Un director de terror que soñaba con Gotham
El nombre de Zach Cregger está cada vez más ligado al género de terror. Tras el éxito de Weapons, el cineasta se prepara para dar el salto a Resident Evil, con una adaptación que no será copia de los videojuegos, pero que sí pretende rendirles homenaje. Sin embargo, entre sus proyectos guardados en el cajón había uno que despertaba mucha curiosidad: un guion ambientado en el universo DC, centrado en un villano de poca monta de Gotham.
Ese proyecto, titulado Henchman, contaba la historia de un matón de segunda que, por accidente o suerte, lograba tumbar a Batman y despertaba el interés equivocado en la peligrosa ciudad. Una premisa diferente, alejada de los superhéroes al uso, que parecía perfecta para el estilo crudo y perturbador de Cregger.
La frustración de un guion sin hueco en DC
El propio director ha reconocido que sigue enamorado de la idea, pero que no hay espacio para ella en el actual panorama. “Amo el guion, sigo amándolo, pero el universo de Gotham es demasiado codiciado. Ahora mismo Matt Reeves está desarrollando su visión con The Batman, James Gunn construye el nuevo DCU, y hay tantos proyectos encima de la mesa que el mío no encaja en ningún sitio”, confesó en una charla con Screen Rant.
Lejos de sonar amargado, Cregger se mostró realista. Para él, la saturación de versiones de Batman, Joker y compañía hace imposible que Henchman tenga cabida en el corto plazo. Eso no significa que haya tirado la toalla: simplemente prefiere esperar al momento adecuado para enseñarlo.
Esperar a que Gotham abra la puerta
Cregger aclaró que ni siquiera ha compartido el guion con James Gunn o con los responsables de DC Studios. Cree que cuando llegue el momento correcto, el proyecto encontrará su lugar. “Un día, cuando el universo lo permita, esa puerta se abrirá y yo estaré encantado de atravesarla. Pero no creo que sea este año, ni el que viene, ni probablemente el siguiente”, aseguró.
Mientras tanto, el público tendrá que conformarse con la avalancha de títulos de DC que ya están en marcha: desde The Batman: Part II hasta la arriesgada película de Clayface, pasando por la continuidad que Gunn quiere imponer en su DCU.
La apuesta de DC por visiones múltiples
No es extraño que Cregger vea difícil colar su visión en el presente. El universo de DC se ha convertido en un laboratorio de experimentos narrativos: dos películas del Joker interpretado por Joaquin Phoenix, dos versiones distintas de Batman coexistiendo en cine y televisión, y proyectos oscuros que no siempre siguen la línea de los cómics. Esa flexibilidad abre la puerta a historias únicas, pero también complica que todas puedan hacerse realidad.
El caso de Henchman recuerda a otras propuestas alternativas que nunca salieron adelante, como las visiones de Darren Aronofsky para Batman o la Liga de la Justicia de George Miller. Ideas que quedaron como anécdotas, pero que muestran hasta qué punto Gotham inspira a cineastas muy distintos.
Un futuro marcado por el terror y los zombis
Por ahora, Cregger seguirá su propio camino lejos de los superhéroes. Su próximo gran reto será conquistar a los fans de los videojuegos con su versión de Resident Evil, ambientada en Raccoon City. El director promete un enfoque diferente, más cercano al horror visceral que a la acción desmedida de otras adaptaciones.
Que un creador con su estilo ponga los ojos en Gotham y luego renuncie a entrar deja claro lo complejo que es trabajar en una franquicia tan vigilada como DC. Quizá en unos años, cuando la fiebre por los murciélagos y los payasos se haya enfriado, Henchman resurja de las sombras para sorprender a los fans.


