La nueva película de J.J. Abrams mezcla fantasía, nostalgia y aventuras a lo Spielberg, con un reparto de lujo y un aire redentor
Después de años en la sombra como productor y con su carrera como director en pausa, J.J. Abrams está listo para recuperar su sitio en la gran pantalla. Su regreso se concreta con The Great Beyond, el ambicioso proyecto de fantasía que prepara junto a Warner Bros., y que hasta hace poco conocíamos como Ghostwriter.
El rodaje arrancó en Londres en mayo de 2025 y actualmente se encuentra en plena fase de postproducción, con los efectos visuales en pleno desarrollo. Aunque el estudio todavía no ha anunciado fecha oficial, todo apunta a que podríamos verla antes de que acabe el año. Y viendo cómo se perfila el proyecto, podría ser la carta ganadora que Abrams necesitaba.
The Great Beyond, el regreso de J.J. Abrams
La trama aún se mantiene bajo llave, pero algunas filtraciones apuntan a una historia con tintes metanarrativos: un escritor de novelas de fantasía descubre que el mundo que imaginó es real, y eso desencadena una peligrosa misión para el protagonista, interpretado por Glenn Powell (Top Gun: Maverick). Le acompañan en el reparto nombres potentes como Jenna Ortega (Wednesday), Emma Mackey (Sex Education) y el siempre imponente Samuel L. Jackson.
El guion, firmado por el propio Abrams, aparece registrado en el Writers Guild of America bajo el título definitivo The Great Beyond, y todo parece indicar que la película será un homenaje al cine de aventuras de los 80, con referencias directas a títulos como The Last Starfighter. Un estilo que Abrams ya ha coqueteado antes en Super 8, y que sabe manejar con bastante soltura cuando se olvida de los artificios y se centra en la emoción.
¿Será esta su redención tras el tropiezo de Star Wars: The Rise of Skywalker? Algunos medios llegaron a decir que Abrams estaba en “la cárcel de directores” después de la división que generó esa entrega, pero The Great Beyond podría darle una nueva oportunidad de demostrar que todavía tiene algo que contar en el cine.
Un director en busca de segundas oportunidades
La carrera de Abrams ha tenido altos y bajos, pero sería injusto olvidar su peso en la cultura pop. Creó series tan influyentes como Felicity, Alias y Lost, y revitalizó franquicias como Star Trek y Misión: Imposible. En su mejor momento, los críticos lo llegaron a comparar con Spielberg, aunque con el tiempo esas expectativas se desinflaron. Aun así, su capacidad para construir misterios envolventes y personajes carismáticos sigue ahí… solo necesita una buena historia que no se le escape entre las manos.

Y hablando de historias, ya está cocinando otro proyecto con Dwayne Johnson, escrito por Zak Penn (Ready Player One, The Avengers), que también apunta a un tono meta y desenfadado, muy en la línea de El último gran héroe. Parece que Abrams quiere volver a divertirse, y eso, cuando se transmite en pantalla, suele ser buena señal.
Fantasía, nostalgia y ¿un nuevo comienzo?
The Great Beyond no solo representa el regreso de Abrams como director, también podría ser el inicio de una nueva etapa en su carrera, menos centrada en megaproyectos cargados de presión y más conectada con las raíces emocionales del género fantástico. Si el tono nostálgico funciona y el guion no se pierde en su propio laberinto (algo que le ha pasado más de una vez), podríamos estar ante una de las sorpresas del año.

Además, en un panorama saturado de secuelas, reboots y universos compartidos, una historia original con sabor a clásico puede marcar la diferencia. Warner Bros. lo sabe, y está apostando fuerte por esta producción como una de sus grandes bazas.
Una historia de redención con sabor a magia
No es casualidad que el título The Great Beyond evoque una travesía hacia lo desconocido. Abrams parece estar contando su propia historia: la de un creador que se adentra en un nuevo mundo con esperanza, miedo y la necesidad de redimirse ante el público. Y lo hace con un reparto estelar, una premisa potente y, esperemos, con menos artificio y más alma.
Ahora solo falta ver si esta apuesta sale bien. Porque si algo hemos aprendido del cine de los 80 es que, cuando el corazón de la historia está en el sitio correcto, la magia sucede.



