El proyecto musical que prometía estilo y frescura se queda en un cajón
Durante meses se hablaba con entusiasmo de la idea de ver a Los Aristogatos convertidos en una película de acción real con todo el ritmo y el alma de Questlove, el famoso batería de The Roots y ganador del Óscar por Summer of Soul. Sonaba a una propuesta distinta dentro de la avalancha de remakes que Disney ha estado lanzando en los últimos años. Sin embargo, el propio músico ha confirmado que el proyecto no seguirá adelante.
En una entrevista en Score: The Podcast, Questlove confesó que el remake se cayó tras varias reorganizaciones internas en la compañía. El director en potencia llegó a presentar ideas, maquetas musicales y hasta un equipo de trabajo, pero tras tres cambios de administración en el estudio, la ilusión se fue apagando. Finalmente, prefirió dar un paso al lado y centrarse en otros proyectos que ya le ocupan hasta 2030.
Los Aristogatos Live Action
El artista fue claro: “Me habría encantado hacer esa película”, admitió, aunque enseguida recordó que tiene en marcha al menos cuatro largometrajes más. Su agenda está tan cargada que no hay tiempo para lamentarse demasiado. Aun así, resulta inevitable pensar en lo que pudo haber sido: un remake con fuerte componente musical y con la huella personal de un creador que entiende como pocos la fusión entre ritmo, cine y cultura popular.
Disney, por su parte, lleva un tiempo replanteando sus planes. Tras los tropiezos de adaptaciones recientes como Pinocho o Peter Pan y Wendy, el estudio parece estar ralentizando su calendario de revisiones. Películas como Enredados también han quedado en suspenso, y ahora Los Aristogatos se suma a esa lista incierta.
Un clásico que sigue vivo en la memoria
Estrenada en 1970, Los Aristogatos se convirtió en uno de los últimos largometrajes animados aprobados personalmente por Walt Disney antes de su fallecimiento. La historia de la refinada Duquesa y sus traviesos gatitos al ritmo del jazz parisino dejó huella en varias generaciones de espectadores. Canciones como “Todos quieren ser ya gato jazz” siguen siendo coreadas con nostalgia por los fans.
Precisamente por esa conexión musical, Questlove parecía el candidato ideal. Su sensibilidad para rescatar sonidos olvidados, como demostró en Summer of Soul, podía haber revitalizado el espíritu del film original y presentarlo a un nuevo público.
Otros remakes que se quedaron por el camino
La cancelación de Los Aristogatos no es un caso aislado. En los últimos años, varios proyectos live action han quedado en el aire. Uno de los ejemplos más comentados fue Hércules, que en su día sonó con los hermanos Russo como productores y con un tono más cercano a un musical contemporáneo. Aunque sigue sobre la mesa, el silencio alrededor del proyecto hace sospechar que tardará en ver la luz.
Otro caso llamativo fue el de Robin Hood, pensado como una reinvención con animales hiperrealistas al estilo de El Rey León de Jon Favreau. El anuncio inicial generó expectación, pero desde entonces apenas se ha sabido nada. Lo mismo ocurre con la rumoreada versión de Atlantis: El imperio perdido, una película de culto entre los fans que, por ahora, seguirá siendo solo animación.
¿Fin de la era de los remakes?
Más allá de la anécdota, la cancelación abre un debate: ¿necesita Disney seguir rehaciendo su catálogo o es hora de arriesgar con historias nuevas? Los últimos años muestran que no todos los experimentos funcionan y que la saturación puede acabar cansando incluso al público más fiel. Quizá la marcha atrás con Los Aristogatos sea una señal de que los tiempos están cambiando en el gigante del entretenimiento.
El ejemplo más claro es que, mientras muchos de estos remakes apenas logran mantenerse en taquilla, producciones originales de Pixar como Elemental han demostrado que todavía existe hambre por historias nuevas. Disney podría estar entrando en una etapa de transición en la que deje atrás su dependencia de la nostalgia para construir el futuro con ideas frescas.
La puerta sigue entreabierta
Por ahora, Questlove seguirá su camino con otros proyectos cinematográficos, dejando abierta una mínima esperanza: “Quizá algún día ocurra”, dijo sobre el remake. El público tendrá que conformarse con imaginar cómo habría sonado el jazz parisino filtrado por el talento del músico. Y mientras tanto, la compañía seguirá enfrentándose al reto de reinventarse en un panorama donde ya no basta con reciclar clásicos.


