La nueva película del universo de James Gunn, Clayface, desata elogios por su violencia, su protagonista y una sorprendente mezcla de géneros
El universo cinematográfico de DC parece haber encontrado una nueva forma de sorprender al público, y esta vez no necesita superhéroes salvando el mundo. Clayface, la película centrada en uno de los villanos más inquietantes de Batman, ha provocado una auténtica oleada de entusiasmo entre quienes ya han tenido la oportunidad de verla. Y, por lo que cuentan, estamos ante una propuesta bastante más perturbadora de lo que muchos imaginaban.
Las primeras reacciones coinciden en algo especialmente llamativo: DC Studios no ha suavizado el componente terrorífico del personaje. Al contrario, la película dirigida por James Watkins parece abrazar sin complejos la violencia gráfica, las transformaciones grotescas y una atmósfera capaz de incomodar incluso a los espectadores acostumbrados al cine de terror. Pero lo más curioso es que también ha conseguido emocionar y hacer reír.
Clayface lleva el terror corporal a un nivel inesperado dentro de DC
Una de las opiniones más contundentes llega de Steven Weintraub, de Collider, que no ha escondido su entusiasmo tras asistir a una proyección. El periodista destaca especialmente la intensidad de algunas secuencias y asegura que el público reaccionó con auténtica sorpresa ante lo que aparecía en pantalla.
«Clayface ha sido fantástica. Una incorporación increíble al DCU que no requiere conocer nada de DC para disfrutarla. Es una película para adultos y está repleta de escenas brutales que realmente me sorprendieron. El público se alteró varias veces durante mi proyección por lo que estaba viendo», explicó Weintraub.
Su valoración apunta hacia uno de los aspectos más interesantes del proyecto: la posibilidad de disfrutar de una historia independiente sin necesidad de seguir todas las conexiones del universo compartido. Una estrategia que podría ayudar a DC Studios a atraer espectadores interesados en el terror, aunque nunca hayan leído un cómic de Batman.
También Brandon Davis ha destacado el trabajo de James Watkins construyendo una Gotham inquietante. Sin embargo, sus mayores elogios están reservados para Tom Rhys Harries, encargado de interpretar a Matt Hagen, el hombre que terminará convirtiéndose en el monstruoso villano.
Una mezcla de horror, romance y humor que nadie esperaba
Si la violencia ya parecía suficiente para diferenciar esta producción de otras adaptaciones de cómics, las primeras críticas señalan una característica todavía más sorprendente. Clayface combina el terror corporal con elementos románticos, algo que ha llamado especialmente la atención de quienes esperaban una película exclusivamente oscura.
La periodista Chalice Williams ha llegado a describirla como una de las mejores películas de terror del año. «¡No esperaba que combinara tan perfectamente el terror y el romance! Warner Bros. y DC lo han bordado, y Mike Flanagan nunca falla con sus guiones», aseguró.
La presencia de Mike Flanagan como guionista resulta especialmente significativa. El creador de La maldición de Hill House y Misa de medianoche ha demostrado en numerosas ocasiones su capacidad para construir historias donde los monstruos conviven con conflictos profundamente humanos.
Por su parte, Jenna Anderson, de Phase Hero, ha destacado otra cualidad inesperada: el humor. Según explica, la película resulta repugnante, imaginativa, sorprendentemente divertida y sincera, una combinación que permite alternar momentos desagradables con otros emocionalmente cercanos.
James Gunn podría haber encontrado una nueva fórmula para el DCU
Otra de las grandes conclusiones de las primeras impresiones es que Clayface podría demostrar que el universo de DC tiene espacio para películas de géneros muy diferentes. En lugar de reproducir constantemente las fórmulas habituales del cine de superhéroes, esta producción apuesta por una identidad propia. El crítico Peter Gray la describe como una incorporación emocionante al universo de James Gunn, aunque advierte de que su tono es oscuro, violento y apenas concede descansos frente a sus imágenes desagradables.
Esta libertad creativa podría convertirse en una de las principales fortalezas de DC Studios. No todos sus personajes necesitan protagonizar aventuras de acción convencionales, especialmente cuando cuentan con historias capaces de funcionar dentro del terror psicológico, la ciencia ficción o el thriller criminal. La película también supone una oportunidad para reivindicar a uno de los enemigos más particulares del Caballero Oscuro, cuya historia ha tenido distintas interpretaciones desde su aparición en los cómics.
Con su estreno previsto para el 23 de octubre de 2026, Clayface está a punto de enfrentarse a la prueba definitiva: conquistar al público general. Las primeras reacciones son extraordinariamente positivas, aunque habrá que esperar a las críticas completas para comprobar si el entusiasmo inicial se mantiene.
Lo que parece evidente es que DC Studios ha conseguido despertar la curiosidad con una película que promete ser tan desagradable como fascinante. Y quizá ese sea precisamente el mayor triunfo de Clayface: demostrar que, en Gotham, los monstruos también pueden protagonizar grandes historias sin que Batman tenga que ocupar el centro del escenario.


