Marvel reactiva el desarrollo de la tercera película en solitario de Doctor Strange, con cambios clave detrás de las cámaras
Ya se ha planteado el primer hechizo
Para entender el contexto, hay que mirar atrás. Cuando Marvel anunció la segunda película, Scott Derrickson iba a repetir como director y el estudio vendió el proyecto como la primera experiencia de terror “pura” del UCM. Además, el plan inicial situaba a Doctor Strange y Wanda Maximoff compartiendo protagonismo, siguiendo directamente lo visto en WandaVision.
Nada de eso terminó ocurriendo. Derrickson abandonó el proyecto en 2020 por las ya clásicas diferencias creativas, y Marvel recurrió a Sam Raimi, con Michael Waldron (Loki) reescribiendo el guion. A esto se sumaron los retrasos por la pandemia, cambios de calendario y ajustes de última hora que acabaron influyendo —y bastante— en el resultado final.
Una producción rodeada de misterio
De hecho, Elizabeth Olsen explicó que Marvel le comunicó apenas tres semanas antes del rodaje que Wanda sería la villana principal, cuando ella esperaba una evolución más natural de su personaje tras WandaVision. Raimi y Waldron optaron por un giro más agresivo, lo que dividió a los fans y convirtió la película en una de las más discutidas de la Fase 4.
Ahora, el nuevo informe señala que Benedict Cumberbatch está asumiendo un papel más activo detrás de las cámaras. El actor estaría participando en las conversaciones sobre quién debe escribir y dirigir Doctor Strange 3, algo que encaja con su creciente peso dentro del UCM. Marvel quiere evitar otro volantazo creativo… o al menos intentarlo.
Cambio en la dirección y en el tono
La parte menos optimista llega con las ausencias: ni Sam Raimi ni Michael Waldron regresarían para la tercera entrega. Esto implica un nuevo cambio de tono, algo que puede ilusionar a quienes no conectaron con la secuela, pero que también refuerza la sensación de que Marvel sigue buscando la identidad definitiva del personaje.
En resumen, Doctor Strange 3 avanza, pero lo hace con cautela, cambios importantes y muchas incógnitas. La buena noticia es que Marvel no ha abandonado al personaje. La mala es que su futuro sigue siendo una incógnita creativa. Como casi todo en el UCM actual: potencial enorme, confianza… la justa.


