Desde convertirse en león hasta construir una isla con su propia cara, Superman ha vivido historias que hoy serían impensables
Una isla con la forma de su cara y Lex Luthor como padre del Hombre de hierro
En Superman #170 (1964), Lex lleva su odio a niveles freudianos y viaja al pasado para intentar ligarse a Lara, la madre de Kal-El. Su idea es casarse con ella y criar a Superman como un villano. Sí, eso pasó. Con una máquina del tiempo y todo el multiverso a su disposición, decide montarse una telenovela kriptoniana.
Un bebé gigante destruyendo Krypton y una doble vida
Action Comics #325 (1965) nos muestra a Superman recordando cómo, de pequeño, fue convertido en un bebé gigante por su padre Jor-El, causando el caos en Krypton como si fuera un cruce entre Godzilla y Gerber. Porque claro, si vas a tener un hijo superpoderoso, mejor hacerlo aún más grande.
Lois Lane como Supermaid y transformaciones en animales
En Superman #159 (1963), tras un giro espacio-temporal, Lois crece en Krypton con poderes y se convierte en una heroína llamada… Supermaid. El nombre ya da vergüenza ajena, y toda la historia es un ejemplo perfecto de cómo la Edad de Plata trataba a los personajes femeninos. Hoy en día sería cancelado en Twitter antes de que terminara la portada.
La brujería también tenía cabida en Action Comics #243 (1958), donde una hechicera con nexos con Circe transforma a nuestro héroe en un hombre-león. Y por si fuera poco, DC repitió el mismo argumento años después en otro número, casi calcado. Originalidad no era la prioridad, está claro.
Las historias más raras
Para el número 200 de la colección (Superman #200, 1967), DC decide presentar a Knor-El, un kriptoniano que le arrebata el título de Superman a Kal-El. ¿Y qué hace Kal? Escapa de Kandor y se convierte en Hyperman. Este tipo de historias multiversales no volverían hasta décadas después, aunque Knor-El sí acabó teniendo su propio rinconcito en Tierra-200.
En Action Comics #215 (1956), Kal-El viaja al futuro y se encuentra con Craig King, el “Superman del mañana”. Spoiler: no duró mucho. Hoy nadie lo menciona, ni en crisis multiversales ni en cameos nostálgicos. Y con razón.


