Hideo Kojima asegura que puede hacer juegos de sigilo “durmiendo”, pero quiere ir mucho más allá
Cuando el sigilo ya no es un reto
“En cuanto a Physint, como es un juego de espionaje, podría hacerlo incluso mientras duermo”.
La frase, que suena a chulería nivel leyenda viva, viene acompañada de una reflexión interesante. El propio Kojima explica que el bucle clásico del sigilo —infiltrarse, ser detectado, eliminar enemigos uno a uno— funciona casi por defecto. Es divertido, eficaz y relativamente fácil de construir cuando llevas media vida haciéndolo.
El problema es justo ese: ya no le basta.
Un heredero espiritual que no quiere parecerse demasiado
Kojima lo sabe. Por eso insiste en que Physint no será solo otro “juego de sigilo bien hecho”. Su ambición es otra: introducir nuevas mecánicas, ideas poco convencionales y una puesta en escena que desdibuje los límites entre medios.
Y aquí es donde entra la palabra mágica: cine.
Videojuego o película
Uno de los aspectos más intrigantes de Physint es la intención declarada de mezclar el lenguaje cinematográfico con el diseño de videojuegos. No solo a nivel visual, sino también en la producción. Kojima confirma que está considerando trabajar con profesionales del cine, tanto delante como detrás de las cámaras.
“Este trabajo incluirá nuevos gimmicks y también asumirá el reto de difuminar las fronteras entre el cine y los videojuegos”, explica Kojima.
No aclara cómo piensa hacerlo, lo cual es muy Kojima. Las comparaciones con Alan Wake 2 surgen solas, especialmente por su uso de imagen real integrada en la narrativa. Pero también cabe la posibilidad de que Physint apueste por un realismo cinematográfico extremo, algo que ya asomaba con fuerza en Death Stranding 2.
Sea como sea, no hablamos de simples cinemáticas largas. Hablamos de replantear cómo se cuenta una historia interactiva.
Temas que podrían dejar de ser ciencia ficción
Esto encaja perfectamente con su trayectoria: espionaje, control, tecnología, identidad, poder… Kojima siempre ha tenido una inquietante capacidad para anticiparse a debates sociales que luego explotan fuera del mando.
Y sí, eso también mete un poco de miedo.
Mientras tanto, el misterio absoluto llamado OD
Y eso, viniendo de Kojima, es casi una garantía de que algo raro —y probablemente fascinante— está en camino.
Entre Physint y OD, Hideo Kojima vuelve a situarse donde mejor se mueve: en territorio desconocido. Mientras la industria apuesta por fórmulas seguras, él insiste en experimentar, incluso cuando podría vivir cómodamente del legado.
Puede que haga juegos de sigilo “mientras duerme”, pero está claro que sigue soñando muy despierto.


