La nueva entrega del terrorífico universo promete ser la más salvaje y exitosa de toda la saga
Después de más de una década de silencio, la muerte ha vuelto a hacer su jugada. Destino Final: Lazos de Sangre, sexta entrega de la popular franquicia de terror sobrenatural, está calentando motores para arrasar tanto en taquilla como en críticas. Y ojo, porque todo apunta a que no solo será una de las sorpresas del año, sino también la más potente de toda la saga.
Con su estreno previsto para el 16 de mayo de 2025, Bloodlines llega con una fuerza brutal: críticas iniciales alabándola, predicciones de récord en taquilla y hasta una marca histórica en Rotten Tomatoes. Parece que la espera ha merecido la pena… y que la Parca viene más creativa que nunca.
La muerte tiene nueva estrategia… y va en serio
Mientras otras franquicias de terror se reinventan a duras penas o caen en el olvido, Destino Final: Lazos de Sangre llega con una mezcla de nostalgia y novedad que está conquistando a crítica y público. Lo que más llama la atención es su impactante 93% en Rotten Tomatoes, un hito jamás visto en la saga y que le podría otorgar su primer sello “Certified Fresh”.
Pero no se queda ahí. Según datos de Deadline, el filme dirigido por Zach Lipovsky y Adam B. Stein podría debutar con entre 35 y 40 millones de dólares en su primer fin de semana en EE.UU., lo que supondría el mejor estreno de toda la franquicia, superando los 27,4 millones que consiguió The Final Destination (2009).
El regreso más brutal de la franquicia
Otro punto que está generando expectación es que Bloodlines profundiza por fin en la historia de William Bludworth, el inquietante personaje interpretado por Tony Todd. Este será su último papel en la saga, cerrando el ciclo de uno de los personajes más icónicos del universo de Destino Final. La cinta también se atreve con un nuevo enfoque narrativo: esta vez la historia gira en torno a una familia marcada por haber escapado de la muerte en el pasado, algo que, según parece, no ha salido del todo bien.
Este giro intergeneracional promete aportar una nueva dimensión emocional y trágica a las habituales muertes impactantes y rebuscadas que tanto disfrutan los fans.
Una saga que nunca estuvo muerta (aunque lo pareciera)
Aunque el desarrollo de esta secuela se ha alargado más de una década, Destino Final: Lazos de Sangre mantiene el espíritu original, pero con una clara evolución tanto en narrativa como en técnica. Si bien no se ha confirmado su presupuesto oficial, estimaciones lo sitúan alrededor de los 40 millones de dólares, muy en línea con las anteriores entregas que no fueron en 3D.
Y todo indica que no le costará recuperar la inversión. De hecho, las previsiones apuntan a un total de 70 millones de dólares a nivel mundial solo en su primer fin de semana, lo cual podría catapultarla al éxito sin despeinarse. Recordemos que la franquicia, hasta ahora, ha recaudado más de 666 millones de dólares globalmente con un presupuesto conjunto de 154 millones. Nada mal para una serie de películas sobre jóvenes huyendo de la muerte.
Por qué Lazos de Sangre está generando tanto ruido
Aparte del morbo habitual por ver muertes imposibles y sangrientas (que sí, las hay, y muchas), Destino Final: Lazos de Sangre ha conseguido algo que pocas sagas veteranas logran: renovarse sin perder su esencia. La combinación de un guion bien construido, efectos especiales mejorados y un reparto joven pero solvente (como Kaitlyn Santa Juana y Teo Briones) ha devuelto el interés del público por la serie.
Además, no podemos ignorar el factor nostalgia. Para muchos, Destino Final es sinónimo de adolescencia, sustos en grupo y debates sobre si una muerte tan absurda como caer por una escalera con palillos en la boca podría pasarte a ti. El regreso de la saga ha reavivado esa conexión emocional, y eso se nota en la expectación.

Un futuro asegurado… si la muerte lo permite
Aunque aún no ha llegado a los cines, ya se habla de que Lazos de Sangre podría ser el punto de partida para una nueva era de películas dentro del universo Destino Final: Lazos de Sangre. Si las cifras se mantienen como se espera y la crítica sigue en su línea, no sería raro que Warner Bros. diera luz verde a nuevas entregas, spin-offs o incluso una serie.
El terror, cuando está bien hecho y no se toma demasiado en serio, sigue teniendo mucho tirón. Y si encima juega con nuestros miedos más irracionales (¿quién no ha dudado al pasar por detrás de un camión cargado de troncos?), el éxito está asegurado.



