Dean Fleischer Camp defiende su visión sobre el cierre más debatido del remake en acción real
¿Ha traicionado Disney el espíritu de Lilo y Stitch con su nueva versión? Esa es la pregunta que muchos fans se hacen tras ver el nuevo final de la película. Aunque el remake ha sido un éxito en taquilla, superando los 360 millones de dólares a nivel mundial, y ha obtenido un notable 69% en Rotten Tomatoes, el desenlace ha dividido profundamente a la audiencia. Ahora, su director, Dean Fleischer Camp, ha roto el silencio y ha salido al paso de las críticas.
“La gente con experiencias reales conecta con este final”, ha explicado Camp, que decidió alejarse del cierre clásico de la cinta de 2002 para dar a Nani —la hermana mayor de Lilo— una evolución distinta. En lugar de quedarse a cuidar de Lilo junto a David y los entrañables alienígenas, Nani parte a la universidad, dejando a su hermana al cuidado de David y su abuela. Y aunque para algunos esto suena a “abandono”, la película deja claro que es Lilo quien anima a su hermana a perseguir sus sueños.
Final polémico de Lilo y Stitch
La reacción no se hizo esperar: fans tradicionales se mostraron molestos, alegando que se desdibujaba el mensaje original de ohana. Pero Camp no está de acuerdo. A través de su cuenta en X (antiguo Twitter), compartió un artículo que defendía la nueva visión de la película con el mensaje: “Para cualquiera que cuestione el final de nuestra película, este texto lo clava”. Y añadió más tarde: “Parece que la gente con experiencias reales como esta son quienes más conectan con este desenlace”.
Durante una entrevista con Deadline, el cineasta ahondó en sus intenciones: “Quisimos modernizar el concepto de ohana, hacerlo más amplio y matizado. Para mí, Nani siempre fue retratada con demasiada ingenuidad para alguien que ha tenido que renunciar a tanto. Quería que tuviera una historia donde pudiera recuperar su agencia y luchar por su futuro”.
“Nadie se queda atrás”, sí, pero… ¿qué pasa cuando quien cuida también necesita cuidados? Esa fue la pregunta que Camp quiso plantear. Y es que la película no muestra a una Nani egoísta, sino a una joven que ha sacrificado años de su vida y que, finalmente, es apoyada por su hermana para dar un paso adelante.
¿Rehacer o reinventar? El dilema Disney
Esta controversia pone en evidencia el eterno debate sobre los remakes de acción real: si son fieles a la original, se les tacha de innecesarios; si cambian demasiado, se acusa a sus responsables de traicionar la esencia. Con Lilo y Stitch, Disney ha optado por una narrativa diferente, pero emocionalmente coherente.
El guion del remake ha estado en manos de Chris Kekaniokalani Bright y Mike Van Waes, mientras que el reparto ha contado con nombres como Sydney Elizebeth Agudong, Zach Galifianakis, Tia Carrere y Courtney B. Vance, junto con el debut cinematográfico de Maia Kealoha como Lilo. La dirección corre a cargo del mismo Camp, reconocido por su trabajo en Marcel the Shell with Shoes On.
Nani, la nueva protagonista silente
Aunque Lilo y Stitch siguen siendo el núcleo emocional, Nani se convierte en la figura que genera el mayor conflicto narrativo. Su decisión de estudiar y crecer como persona, lejos de debilitar la historia, amplía su profundidad emocional y permite explorar nuevas formas de entender la familia y el sacrificio.
En lugar de una renuncia, el final se presenta como un acto de amor y madurez, un mensaje poderoso para nuevas generaciones que viven realidades familiares cada vez más diversas. Camp deja claro que este final no trata de “romper” con el pasado, sino de adaptarlo a los tiempos actuales sin perder la esencia emocional de la obra original.
¿Un Stitch para cada generación?
El Stitch de 2025 sigue siendo travieso, tierno y caótico, pero ahora su historia se enmarca en una narrativa más compleja, sin perder el corazón hawaiano que lo hizo inolvidable. A pesar de las críticas, parece que Disney ha logrado abrir el debate sobre lo que significa el verdadero compromiso familiar… y eso, guste o no, siempre será mejor que un remake plano y sin alma.



