El salto a la acción real de Assassin´s Creed promete sangre, conspiraciones y personajes históricos que podrían cambiarlo todo gracias a Netflix
Netflix va con todo. Después del tropiezo que supuso Assassin’s Creed en cines en 2016, la plataforma está dispuesta a redimirse adaptando la exitosa saga de Ubisoft en forma de serie. Y no, no nos van a mandar de vuelta al Renacimiento ni a la Revolución Francesa. Esta vez, la historia apunta a la mismísima Antigua Roma, un terreno hasta ahora inexplorado en los videojuegos de la franquicia.
Una guerra secreta en tiempos de emperadores
Según fuentes como Nexus Point News y GameFragger, la serie se ambientará en el periodo del emperador Nerón, entre los años 54 y 68 d.C. ¿Te suena? Fue uno de los líderes más polémicos del Imperio romano, y sí, estará acompañado de figuras históricas como Séneca el Joven, su tutor. Así que prepárate para una trama que mezcle política, traiciones y la eterna lucha entre Assassins y Templarios.
Toby Wallace, actor de Euphoria, ha sido confirmado como uno de los protagonistas, aunque los detalles de su personaje están aún bajo llave. Lo que sí sabemos es que será parte de un reparto coral, compuesto en su mayoría por personajes jóvenes, lo que apunta a una narrativa con múltiples perspectivas y conflictos internos.
Robert Patino (DMZ) y David Wiener (Halo) se encargan de liderar el proyecto como showrunners y productores ejecutivos. Les acompañan nombres clave de Ubisoft, como Gerard Guillemot y Margaret Boykin, garantizando que el ADN del videojuego no se pierda en la transición a televisión.
El primer adelanto oficial ya nos da una pista clara de lo que podemos esperar: “Un thriller trepidante centrado en la guerra secreta entre dos facciones que luchan por el futuro de la humanidad: una busca el control total, la otra defiende el libre albedrío.”
Los pilares de la serie
Los creadores han querido dejar claro que esto no es solo una historia de parkour con túnicas. “Estamos hablando de propósito, identidad, fe, poder, violencia, sexo, codicia y venganza,” declaran Patino y Wiener. En resumen: lo tiene todo para enganchar a los fans de la saga y a los que simplemente buscan un buen drama histórico con toques de ciencia ficción.
El enfoque promete ser más profundo que en otras adaptaciones del videojuego. Aquí no solo se trata de asesinar objetivos con estilo, sino de explorar las conexiones humanas a través del tiempo y la cultura, algo que siempre ha estado presente en la franquicia, pero que ahora cobrará mayor protagonismo narrativo.
Un paso arriesgado, pero necesario
Lanzarse a contar una historia en la Roma de Nerón es una jugada ambiciosa, pero también lógica. La ambientación ofrece un contexto rico en conflicto, decadencia y figuras históricas magnéticas, ideales para los giros argumentales que definen a Assassin’s Creed. Además, el hecho de que los juegos no hayan explorado aún esta época da a los guionistas espacio para innovar sin traicionar el canon.
Por ahora, no hay fecha de estreno confirmada, pero con Netflix acelerando la producción y apostando fuerte por la franquicia, es probable que tengamos novedades a lo largo de 2026. ¿Será este el salto que los fans llevaban años esperando? Si todo sale bien, podríamos estar ante el verdadero inicio de un universo compartido digno de Assassin’s Creed en televisión.
Además, este nuevo enfoque televisivo podría marcar un antes y un después para Ubisoft, que lleva años intentando expandir su universo más allá del videojuego. Si la serie triunfa, no sería extraño ver spin-offs, precuelas o incluso conexiones directas con próximas entregas de la saga. En otras palabras, Netflix podría convertirse en el Animus definitivo, llevando a los fans a épocas aún inexploradas… y sembrando el terreno para futuras temporadas cargadas de ambición.



