba mejorando», reconoció Gunn al hablar del desarrollo de la película. Su valoración fue especialmente dura: «Dije: “No podemos hacer esta película. No podemos. No es buena. Sabemos que no es buena”». Gunn defendió que tener un gran director y un buen guionista no garantiza automáticamente que una historia funcione, y consideró preferible detener el proyecto antes de invertir millones en una producción cuyo resultado no convencía al estudio.
El cineasta fue todavía más claro al imaginar las consecuencias de seguir adelante: «Todo el mundo va a acabar molesto. Se estrenará, la película no será buena, el director quedará mal, el guionista quedará mal y nosotros quedaremos mal». Su conclusión no dejó demasiado espacio para interpretaciones: «Así que no quiero esto. No vamos a hacer la película. Y la matamos».
¿Podría DC recuperar Sgt. Rock en el futuro?
La película estaba pensada para formar parte de una etapa especialmente variada de DC Studios, coincidiendo con proyectos como Supergirl y Clayface. Precisamente esa variedad hacía que una producción bélica dirigida por Guadagnino pareciese capaz de ampliar considerablemente los límites del nuevo universo compartido. Por ahora, sin embargo, no existen indicios de que DC Studios esté desarrollando otra versión de Sgt. Rock. Eso no significa necesariamente que el personaje haya quedado descartado definitivamente. Gunn y Peter Safran han insistido en que los proyectos deben partir de guiones que consideren preparados antes de recibir luz verde definitiva.
Quizá ahí esté lo más interesante de toda esta historia. Sgt. Rock pudo convertirse en una de las películas más atípicas del DCU, una producción de guerra con ADN superheroico pero sin necesidad de colocar capas y poderes en primer plano. Nunca sabremos si el experimento habría funcionado, aunque las palabras de Kuritzkes dejan claro que, al menos sobre el papel, aquello iba a ser muy diferente.


