Gainax desaparece para siempre: el estudio original de Evangelion cierra tras 42 años

Gainax
Panini

Gainax dice adiós de manera inesperada y remueve viejos debates entre fans del anime

estudio de animación, Gainax, Hideaki Anno, neon genesis evangelion

El legado de Neon Genesis Evangelion vuelve a ponerse patas arriba, pero esta vez no por una nueva interpretación filosófica de Shinji, sino por un golpe de realidad empresarial: Gainax, el estudio que dio vida a Evangelion, ha dejado oficialmente de existir. Sí, Jon, el mismo estudio que revolucionó el anime en los 90 con robots gigantes, traumas emocionales y finales que dividieron a medio planeta, ha completado su proceso de bancarrota y desaparece del mapa.

Palabras del creador de Evangelion

Lo curioso es que la noticia no llega envuelta en silencios incómodos ni comunicados fríos. Ha sido el propio Hideaki Anno, creador de Evangelion y actual CEO de Khara, quien ha explicado públicamente cómo se ha llegado a este final. Y sus palabras destilan una mezcla de tristeza, decepción y resignación ante un escenario que él mismo calificó como “un resultado realmente lamentable”.

A partir de ahí, el comunicado no se corta: el problema arranca en la antigua dirección de Gainax, que habría realizado transferencias de derechos y materiales sin seguir los procedimientos legales. Vamos, un caos administrativo que acabó obligando a Khara a interponer una demanda civil. Según Anno, el proceso terminó el 20 de enero de 2023 con un acuerdo: la justicia dio la razón al demandante y los responsables anteriores tuvieron que pedir disculpas. Suena a cierre elegante de serie, pero por desgracia, esto no es ficción.

La reestructuración interna que Gainax intentó fue simplemente insuficiente. Anno explica que el agujero económico era tan profundo que el estudio ya no podía seguir funcionando. “No fue posible continuar la actividad”, resumió con esa frialdad que duele más que cualquier discurso dramático en un mecha.

Un golpe a la animación nipona

Con la empresa ya disuelta, Anno quiso dedicar unas últimas líneas a Yasuhiro Kamimura, el antiguo compañero universitario que se convirtió en el último presidente de Gainax. Según él, Kamimura evitó que se perdieran materiales esenciales, gestionó las deudas con honestidad y se mantuvo firme hasta ver el final del estudio. En tiempos donde muchos directivos desaparecen antes de apagar la luz, que alguien se quede a recoger los pedazos se siente casi heroico.

Pero, claro, esto es Gainax. El estudio que nos dejó FLCL, Tengen Toppa Gurren Lagann (aunque luego sus creadores formaran su propio camino) y, por supuesto, Evangelion. La caída de una casa así no pasa desapercibida.

estudio de animación, Gainax, Hideaki Anno, neon genesis evangelion

Un gigante que nació entre mechas y terminó atrapado por su propia sombra

Aunque la recepción inicial de Evangelion fue más polémica que un examen sorpresa en viernes, lo cierto es que el anime redefinió la forma de contar historias dentro del género mecha. Lo que parecía otra serie de robots contra monstruos acabó convertida en una reflexión brutal sobre el miedo, la depresión, la identidad y ese gran clásico: la incapacidad de comunicarse sin destruir el mundo accidentalmente.

Evangelion se convirtió en un fenómeno global, un icono cultural estudiado, analizado y reinterpretado hasta el infinito. Y aun así, sus últimos episodios provocaron uno de los debates más encendidos de la historia del anime. Hay fans que llevan 25 años intentando entenderlos y otros que directamente han aceptado que quizá no hay nada que entender. Plot twist: ambos grupos tienen razón.

Años después, Anno explicó que no pudo rodar el final que quería, una confesión que generó más ríos de tinta que el propio final original. Pero también ha repetido que “no se arrepiente de nada”, probablemente mientras sonreía con la misma calma con la que uno observa un incendio desde la ventana.

El final de Gainax no borra lo que Evangelion construyó

A pesar del cierre del estudio, Evangelion sigue más vivo que nunca, especialmente desde que Khara recuperó el control creativo con las películas Rebuild. Pero que Gainax desaparezca deja un vacío emocional en quienes crecimos con su forma tan sui generis de entender la animación: poco presupuesto, muchas ideas y suficiente audacia como para cambiar la industria.

Puede que el estudio haya caído por problemas administrativos, pero su impacto artístico sigue intacto. Sus series marcaron a toda una generación y abrieron caminos que hoy transitan estudios como Trigger, MAPPA o Science SARU. Gainax enseñó que la animación podía ser una explosión creativa sin reglas… aunque en lo empresarial, tal vez hubiera ido bien seguir alguna.

estudio de animación, Gainax, Hideaki Anno, neon genesis evangelion

Cerrar un estudio no cierra una historia

La marcha de Gainax es un recordatorio cómodo —y triste— de que la industria del anime está llena de proyectos que dejaron huella a pesar de nacer en condiciones imposibles. Puede que su estructura se haya desmoronado, pero su legado seguirá brillando donde importa: en las obras, en las ideas y en los fans que aún hoy revisitan Evangelion en Netflix buscando respuestas… o aceptando que algunas preguntas están hechas para incomodar.

Comic Stores