Los rumores sobre nuevas razas jugables apuntan a una de las mayores revoluciones en la historia de la saga Xenoverse
Dragon Ball Xenoverse 3
El detonante de toda esta expectación ha sido una reciente intervención del productor ejecutivo Masayuki Hirano, quien adelantó que el sistema de personalización del nuevo juego crecerá tanto “horizontal como verticalmente”. Aunque evitó confirmar detalles concretos, sí dejó caer que la incorporación de nuevas razas jugables sigue sobre la mesa, algo que ha disparado las teorías de la comunidad.
Actualmente, la saga Xenoverse permite crear personajes pertenecientes a cinco grandes razas: humanos, saiyans, namekianos, majins y la raza de Freezer. La llegada de nuevas opciones supondría la mayor transformación del sistema desde el lanzamiento del primer juego en 2015.
Las dos candidatas que más fuerza han cobrado entre los fans son los bioandroides y los kaioshin o demonios, dos grupos con una enorme relevancia dentro del universo Dragon Ball pero que nunca han sido plenamente explotados como personajes jugables personalizados.
Los bioandroides podrían abrir una nueva etapa para Dragon Ball
Permitir a los jugadores crear su propio bioandroide supondría introducir mecánicas completamente nuevas, alejadas de la clásica progresión saiyan basada en transformaciones Super Saiyan. Además, abriría la puerta a explorar aspectos poco desarrollados del legado científico del universo Dragon Ball.
La propia filosofía de Xenoverse siempre ha girado alrededor de la alteración temporal y la exploración de líneas alternativas, por lo que la existencia de nuevos bioandroides encajaría perfectamente dentro de su propuesta narrativa.
Los kaioshin y demonios podrían expandir la mitología de la saga
Los kaioshin representan una de las jerarquías divinas más importantes de la franquicia, mientras que los demonios han cobrado una relevancia creciente gracias a distintas producciones recientes y materiales complementarios. Convertirlos en personajes jugables ofrecería habilidades exclusivas, transformaciones inéditas y nuevos enfoques argumentales.
Además, esta decisión podría contribuir a reducir el histórico protagonismo absoluto de los saiyans, ofreciendo experiencias mucho más variadas y enriqueciendo considerablemente el canon expandido.
El futuro de Dragon Ball pasa por reinventarse
La franquicia ha demostrado durante décadas una capacidad extraordinaria para reinventarse sin perder su esencia. Desde la llegada de Dragon Ball Super hasta experimentos narrativos como Xenoverse, la saga ha encontrado formas de mantener vivo el interés de varias generaciones de fans.
Por el momento, Bandai Namco mantiene el silencio y no ha confirmado oficialmente qué nuevas razas estarán disponibles. Sin embargo, la sola posibilidad de controlar bioandroides, kaioshin o incluso demonios ya ha conseguido algo muy difícil: hacer que la espera hasta 2027 resulte todavía más emocionante.


