Kingsman 3 sigue en el aire, pero Taron Egerton lo tiene más claro que nunca

Panini

El actor británico mantiene viva la llama del proyecto mientras lanza un dardo cariñoso a Matthew Vaughn

Cuando pensábamos que la saga de Kingsman se había quedado atrapada en un elegante limbo con traje de doble botonadura, Taron Egerton vuelve a agitar la coctelera del hype. El actor, que dio el salto a la fama como Eggsy en Kingsman: Servicio Secreto, ha roto el silencio con un guiño directo a su viejo colega y director, Matthew Vaughn, dejando claro que la espera no es cosa suya.

“¿Eso dijo? Qué gracioso es…”, respondió Egerton con una sonrisa en una entrevista reciente cuando le preguntaron si su apretada agenda era la culpable del retraso. “Él me llamó el viernes por la noche. Ambos queremos hacerla, y Colin también está abierto a volver”. Lo dice con la seguridad de quien tiene un as bajo la manga. Aunque el proyecto lleva años en desarrollo sin despegar, parece que las piezas quieren volver a encajar.

El futuro de Kingsman

Kingsman 3, que podría llamarse Kingsman: The Blue Blood, promete cerrar la historia de Eggsy y Harry con una relación al límite entre el mentor y su pupilo. Vaughn lo deja caer en declaraciones pasadas: “Pensamos cuál podría ser la razón definitiva para que se amen o se odien para siempre. Ese es el corazón de esta película”.

La trama retomaría lo ocurrido tras El círculo de oro, donde los restos de la agencia británica son salvados por su contraparte estadounidense, los Statesman. Con sus filas diezmadas, el dúo Eggsy-Harry tiene ante sí la tarea de reconstruir Kingsman desde los cimientos, esta vez con la ayuda de sus peculiares aliados del otro lado del charco.

Lejos de alejarse del proyecto, Egerton asegura tener ideas propias para el guion, mostrando un compromiso que va más allá del contrato. El actor, que ha evolucionado enormemente desde su debut en 2014, ve en este cierre una oportunidad de oro para darle a Eggsy la despedida que merece. “Todavía creo que ocurrirá. Y creo que hay una historia brillante por contar”, afirma con convicción.

A estas alturas, Kingsman se ha ganado un hueco propio entre las franquicias de acción más reconocibles de la última década. Su mezcla de acción estilizada, humor británico y gadgets imposibles le dio al cine de espías un buen meneo. Pero el reto de Kingsman 3 es mayor: cerrar con dignidad una saga que empezó siendo una sorpresa y se convirtió en referente.

Jim Gordon - Kingsman

El problema, como en muchas sagas exitosas, es encontrar el momento justo para volver sin parecer forzado. Vaughn ha estado ocupado con otros proyectos —incluyendo la precuela The King’s Man, que exploró los orígenes de la agencia en clave histórica— y parece que eso ha retrasado este esperado regreso. Sin embargo, con el reparto original dispuesto y el guion en desarrollo, la esperanza no está del todo perdida.

Una saga que redefinió al espía moderno

Kingsman: Servicio Secreto nos trajo a un espía callejero, con chándal y gorra, que acababa vistiendo trajes de Savile Row. Eggsy rompía moldes, y Colin Firth nos demostró que podía repartir estopa con paraguas y buenos modales. Esta mezcla tan particular rescató el cine de espías de su zona de confort, actualizándolo con sangre, elegancia y ritmo de videoclip.

Kingsman

En un panorama saturado de franquicias, Kingsman logró distinguirse sin perder frescura en su primera entrega. Su secuela, sin embargo, no logró el mismo nivel de entusiasmo. Por eso, el cierre de la trilogía necesita algo más que nostalgia: necesita emoción, redención y, por qué no, un nuevo villano a la altura.

Con los fans esperando desde hace más de siete años, todo apunta a que el tercer capítulo debe llegar con fuerza o no llegar en absoluto. Eggsy se lo merece. Harry también. Y, sobre todo, el público que vibró con sus peleas coreografiadas al ritmo de Free Bird.

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