Un cartucho azul intacto esconde un error de impresión que lo convierte en una joya única
La mayoría de los coleccionistas de videojuegos sueñan con tropezar algún día con un hallazgo que parezca salido de una fantasía. Pues bien, un afortunado jugador de Pokémon ha hecho precisamente eso al rescatar de un viejo armario una copia de Pokémon Azul completamente sellada, olvidada durante casi tres décadas. Lo increíble es que este cartucho no solo está intacto, sino que guarda un detalle que lo transforma en una pieza de museo.
El usuario de Reddit conocido como sausagenpeppers compartió la foto de su hallazgo y, como era de esperar, encendió la envidia de toda la comunidad. La caja aún conserva la clásica pegatina de KB Toys, símbolo de la época dorada de los 90. Según explicó, sus padres compraron Pokémon Rojo y Pokémon Azul durante las navidades de su lanzamiento. La copia roja terminó abierta y disfrutada, mientras que la azul quedó olvidada, sellada y esperando este glorioso redescubrimiento.
Pokémon azul sellado con error de impresión
Lo más llamativo de este hallazgo no es únicamente su estado impecable, sino un fallo de impresión en la caja que multiplica su valor. En el texto trasero se puede leer que para completar la Pokédex hay que intercambiar con un amigo que tenga la versión Azul, cuando lo correcto sería que dijera “Rojo”. Un error aparentemente menor, pero que convierte a esta tirada inicial en un auténtico santo grial para coleccionistas.
Los especialistas creen que estas cajas defectuosas pertenecen a las primeras remesas de la traducción al inglés. Solo unas pocas sobrevivieron al paso de los años, por lo que cualquier ejemplar en buen estado ya se considera extremadamente raro.
Cuánto puede valer esta reliquia
Las cifras que se manejan en el mercado de coleccionismo marean a cualquiera. Hay copias graduadas con la nota 9.6 de Wata Games que se ofrecen en subastas por más de 120.000 dólares, aunque eso no garantiza que se vendan. Un ejemplar en estado 9.4 sí llegó a cambiar de manos recientemente por 1.536 dólares. En cualquier caso, la copia de sausagenpeppers está en un estado tan increíble que podría alcanzar fácilmente miles de euros si decidiera ponerla a la venta.
Claro que siempre queda la tentación de hacer lo impensable: romper el precinto y jugarlo como si fuera 1999. Sería un sacrilegio para cualquier coleccionista, pero también un gesto romántico que recordaría que los videojuegos están hechos para disfrutarse.
Nostalgia noventera
Este hallazgo nos transporta a una época en la que el fenómeno Pokémon apenas comenzaba. Muchos recuerdan la emoción de elegir entre Charmander, Squirtle o Bulbasaur, el uso del cable Link para intercambiar criaturas y esas largas partidas en la pantalla verdosa de la Game Boy. Encontrar una copia virgen de aquella era es como abrir una cápsula del tiempo, un recordatorio físico del impacto cultural que tuvo la franquicia.
Además, no es el primer caso en que un error de imprenta dispara el valor de un producto de entretenimiento. En el mundo del cómic, por ejemplo, variantes con portadas defectuosas se cotizan hoy como auténticas joyas. Lo mismo ocurre en la música, donde discos con etiquetas mal impresas alcanzan precios impensables.
¿Vender o guardar?
La gran pregunta es qué hará su dueño. Podría conservarlo como un trofeo personal, venderlo para obtener una buena suma de dinero o convertirse en leyenda rompiendo el precinto. Sea cual sea la decisión, lo cierto es que este Pokémon Azul se ha ganado un lugar en la historia de los videojuegos retro.
Lo que parece seguro es que historias como esta seguirán alimentando la pasión por coleccionar, recordándonos que los armarios, altillos o trasteros pueden esconder auténticos tesoros.


