Lo curioso es que, aunque la torre de Bruce Wayne está en el plano, todo apunta a que Batman no aparecerá en esta historia. La película se centrará en los orígenes de Clayface y en cómo un joven actor maltratado por la vida acaba convirtiéndose en uno de los villanos más inquietantes de DC.
El encargado de dar vida a Clayface será Tom Rhys Harries, elegido entre otros nombres potentes como Jack O’Connell, Tom Blyth o George MacKay. Según filtraciones, el personaje que veremos en pantalla será Matt Hagen, una de las encarnaciones más famosas del villano en los cómics y la serie animada.
La dirección está en manos de James Watkins, a quien recordamos por el remake estadounidense de Speak No Evil. El guion llega de la mano de Mike Flanagan, uno de los maestros del terror contemporáneo, responsable de joyas como La maldición de Hill House o Doctor Sueño. Aunque Flanagan suele dirigir sus propios guiones, en esta ocasión se ha limitado a escribir debido a problemas de agenda.
Como productores, la película cuenta con un cuarteto de peso: James Gunn, Peter Safran, Matt Reeves y Lynn Harris. Su implicación asegura que Clayface estará directamente conectada con el Capítulo Uno: Gods and Monsters del nuevo universo cinematográfico de DC.
En la serie animada de los años 90, Matt Hagen se convirtió en una figura icónica para toda una generación de fans. Su historia, profundamente emocional, lo mostró como un hombre atrapado entre la humanidad que perdía y el monstruo en el que se transformaba. Esa dualidad es lo que hace de Clayface un villano único, muy distinto a rivales más calculadores como el Joker o Dos Caras.
Los fans ya especulan con que este mapa de Gotham no sea solo un guiño, sino una declaración de intenciones: construir una ciudad viva, llena de rincones listos para ser explorados en futuras películas. Si bien Batman no aparecerá, la sombra del Caballero Oscuro seguirá presente en cada calle y cada edificio de esta Gotham renovada.