El reboot de Blade sigue atascado, pero el legado de Wesley Snipes y David S. Goyer sigue latiendo más fuerte que nunca
Cuando Blade llegó a los cines en 1998, nadie esperaba que ese vampiro cazador, mitad humano y mitad nosferatu, se convirtiera en la piedra angular de algo tan grande como el cine moderno de superhéroes. Pero aquí estamos, más de 25 años después, con Marvel Studios aún luchando por resucitar al personaje en el MCU, mientras los fans no dejan de mirar hacia atrás con nostalgia y respeto por lo que David S. Goyer y Wesley Snipes lograron en su momento.
“No diría que no”, ha dicho Goyer al ser preguntado si volvería al universo de Blade. Aunque Marvel, por ahora, le ha respondido que “todo va bien” con el proyecto actual, el guionista ha confesado que hace unos meses incluso movió ficha: llamó a su agente para ofrecer su ayuda. Una señal clara de que le tiene cariño a este antihéroe tan peculiar… y quizás también de que no confía del todo en lo que está haciendo Marvel con el personaje.
Blade y Goyer, el origen de una revolución oscura
Antes de que X-Men y Spider-Man arrasaran en taquilla, Blade ya estaba ahí. Oscuro, violento y sangriento, rompía por completo con la imagen colorida y optimista de los superhéroes de antaño. Y todo eso gracias a Goyer, que supo reinventar a un personaje secundario de Marvel y convertirlo en una leyenda del cine de acción con estética de videoclip noventero.
Lo que muchos no saben es que los guiones originales de Goyer para Blade influyeron no solo en el cine, sino también en los cómics, redibujando al personaje para hacerlo más cercano al que vimos en pantalla. Aquella mezcla de artes marciales, techno, cuero negro y colmillos afilados fue como un disparo de adrenalina para una industria que aún no sabía lo que tenía entre manos.
El reboot de Marvel, con Mahershala Ali como protagonista, fue anunciado con bombos y platillos en 2019, pero desde entonces ha sido un calvario: reescrituras, cambios de director, retrasos constantes y una sensación general de descontrol. Goyer, sorprendido, lo dijo claro: “No entiendo por qué están teniendo tantos problemas. Ali me parecía el casting perfecto”.
La maldición del día caminante
Blade: Trinity, la tercera entrega dirigida por el propio Goyer, no tuvo la recepción esperada. Las peleas internas entre Wesley Snipes y el equipo de rodaje son ya legendarias, y la crítica no tuvo piedad. Pero incluso con ese tropiezo, el personaje no perdió su magnetismo. Tanto es así, que volveremos a verlo —interpretado por Snipes— en Deadpool & Wolverine, como parte de un equipo de superhéroes pre-MCU que ayudan a los protagonistas a escapar del Vacío. Sí, has leído bien: Wesley Snipes vuelve.
Mientras tanto, Goyer ha seguido con su carrera en otros terrenos. Además de producir la serie The Sandman para Netflix, también ha trabajado en Murderbot para Apple TV+, donde parece haber encontrado un nuevo terreno fértil para su creatividad.
El futuro incierto de Blade… otra vez
Marvel ha retirado Blade de su calendario de estrenos de 2025, y ni siquiera está claro si la conexión con Dane Whitman (el Caballero Negro de Eternals, interpretado por Kit Harington) se mantendrá. Los fans se preguntan si la película sigue viva o si está a punto de convertirse en otra víctima más del caos de la Fase 5 del UCM.
Y mientras la versión moderna se tambalea, el Blade de Snipes y Goyer sigue ganando puntos entre el público y los críticos, como el verdadero pionero que abrió el camino a todo lo que vino después: Iron Man, The Dark Knight, Deadpool… todos beben, de una forma u otra, del estilo y el tono que Blade trajo al género.
Un antihéroe que se adelantó a su tiempo
Lo curioso de Blade es que fue una rareza dentro del catálogo Marvel: un personaje oscuro, sin grandes aspiraciones heroicas, pero con una causa que lo convertía en algo más que un cazador de vampiros. En un momento en que el género estaba dominado por los arquetipos clásicos, Blade apareció como un soplo de aire fresco… o quizás como una tormenta de sangre y espadas.
Mientras los fans esperan noticias del reboot, muchos siguen volviendo a la trilogía original para recordar por qué Blade es mucho más que un personaje de cómic. Es una declaración de intenciones. Y si Marvel no sabe qué hacer con él, tal vez deberían dejar que Goyer vuelva a casa.


