Taika Waititi prepara un reinicio total del Juez más temido de los cómics, mientras los fans cruzan los dedos por no ver otro fiasco al estilo Stallone
La nueva película promete una atmósfera más próxima a la sátira oscura y el humor ácido que caracteriza a las mejores etapas del cómic 2000 AD. Al parecer, la idea es alejarse de la crudeza extrema del film de 2012 y, sobre todo, esquivar el ridículo que supuso aquella versión de 1995 con Stallone, que hoy solo se recuerda para hacer memes.
En esta ocasión, el guion estará en manos de Drew Pearce (The Fall Guy, Misión: Imposible – Nación secreta), un nombre que aporta solidez y que podría congeniar bien con el tono que propone Waititi. ¿El resultado? Nadie lo sabe aún, pero si mezclamos la inventiva del director neozelandés con la sátira de la distopía Dredd, la apuesta puede salir redonda… o convertirse en otro “amor y trueno” mal entendido.
Waititi y el reto de no repetir los errores del pasado
¿Hasta qué punto veremos el “toque Waititi” en Dredd? Los fans de la sátira británica cruzan los dedos para que el director logre ese equilibrio entre oscuridad, crítica social y locura pop que tanto define al personaje. Nadie quiere otro festival de chistes malos y trajes de goma, como en la fallida adaptación de los 90.
Todavía no hay fecha de estreno confirmada, así que tocará morderse las uñas y especular sobre el reparto, el tono y las futuras películas o series que podrían derivarse de este ambicioso proyecto. Lo que está claro es que el hype está servido y que, para bien o para mal, el regreso de Judge Dredd al cine será cualquier cosa menos indiferente.