Street Fighter quiere hacer historia con la preparación de sus actores para la franquicia

Panini

El reboot apunta alto con acción fiel al videojuego, ambición de saga y un reparto que ya piensa en el futuro de sus personajes

Hay algo que los fans llevan décadas esperando sin decirlo en voz alta: una adaptación de Street Fighter que realmente entienda lo que hace especial a la saga. No solo los golpes imposibles o los torneos épicos, sino esa mezcla de estilos de lucha, personajes carismáticos y espectáculo puro que convirtió al videojuego en un fenómeno global.

Ahora, todo apunta a que ese momento podría estar más cerca de lo que parece. Y lo curioso es que no se trata solo de una película, sino del inicio de algo mucho más grande.

Porque sí, Street Fighter no quiere ser un experimento aislado, sino el primer paso de un universo cinematográfico que ya se está diseñando desde dentro.

Las fusiones en Street Fighter

Uno de los aspectos más llamativos del proyecto es el nivel de compromiso con el material original. Aquí no hay medias tintas: la película ha recreado movimientos icónicos del videojuego con una fidelidad casi obsesiva.

street fighter

Desde el Psycho Crusher hasta las clásicas patadas giratorias, todo está diseñado para que el espectador sienta que está viendo el juego cobrar vida. Y no ha sido fácil. El propio Noah Centineo lo deja claro al hablar del proceso: “Entrenamos durante seis semanas antes de rodar una sola escena”.

Ese entrenamiento no fue genérico. Cada actor trabajó un estilo de combate específico:

  • Ryu, interpretado por Andrew Koji, combina gōjū-ryū con karate Shotokan
  • Chun-Li, a cargo de Callina Liang, apuesta por el wushu
  • Ken, el personaje de Centineo, mezcla karate con muay thai y boxeo

El resultado es una coreografía que no solo busca espectáculo, sino también identidad. Cada personaje pelea como debería hacerlo, algo que rara vez se ha conseguido en adaptaciones de videojuegos.

Pero lo realmente interesante no está solo en los golpes. Está en lo que viene después.

street fighter

Un final que no cierra y abre puertas

A diferencia de otras adaptaciones que juegan sobre seguro, esta nueva versión tiene claro su objetivo: construir una historia que invite a volver.

Centineo lo explica sin rodeos: la película termina con la sensación de que este grupo de personajes apenas está empezando. No es un cierre, es una presentación en toda regla. Y eso cambia completamente la percepción del proyecto.

No estamos ante una película que quiere funcionar por sí sola, sino ante una apuesta a largo plazo donde el desarrollo de personajes será clave. Algo muy en la línea de los grandes universos actuales, pero con el ADN arcade como base.

De las rom-com a Rambo

Mientras prepara su salto al mundo de los combates, Centineo también ha dado otro giro radical en su carrera: convertirse en John Rambo.

street fighter

El actor protagoniza la precuela del personaje que inmortalizó Sylvester Stallone, y lo hace desde un enfoque muy distinto al que muchos podrían esperar. Aquí no se trata solo de acción. La clave está en entender el trauma del personaje.

La referencia principal no es otra que la escena final de First Blood, donde Rambo se derrumba emocionalmente. Según Centineo, ese momento fue su “guía absoluta” para construir el personaje. El objetivo es claro: mostrar qué llevó a Rambo a convertirse en el icono que conocemos.

Y aunque el actor evita dar demasiados detalles, deja caer algo importante: la película no será precisamente suave. No es un enfoque infantil ni ligero, sino una historia con peso emocional y crudeza.

Lo que queda claro tras conocer estos detalles es que estamos ante algo más que una simple adaptación. Street Fighter quiere convertirse en una franquicia duradera, con personajes que evolucionen y un universo que crezca película a película.

Comic Stores