En un mundo donde la ficción puede ser más intensa que la vida real, estas muertes han provocado auténticas guerras en redes sociales, peticiones para rehacer finales y hasta disculpas públicas de los creadores
Las más odiadas por los fans
Maya St. Germain – Pretty Little Liars
El “Bury Your Gays” que nunca debió ocurrir
Entre las cosas que más duelen, está lo de Maya en Pretty Little Liars. Nos presentaron a una chica nueva y enseguida la emparejaron con Emily, dándonos una de las parejas más queridas por los fans. Pero la serie tenía un serio problema con sus personajes LGBTQ+, y la muerte de Maya fue la gota que colmó el vaso. Encima, la mató un personaje casi de relleno, ajeno al misterio principal. Muchos lo vieron como otro ejemplo del tristemente famoso “Bury Your Gays”, algo que ya cansaba.
Oberyn Martell – Juego de tronos
El carisma no sirve contra el hype de la serie
Lexa – Los 100
Otra víctima del “Bury Your Gays”
No contentos con un drama, la televisión nos regaló otra muerte que encendió a la comunidad fan. Lexa era una líder fuerte y la relación con Clarke era todo un símbolo… hasta que una bala perdida acabó con su historia, justo después de dar a los fans una de las escenas más esperadas. La presión fue tal que el creador de la serie tuvo que pedir perdón. Y con razón.
Ben Sullivan – Scrubs
El “truco” que rompió a la audiencia
Aquí la herida va por otro lado. Ben, interpretado por Brendan Fraser, se despide en un episodio con giro de guion incluido: su muerte se oculta hasta el final, jugando con las emociones de los fans y del mismísimo Dr. Cox. Muchos espectadores sintieron que la serie jugó demasiado con ellos, haciendo que la pérdida doliera más aún.
Glenn Rhee – The Walking Dead
La crueldad llevada al extremo
Cersei y Jaime Lannister – Juego de tronos
Anticlimax en estado puro
Después de años de evolución, redención (en el caso de Jaime) y maldad (en el de Cersei), los dos personajes se despiden juntos… bajo un montón de piedras. Los fans esperaban algo épico, un final a la altura de sus historias, pero la serie optó por lo fácil. Ni justicia poética, ni ajuste de cuentas, solo una despedida insípida y anticlimática.
Omar Little – The Wire
Adiós sin gloria a un mito
Marissa Cooper – The O.C.
¿De verdad hacía falta?
No hay drama adolescente sin muertes que marcan época, pero lo de Marissa fue por motivos fuera de la pantalla: la actriz no quería seguir. Aun así, su final trágico cortó de raíz un arco de redención y dejó a los seguidores con sensación de “esto no tenía por qué pasar”.
Daenerys Targaryen – Juego de tronos
Un giro que nadie pidió
Tracy McConnell – Cómo conocí a vuestra madre
El mayor trolleo de la tele moderna
El ejemplo más épico de “tanto para esto” se lo lleva Cómo conocí a vuestra madre. Después de nueve temporadas de misterio, cuando por fin conocemos a Tracy… va y muere en el último capítulo solo para forzar el romance de Ted con Robin. Una jugada que aún hoy provoca memes, enfados y debates eternos.
Por qué estas muertes siguen doliendo
El denominador común: la sensación de injusticia o gratuidad. Ya sea por tramas apresuradas, giros forzados o simplemente por no saber despedir a sus personajes, las series han dejado heridas que no se cierran. Al final, estos momentos nos recuerdan por qué nos metemos tanto en la ficción: porque, aunque sepamos que son historias inventadas, lo que sentimos… es muy real.


