Una proyección privada de Narnia habría encendido las alarmas en Netflix y podría comprometer el futuro de la saga fantástica
Hay películas que parecen destinadas a convertirse en grandes éxitos incluso antes de llegar a los cines. Sin embargo, una producción millonaria, una directora de prestigio y una franquicia querida por millones de lectores no siempre garantizan buenos resultados. Eso es precisamente lo que podría estar ocurriendo con el ambicioso regreso de Las crónicas de Narnia, uno de los proyectos más importantes que Netflix tiene entre manos.
Lo que comenzó como una prometedora adaptación de las novelas de C. S. Lewis podría haberse convertido en un auténtico quebradero de cabeza para la plataforma. Según nuevas informaciones procedentes de Hollywood, la película Narnia: El sobrino del mago, dirigida por Greta Gerwig, habría provocado una reacción especialmente negativa durante una proyección interna. Y las supuestas consecuencias no se habrían hecho esperar.
Narnia: El sobrino del mago habría provocado una reacción desastrosa en Netflix
El periodista especializado Jeff Sneider, conocido por publicar informaciones sobre la industria cinematográfica, ha compartido nuevos detalles en su boletín The InSneider. Según una de sus fuentes, el descontento dentro de Netflix sería considerable: «Es totalmente cierto y todo el mundo en Netflix piensa que la película es horrible. Es un problema de verdad».
La descripción de otra fuente resulta todavía más preocupante. Al parecer, una reciente proyección privada habría dejado a los asistentes completamente desanimados. Según este testimonio, «se encendieron las luces y toda la energía desapareció de la sala. Fue desolador». Conviene insistir en que ninguna de estas afirmaciones ha sido confirmada oficialmente por Netflix ni por la propia cineasta.
Netflix habría ordenado nuevas grabaciones para intentar salvar la película
De acuerdo con Sneider, la supuesta reacción negativa habría llevado a los responsables de la plataforma a solicitar nuevas grabaciones y modificaciones durante la posproducción. Una decisión que, aunque habitual en Hollywood, adquiere otra dimensión cuando afecta a una superproducción cuyo presupuesto se rumorea que alcanza los 280 millones de dólares, aproximadamente 241 millones de euros.
El periodista también asegura que las dificultades podrían haber provocado tensiones entre Gerwig y Dan Lin, antiguo responsable de cine de la compañía. Incluso una de sus fuentes habría comparado la situación con Un pliegue en el tiempo, la película fantástica dirigida por Ava DuVernay en 2018, que habría ocasionado pérdidas cercanas a los 100 millones de dólares a Disney.
Greta Gerwig ya habría necesitado ayuda para terminar Barbie
Quizá uno de los aspectos más sorprendentes de estas informaciones sea la supuesta existencia de problemas similares durante la producción de Barbie. Sneider sostiene que Warner Bros. llegó a estar preocupada por el resultado de aquella película y que al menos un profesional experimentado habría intervenido en el montaje para ayudar a encontrar su versión definitiva.
Sin embargo, aquel proyecto terminó convirtiéndose en uno de los mayores fenómenos cinematográficos de 2023, superando los 1.400 millones de dólares de recaudación mundial. Por tanto, incluso si las dificultades atribuidas a Narnia fueran ciertas, todavía sería precipitado dar la película por perdida. Muchas producciones han experimentado transformaciones importantes durante el montaje antes de conquistar al público.
El éxito de Barbie podría haber cambiado los planes de la directora
Las revelaciones de Sneider también apuntan hacia una situación especialmente delicada entre la cineasta y Netflix. Según el periodista, Gerwig habría intentado abandonar el proyecto después del extraordinario éxito de Barbie, pero la plataforma no habría estado dispuesta a liberarla de su compromiso contractual.
«Según tengo entendido, Gerwig intentó desvincularse de Narnia tras el éxito arrollador de Barbie, pero Netflix, comprensiblemente, no quiso liberarla del contrato», explica Sneider. El informador añade que no espera que la directora regrese para una secuela, suponiendo que finalmente llegue a realizarse.
El futuro de Las crónicas de Narnia podría depender de esta primera película
Netflix adquirió los derechos de adaptación de las obras de C. S. Lewis con la intención de construir una nueva franquicia audiovisual. La elección de El sobrino del mago resulta especialmente interesante porque, aunque fue el sexto libro publicado, su historia funciona como una precuela que explica los orígenes del universo fantástico.
La novela presenta a Digory Kirke y Polly Plummer, dos niños que descubren la existencia de otros mundos y terminan presenciando acontecimientos fundamentales para el nacimiento del mundo mágico. Entre ellos destaca la aparición de Aslan, el poderoso león que se convertiría en una figura central de toda la saga.
Esta aproximación permitiría a Netflix construir su universo cinematográfico desde los acontecimientos más antiguos de la cronología, diferenciándose de las películas anteriores, que comenzaron con El león, la bruja y el armario. Una apuesta creativa con enormes posibilidades, pero también con riesgos importantes para una historia tan querida.
Un tráiler prometedor que contrasta con los inquietantes rumores
Lo curioso es que las primeras imágenes promocionales habían generado una respuesta aparentemente positiva entre los fans. El adelanto, acompañado por la canción Stairway to Heaven de Led Zeppelin, ofrecía una visión atractiva del mundo fantástico imaginado por Lewis y despertaba expectativas sobre el trabajo visual de Gerwig.
Por ahora, Netflix no ha confirmado los supuestos problemas de producción, y tampoco existe una valoración pública de la directora sobre estas informaciones. La película tiene previsto estrenarse en cines en febrero de 2027, por lo que todavía habría margen para introducir cambios antes de su lanzamiento.
La gran incógnita es si estamos ante las dificultades habituales de una superproducción especialmente ambiciosa o las primeras señales de un fracaso millonario. El historial de Greta Gerwig invita a mantener cierta confianza, pero el futuro de esta nueva Narnia podría depender de que la magia funcione cuando finalmente se apaguen las luces de las salas.


