El spot de la Super Bowl de Disclosure Day deja claro que el regreso de Steven Spielberg a la ciencia ficción no es nostalgia, es declaración de intenciones
Hay directores que estrenan películas. Y luego está Steven Spielberg, que convierte cada proyecto en un acontecimiento cultural. Su nueva película, Disclosure Day, llevaba meses envuelta en secretismo, pero el spot emitido durante la Super Bowl ha sido suficiente para entender una cosa: vamos a volver a mirar al cielo con miedo, curiosidad y esperanza.
Porque sí, el tráiler no cuenta demasiado, pero dice mucho. Y lo hace con imágenes calculadas, silencios incómodos y una idea que resuena más fuerte que cualquier explosión: si descubrieras que no estamos solos… ¿querrías saberlo?
La premisa es sencilla y, a la vez, profundamente inquietante. Un grupo de personas parece decidido a revelar “la verdad” al mundo, una verdad que podría cambiarlo todo. No hay grandes discursos ni explicaciones científicas, solo la sensación de que algo enorme está a punto de suceder. Y que quizá no estemos preparados.
Disclosure Day, la gran apuesta de Spielberg por la ciencia ficción
Desde el primer plano, Disclosure Day remite inevitablemente a Close Encounters of the Third Kind, pero no como un remake encubierto ni un ejercicio de nostalgia. Esto se siente más adulto, más sombrío y más cercano a nuestro presente, un mundo hiperconectado donde la información —y la desinformación— viaja más rápido que la verdad.
Spielberg no parece interesado en el espectáculo vacío. Quiere hablar del impacto emocional y social del contacto extraterrestre, de cómo reaccionaría una humanidad dividida entre el miedo, la fe ciega y la necesidad de respuestas. El lema lo deja claro: “La verdad pertenece a siete mil millones de personas”.
Y eso, viniendo de quien viene, suena casi a advertencia.
Un guion con sello Spielberg… y Koepp
Detrás del libreto está David Koepp, uno de los colaboradores históricos del director. Juntos firmaron Jurassic Park, La guerra de los mundos o Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal, películas que, gusten más o menos, definieron el blockbuster moderno.
Aquí, sin embargo, el enfoque parece distinto. Menos aventura y más inquietud, menos explicación y más preguntas incómodas. El propio concepto de Disclosure Day juega con una idea muy presente en la cultura actual: ¿y si los gobiernos supieran más de lo que cuentan? ¿Y si la verdad estuviera a punto de salir a la luz?

No es casualidad que la película llegue en un momento en el que los ovnis, ahora rebautizados como UAP, han vuelto al debate público con informes oficiales y filtraciones constantes.
Un reparto de altura para una historia muy humana
El elenco está a la altura del reto. Emily Blunt, Josh O’Connor, Colin Firth, Eve Hewson y Colman Domingo lideran una historia que, según deja entrever el spot, pone el foco en las personas antes que en los extraterrestres.
No parece una película de héroes ni de científicos salvando el mundo en el último minuto. Más bien todo apunta a personajes enfrentados a una verdad imposible de gestionar, tanto a nivel personal como colectivo. Y ahí es donde Spielberg suele ser más certero.

Un evento cinematográfico en un año muy competitivo
Disclosure Day llegará a los cines el 12 de junio de 2026, en un año plagado de pesos pesados como Spider-Man: Brand New Day o Avengers: Doomsday. Y aun así, Spielberg vuelve a colocarse en el centro de la conversación sin necesidad de universos compartidos ni secuelas interminables.
Quizá porque, cuando él habla de extraterrestres, no lo hace para mostrar naves, sino para hablar de nosotros. De nuestros miedos, de nuestra necesidad de creer y de nuestra obsesión por conocer la verdad… incluso cuando puede destruirnos.
Y si algo deja claro este primer adelanto es que el día de la revelación está cerca. Y no, no parece que vayamos a salir indemnes.


