Llevaba un tiempo detrás de leerme esta obra de Peeters. Tras haber leído ‘Aama’ primero y luego ‘Lupus’ (que reseñé aquí), tenía curiosidad por la obra más aclamada y apreciada del autor. Y lo cierto es que no me ha decepcionado, todo lo contrario; considero que, sin atisbo de duda, ‘Píldoras Azules’ es una obra maestra, y durante esta reseña os contaré por qué.
‘Píldoras Azules’ es una obra autobiográfica, seria, emocional, dura en muchos aspectos: Frederik, el autor y protagonista, empieza una relación con Cati, una mujer separada, con un niño pequeño. Tanto la madre como el niño son seropositivos. Con esa premisa podría empezar una historia sentimentaloide y autocompasiva sobre el amor y la muerte, al estilo de ‘Un paseo para recordar’, pero lo que nos encontramos es una historia romántica, bonita; pero terrenal y tangible. Y eso hace que esta obra desprenda sentimiento de una forma mucho más cercana, sin momentos grandilocuentes forzados. Durante las 190 páginas de esta novela gráfica, veremos la mundana historia de una pareja capaz de superar la enfermedad con optimismo, pero sufriendo por las pequeñas derrotas que implican estar enfermo de sida. La demacración de ella, lo complicado que resulta cuidar de un niño con el VIH o el sexo extremadamente cuidadoso son algunos de los escollos que tienen que ir superando. Veremos también la compleja relación entre Frederik y el hijo de Cati, o las preocupaciones del propio Frederik frente a una situación que a menudo le supera. Pero todo con una narración particular, sin complejos, imbuida de la calma del día a día, con la tormenta de la enfermedad a lo lejos, como unos nubarrones grises que no dominan la historia. ‘Píldoras Azules‘ es sobre todo una historia de amor corriente, tan corriente que se refleja fácilmente en nuestra propia vida. Las situaciones que vive la pareja protagonista están muy alejadas del dramatismo de una historia costumbrista habitual. Es ahí donde más se percibe el genio de Peeters: sabe conectar con el lector de una forma tan perfecta que cuesta mucho soltar una de sus obras una vez empiezas. Como ya comenté con ‘Lupus’, son los silencios y los pequeños detalles los que llevan la carga expresiva más fuerte del relato; este es un cómic que hay que saborear lentamente, viñeta a viñeta, para empaparnos de la complejidad y sutileza del mensaje que transmite. De nuevo, la imaginería onírica juega un papel importante en todo esto: los planos desdibujados y las metáforas visuales cargadas de contenido, como el rinoceronte blanco, son esenciales para entender hasta qué punto esta obra se adentra tanto en Peeters como en nosotros mismos.
En lo que respecta al trazo, se parece mucho a lo que vimos en ‘Lupus’, que comento de forma más extensa en su reseña correspondiente. ‘Píldoras Azules‘ es anterior a ‘Lupus’ y el dibujo está aun más lejos del cambio de estilo que luego veríamos en ‘Aama‘. Eso significa que tenemos un trazo mucho más “tosco” que en obras posteriores, pero no por ello menos expresivo. Peeters, maestro del blanco y negro, no tiene miedo a primerísimos planos, paisajes, arquitectura o juegos de luz complejos. Con su trazo magistral es capaz de expresar las más sutiles emociones en sus personajes, cosa que ya elogiaba en mi anterior reseña. Tengo que hacer mención especial a las ojeras de los personajes, un punto característico de sus obras que hace que no pueda dejar de relacionar a esta Cati con Sanaa, de ‘Lupus’. Otro elemento interesante es la elección de la portada. Aunque de buenas a primeras pueda parecer una elección casual, entiendo la portada como un resumen magistral de la obra: la pareja de protagonistas, disfrutando de la compañía el uno del otro, sonrientes. Las pastillas como un detalle de fondo, en el cielo. La de este cómic es una portada decididamente optimista, como acaba siendo la obra misma, pese a todo: una historia de amor que triunfa ante la enfermedad.
Para terminar, me permito recordar que si estáis interesados en esta obra, podéis encontrarla fácilmente en la edición de Astiberri, de unas 200 páginas en tapa blanda. Su precio es de 16€. El resto de obras de Peeters también han salido en nuestro país de la mano de Astiberri, a excepción de Koma, que lo publica Dibbuks. Por mi parte, tengo intención de seguir explorando el mundo de este autor genial, que es capaz de obras magníficas como este ‘Píldoras Azules’, cuya lectura recomiendo encarecidamente.
Para más información, entrad en la página de Astiberri sobre ‘Píldoras Azules‘.
Si queréis conocer más sobre la obra de Frederik Peeters, echadle un vistazo a los listados de obras publicadas por Astiberri y por Dibbuks.
La compañía alemana MackeVision Medien Design GmbH es una de las encargadas de realizar los efectos especiales de la serie de HBO que adapta la saga literaria “Canción de Hielo y Fuego“. La serie ha obtenido un total de 19 nominaciones a los Emmy entre las que destacan las de Lena Headey (Cersei Lannister) como Mejor Actriz de reparto en serie dramática, o la de Peter Dinklage (Tyrion Lannister) en la categoría de Mejor Actor de reparto en serie dramática. La lista con todos los nominados podéis consultarla aquí.
MackeVision junto a otras compañías como Spin o Pixomondo han sido nominadas para los premios Emmy por su trabajo en “Juego de Tronos” creando los escenarios virtuales de los Siete Reinos cuidando hasta el más mínimo detalle, como podéis apreciar en el siguiente vídeo:
[note note_color=”#fff9a9″]”Juego de Tronos” es la serie basada en la historia de “Canción de Hielo y Fuego” creada por George R.R. Martin. En esta historia veremos varios frentes abiertos. Por un lado, la lucha por el trono de hierro entre las casas mayores de Poniente; por otro lado el viaje de Daenerys, la única descendiente viva de los Targaryen, que habían gobernado con mano de hierro Poniente durante muchos años y fueron derrocados por Sir Robert Baratheon; y por último, Jon Snow y la Guardia de la Noche, encargados de la protección del muro en el norte ante el acecho constante de los Otros. La serie comenzó en 2011 y la quinta temporada se estrenará en el canal HBO en la primavera de 2015.[/note]
Fuentes bastante fiables han comunicado a la web Bleeding Cool que han tenido acceso a unos diseños de Doomsday que serían utilizados en “Batman V Superman: Dawn of Justice“. Si el rumor es cierto habría que añadir este villano a los cuatro que os contábamos que aparecerán en la película con lo que comenzamos a tener sobresaturación de personajes. Quizá se trate de un cameo o se haga referencia en un flashback, o incluso puede que adapten la trama de “La muerte de Superman” como se llegó a afirmar tras filtrarse el mes pasado las fotos de gente depositando flores a los pies de una estatua gigante del kryptoniano.
Doomsday es un monstruo modificado genéticamente que fue creado por el guionista Dan Jurgens en 1992 para la citada historia en los cómics de Superman, y recientemente ha aparecido en el crossover “Doomed” de Los Nuevos 52, esta vez escrito por Scott Lobdell. También estuvo presente en la pequeña pantalla siendo el villano principal en una temporada de “Smallville“.
[note note_color=”#fff9a9″] Con su estreno previsto en EEUU el 6 de mayo de 2016, siguiendo el éxito de ‘El hombre de acero’, la película ‘Batman V Superman: Dawn of Justice’ nos llevará a conocer a dos grandes héroes de DC Cómics, Batman y Wonder Woman, que junto a Superman comenzarán el camino hacia ‘La Liga de la Justicia’.
Zack Snyder repetirá en el asiento del director con una historia creada junto a David S. Goyer y Chris Terrio. Henry Cavill repetirá también su papel de Clark Kent/Superman, así como los actores Amy Adams, Laurence Fishburne y Diane Lane. Por otra parte, Ben Affleck interpretará al hombre murciélago y Gal Gadot será Wonder Woman/Diana Prince, personaje que por primera vez da el salto a la gran pantalla. En cuanto a Lex Luthor será interpretado por Jesse Eisenberg y Jeremy Irons será Alfred Pennyworth, el mayordomo de Bruce Wayne. Además Ray Fisher dará vida a Victor Stone, alias Cyborg.
Otros miembros del reparto son: Holly Hunter (en un nuevo papel que ha sido creado para la película), Callan Mulvey y Tao Okamoto, que interpretará a Mercy Graves, la asistente de Lex Luthor.[/note]
Time Travel Lover es un gran corto de ciencia ficción con toques de humor.
La historia trata de un muchacho que está ligando con una chica cuando, de repente, su yo futuro viaja a ese instante para contarle lo que le va a suceder. Esto desata una fuerte discusión entre ambas versiones de si mismo que acaba siendo una locura total.
El corto has sido dirigido por Bo Morisseniby con guión de Eliseo Yaffe. Es un corto bastante divertido y con un toque existencial muy bueno. Disfrutad.
La verdad es que este es un vídeo que ya lleva desde el pasado 2 de julio circulando por la red pero debido a su calidad y al éxito que está cosechando, no podíamos dejar de pasar de mostrároslo. Resulta que se anuncia como el vídeo filtrado de ‘Star Wars Episodio VII‘ pero J.J. Abrams no ha comentado nada sobre trasladar los hechos de la próxima película galáctica al planeta Tierra, por lo que sabemos que no es real. Sin embargo, su calidad no desmerece en absoluto. El vídeo fue grabado en el aeropuerto de Frankfurt, en Alemania y después fue montado añadiendo algún que otro AT&AT, stormtroopers y varias naves del imperio sobrevolando la zona.
Frank Wunderlich es el nombre del fan que ha realizado este excelente vídeo y él mismo comenta en Youtube lo siguiente:
Parece como si la historia del próximo episodio de ‘Star Wars’ tuviera lugar en la Tierra. Grabé estas imágenes en mi vuelo de Estados Unidos a Alemania en el aeropuerto de Frankfurt. Parece que el mayor aeropuerto alemán juega un papel clave como puerto imperial en el nuevo episodio (tan solo había tropas imperiales en las imágenes). Tal vez los rebeldes se esconden en Berlín.
Según The Hollywood Reporter la adaptación de la Universal para la gran pantalla del cómic “Locke & Key” ya tiene guionista asignado. Se trataría de Albert Torres, quien ya escribió el guión de la comedia dramática protagonizada por Luke Wilson “El milagro de Henry Poole“, y ha estado involucrado en el desarrollo de la fallida adaptación en imagen real del manga “Akira” de Katsuhiro Otomo que iba a dirigir Jaume Colet-Serra para la Warner. También ha escrito el guión para una aventura de acción en vivo basada en la serie de dibujos animados “Ben 10“, que va a ser producida por Dark Castle Entertaiment y Silver Pictures.
Joe Hill, junto con el dibujante Gabriel Rodríguez, es el autor de la serie de novelas gráficas “Locke & Key“. En ella se nos cuentan las aventuras de los tres hermanos Locke que heredan una mansión en Maine llamada Keyhouse tras el brutal asesinato de su padre. Allí descubrirán que en la casa se encuentran diversas llaves mágicas con la capacidad de otorgar a su portador una gran cantidad de poderes y habilidades. Pero en el edificio también reside un demonio implacable que desea poseer las llaves y que no parará hasta que abran la puerta que guarda el más temible de todos los secretos de la mansión.
La serie ha sido alabada por la crítica desde que comenzó su publicación, llegando a estar en la lista de los más vendidos del prestigioso New York Times. Hill y Rodríguez también han visto reconocido su trabajo con premios como el Eisner al mejor escritor en 2011, el British Fantasy Award de 2009 a la mejor novela gráfica o el Walt Withman al mejor artista para Gabriel Rodríguez otorgado por el Instituto Chileno-Norteamericano de Cultura.
En 2010 la cadena de televisión FOX encargó un piloto protagonizado por Miranda Otto, Sarah Bolger y Nick Stahl, con el fin de continuar con una serie, pero por desgracia la cosa quedó ahí. El piloto fue proyectado durante la Comic-Con de San Diego de 2011 con buena acogida por parte de crítica y público, a pesar de lo cual la FOX no retomó el proyecto. Podéis ver el tráiler de la serie a continuación:
La adaptación que actualmente está desarrollando la Universal tiene como productores a Ted Adams, director general y editor de IDW Publishing (la editorial del cómic), así como a Alex Kurtzman y Roberto Orci, ambos conocidos por ser los productores de éxitos como la actualización de Star Trek, las cuatro películas de Transformers o las nuevas películas de Spiderman, y de series como “Fringe“, “Sleepy Hollow” o “Alias“.
Así es. Estamos hablando de las tres novelas originales:
–“Fundación”, publicada en 1951.
–“Fundación e Imperio”, publicada en 1952.
–“Segunda Fundación”, publicada en 1953.
Sin embargo, estas fechas son simbólicas, ya que estos relatos fueron escritos y publicados mucho antes de su recopilación en forma de libro. Más adelante desglosaremos las fechas. Como podemos comprobar, la antigüedad de estos libros es notable comparándola con sus precuelas y secuelas, mucho más extendidas, detalladas y complementarias. Dada la complejidad en forma y argumento de la trilogía de la “Fundación”, procuraremos explicar paso a paso y por apartados los aspectos más característicos de estas novelas y su conjunto, sin contar más de lo debido.
NARRATIVA
Como en posteriores novelas de Asimov, la acción transcurre con rapidez y extensos diálogos. La característica precisión lingüística de Asimov le permite decir mucho en poco espacio y es por esa razón que el éxito de sus novelas las haya convertido en un clásico.
LA ENERGÍA ATÓMICA
La tecnología en la que se basan los conocimientos humanos en el universo asimoviano de la saga de “Fundación” es la energía atómica o nuclear, aunque durante la formación del Imperio también era bastante usada. Asimov le otorga tal importancia al vivir justamente en los años de los descubrimientos atómicos más importantes que iniciaron la llamada Era Atómica. Durante la década de los 30 del siglo XX se realizaron los principales descubrimientos sobre el neutrino y la fisión nuclear. En 1940 Asimov tenía 20 años y ya estaba graduado en Bioquímica, por lo que la utilización de la energía atómica como base en sus novelas fue fácil, dada la novedad que constituía para los conocimientos del ser humano. A principios de la década de los 40 comenzó a utilizarse la energía atómica con fines más beneficiosos, como por ejemplo para obtención de electricidad o la construcción de reactores que permitieran sustituir combustible para propulsar medios de locomoción (submarinos, barcos, transportes de cuatro ruedas…), no solo para armas.
Ilustración de 1957 donde representa la Chicago Pile 1, creada en 1942
El mismo año de la publicación del primer relato en “Astounding”, “Los Enciclopedistas”, se desarrolló la construcción del primer reactor del mundo que era parte del proyecto Manhattan: el Chicago Pile-1. No nos debe extrañar la aparición de pequeños y grandes artefactos que funcionan a base de energía atómica durante el transcurso de la saga (pequeños utensilios para la vida cotidiana, tales como atomizadores para destruir cigarrillos o pequeños deshechos), así como armas de destrucción (desintegrador atómico para matar, haciendo desaparecer un cuerpo, a modo de pistola) o grandes superficies que contienen colosales generadores de energía atómica que mantienen a todo un planeta. Pero más adelante observaremos los motivos por los que la energía atómica llega a ser un pilar central en estas novelas.
Portada de Astounding para el relato de Bel Riose “Ahora lo Ves…”
SITUACIÓN SOCIO-HISTÓRICA
Tras las predicciones de Hari Seldon, en las que se hacía patente la caída del Imperior Galáctico que llevaba en pie 12 mil años, y la creación de la Psicohistoria, el propio Seldon envió un grupo de científicos, psicólogos, historiadores, etc… a Términus para el levantamiento de la Fundación, un proyecto que, a la vez que pretendía reunir todos los conocimientos del ser humano que había acumulado desde que empezó a evolucionar como ser pensante y civilizado, en la llamada Enciclopedia Galáctica -y así protegerlos de su posible pérdida por la caída del Imperio-. También quería que los 30 mil años que iba a durar la decadencia antes del levantamiento de un nuevo imperio se redujesen a tan solo mil años gracias a la Psicohistoria. En este punto finaliza la segunda precuela “Hacia la Fundación”. Sin embargo, “Fundación” comienza un poco antes del final de dicha secuela en forma de añadido para su primera edición en libro, tal como hemos explicado más arriba.
A partir de ahí, unas décadas más tarde, Términus, y por lo tanto, la Fundación, se ha convertido en un planeta donde la ciencia y el saber se han desarrollado al margen de la caída del Imperio, que ha ido lentamente decayendo tanto social como económicamente, con el consiguiente deterioro anímico y mental de las masas humanas. La Fundación tiene en sus manos el poder de la energía atómica, algo que ha comenzado a ser escaso en el resto de planetas de la galaxia. Y en consecuencia, ha propiciado el desarrollo de Términus en muchos aspectos, tanto como para que el comercio haya alcanzado niveles de importancia nunca sospechados. De este modo era de esperar que Términus se convierta en el blanco de varios planetas “bárbaros” que le rodean. Ahora que el Imperio no existe, ha llegado la era del “todo vale” y, planetas antes civilizados, se han convertido en nidos de codicia y ansia de poder y hostilidad. En menos de 1 siglo, el esplendor de la raza humana se ve oscurecido por la ignorancia y decrepitud a lo largo de 25 millones de planetas. Pero solo uno tiene la clave para su salvación. Quedan mil años para que el hombre recupere el control de su destino y felicidad.
Portada de una edición de Fundación
La datación utilizada sustituye a la antigua que había permanecido durante milenios, cambiando la Era Galáctica (EG) por la Era Fundacional (EF) y renumerando desde cero.
Por otro lado, enumeremos otras características de estas novelas. Asimov apenas describe los planetas que recorren sus personajes, solo un esbozo de lo que son, y centrándose, por supuesto, en el aspecto sociológico. Tampoco analiza la personalidad de los personajes, si bien algunos ya son descritos suficientemente por sus acciones. Seguimos sin encontrar robots ni alienígenas. Pero lo que sí que continúa patente es su creencia en el ser humano, el único habitante de toda una galaxia, el centro de milenios de expansión. La prueba de más peso es la propia figura de Hari Seldon, deseando acortar el sufrimiento de la Humanidad todo lo posible, fundando sus colonias y protegiendo la sabiduría acumulada del hombre hasta ese momento.
No cabe duda del género que nos encontramos en la trilogía de las Fundaciones. Aunque el regusto pulp hace que resuenen otros géneros. Las intrigas políticas nos conducen a la novela de intriga; los misterios a los que se enfrentan los protagonistas recuerdan al género detectivesco; y ¿qué podríamos decir del romance? Completamente nulo.
FUNDACIÓN
Tiempo aproximado que abarca: poco más de 150 años desde la muerte de Hari Seldon y el establecimiento de la Fundación en Términus. Año 12069 EG o Cero EF.
Asimov publicó por separado los diferentes capítulos de que consta “Fundación”, salvo el primero, el cual fue añadido más tarde. Estas son las fechas:
–“Los Psicohistoriadores”, publicado en 1951, fue un añadido posterior para introducir al lector en “Fundación”.
–“Los Enciclopedistas”, publicado en la revista “Astounding” en mayo de 1942. Su título original fue “Fundación”.
–“Los Alcaldes”, publicado en junio de 1942 con el título de “Bridle and Saddle” (“La silla y la brida”).
–“Los Comerciantes”, publicado en agosto de 1944 como “The Wedge”
–“Los Príncipes Comerciantes”, publicado en octubre de 1944 con el título “The Big and the Little”.
Representación idealizada del emblema del Imperio Galáctico: el sol y la astronave
Los comerciantes de Términus han adquirido tanto poder que la Fundación posee gran dominio económico, además de que los privilegios de los comerciantes son hereditarios, como si de un reino se tratara, por lo que encontramos a descendientes de familias a lo largo de la narración. Estos personajes se verán envueltos en tramas políticas, traiciones y pequeñas intrigas que pondrán en peligro la estabilidad de la Fundación. Sin embargo, gracias a la estrategia, las crisis a las que se enfrenta la Fundación son solventadas con ingenio. Hari Seldon hace acto de presencia en forma de holograma en su cúpula del tiempo cada ciertos años para informar de una nueva crisis y dar una pequeña ayuda a los seguidores y gobernantes de Términus. Los mensajes que dejó en vida, y ahora proyectados décadas más tarde, resultan tan desconcertantes como reveladores.
Sin embargo, la proyección de Seldon revela a sus oyentes la verdadera finalidad de su “Plan Seldon”, algo que deja a todos perplejos. De nuevo, Asimov mueve los hilos de sus motivos ocultos, de la sorpresa del giro inesperado, para encaminar a la narración de un extremo a otro.
Otro ingrediente de esta space opera es la religión. Tras los pasos de Seldon aparecen seguidores que lo tratan como un “santo” -más que como un dios o un mesías-, y con él, surge el ente del Espíritu Galáctico. Adoran a la ciencia y la protegen. Su santuario es Términus. Y hasta el último momento, es esta religión quien mueve los acontecimientos. Asimov no creía en religión alguna y, en cambio, la ha plasmado en varias de sus novelas. Es detacable el hecho de que esta religión no vuelve a mencionarse en las dos siguientes partes de la saga. Llegados a este punto, la Fundación mantiene su estatus de poder y gran potencia.
“-¿No considera que su declaración es desleal? -No, señor. La verdad científica está más allá de toda lealtad o deslealtad”
Isaac Asimov. “Fundación”.
Portada de una edición de habla inglesa de Fundación e Imperio
FUNDACIÓN E IMPERIO
Tiempo aproximado que abarca: desde 198 hasta 301 EF.
Asimov publicó por separado las dos partes de que consta este libro, posteriormente editado en un solo tomo.
–“El General”, publicado en la revista “Astounding” en abril de 1945, bajo el título “Dead Hand” (“La mano muerta”).
–“El Mulo”, publicado en los noviembre y diciembre de 1945 con idéntico título.
El emperador del Imperio Cleón II envía al general Bel Riose para poner fin al poder de la Fundación y encamina a los restos del Imperio Galáctico a una guerra estratégica contra Términus. En este punto haremos una aclaración que en las propias ediciones de este libro nos explica el mismo autor. Dado que Asimov fue también un prolífico historiador -tiene cientos de títulos de ensayos históricos-, para la figura de Bel Riose escogió a Belisario -nótese el parecido del nombre-, el general del emperador bizantino Justiniano I. El motivo es la inspiración en la ascensión y caída del Imperio Romano de Occidente para las sagas de “Fundación”. Si en la primera parte, el Imperio, que había permanecido milenios en lo más alto de su esplendor, empezaba a decaer, la Fundación ascendía en poder, armas, ciencia y cultura gracias a la inteligencia y estrategia del plan Seldon, algo que el emperador no iba a consentir.
Belisario consiguió recuperar territorios perdidos por el Imperio Romano de Occidente y dotar al Imperio Bizantino de mayor grandeza. Tal fue la efectividad de Belisario que el emperador tenía envidia de su ingenio y poder sobre las tropas. Belisario fue, posiblemente, víctima de la envidia: acusado de corrupción con cargos poco fiables, fue encarcelado y más adelante perdonado por Justiniano I. Así es la historia y Asimov la tomó como ejemplo para las tramas de “Fundación e Imperio”. Cuando Bel Riose gana terreno a la Fundación, que se encuentra arrinconada por la fuerza imperial, la historia da un giro por el temor del emperador hacia su magnífico general.
Esta primera parte de “Fundación e Imperio” acaba, lógicamente, con el triunfo arrollador de la Fundación sobre el ya mermado Imperio.
La ciencia de la Psicohistoria permite, mediante ecuaciones matemáticas, la posibilidad de predecir los acontecimientos futuros de la sociedad. Cuanto mayor sea la muestra sobre la que se realiza la predicción, más exactos serán los resultados. La Psicohistoria es más efectiva con mayor número de personas. Esta es la premisa de la ciencia creada por Seldon. Solo que hay un fallo…
Idealización del intrépido general imperial Bel Riose
Un elemento fuera de cualquier predicción, un imprevisto, podría echar abajo todo el plan Seldon. Y la aparición de “El Mulo”, décadas después de la caída definitiva del Imperio, es ese elemento discordante. Otra amenaza más para la Fundación, pero esta vez, de naturaleza sobrehumana. “El Mulo” es un mutante y tiene el poder de actuar sobre las emociones de las personas, de modo que puede invertir los deseos de cualquier enemigo convirtiéndole en su aliado. De esta forma consigue el control de la Fundación, apenas sin fuerza, sin batallas, sin violencia. Y hará todo lo posible por controlar toda la galaxia.
Hasta que una serie de personajes emprende un viaje en busca de información vital para el desarrollo de los acontecimientos: existe una Segunda Fundación que ha estado oculta hasta ahora, dado que Seldon solo anunció públicamente el establecimiento de la Primera Fundación en Términus. ¿Dónde está la Segunda Fundación? ¿Ha estado moviendo los hilos en secreto? ¿Qué pretende?
Volviendo a la búsqueda de la Segunda Fundación, Trántor es el escenario de la culminación de esta obra, donde se dan los hechos más sorprendentes. El final de la novela revela el destino de los personajes de este capítulo y plantea los movimientos para la siguiente parte de la trama. La Fundación y otros planetas en manos de “El Mulo”. La Segunda Fundación perdida en el extremo opuesto a la Primera Fundación. Un dictador megalómano y atormentado por su pasado. Es posible que la clave de la Segunda Fundación se halle en la precuela “Hacia la Fundación”, donde Asimov nos da más que pistas. Durante muchos años el autor nunca nos contó de dónde provenían las gentes de esta otra colonia creada por Seldon, hasta que decidió explicarlo en la precuela. Una conexión directa al Plan Seldon, a sus propias raíces y su propia mente.
Como pudimos comentar en el anterior artículo, la publicación de las precuelas casi 40 años después de la publicación de los libros de las Fundaciones, completa información y complementa el Universo de la Historia del Imperio Galáctico. Muchos cabos sueltos quedaban en los relatos que Asimov escribió durante la década de los 40 y, manos a la obra, elaboró concienzudamente unos hechos cronológicos ingeniosamente perfectos para alegría de los lectores.
La trama de “El Mulo”, que continúa en “Segunda Fundación”, quizá sea la más emocionante. Claves, misterios, aventuras, espionaje… todo se mezcla en un relato inteligente y ambiguo donde nada es lo que parece.
“Era fuerte porque no toleraba súbditos fuertes. Un cortesano que se enriquece demasiado y un general demasiado popular son peligrosos”.
Isaac Asimov. “Fundación e Imperio”.
SEGUNDA FUNDACIÓN.
Portada de Segunda Fundación, último libro de la trilogía original
Tiempo aproximado que abarca: 302 EF hasta 378 EF.
Asimov publicó por separado los relatos que contienen este libro:
–“El Mulo inicia la búsqueda”. Publicada en “Astounding” en enero de 1948 bajo el título “Now you see it…” (“Ahora lo ves…”)
–“La Búsqueda de la Fundación”. Publicada entre los números de noviembre y diciembre de 1949 y enero de 1950 bajo el título “…And now you don’t” (“…Y ahora no”).
En la primera parte “El Mulo” se osbsesiona con la Segunda Fundación a pesar de que las pruebas de que existan son pocas. Haciendo oídos sordos se embarca en su búsqueda junto a un general convertido por él, Han Pritcher, y un joven, Bail Channis, el cual afirma tener la manera de encontrar la Segunda Fundación por medio de la lógica y el uso de la astronomía. En esta parte juega un gran papel la estrategia, la inteligencia, las palabras. Se analiza con profundidad la famosa frase que se viene repitiendo desde las precuelas:
“Seldon estableció dos colonias de científicos a las que llamó “Fundaciones”. Las colocó deliberadamente en extremos opuestos de la galaxia”.
Por lo tanto, “El Mulo” cree firmemente en la existencia de la Segunda Fundación e incluso llega, con sus acompañantes, al planeta Tazenda, que encierra serias sospechas de ser el planeta que alberga a los misteriosos integrantes de la segunda colonia creada por Seldon. A lo largo del relato asistimos a pequeños interludios donde conocemos a los Oradores, que no son nada más ni menos que los maestros de la Segunda Fundación, sin brindarnos apenas información. “El Mulo” continúa de pie y pisándole los talones a la Segunda Fundación, a la que procura destruir inmediatamente después de localizarla. El elemento sorpresa al que nos tiene acostumbrados Asimov y que por lo general muchos no conseguimos advertir a tiempo, hasta que es demasiado tarde, da carpetazo final con la derrota de “El Mulo”, y su mísero retiro, a manos de la Segunda Fundación, que ha demostrado su poder y su afán por proteger el plan Seldon. La Fundación vuelve a ocupar su lugar como planeta dominante. Quedan todavía unos 650 años para que se cumplan los cálculos de la Psicohistoria y se eleve el Segundo Imperio bajo la protección permanente de las Fundaciones. Pero, ¿será eso posible?
Idealización de El Mulo para las novelas de Asimov
Finalmente, el último relato, casi una novela por su extensión, se sitúa unos 70 años después de la búsqueda de la Segunda Fundación por parte de “El Mulo”, el cual falleció hace mucho tiempo. Un grupo de neurólogos de Términus quiere encontrar la Segunda Fundación. Envían a uno de los suyos a investigar a Kalgan, pero Arcadia, la nieta de Bayta Darrell, la mujer que derrotó a “El Mulo” en Trántor tiempo atrás, se las ingenia para acompañar a este científico y cambiar el rumbo de los acontecimientos. Tras su huida, Kalgan declara la guerra a la Fundación pero pierde. La niña Arcadia, perdida por los planetas desde hace meses, y su padre pensando en que ya nunca volverá a verla, es el elemento clave para la resolución de los conflictos y para la interactuación entre las dos Fundaciones. Mientras la Primera ve a la Segunda como una amenaza, la Segunda debe tratar de salvar todo el plan Seldon. De magnitud épica, esta última narración de la trilogía original de las Fundaciones nos ofrece un gran espectáculo detectivesco. Los neurólogos de Términus plantean teorías acerca de la ubicación de la Segunda Fundación. Con la maestría que solo Asimov ha demostrado, finaliza esta parte de la historia de la Humanidad.
¿Dónde está la Segunda Fundación? ¿Cuál es su misterioso poder? ¿Por qué le teme la Primera Fundación? ¿Cuál era el verdadero Plan Seldon? Para eso, tenéis que leer estas tres magníficas novelas.
“Todo el Universo fue en un tiempo guiado desde esta roca; todos los caminos de las estrellas conducían aquí. “Todos los caminos llevan a Trántor -reza el viejo proverbio-, y aquí es donde terminan todas las estrellas””.
Isaac Asimov. “Segunda Fundación”.
EPÍLOGO
En conjunto, estos primeros libros de Asimov representan el germen de casi toda su obra de novelas, aunque no fue hasta décadas más tarde cuando ideó unir cronológicamente esta saga en un mismo universo. De ahí que se puedan encontrar errores en algunos datos, puesto que Asimov no tenía en mente un plan argumental.
También encontramos fallos en datos científicos, ligeramente excusables, dada la antigüedad de la época en que vivió el autor, que debía regirse por los conocimientos del momento.
Esta trilogía de las Fundaciones ganó en 1966 el premio Hugo a la mejor serie de ciencia ficción.
El Ciclo de las Fundaciones continúa en “Los Límites de la Fundación” y “Fundación y Tierra”, últimas novelas que entran oficialmente en la cronología, las cuales tendrán también su correspondiente artículo en La Casa De El. Son más extensas que la trilogía original y nos sumergen en el pasado, presente y futuro de la galaxia.
Nuevamente me despido deseando que os haya gustado este artículo y estoy abierto a correcciones. Si he omitido hechos concretos es porque no deseo destripar mucho estas novelas por si algún lector o lectora desconocedor de las mismas decide ponerse manos a la obra, y sería demasiado descortés por mi parte explicar todo lo que ocurre, desvelar los misterios. Casualmente, son estos misterios el punto central del interés en las narraciones de Asimov.
Soplan vientos de cambio en las oficinas de DC. Hace unos días os hablábamos del nuevo equipo creativo de Wonder Woman en esta noticia. Pero parece que el espíritu revigorizante de la editorial tiene para rato, aunque eso implique despedirse de largas relaciones entre creadores y personajes.
Por un lado, hace unos días la editorial anunciaba una nueva serie titulada Klarion, centrada en el personaje del niño brujo. Ann Nocenti se ocupará del guión y Trevor McCarthy del dibujo, lo que ha significado buscar un reemplazo para Nocenti en el siguiente arco de Catwoman.
La encargada de tomar el timón creativo de la serie será Genevieve Valentine, cuya primera novela ‘Mechanique: a tale of the circus Tresaulti’ fue nominada al premio Nebula en 2012. Valentine también es coautora del libro ‘Sabiduría friki: las enseñanzas sagradas de la cultura pop’ (editado por Stephen H. Segal), que en nuestro país ha editado Colmena Ediciones. La autora ya ha declarado que en su arco Selina Kyle tendrá que renunciar a parte de la libertad que le da el traje por responsabilidad y poder, continuando tras lo acontecido en ‘Batman Eternal’. Acompañando a Valentine en el dibujo se encontrará el artista Garry Brown. Klarion #1 saldrá publicado el 8 de octubre y Catwoman #35 lo hará el 25 del mismo mes.
Por otro lado, Batgirl también ha cambiado de equipo creativo, como se anunció en exclusiva a través de MTV. Gail Simone, la actual guionista, pasará a ocuparse de otra serie de DC (que la editorial espera anunciar en breves), dando paso al equipo formado por los guionistas Cameron Stewart y Brenden Fletcher y la artista Babs Tarr. El número 25 de Batgirl se publicará el 8 de octubre. Los nuevos guionistas esperan que Barbara Gordon pueda disfrutar de Gotham en su faceta más atractiva como metrópolis y mostrar a un personaje dividido entre la vida de una estudiante universitaria y la de una luchadora contra el crimen. Junto con la exclusiva, MTV mostró el nuevo diseño de Barbara Gordon como Batgirl, que tiene un aspecto mucho más práctico y juvenil que encarnaciones anteriores. La portada y el diseño son obra de Cameron Stewart y de la variante de portada se ocupará Kevin Nowlan.
¿Qué pensaríais si os dijera que pronto podríamos leer un cómic que tienen una cebolla y un guisante vestidos de superhéroes como protagonistas? Quizá en un primer momento podría chocarnos pero si viéramos solamente unas cuantas de las tiras cómicas de estas hortalizas creadas por José Villena y David Tomaselli, estaremos deseando de tener este libro en nuestras manos. Pues esto va a ser posible pero gracias a la ayuda de todos ya que Villena y Tomaselli han realizado una campaña de crowdfunding para hacer realidad ‘Onion & Pea‘, un libro a todo color con 160 páginas, tiras cómicas, dibujos extra y comentarios de los autores.
La campaña finalizará el próximo 30 de julio y su objetivo es llegar a los 5000 dólares. Lógicamente, si queremos aportar nuestro granito de arena, los autores de ‘Onion & Pea’ nos garantizan una serie de regalos como agradecimiento por nuestro apoyo, los cuales podéis ver en la propia campaña de crowfunding. Además, con solo leer la campaña de crowfunding, que os la mostramos a continuación, nos regalarán un juego para dispositivos móviles. Por lo que he visto, la verdad es que creo que es un proyecto que merece mucho la pena y, por ello, desde La Casa De EL queremos aportar nuestro granito de arena dándolo a conocer.
La amistad es una de esas cosas maravillosas de la vida que nos devuelve a menudo la fe en el ser humano como especie. Quizá no está lo bastante valorada, pero si atendemos a la escasez de este fenómeno en el reino animal, podemos considerar que la unión de dos individuos sin lazos de sangre ni necesidad de asociarse para sobrevivir, es un pequeño milagro social. La amistad nos permite sobrellevar mejor el día a día, compartir nuestras alegrías y nuestras penas y desarrollar actividades en común. Ahora bien, la amistad, por noble sentimiento que pueda ser, encierra, como el amor, un efecto ceguera que nos priva de medir en su justa medida los defectos de quien recibimos recíprocamente amistad. Así puede suceder cuando defendemos ante nuestra pareja comportamientos de nuestros amigos que solo podrían ser calificados de grotescos o cuando los recomendamos para un empleo para el que posee dudosas competencias. Pero claro, por un amigo… cualquier cosa. Bryan Singer, director de X-Men: Días del futuro pasado y John Ottman, editor y compositor de la misma, son amigos.
John Ottman
La relación entre director y compositor viene desde que aunaran esfuerzos codirigiendo el corto Lion’s Denen 1988. Sin embargo, es en Public Access, estrenada cinco años más tarde donde Ottman muestra por primera vez su doble vertiente en la participación en las cintas de Singer, ejerciendo de editor y de compositor al mismo tiempo. Desde entonces, siempre que ha sido posible, Ottman ha venido desempeñando ambas funciones para el director de Nueva York. La unión de director-compositor de forma habitual es algo que ha arrojado, en ocasiones, un saldo más que positivo. Ahí tenemos el tándem formado por Steven Spielberg y John Williams, con obras maestras de la talla de Parque Jurásico, La Lista de Schindler o la Trilogía de Indiana Jones, por citar solo algunas; el compuesto por Tim Burton y Danny Elfman, que pueden presumir de bandas sonoras como Batman, Batman Vuelve, Mars Attacks!, Eduardo Manostijeras o la nunca suficientemente alabada Pesadilla Antes de Navidad (si bien Burton no ejerció labores como director en esta última); remontándonos a los clásicos, el dúo Hitchcock-Bernard Herrman que produjeron Vértigo o Psicósis. Pero claro está, hablamos de compositores que han pasado o pasarán a la Historia del medio y, claro, es comprensible que directores de prestigio se asocien con el talento. Lo que ya no está tan claro es el empeño de algunos otros en contar con hombres como Tyler Bates (Zack Snyder) o David Julyan (Christopher Nolan). De hecho, ambos han recurrido al siempre presente y generalmente resuelto Hans Zimmer en producciones más exigentes, como El Hombre de Acero, la Trilogía de Batman u Origen. Sin embargo, a Singer no se le puede achacar falta de lealtad hacia Ottman, ya que ha contado con él en las producciones más modestas y en las más grandes, todo y que los resultados de sus trabajos no son nada alagüeños. La música de Ottman suele ser simple y provista de una pretenciosa funcionalidad mal entendida. No hay ningún error en querer hacer música de cine que sacrifique su propia espectacularidad a cambio de un mejor acompañamiento de las imagenes; pero el amigo de Singer tiende a hacer música simple, carente de todo atractivo que además no suele ajustarse correctamente a las necesidades de la película. Tiene una querencia por abusar de los coros hasta lo indecible, incluso cuando todo lo que vemos desaconseja su uso como recurso. Así por ejemplo lo hacía en el tema principal de los Cuatro Fantásticos, una película que no se tomaba en serio en ningún momento y en la que no encajaban esos pretenciosos coros; sí, el tema es resultón, pero inadecuado. Algo similar le ocurría en una de las escenas más vibrantes de Superman Returns (probablemente su mejor banda sonora junto con Valkyria), la del rescate del avión y de la lanzadera espacial. El clásico tema de John Williams brilla en los momentos más heróicos, pero cuando Ottman vuela solo su música se vuelve torpe, previsible e incluso, aburrida, de nuevo con esos coros que nunca han funcionado con Superman (en ninguna otra película se han utilizado para el personaje por genios de la talla del citado Williams, Zimmer, Ken Thorne o Alexander Courage).
Es probable que la singular labor de Ottman como editor interfiera negativamente en sus tareas de compositor. Recientemente, en una entrevista a nuestros compañeros de BSOSpirit, Ottman confesaba que deja la composición para lo último (algo sensato si tenemos en cuenta que para adecuar la música a las imágenes antes tendrá que finalizar el montaje), pero reconocía que muchas veces no tiene tiempo suficiente para ella. Mientras que otros compositores trabajan en los temas principales (aunque tengan que dejar para después los que exijan mayor concreción) antes de finalizar el montaje, Ottman ha de hacerlo todo a la carrera. Esto, que para algunos será una justificación, no es sino un síntoma de uno de los mayores problemas que tiene Ottman como compositor y que comparte con su amigo director: tiene un ego desmesurado. Si Bryan Singer ha tendido a rechazar por no canónico las obras en las que no ha participado dentro de X-Men (véase el desprecio manifiesto por lo mostrado en X-Men 3 o en X-Men Orígenes: Lobezno, en colisión con X-Men: Primera Generación, cuyo plot viene firmado por Singer) no digamos ya en Superman, donde negó la existencia de las películas sin participación de su mentor y adorado Dick Donner; esto es, afirmó que Superman Returns sucedía justo después de Superman II, borrando de continuidad Superman III y Superman IV: En busca de la paz. ¿Que eran cintas mediocres? Sí, pero Superman Returns podía existir igualmente sin hacer ese ejercicio de negacionismo, porque en nada le afecta ese hecho a lo narrado a lo largo de su metraje. Ahondo en el ejemplo de Superman no solo para justificar el paralelismo Singer-Ottman, sino porque es ahí, en Superman Returns, donde se perpetra uno de los mayores insultos a la música de cine y donde el ego de Ottman brilla en todo su esplendor. Como seguro sabéis, Singer quería que su película de Superman fuera una protosecuela del Superman de Donner. Para mantener la estética, exigió a Ottman que utilizara el icónico material de John Williams. De hecho, no solo recupera el tema central de Superman, sino que utiliza el Love Theme para Lois y Kal-El, el tema de Krypton en el microprólogo o el de Smallville en los flashbacks. Pues bien, en los títulos de crédito podéis ver como se destaca bien grande el “Music by John Ottman“, mientras que el “Superman Theme composed by John Williams” apenas puede leerse (además de obviar, como decíamos, que no solo se utiliza el tema de Superman). La falta de respeto mostrada al compositor de Star Wars es del mismo tamaño que la distancia entre el talento de este y de Ottman. No obstante, no es novedad que los mediocres necesiten alimentar su ego de estos modos y maneras.
Adentrándonos ya en su trabajo para esta X-Men: Días del futuro pasado, lo antedicho al respecto del ego cobra todo el sentido, porque el principal problema musical de Ottman vuelve a ser este. Decíamos en la reseña de la música de Capitán América: El Soldado de Invierno que las cintas de los mutantes de Marvel no habían tenido hasta la fecha ninguna unidad musical al contar en cada entrega con un compositor diferente. Lo compuesto por Ottman para X2 superaba claramente a lo exhibido por un Michael Kamen en horas bajas y lastrado por una enfermedad, la esclerosis múltiple, que ya no le dejaba trabajar como antaño. De este modo, Ottman dejaba un tema principal ostentoso que, todo hay que decirlo, sí encaja muy bien con el tono de la película y con el carácter del grupo; aunque no se puede decir lo mismo de la música dentro de la película, de nuevo alternando entre la poco apropiada (aunque suene relativamente bien en la escucha aislada) y la anodina. Un buen ejemplo, el track Storm Perfect Storm (de nuevo con los omnipresentes coros). En X-Men 3: La decisión final, un John Powell inspirado dejaba en pañales a Ottman tanto en la acción, en lo épico como en el drama . Compitiendo duramente con X-Men 3 por ser la mejor de las películas en cuanto a música, posteriormente encontramos el trabajo de Henry Jackman en X-Men: Primera generación. La precuela dirigida por Matthew Vaughn se benefició del buen hacer de Jackman, que puede verse en su enorme tema X-Training, donde ameniza la secuencia donde los jóvenes talentos de Xavier tratan de prepararse para lo que vendrá y en el que inserta acertadamente el tema del grupo y el de amor; y del esmero y cuidado que siempre pone el director en todas sus películas. Es reseñable que en los extras del Bluray, Jackman explica la decisiva intervención de Vaughn a la hora de perfilar el tema de Magneto (probablemente el único director de la franquicia mutante que ha entendido al personaje), que sirve perfectamente como definición musical del personaje y de sus devenires a lo largo del film. Por todo esto, ahora que ambas corrientes temporales (la de Primera Generación y la vista en la trilogía de X-Men) iban a confluir, solo puede entenderse que Ottman rechace utilizar el brillante material (o al menos, parte) compuesto por sus antecesores (en especial, Jackman) y a cambio entregue una banda sonora tan mediocre e insípida, como un problema de ego; de mi música es la mejor y su empeño en ser editor y compositor a toda costa (más si tenemos en cuenta que sus montajes suelen adolecer de una falta de ritmo que asusta, véase Superman Returns o la segunda mitad de esta Días de un futuro pasado).
Los defectos habituales en la música de Ottman (plana, simple y singularmente pretenciosa) aparecen por doquier en este trabajo. El primer track, The Future-Main Titles ya es una buena carta de presentación, con un largo y anodino tema que viene rematado por una nueva versión del tema principal de X2, con pocas novedades más allá de unos arreglos más electrónicos y que hace lo que puede con unos títulos de crédito más bien cortos. He de decir, no obstante, que los arreglos de sus trabajos desde que falleciera Damon Intrabartolo, su orquestador habitual, han ido a peor, con lo que no esperéis una versión mejor de lo ya escuchado en X2. Enseguida, el segundo track, Time’s Up, acaba de recoger las carencias no mostradas en el anterior: un tema plomizo con abundantes coros que no dice nada a nadie, sirviendo de modelo para la práctica totalidad de cortes de acción del CD. Un despropósito completo, sabiendo además que lo que mejor se le da rodar a Singer son las set pieces de acción, donde curiosamente sí suele mantener un buen ritmo, a diferencia de los momentos más introspectivos. Como si Ottman quisiera enseñarnos todo lo que tiene que decir en los primeros cuatro tracks, el siguiente, Hope (Xavier’s Theme), considerado por el propio Ottman como uno de los mejores temas de la película, es en realidad una descarada referencia (si no incluso un plagio) del conocidísimo Time de Hans Zimmer para Origen.
Si el tema de uno de los grandes protagonistas, Xavier, está tomado prestado en su esencia, nada sabemos de un tema para otro de los personajes principales, Magneto. Según palabras del propio Ottman en la entrevista antes citada, decidió no usar el tema de Jackman para Magneto porque (siempre según él) éste utiliza las mismas notas que un tema suyo para X2 del que no se acuerda nadie. De nuevo, el ego de Ottman no conoce límites. Decide, por tanto, dejar huérfano al antagonista claro del film por semejante chorrada mayestática, aunque parece ser que hay un leve eco de su tema de X2 para el Amo del Magnetismo. Al menos, todo hay que decirlo, hay algún tema un poco más entretenido (que suena al Thomas Newman de Skyfall y el John Powell de Paycheck; sí, todo muy original) como Springing Erik, pero tampoco es nada del otro mundo.
Los únicos consuelos que podemos tener al escuchar el trabajo de Ottman son dos: 1) A pesar de todo, aunque la música no brille en la película, tampoco desentona tanto como en Los Cuatro Fantásticos o en la citada X2 y 2) el último corte, Welcome Back- End Titles es una bonita suite en la que utiliza, aquí con más acierto que en los títulos del comienzo, el tema de X2 y la parte original del tema de Xavier. No es original ni es algo muy elaborado, pero al menos suena bien y no se hace tan pesado. Porque al César lo que es del César, el tema principal de X2 que repite aquí es muy bueno, pero a la postre acaba siendo como un oasis en el desierto, más aún teniendo en cuenta que a lo largo de la película no se utiliza.
Para añadir más desasosiego, el tracklist del CD parece ser erróneo. Así lo aseguraba el propio John Ottman en su estado de Facebook el 30/06/2014
“‘Im mortified to discover that cues 16 thru 19 are in the wrong order and labelled wrong on my X-Men Days of Future Past album! For those who care…. In the order on the album (which was NOT the way it was supposed to be heard), the correct cue names should be: 16. Do What You Were Made For 17. I Have Faith in You/Goodbyes 18. Join Me 19. The Battle Begins I was going though all the extra cues that weren’t released on the album, and through my cross-checking, I discovered this. My fault for not proofing it more carefully. Motherfk I mean why would I put “The Battle Begins” as the 2nd to last cue? UGH.”
Por todo ello, os aconsejamos que dediquéis vuestro tiempo a escuchar otras cosas, si bien podéis poner el Welcome Back-End Titles en vuestra lista de reproducción, lo único salvable de un disco que uno se pregunta cómo es posible que se haya podido hacer tan mal. Ah, sí, porque Singer y Ottman son amigos.