El año 2014 es el año de Batman, el icónico personaje que ha conseguido convertirse en una de las franquicias con más éxito tanto el sector del cómic, cine, videojuegos o merchandising, celebra su 75 Aniversario y Warner y DC no han dejado pasar la oportunidad de celebrar este evento por todo lo alto, anunciando las siguientes actividades y eventos con las que seguro disfrutaremos los fans de El Cruzado de la Capa.
Y lo primero de todo, presentaros el logotipo conmemorativo que DC Comics ha creado y con las que sellará tan magnifico evento de forma exclusiva en todos los productos, promociones y acciones que se lleven a cabo.
DC nos propone lo siguiente:
-Nueva serie semanal de Batman Eternal que comenzará su publicación el próximo 9 de abril.
-Números conmemorativos como la edición especial de Detective Comic #27, que celebraba la primera aparición de Batman en 1939.
–Portadas alternativas exclusivas, como las que se van a presentar en la próxima edición de la Comic Con de San Diego.
–El Día de Batman, DC se ha asociado con miles de librerías y tiendas especializadas para que el miércoles 27 de julio se celebre el Día de Batman, regalando un comic especial de Batman.
-La web Batman75.com en la que se celebrarán numeroso sorteos con material exclusivo, que todavía no está operativa.
Warner Bros, por su parte:
-Ha contratado a Asher Levine para crear un nuevo diseño de la capa y la capucha del traje de Batman que aparecerá en el videojuego Batman: Arkham Knight.
-En la Comic Con 2015 harán que 20 famosos artistas creen su propia versión de la capucha del traje de Batman en la exposición de arte Cape/Cowl/Create.
-Sacará a la venta gran variedad de nuevos títulos: las películas de animación El Hijo de Batman (a la venta el 6 de mayo) y Asalto en Arkham; la serie de televisión de 1966 que por primera vez sale a la venta (este verano); y una Edición especial 25 Aniversario de la película Batman de Tim Burton (en otoño).
-Además, tendremos dos nuevos cortos de animación dedicados a Batman y creados por Bruce Timm (Batman: La Serie Animada) y Darwin Cook (Batman Beyond).
-Tendremos panel especial del 75 Aniversario de Batman en la WonderCon 2015 que se celebrará el próximo 19 de Abril en Anaheim, en el que participará Bruce Timm. También se presentará en exclusiva el corto animado de Darwin Cook.
-La serie de televisión Gotham que será emitida por FOX pero producida por Warner, donde veremos el origen de la leyenda del comisario James Gordon, así como de los villanos que han hecho famosa la ciudad
-Comenzará el rodaje de la película Batman vs Superman, personajes interpretados por Ben Affleck y Henry Cavill, y que por primera vez en la gran pantalla juntará a estos dos pesos pesados del cómic. Tiene previsto su estreno en Estados Unidos el 6 mayo de 2016.
Otros:
-Edición especial y limitada de productos exclusivos de merchandising de todo tipo.
Warner Bros. Pictures ha hecho público un nuevo tráiler de “Godzilla“, la película que nos volverá a traer al famoso monstruo japonés o daikajü a nuestras pantallas. En este tráiler se verá la devastación que el monstruo ha provocado mientras que el personaje que interpretará Bryan Cranston muestra su escepticismo a las declaraciones que las autoridades han presentado para explicar todo ese caos. A continuación os mostramos el interesante avance en nuestro idioma.
[note note_color=”#fff9a9″] En un renacimiento épico del icono de Toho, Godzilla, se nos mostrará una espectacular aventura que enfrentará al monstruo más famoso del mundo contra otras criaturas malvadas, que impulsadas por la arrogancia científica de los seres humanos, amenazarán nuestra existencia.
El reparto estará formado por: Aaron Taylor-Johnson, Bryan Cranston, Elizabeth Olsen, Juliette Binoche, Ken Watanabe, David Strathairn, Richard T. Jones y Sally Hawkins.
Godzilla dirigida por Gareth Edwards, se estrenará en España el 16 de Mayo de 2014. [/note]
Lo he repetido ad nauseam, lo sé. Me gusta la ciencia ficción clásica, la que tiene tintes de antropología, de filosofía, de religión, de todo aquello que nos hace humanos. Me gusta la ficción especulativa, los ensayos sobre nuestra naturaleza camuflados de historias fantásticas. Lo he dicho también muchas veces, pero tengo mucho por leer, en este y muchos otros géneros. Me da un poco de vergüenza reconocer que Embassytown es la primera obra de China Miéville que tengo el placer de leer. Y sólo lo he hecho después de recibir recomendaciones casi fervorosas de mucha gente cuya opinión respeto. Gente, como yo, amante de las letras. Y es que esta novela que hoy reseño me apela en tantos sentidos que me cuesta ordenar mis ideas a la hora de expresar la fascinación que he sentido al leerlo. Lo empecé hace unos días y, al ver hasta que punto me estaba gustando, decidí racionármelo, como una droga, leyendo pausadamente, disfrutando de cada frase, sabiendo, en cierto modo, que me costaría desengancharme de tal placer una vez se terminara. Paradójicamente, el mismo libro me ha dado la clausura necesaria para terminarlo sin tener que sentir síndrome de abstinencia. Brillante. Sigamos con la reseña:
Embassytown, la ciudad embajada, está situada en medio de la Urbe, la capital del planeta Arieka. Este mundo, en los límites del espacio conocido, es donde viven los Ariekei, conocidos como Anfitriones, que tienen un lenguaje, llamado el Idioma, que sólo les permite expresar la realidad, la verdad pura. En el Idioma el significado y el significante son la misma cosa, la lengua es sólo un medio para expresar la realidad. A nivel de fonación, hablan con dos bocas a la vez, cada una diciendo una cosa diferente, y solo la unión de ambas voces produce un sonido reconocible como lenguaje para ellos. Solamente pueden comunicarse con un grupo de humanos, llamados Embajadores, parejas de clones, o gemelos monocigóticos, cuya conexión neuronal les permite hablar con dos voces, pero una sola mente, como lo haría un Anfitrión. Los Ariekei y los humanos conviven pacíficamente en este planeta.
“Bailaora Española”, uno de los Ariekei
A este planeta vuelve, años más tarde, Avice Benner Cho, una “immersora”, una persona capaz de viajar por el Immer, una especie de auténtica realidad de la que nuestro universo, llamado Manchmal, es sólo un mero reflejo, un poco como en el mito platónico del Demiurgo. Recordemos que Immer es “siempre” en alemán, mientras que Manchmal se traduce por “a veces”. En esta realidad pura, el tiempo y el espacio funcionan de forma diferente, lo que permite viajes interestelares mucho más cortos. Avice es una protagonista renuente que pasa de ser mera observadora a ser motor de un cambio profundo en el mundo que la rodea. Pero basta de argumento.
Mucha gente ha mencionado que China Miéville es un autor difícil y, en ese sentido, hay que reconocer que la introducción en su novela es una bofetada de conceptos, neologismos y mitologías totalmente alienantes. Pero la bofetada no escuece tanto, y pronto se vuelve en extraño placer. Los conceptos se explican o se acaban entendiendo por el contexto sin necesidad de darles más vueltas. Los neologismos son intuitivos y ostia, a mí me encanta la etimología, un gustazo. Creo que China Miéville entiende muy bien lo que hace falta explicar y lo que puede ser obviado. ¿Qué no entiendes exactamente cómo funcionan los días en Arieka? No importa. ¿Qué no sabes exactamente qué forma tiene esta raza alienígena? No es relevante para la historia. Todo lo que necesites saber, tarde o temprano lo sabrás. En ese sentido, la información que el lector recibe siempre es la suficiente como para entender pero no tanto como para abrumar.
Ilustración de portada para la edición americana de Subterranean Press
Para mí, traductor de vocación y amante de los idiomas, lo que más me ha apelado ha sido todo lo referente al Idioma de los Anfitriones. Y es que no se queda en el simple hecho de ser un idioma que se expresa con dos bocas y una sola mente o en que no pueden expresar mentiras. Ni mucho menos. Embassytown, además de ser un relato fascinante, es todo un tratado sobre lingüística, sobre la relación del hablante con lo que le rodea y sobre cómo lo describe. Y yo no empecé a leer Ursula K. Le Guin por los dragones, empecé Terramar porque Ged hablaba en el idioma de los nombres auténticos, un idioma que daba poder al hablante sobre la cosa hablada. Entenderéis que me haya fascinado una novela cuyo núcleo central sea la lengua. No voy a revelaros nada sobre el tema, porque creo que gran parte del sense of wonder de la historia se encuentra en este aspecto.
De China Miéville se ha dicho mucho durante todos estos años en los que no ha dejado de ganar premios y reconocimiento del público y de la crítica especializada. El autor británico bebe de muchísimos autores de lo que consideraríamos ciencia ficción y fantasía, pero lo que él produce está más allá, lo que ahora algunos llaman slipstream, que transciende esa clásica diferenciación entre lo fantástico y el ci-fi. Eso no quita que Embassytown sea ciencia ficción pura y dura. Se ha llegado a decir que Miéville ha ido tan lejos que ha vuelto a los orígenes. Yo prefiero no embarcarme en estrambóticas definiciones de este autor sin antes haber leído algo más. Está claro que Embassytown me ha abierto una puerta, iré explorando lo que hay detrás cuando el tiempo me lo permita.
China Miéville
Antes de terminar, hablemos un poco de la edición de Fantascy. Como viene siendo costumbre en la editorial, el libro tiene el mismo formato que los del resto de la edición, aunque un diseño que lo caracteriza. Tapa blanda con buenas solapas, 448 páginas, ligero y llevable. Hay que ir con cuidado con el transporte, eso sí, si no queremos que sufra mucho. Hay que hacer mención de honor a la traducción de Gemma Rovira, cuyo trabajo en un libro con estas peculiaridades es espectacular. Ya hablamos en su día de su trabajo con Alif el Invisible, también de Fantascy. Los fans apreciamos que se apueste por ediciones cuidadas con buenas traducciones y correcciones, algo de lo que podrían tomar nota otras editoriales.
En resumen, ya lo he dicho muchas veces. Me gusta lo que está haciendo Fantascy y Embassytown es una obra maestra que además ha llegado con una edición cuidada y una traducción excelente. No tengo dudas a la hora de ponerle la máxima nota. Embassytown hay que leerlo, se disfruta de principio a fin. 5 estrellas.
Os dejo, para los que queráis saber más, con una excelente reseña que la mismísima Ursula K. Le Guin hizo para The Guardian, en inglés, claro está: Embassytown by China Miéville, The Guardian.
La distribuidora tiene pensado lanzar y distribuir nuevas películas y cortos relacionadas con el mundo friki. Tenemos, por ejemplo, la clásica película de serie Z Redneck Zombies, un cómic sobre la antigua editorial española Historias de Bruguera y Obra 67, el primer corto dirigido por David Sainz, grancanario director y protagonista de la serie Malviviendo. Para más información, adjuntamos PDFs:
La editorial ha lanzado una nueva novela escrita por la autora alemana Rebecca Gablé. Su título es Los Colonos de Catán y es una obra que entra dentro del género de la epopeya histórica, al igual que obras como El Señor de los Anillos o Canción de Hielo y Fuego. Para más información, adjuntamos portada y PDF con todos los detalles:
Hace pocos días os contamos que la cadena Netflix comenzará a rodar una serie sobre el superhéroe de Marvel Daredevil, aunque aún no se sabía quién podría interpretarlo. Según la web “Comic book cast” y la pagina de facebook “The Marvel Cinematic Universe”, los productores estarían considerando a Michael C. Hall, intérprete del asesino Dexter, para encarnar a Matt Murdock y a su álter ego. También hay que decir que la cadena quiere a Drew Goddard como director, así que la cosa promete.
Michael C. Hall ha demostrado tener mucha versatilidad, ya que antes de interpretar la serie sobre el asesino de asesinos, interpretó a uno de los miembros de la familia Fisher en la grandiosa “A dos metros bajo tierra”, así que el encargo de Daredevil de NetFlix suena como un reto muy atractivo. La serie tiene previsto comenzar a rodarse en julio de 2015.
Pues si, 28 años han pasado ya desde su estreno. Parece mentira, pero uno va cumpliendo años y no se da ni cuenta de cómo pasa el tiempo. En fin, que me desvío del tema con mis batallitas.
Todos recordamos la historia, las casas de estos chavales van a ser derribadas por el malvado especulador de turno, superpijo él, superpijos sus hijos, de club de campo, vamos. Pero nuestros héroes no se arredran fácilmente, para eso son Los Goonies. Entonces empieza una carrera contrarreloj para conseguir el tesoro de Billy el Tuerto, pirata que encalló siglos ha en la misma población y del que corren leyendas desde antes de la fundación de los EEUU. Los chicos se enfrentarán a criminales italoamericanos, trampas mortíferas que, a pesar del paso del tiempo, funcionan con precisión suiza, y finalmente a una prueba de valor que les hará dudar de sí mismos y de la amistad que les une.
Pues una vez hecha memoria, paso a mostraros cómo están a día de hoy estos chicos.
Sean Astin:
Con 42 primaveras, su último papel más conocido ha sido Samsagaz Gamyi, En la trilogía de El Señor de los Anillos.
Corey Feldman:
Con 41 años, actualmente se dedica a la música (con escaso éxito) y a aparecer en televisión.
Jonathan Ke Quan:
Con 42 años, sus dos grandes apariciones fueron en Indiana Jones y el templo maldito y Los Goonies. Actualmente trabaja como coreógrafo de acción en cine. Si queréis saber más, podéis leer aquí el “Qué fue de…” que le dedicamos hace dos años y medio.
Jeff Cohen:
Actualmente ha perdido peso y pelo, a partes iguales. También el gusto por el cine, ya que tiene un bufete de abogados en Beverly Hills, bastante reconocido, por cierto.
Josh Brolin:
Con 45 años, quizá sea el goonie que más éxito ha tenido, protagonizando muchos y buenos filmes, a la vez que trabajaba con lo más granado de Hollywood.
El éxito de RoboCop (1987) había sido considerable. Al margen de la recaudación en taquilla (que fue de 53.424.681$ solo en E.E.U.U., esto es, 5 veces más de lo que costó), el personaje nacido de la pluma de Edward Neumeier y Michael Miner y cincelado por Paul Verhoeven era ya un icono cultural, presente en productos televisivos y con línea de juguetes. En consecuencia, la secuela parecía inevitable. Sin embargo, tendría que ser sin la participación de Verhoeven, verdadera alma mater del primer film, quién ya había anunciado su escaso interés en dirigir secuelas. El sustituto del realizador neerlandés fue Irvin Kershner, un director con mucho oficio y habituado a recibir encargos, fundamentalmente conocido por rodar Nunca digas nunca jamás (Never Say Never Again, 1983) y especialmente El Imperio contraataca (The Empire Strikes Back, 1980). El respeto por la herencia recibida será una de las notas fundamentales del trabajo del director, algo en lo que abundaremos más adelante.
Además del director de la primera parte, llama la atención que los creadores del personaje y guionistas de la misma también se bajaran del barco. Ahora bien, el encargado de sustituirlos no era un guionista cualquiera, sino el afamado guionista y dibujante de cómic, Frank Miller, entonces en la cumbre de su carrera. El artista de Maryland había firmado en los años precedentes obras de la importancia de El regreso del Señor de la Noche (The Dark Knight Returns, 1986) o Born Again (1986), junto al dibujante David Mazzuchelli, con el que también trabajaría en Batman: año uno (Batman: Year One, 1988). La elección levantó el aplauso unánime de los seguidores del policía de Detroit, no solo por su talento como escritor y su habilidad para introducir temática política y social en aventuras de héroes, sino porque además había una comunión estilística entre lo que Miller había hecho en El regreso del Señor de la Noche y lo que Verhoeven había visualizado para RoboCop, siendo el paradigma el uso de los informativos para describir una sociedad con tintes distópicos.
Frank Miller haciendo un cameo en RoboCop 2
Ahora bien, lo que parecía un matrimonio feliz entre Orion Pictures y Miller empezó a revelarse como una relación algo tormentosa. El guionista, acostumbrado a escribir para un medio donde la imaginación puede fluir con mayor libertad, como el cómic, concibió una historia que sí respondía a la singular naturaleza del universo RoboCop, pero que en palabras del productor Jon Davison, era “infilmable”. Podéis ver la historia tal y como la había concebido Miller en la reseña de nuestro compañero Antonio Cañestro sobre el cómic que se publicó dando a conocer la visión original del autor. Se encargó a Walon Green, conocido por escribir el guion de Grupo Salvaje (The Wild Bunch, 1969), entre otras; que reescribiera el libreto de Miller. Finalmente, eliminó partes enteras —que luego fueron aprovechadas para RoboCop 3 (Fred Dekker, 1993)— y rebajó la crudeza de alguna escena. Hay que señalar que se nota el recorte en el conjunto de la película, que abre varias vías muertas argumentalmente hablando, como la microtrama de la viuda de Murphy: no aporta absolutamente nada a la cinta y descubre uno de los momentos más dudosos de la película, que se toma demasiado en serio a sí misma (cosa que no hace en el resto del film) y nos regala esa estupidez supina de ver a Murphy explicándole a su antigua esposa que lleva la cara de su difunto marido “en homenaje a él”, despojando de todo sentido a una secuencia a la que se dedica demasiado tiempo para tratar un asunto al que nunca se vuelve a hacer mención.
Decíamos más arriba que Kershner fue muy respetuoso con el legado de Verhoeven, probablemente consciente de los cimientos sobre los que se había asentado el éxito de la primera parte, convertida en película de culto. Tanto es así que apenas hay cambios importantes. En el reparto, volvemos a encontrar a todos los personajes/actores importantes: Peter Weller vuelve a enfundarse el traje de RoboCop (ahora con un tono mucho más azulado que en su predecesora); Nancy Allen vuelve a ser la fantástica Lewis (y naufragando en las escenas de acción, algo por otra parte disculpable), Daniel O’Herlihy repite como El Viejo… En las tramas tampoco hay grandes novedades, a pesar de lo que pudiera parecer. Se mantiene como base la dualidad hombre/máquina en forma de la lucha del personaje contra su programación (en la primera parte, la Directiva IV y en la presente, la reprogramación “disfuncional” de la Dra. Faxx), repitiendo el concepto mesiánico de resurrección como liberación, en lo que quiero detenerme un momento. En la cinta predecesora, Verhoeven jugaba con la muerte del personaje como catarsis y potenciación. Primero, Murphy muere a manos de sus asesinos y regresa con la fuerza necesaria para hacer justicia; posteriormente, vuelve a morir, ahora metafóricamente, al ser traicionado por sus compañeros del cuerpo de policía de Detroit y solo tras esto recupera su humanidad, al despojarse, de nuevo metafóricamente, de su parte de máquina (en forma del casco que le cubría el rostro y su autoapuntado). Aquí, Kershner mata a RoboCop desmontándolo sin piedad (y homenajeando la secuencia en que seguimos en primera persona la creación de RoboCop, a la inversa), pero cuando regresa a la acción, lo hace con una programación alterada; debe, en consecuencia, volver a sufrir para aliviarse de esa carga y volver a su humanidad, lo que le da la fortaleza. Es evidente que la exposición de Kershner es mucho menos brillante que la de Verhoeven, pero no hay duda de que la temática se repite en forma y fondo.
También, claro, la crítica nada velada a las grandes compañías vuelve a ser un leit motiv. De nuevo proféticamente, podemos ver como la OCP deja que los servicios públicos de la ciudad se colpasen para reivindicar que la gestión pública no es eficaz (casualmente, como hacen en la actualidad muchos gobiernos de corte neoliberal) y mostrar la privatización como la única salida. Su intento de privatizar la ciudad de Detroit, que se encuentra en quiebra (como la actual) deja a las claras quién es el auténtico villano de la función (otra vez, dejando en peor lugar al villano yuppie que al de la calle, en este caso Caín).
Dentro de este respeto de no traicionar lo establecido (que se aprecia y se siente a lo largo de la película), sí hay que decir que la cinta sufre de algo muy común entre las secuelas, el “more, more and more“. Sí, sigue ahí la mala baba en lo social y el humor negro, muy negro. Pero el tono general de la película pasa de ese gris en el que tan cómodo se movía Verhoeven a algo mucho más grotesco y exagerado, más próximo a la comedia con salpicaduras de mala leche que a lo hecho en 1987. Así, del mismo modo que la RoboCop original mostraba su tono en los diez primeros minutos, esta sigue su estela y es ahí ya donde de forma inmediata se percibe ese salto, con el anuncio de MagnaVolt que abre la película (acompañado de una mucho más ligera música de Leonard Rosenman, en comparación con la de Poledouris) y el informativo MediaBreak, que también sube la apuesta y muestra unas noticias todavía más absurdas que su antecesora. A continuación, el travelling de una calle de Detroit acaba por confirmar que esto no es exactamente lo mismo que habíamos visto unos años atrás. Lo cual, por cierto, no tiene que ser necesariamente malo. Simplemente es diferente y sirve, naturalmente, para dotar a esta secuela de una personalidad fuerte y, de algún modo, separada de lo hecho por el neerlandés, a pesar de la gran cantidad de elementos comunes que comparten.
La particular relación entre la Dra. Faxx y El Viejo
Uno de los primeros prototipos de RoboCop 2
Caín, interpretado por Tom Noonan
Que no se note que es un muñeco
RoboCop 2, el rival del protagonista que da nombre a la película
RoboCop reprogramado leyéndole sus derechos a un cadáver
Hob, el niño cruel y mafioso interpretado por Gabriel Damon
Una vez asumida esa diferencia tonal, se puede disfrutar por completo de una película como RoboCop 2 que no es fácil de visionar. Porque, sí, es grotesca, pero es muy buena en lo suyo y no se avergüenza de serlo, como bien prueban la escena en que vemos a los prototipos de RoboCop 2, que uno de los principales villanos de la función sea un niño o las fantasmales presencias de Elvis y la Madre Teresa de Calcuta. RoboCop 2 es una realidad con apariencia de delirio, pues debajo de todas esas capas de sinsentidos y exagerados comportamientos y situaciones, se encuentra una acertado vistazo hacia determinadas actitudes sociales y de los poderes económicos, hacia realidades que están más presentes que nunca en estos tiempos que corren. Siempre, además, sin miedo a ser políticamente incorrecta e irreverente. Todo ello coloca a esta secuela como una digna sucesora de aquella película que sorprendió en 1987.
Por fin nos llega de manera oficial el aspecto de Arkham Knight, el misterioso villano que aparecerá en el próximo videojuego Batman: Arkham Knight.
¿Quíen es Arkham Knight? Arkham Knight es un personaje creado para este título que, según comentan sus creadores, supondrá un más que digno adversario para el Caballero Oscuro, siendo un rival en todos los sentidos.
Recordemos que Batman: Arkham Knight supondrá el cierre de la saga y Rocksteady promete el juego mas espectacular de toda la saga.
Marvel ha lanzado unas cuantas imágenes de su último estreno Capitán América: El Soldado de Invierno de Anthony Mackie como el Halcón.
Aunque no se parece prácticamente nada ni en el origen, ni en el traje, me alegra mucho que hayan rescatado este personaje para el universo cinematográfico de Marvel. Me disgustaría muchísimo que no apareciera para nada en La era de Ultrón.
El propio Mackie dijo esto:
“La relación que mantengo con la Viuda Negra y Furia, incluso con el Capi es de corte militar, pero no por obediencia, sino por respeto y honor entre militares”.