Según Matalas, sería imposible recrear con fidelidad los mundos interconectados del juego sin una inversión desorbitada. El formato animado, en cambio, permite una mayor libertad creativa y técnica: “Es la forma correcta de empezar Magic en televisión. Es un universo complicado de adaptar y esta es la mejor vía para hacerlo”, explica el showrunner.
La producción sigue en marcha, y aunque no hay fecha oficial de estreno, ya sabemos que los trabajos de casting han comenzado y los episodios están listos para dar el salto a los animatics. Poco a poco, los Planeswalkers se acercan.
Si bien aún no se han confirmado qué Planeswalkers veremos en pantalla, lo más lógico sería apostar por aquellos que representan los cinco colores del maná. De esta forma, la serie no solo honraría las raíces del juego, sino que ofrecería una diversidad de poderes, personalidades y conflictos que engancharían incluso a quienes nunca han jugado una carta.
El reto de llevar la leyenda a la pantalla
Llevar Magic: The Gathering a televisión no es tarea sencilla. Desde su lanzamiento en 1993, este juego de cartas coleccionables ha construido uno de los universos de fantasía más ricos y complejos del entretenimiento moderno. Con decenas de planos de existencia, razas mágicas, dioses, criaturas épicas y hechizos imposibles, traducir todo eso a una narrativa audiovisual coherente era —y sigue siendo— un desafío mayúsculo.
Ahora solo queda esperar que esa “maravilla CGI” que promete Matalas esté a la altura de las expectativas. Si algo ha demostrado el fandom de Magic, es que no se conforman con poco. Y con una comunidad global de jugadores, coleccionistas y loremaníacos, el listón está altísimo.