El nuevo juego de mesa ambientado en el universo de Fallout promete traiciones, dominación y cero trabajo en equipo
¿Quién necesita enemigos teniendo amigos con cartas en la mano? Fallout: Power Play, el nuevo juego de mesa competitivo ambientado en el despiadado Yermo, llegará a tiendas en enero de 2026 y no viene a repartir abrazos precisamente. Aquí no hay cooperación ni alianzas duraderas: sólo traiciones, puñaladas por la espalda y una lucha constante por el control de los restos del mundo.
Diseñado por Modiphius Entertainment, esta nueva propuesta para 2 a 4 jugadores se inspira directamente en la misión Power Play de Fallout 4, famosa por su tono brutal y sus decisiones moralmente cuestionables. Así que si estabas esperando algo en plan todos unidos por la causa, mejor sigue buscando.
Cuando dominar el Yermo se convierte en un juego de supervivencia
En Fallout: Power Play, cada jugador encarna a una de las cuatro facciones más icónicas del universo Fallout: la Hermandad del Acero, el Enclave, los Saqueadores y los Súper Mutantes. Y no, no se van de cañas: aquí se enfrentan por el dominio total del territorio, enviando agentes, completando misiones y echando a los rivales de los pocos lugares habitables que quedan.
Según la descripción oficial del juego:
“Cada ronda, los jugadores desplegarán agentes y misiones en varias localizaciones, completarán objetivos, expulsarán a sus oponentes y competirán por ver quién consigue mayor influencia. El primero en alcanzar 10 puntos de victoria será el vencedor”.
¿Sencillo? Sí. ¿Cruel? También. Porque ganar implica fastidiar al prójimo todo lo posible.
No esperes cooperativo… esto va de destrozar amistades
Lo primero que han señalado los medios que ya han probado el juego, como Polygon, es que Power Play es lo que se dice una experiencia “mala leche”. No sólo hay interacción constante entre jugadores, sino que las mecánicas fomentan lo que en el mundillo se conoce como kingmaking: ayudar (a veces sin querer) a que otro gane solo por jorobar a quien va primero.
Esto se traduce en una especie de efecto goma elástica: hoy dominas, mañana estás en la miseria. Y eso, para quienes buscan una partida estratégica y ordenada, puede resultar frustrante y caótico.
La polémica ya ha saltado también en torno a la facción del Enclave, que según algunas impresiones iniciales, podría estar desequilibrada. Vamos, lo típico: si alguien elige al Enclave en la primera partida, ya sabes quién va a tener el objetivo dibujado en la frente.

¿Y si prefiero cooperar con mis colegas?
No todo está perdido: si eres de los que prefiere trabajar en equipo antes que clavar cuchillos en la espalda, ya existe una alternativa en el mundo Fallout: la expansión Atomic Bonds del juego de mesa de Fantasy Flight Games, que introduce el modo cooperativo en ese universo.
Pero Power Play no va de eso. Aquí vienes a dominar el Yermo, pisar cabezas y salir con menos amigos de los que tenías cuando empezó la partida. Y honestamente… ¿no es eso parte de la diversión?
Un juego tan despiadado como el Yermo mismo
Fallout: Power Play no va a cambiar el mundo de los juegos de mesa, pero sí promete ofrecer partidas llenas de risas crueles, caos táctico y venganzas memorables. El tipo de juego donde no sabes si celebrar tu victoria o disculparte después. Eso sí, mejor no jugarlo con personas sensibles o con rencor acumulado.

La cita es a finales de enero, y si eres fan del universo Fallout o simplemente te va el rollo competitivo con un punto salvaje, este juego podría convertirse en tu próxima obsesión. Eso sí, avisa a tus amistades: no garantizamos que sigan siéndolo al final de la partida.
¿Sabías que Power Play se inspira en una misión especialmente polémica de Fallout 4? En ella, el jugador debe tomar decisiones duras que implican esclavizar asentamientos o traicionar a aliados. Ese tono se traslada directamente al juego de mesa, lo que garantiza una experiencia fiel al espíritu más oscuro del universo Fallout.
Comparado con otros juegos de cartas ambientados en sagas de videojuegos, como The Witcher: Old World o Cyberpunk 2077: Gangs of Night City, Power Play se desmarca al apostar por una dinámica más agresiva y menos centrada en la narrativa. Aquí la historia se escribe con cada traición, no con cartas de evento.



