No es precisamente el tipo de actualización que incendia redes, pero sí deja claro que el proyecto no está en un cajón olvidado.
Un regreso que no convenció
Para entender por qué este nuevo movimiento genera tantas dudas, hay que mirar atrás. En 2021 llegó Matrix Resurrections, dirigida en solitario por Lana Wachowski, tras la trilogía original firmada junto a Lilly Wachowski.
La propuesta apostó por el meta-comentario, la nostalgia y un discurso sobre secuelas forzadas que dividió a los fans. Crítica y público coincidieron en un recibimiento tibio, con una valoración que rondó el 63% y, lo que es más preocupante para el estudio, una taquilla de 160,2 millones de dólares frente a un presupuesto cercano a los 190 millones.
En otras palabras: no fue un desastre absoluto, pero tampoco justificó su coste. Y en Hollywood eso pesa.
Quien sí ha hablado es Laurence Fishburne, el Morfeo original, ausente en la cuarta película. El actor ha mostrado su disposición a regresar, pero con condiciones claras: “Depende de las circunstancias, de quién esté implicado, de cómo esté escrito el guion y de si me ofrecen un papel”.
Sus palabras suenan a profesional curtido, pero también a espinita clavada. Ya dejó caer que ofreció sus servicios para la cuarta entrega y que no recibió respuesta positiva. Ahora, todo dependerá del enfoque que adopte Goddard.
Avanzar sin traicionar el legado
Desde Warner Bros., el ejecutivo Jesse Ehrman aseguró en 2024 que la nueva historia “avanzará el mundo fantástico sin alejarse demasiado de lo que hizo exitosa a la saga”.
El bullet time, la pastilla roja, el discurso sobre la simulación… Son iconos que trascendieron la pantalla. Recuperar esa chispa sin caer en el refrito es el auténtico reto.
¿Qué puede contar ahora Matrix 5?
Con el final de Resurrections reconfigurando el equilibrio de poder dentro de la simulación, las opciones narrativas son amplias. Un nuevo elegido, una guerra distinta entre humanos y máquinas o incluso una expansión hacia otros niveles de realidad podrían encajar en esta etapa.
También existe la posibilidad de que Warner apueste por un enfoque más generacional: relevo de protagonistas, nuevas amenazas y una estética actualizada que dialogue con la inteligencia artificial contemporánea, el metaverso y el debate sobre la identidad digital.
Porque si algo tiene esta saga es capacidad de adaptación. Lo que en 1999 era pura especulación filosófica hoy suena casi a telediario.
Un riesgo calculado
Que Warner impulse Matrix 5 tras el rendimiento discreto de la anterior entrega demuestra una cosa: la marca sigue siendo demasiado valiosa como para dejarla morir. En una industria que vive de IPs reconocibles, pocas tienen el peso cultural de esta.
De momento, no hay fecha de estreno. Solo una certeza: alguien, en algún despacho de Burbank, ha decidido que todavía no es momento de desconectar la Matrix.
Y nosotros, como buenos fans de la ciencia ficción que cambió las reglas del juego, estaremos atentos a la próxima señal desde esa “cueva de escritura”.
De acuerdo con el informe, los eventos relacionados con la Autoridad de Variación Temporal (TVA) conectarían con el destino de Steve Rogers. Al parecer, el hecho de que Rogers decidiera quedarse en el pasado habría generado una línea temporal incorrecta. Una posible escena de Vengadores: Doomsday mostraría a Loki advirtiéndole que su realidad será “podada”, empujándolo a saltar a otro universo y provocando accidentalmente una incursión.
Now there’s some vague stuff out there about Steve Rogers and timelines in Avengers: Doomsday.
People need to watch Loki. It is very important.
Steve Rogers was never meant to go back in time, live with Peggy, and have a son.
Aunque la trama oficial sigue siendo un misterio, la película cuenta con un reparto multitudinario. Entre los nombres confirmados figuran Thor, Reed Richards, Sue Storm, Sam Wilson, Bucky Barnes, Shuri y Scott Lang.
También se suman personajes como John Walker, Namor, Ben Grimm, Shang-Chi, Yelena Belova, Sentry, Joaquin Torres, Johnny Storm, Alexei Shostakov, M’Baku, Ava Starr y el propio Loki.
Además, el multiverso traerá de vuelta a los X-Men clásicos como Charles Xavier, Magneto, Nightcrawler, Mística, Cíclope y Gambito.
Vengadores: Doomsday llegará a los cines el 18 de diciembre de 2026, mientras que Vengadores: Secret Wars se estrenará el 17 de diciembre de 2027, cerrando una de las etapas más ambiciosas del UCM.
Los carteles no solo apuntan directamente al “enemigo público número uno” de Hell’s Kitchen, sino que refuerzan la narrativa de la serie: Fisk utiliza el poder institucional para aplastar cualquier símbolo de resistencia. La Anti-Vigilante Task Force no es solo una amenaza en pantalla; ahora también lo es en el mundo real, al menos en clave promocional.
Pero la bomba informativa no se queda en los carteles. Según Nexus Point News, Jack Mulhern, conocido por Mare of Easttown, se suma al reparto de la temporada 3 en un papel que podría ser determinante.
Interpretará a un personaje llamado Philip, descrito como “un neoyorquino inteligente y luchador, dulce y adorable, pero con una rabia oculta”. Esa doble cara ya ha disparado las teorías. Y con razón.
El detalle más interesante es que el contrato incluiría opción para futuras temporadas. Traducido: no estamos ante un secundario de paso. Philip podría convertirse en pieza estructural del tablero.
Teniendo en cuenta que la serie ha bebido mucho de esa etapa moderna del cómic, la opción de Butch cobra fuerza. Además, el concepto de un heredero con conflicto interno encaja perfectamente con el tono de Daredevil: Born Again: culpa, legado y violencia heredada.
Una ciudad bajo el talón de hierro
La sinopsis oficial no deja espacio para el optimismo. En la temporada 2, el alcalde Wilson Fisk “aplastará Nueva York bajo su pie” mientras da caza al vigilante de Hell’s Kitchen. Bajo la máscara, Matt intentará contraatacar desde las sombras para desmontar el imperio corrupto del Kingpin.
“Resist. Rebel. Rebuild.” No es solo un eslogan. Es casi una declaración política dentro del universo Marvel televisivo.
Al frente del proyecto vuelve Dario Scardapane como showrunner, consolidando la identidad de la serie tras su primera entrega. El rodaje de la temporada 3 arrancará en marzo y se extenderá durante el verano, con estreno previsto en Disney+ la próxima primavera.
El reparto que mantiene el pulso
Regresan Charlie Cox como Matt Murdock y Vincent D’Onofrio como Wilson Fisk, una rivalidad que ya es historia viva del MCU televisivo. También vuelven Deborah Ann Woll (Karen Page), Ayelet Zurer (Vanessa Fisk), Wilson Bethel (Bullseye) y Margarita Levieva (Heather Glenn).
A esto se suma la incorporación de Matthew Lillard como el misterioso Mr. Charles, un personaje del que todavía se sabe muy poco pero que apunta a jugar en las sombras.
Más que una serie de superhéroes
Lo que está construyendo Daredevil: Born Again va más allá del típico enfrentamiento héroe-villano. Aquí hablamos de poder institucional, manipulación mediática y lucha por la identidad de una ciudad. El uso de carteles físicos en Nueva York no es solo marketing ingenioso: es coherente con la narrativa.
Fisk no quiere solo derrotar a Daredevil. Quiere convertirlo en símbolo de miedo. Y eso, en tiempos donde la percepción pública lo es todo, resulta más peligroso que cualquier puñetazo.
Castores, robots y una chica con patinete: Pixar vuelve a lo que mejor sabe hacer con Hoppers.
Disney • Pixar | Estreno: 6 de marzo de 2026 | Director: Daniel Chong
Hoppers: una premisa disparatada con alma propia
Hay ideas que, cuando las describes en voz alta, suenan a locura. La última película de Pixar, Hoppers, es exactamente ese tipo de idea: una chica de 19 años transfiere su conciencia al cuerpo de un castor robótico para hablar con los animales y salvar un claro del bosque de las garras de un alcalde con complejo de superioridad. ¿Absurdo? Sí. ¿Funciona? Rotundamente sí. Y funciona muy bien.
Con Hoppers, el estudio de la lamparita regresa a lo que históricamente ha hecho mejor: tomar un punto de partida inverosímil y convertirlo en algo emotivo, divertido y, en el fondo, muy humano. O muy animal, según se mire.
Mabel Tanaka es una estudiante universitaria de Beaverton —sí, el pueblo de los castores— que vive pegada a su tabla de skate y con una convicción feroz de que el mundo natural merece ser defendido. Su historia arranca, de manera inesperadamente tierna, con su abuela: una mujer serena que le enseñó a sentarse en silencio y observar la naturaleza, y que dejó en Mabel una huella que ningún alcalde corrupto puede borrar.
El conflicto llega cuando el alcalde Jerry Generazzo —interpretado con una mezcla de encanto y desfachatez muy bien calibrada— anuncia su plan de construir una autovía justo por en medio del claro. Ante esto, Mabel descubre que su profesora de biología, la Dra. Sam (Kathy Najimy), dirige un proyecto secreto llamado Hoppers: una tecnología que permite transferir la conciencia humana a animales robóticos ultrarrealistas. Mabel se lanza sin pensarlo dos veces.
A partir de ahí, Hoppers explota su premisa con una inventiva que no para de sorprender. El guion —con el director Daniel Chong y Jesse Andrews— no se detiene a justificar cada vuelta de tuerca: avanza con una confianza cómica y narrativa que obliga al espectador a seguir el ritmo. Hay quien ha comparado el tono con el de Bambi pasado por el filtro de una comedia absurda de acción en vivo, y no es una descripción descabellada.
Un reparto que se lo pasa en grande
Uno de los mayores aciertos de Hoppers es su elenco. El criterio de selección, según reconoce el propio director, fue sencillo: «Lo más importante, por encima de todo, era que fueran graciosos». El resultado es un reparto en el que la comedia fluye con naturalidad, sin que ninguna actuación resulte forzada.
Uno de los mejores ¿secundarios? es el rey George: un castor bonachón, optimista hasta el límite de lo razonable, que cree con inquebrantable convicción en sus «reglas del estanque». El guion consigue que el personaje tenga peso emocional sin perder ni un gramo de comedia.
El alcalde Jerry arranca como antagonista de manual y termina siendo un personaje con más capas de las esperadas. Y la Reina Insecto (interpretada por Meryl Streep en la versión original, en un papel relativamente pequeño), por poner un pequeño ejemplo, consigue que cada una de sus intervenciones se convierta en el centro de atención.
El resto del reparto no deja de ser adorador, entrañable y muy divertido: hay personajes secundarios que funcionan como pequeñas bombas de relojería cómicas: destaca especialmente Diane, que combina su condición de depredadora con unos modales impecables.
Una naturaleza que se ve distinta
Uno de los retos técnicos más interesantes de la producción fue encontrar la manera de representar la naturaleza sin que el exceso de detalle visual ahogara la acción. La solución que desarrolló el equipo, basada en un sistema de pinceladas aplicadas sobre los modelos de fondo —inspirado en las bibliotecas de pinceles del director artístico Hye Sung Park—, consigue algo nada fácil: el entorno se siente orgánico y lleno de textura, pero sin distraer de los personajes.
La paleta de color está trabajada con criterio narrativo: el verde queda reservado para la chaqueta de Mabel, conectándola simbólicamente con la naturaleza que defiende; el rojo intenso aparece asociado al fuego y la amenaza. No son decisiones aleatorias, sino parte de un lenguaje visual coherente que se sostiene a lo largo de toda la película.
La inspiración paisajística viene de Colorado, adonde el equipo viajó con la ecohidróloga Dra. Emily Fairfax para estudiar a los castores en su hábitat real. Los bosques de álamos —un organismo único conectado bajo tierra por un extenso sistema de raíces— aportaron no solo color sino también uno de los temas centrales de la película: la idea de que todo está conectado.
Lo que funciona, lo que no tanto y por qué merece la pena igual
Hoppers es la película más divertida que ha producido Pixar en años, y eso no es un dato menor en un estudio con una larga y desigual historia reciente. Desde Lightyear hasta Elemental, el estudio ha tenido tropiezos visibles. Esta película parece el resultado de haber aprendido de ellos: el humor no es decorativo, sino constitutivo de la historia.
El corazón emocional funciona. La relación de Mabel con su abuela y con el claro que compartían tiene un peso genuino, no forzado. La película no explota esa pérdida de manera manipuladora: la usa para explicar quién es Mabel y por qué lucha.
Donde la película muestra alguna grieta es en la mecánica de su mundo. La jerarquía del reino animal —con monarcas y un Consejo interespecies— tiene lagunas lógicas que la historia no se molesta en cerrar. El rey George, castor, preside también a los no mamíferos sin que nadie lo cuestione; la tecnología Hoppers permite a Mabel comunicarse con todas las especies sin que quede claro cómo eso es posible. Tampoco el arco redentor del alcalde Jerry termina de convencer del todo. Pero estos son detalles que la película supera con pura energía narrativa y un sentido del ritmo que no deja tiempo para detenerse a poner objeciones.
La música de Mark Mothersbaugh
El cofundador de Devo se encarga de la banda sonora, y la elección no es casual: hay algo en la filosofía de esa banda —su visión irónica y algo apocalíptica de la civilización moderna— que encaja con el tono de la película. Mothersbaugh aporta tanto los momentos de comedia musical como las señales emocionales más contenidas, con un tema para Mabel que va ganando peso según avanza el metraje. El equilibrio entre lo sintético, lo cómico y lo genuinamente conmovedor es uno de los logros menos evidentes pero más sólidos de la película.
Conclusión
Hoppers no es la película definitiva de Pixar, y probablemente tampoco aspira a serlo. Es algo más modesto y, en su modestia, más logrado: una comedia de aventuras que sabe exactamente qué quiere ser, que se lo pasa bien siendo eso y que consigue que el espectador también se lo pase bien.
El mensaje —que solo trabajando juntos se pueden resolver los problemas grandes— no tiene nada de nuevo. Pero la película lo defiende con gracia, con humor y con unos castores que, por primera vez en la historia del cine de animación, se merecen estar en el centro de la historia.
En tiempos en los que Pixar necesitaba recuperar su pulso, Hoppers llega como una buena noticia. Y eso, ahora mismo, ya es bastante.
FICHA TÉCNICA
Dirección: Daniel Chong | Producción: Nicole Paradis Grindle | Música: Mark Mothersbaugh
Voces (versión original): Piper Curda, Bobby Moynihan, Jon Hamm, Kathy Najimy, Dave Franco, Meryl Streep
Estudio: Disney • Pixar Animation Studios | Estreno en cines: 6 de marzo de 2026
Ahora, el propio escritor ha decidido abrir la puerta y contar cómo avanza la película de Nacidos de la Bruma. Y sí, hay novedades. No espectaculares, pero sí reales. Los seguidores de la saga saben que Sanderson no es precisamente alguien que suelte información a la ligera. Por eso, cuando habla, conviene escuchar.
Un tratamiento en marcha y diálogo constante con Apple
Sanderson explicó que ha estado trabajando en lo que en la industria llaman un “treatment”, básicamente un esquema detallado que sirve como hoja de ruta del guion. Él mismo bromeó con el término, describiéndolo como “una palabra elegante para decir esquema”.
Esa conversación previa le ha permitido ajustar el enfoque narrativo antes de entregar una versión cerrada. Y eso, en términos de adaptación, es oro puro.
Un calendario optimista pero realista
El escritor señaló que su intención es tener el guion terminado este verano, aunque dejó claro que el proceso no será lineal. Habrá revisiones, múltiples borradores y posibles pausas si debe centrarse en otros proyectos.
Quien conozca la agenda de Sanderson sabe que eso no es una amenaza vacía. El creador del Cosmere mantiene un ritmo de producción casi sobrehumano, alternando novelas, secuelas y expansiones de universo.
Aun así, su mensaje fue tranquilizador: “Todo va bien”. Y añadió que se siente satisfecho con el progreso.
De la desconfianza al acuerdo histórico
Lo más llamativo de todo esto es recordar que hace apenas un año, Sanderson defendía públicamente que sus novelas no estaban listas para el streaming.
En febrero de 2025 llegó a rechazar ofertas importantes para adaptar El Archivo de las Tormentas, pese a que provenían de profesionales con los que le apetecía trabajar. En aquel momento fue tajante: no era el momento adecuado.
Sus dudas no eran caprichosas. Señaló directamente el desempeño irregular de grandes producciones de fantasía como El Señor de los Anillos: Los Anillos de Poder, La Rueda del Tiempo o Sombra y Hueso. Series con presupuestos enormes que no terminaron de consolidarse como fenómenos sostenidos. Según él, el streaming todavía no había encontrado la fórmula perfecta para la fantasía épica.
Más control que nunca sobre su universo
La respuesta parece estar en las condiciones del acuerdo con Apple. Diversas informaciones apuntan a que Sanderson mantendrá un nivel de control creativo inédito en este tipo de adaptaciones.
Escribirá, producirá y, lo más importante, tendrá poder de aprobación sobre los proyectos. Un margen de maniobra que, según algunos analistas, supera incluso el que tuvo George R. R. Martin en el universo de Juego de Tronos.
Nacidos de la Bruma como puerta de entrada al Cosmere
Que Nacidos de la Bruma sea la primera gran apuesta cinematográfica no es casual. La trilogía original —con El Imperio Final como punto de partida— ofrece una historia cerrada, con identidad propia, pero conectada a un universo mayor.
Un sistema de magia basado en metales, una revolución contra un tirano inmortal y personajes con un desarrollo emocional potente. Material cinematográfico de primer nivel, si se ejecuta bien.
Después llegará la serie de El Archivo de las Tormentas, un proyecto aún más ambicioso que exigirá una planificación televisiva a largo plazo.
Pero, por primera vez en años, no hablamos de rumores ni de “algún día”. Hablamos de porcentajes, borradores y reuniones creativas reales. Y eso, para quienes llevan más de una década soñando con ver el Cosmere en pantalla, ya es un pequeño triunfo.
Puede que ese 13% parezca modesto. Pero en Hollywood, a veces, todo empieza con un número pequeño y una visión clara.
Según un nuevo informe de un insider bastante activo en redes, la próxima gran película coral de Marvel Studios podría incluir “la muerte de casi todos”. Sí, has leído bien. Casi todos. Y aunque suene exagerado, hay matices que cambian por completo el escenario.
El comentario proviene de Majestic, una fuente habitual en el circuito de rumores del MCU, que advierte que muchas de esas muertes estarían ligadas a la naturaleza multiversal de la historia. Es decir, no estaríamos ante el final definitivo de todos los personajes, sino ante el cierre de determinadas variantes que han completado su arco narrativo.
Y aquí es donde la cosa se pone interesante.
El multiverso como excusa perfecta para matar sin consecuencias
Si algo ha dejado claro Marvel en esta Saga del Multiverso es que la muerte ya no es tan absoluta como antes. Desde que Loki abrió la puerta a las variantes y realidades alternativas, el tablero se ha ampliado de forma casi infinita.
Porque, según el mismo informe, en la siguiente película veremos nuevas variaciones y personajes inéditos. Eso encaja bastante con la idea de que algunas caras conocidas digan adiós para que otras ocupen su lugar.
Si Marvel quiere integrar definitivamente a los mutantes dentro de su universo principal, tendría sentido que estas versiones clásicas tuvieran un último acto heroico y definitivo antes de que lleguen nuevas encarnaciones más jóvenes y permanentes.
Algo parecido podría ocurrir con el Gambito de Channing Tatum, cuya aparición parece más un regalo para los fans que el inicio de una saga prolongada.
Un reparto gigantesco y demasiados candidatos a caer
Con semejante alineación, es evidente que no todos saldrán intactos.
De hecho, el propio insider menciona que la batalla final de Avengers: Secret Wars aún no se ha rodado, lo que deja abierta la puerta a cambios importantes en el guion dependiendo de cómo reaccione el público ante las muertes de Doomsday.
Y aquí surge la gran pregunta: ¿se atreverá Marvel a eliminar definitivamente a alguno de sus pilares actuales?
No sería la primera vez que Marvel Comics utiliza Secret Wars como excusa para reorganizar su continuidad. En las viñetas, este evento sirvió para fusionar universos, eliminar líneas temporales y redefinir personajes desde cero.
Si trasladamos esa idea al cine, la muerte de múltiples variantes podría desembocar en una única realidad consolidada, donde solo sobrevivan determinadas versiones de los héroes.
Eso permitiría, por ejemplo, introducir definitivamente a los X-Men y a los Cuatro Fantásticos sin arrastrar las mochilas narrativas de etapas anteriores.
El precedente de Infinity War
No olvidemos que Marvel ya nos hizo algo parecido con Infinity War. En su momento, ver desaparecer a medio universo fue un golpe brutal. Pero sabíamos que habría consecuencias reversibles.
La diferencia aquí es que el estudio podría apostar por cierres más definitivos para actores veteranos. Y eso cambia completamente la percepción del riesgo.
Porque una cosa es matar temporalmente a Spider-Man y otra muy distinta despedirse para siempre de un icono como Thor o Loki.
Fechas marcadas en rojo
Avengers: Doomsday tiene previsto su estreno el 18 de diciembre de 2026, mientras que Avengers: Secret Wars llegará un año después, el 17 de diciembre de 2027. Dos navidades consecutivas que podrían cambiar para siempre el MCU.
De momento, todo esto sigue en el terreno del rumor. Pero si algo hemos aprendido en los últimos años es que cuando el multiverso está de por medio, nadie está realmente a salvo. Y tú, ¿estás preparado para ver caer a tus héroes favoritos?
El espectacular arranque de la inolvidable etapa de Len Wein y John Buscema en la colección de Thor llega en la línea Marvel Gold del personaje publicada por Panini Comics
Hay etapas en la historia del cómic que, con el paso del tiempo, van ganando en valor y en nostalgia. El séptimo tomo de la colección Marvel Gold dedicada al Dios del Trueno publicada por Panini Comics es exactamente eso: un trozo del bronce más genuino del cómic americano de los setenta, con toda su grandiosidad cósmica, sus dioses en apuros y su irresistible energía de aventura sin freno.
Thor en 1975
Para entender lo que ocurre en estas páginas hay que recordar dónde estaba Thor cuando se publicaron originalmente. El Dios del Trueno había debutado en Journey into Mystery #83 en agosto de 1962, creado por Stan Lee, Jack Kirby y Larry Lieber, y durante más de una década había alternado aventuras épicas en Asgard con su vida terrenal como el médico Don Blake. Para mediados de los setenta, el personaje ya había enfrentado a Galactus, combatido junto a los Vengadores y demostrado ser uno de los pilares del Universo Marvel. Sin embargo, su colección andaba buscando un nuevo impulso, y fue entonces cuando entró Len Wein como guionista titular.
Wein comenzó su etapa en Thor el mismo mes en que debutaba en The Amazing Spider-Man y durante esos años también llevaba los guiones de The Incredible Hulk, lo que le convertía en uno de los escritores más productivos de Marvel Comics en ese momento. Y en el apartado artístico, la suerte le acompañó: John Buscema se encargaría de la mayoría de los números recogidos en este tomo, y en buena parte de ellos contaría con Joe Sinnott a las tintas.
Viajes en el tiempo, fuego y el fin del universo
El arranque de la etapa enfrenta a Thor y los Tres Guerreros con una amenaza de proporciones cósmicas: los Torcedores del Tiempo, unos seres que viajan hacia atrás desde el futuro y destruyen la Tierra a su paso. Para salvar el universo, el grupo deberá viajar a través del tiempo junto a Zarrko, el Hombre del Mañana.
Estos seres habían sido creados al final de los tiempos, concebidos como un regalo para el futuro, pero resultaron irremediablemente defectuosos. Viajan hacia atrás en el tiempo destruyendo cada era a su paso. La resolución del conflicto lleva a Thor y compañía hasta el mismísimo fin del universo, donde se topan con un personaje llamado Aquel que pertenece (al que los fans del MCU más recientes reconocerán de inmediato) y es Jane Foster quien, con su intervención, resulta decisiva para salvar toda la existencia.
Tras este arco de ciencia ficción temporal, el tomo ofrece más. Thor se enfrenta a la nueva amenaza del Señor del Fuego, aunque acaba cayendo bajo su hechizo, y de nuevo es Jane Foster quien debe salvar el día. Y cuando Mangog asalta las puertas de Asgard, Thor tendrá que rescatar a su padre Odín de las garras de la propia Hela. Todo ello aderezado con mundos alienígenas y una estrella destructora. Y, como guinda, tendremos por aquí los primeros episodios dibujados por Walter Simonson, que años más tarde protagonizaría una de las etapas más legendarias del personaje, convirtiéndose en uno de los autores más respetados por los fieles seguidores del asgardiano.
Una leyenda y un titán del dibujo
Len Wein es uno de esos creadores cuyo nombre debería sonar más de lo que suena. Entre sus creaciones están La Cosa del Pantano, Lobezno, Tormenta, Coloso, Rondador Nocturno y Lucius Fox entre muchos otros. En 1975, junto al artista Dave Cockrum, resucitó a los X-Men de Stan Lee y Jack Kirby tras cinco años de inactividad, reformando el equipo en Giant-Size X-Men #1. Fue también editor jefe de La Casa de las Ideas y, más adelante, editor de nada más y nada menos que Watchmen, probablemente uno de los mejores y más influyentes cómics de la historia del noveno arte. Un currículum que habla por sí solo.
Y John Buscema es sencillamente uno de los grandes maestros del cómic clásico americano. Su estilo épico y fluido, su dominio de la anatomía y la acción y su capacidad para hacer que los dioses parecieran realmente divinos convierten cada página de este tomo en un placer visual.
¿Por qué leer este tomo? Porque es la Edad de Bronce de Marvel Comics en estado puro. Porque Wein y Buscema forman un tándem que funciona, y porque estas historias, con todos sus excesos y su entusiasmo desbordante, son exactamente lo que el cómic de superhéroes debería ser: aventura, emoción, personajes con peso y mundos que te engullen desde la primera viñeta.
El tomo Marvel Gold. El Poderoso Thor 7 publicado por Panini Comics en tapa dura contiene 552 páginas a color con un tamaño de 17 x 26 cm. e incluye la traducción de la edición americana de los números del #242 al #266 de la serie The Mighty Thor y su sexto número anual, además del Marvel Spotlight #30 y de todas las portadas de los números incluidos, varios artículos escritos por Raimon Fonseca y Len Wein y una sección de extras con diverso material. El precio de venta recomendado es de 49,95 € y se puso a la venta en febrero de 2026.
Marvel Gold. El Poderoso Thor 7
El espectacular arranque de la inolvidable etapa de Len Wein y John Buscema en la colección del Dios del Trueno. Para salvar el Universo, Thor y los Tres Guerreros deben viajar a través del tiempo. Su misión: impedir que los Torcedores destruyan todo lo que existe. Pero ¿qué ocurriría si fracasaran? ¿Qué pasaría si la Tierra tuviera que afrontar su destrucción absoluta? ¡Además, la furia del Señor del Fuego, el ataque de Mangog contra las puertas de Asgard o las amenazas de Ulik y Zarrko, el Hombre del Mañana! Y también: La búsqueda de Odín a través del espacio infinito, multitud de mundos alienígenas y una estrella destructora. Con los primeros episodios dibujados por Walter Simonson.
Autores: Sal Buscema, Steve Englehart, Walter Simonson, David A. Kraft, Tony DeZuñiga, John Buscema, Pablo Marcos, Len Wein y Roger Stern
Spider-Bite: El desconocido compañero de aventuras de Spiderman.
Desde el año 1962 hasta la actualidad, La Casa de las Ideas no ha dudado en hacer uso de los nombres Spiderman, Spiderwoman, Spiderboy y Spidergirl de un modo tan recurrente que todos ellos han llegado a ser encarnados por diferentes personajes, aunque algunos siempre acaban brillando con más fuerza que otros. No obstante, también los hay que, pese a haber tenido relación con cualquiera de los héroes mencionados al principio de este mismo párrafo, no tienen la suerte de ser recordados por el público, como sucede con el protagonista de este artículo, que responde por el nombre de Spider-Bite.
Su debut tuvo lugar en el interior del cómic Friendly Neighborhood Spider-Man nº 6 (2019), con guion de Tom Taylor y dibujos de Juan Cabal, cuya portada queda reproducida bajo este párrafo, dentro de la historieta titulada, precisamente, Spider-Bite, de cuya trama hablaremos a continuación, tal y como puedes comprobar si continúas con la lectura de este artículo hasta el final.
Pero, ¿cuál fue la hazaña llevada a cabo por Spider-Bite para que mereciese el honor de ser recordado por los lectores? Acompañado por Spiderman, este desconocido superhéroe puso todo su empeño en proteger una caja cuyo contenido era esencial para la supervivencia de la Tierra. Para ello, los dos justicieros arácnidos tuvieron que hacer frente a una extensa galería de villanos del alter ego de Peter Parker conocidos como los Sesenta Siniestros, cuyo villano principal era el Zancudo. Por supuesto, esto genera la duda de por qué una historia con una premisa de este calibre no figura entre las aventuras más recordadas de Spiderman.
La respuesta a esa pregunta es que todo era un gran mentira. Spider-Bite no existe, jamás ha habido una formación de villanos llamada Sesenta Siniestros (menos bajo las órdenes de un villano de segunda como el Zancudo), y el contenido de la misteriosa caja mencionada en el párrafo anterior no era otro que un muñeco articulado de Spiderman. A continuación, se despejarán todas las incógnitas que hayan podido quedar pendientes tras esta extraña explicación.
Todo empezó con un niño que respondía por el nombre de Nathan (en ningún momento se menciona cuál es su apellido), que tenía un cáncer terminal y cuyo personaje favorito siempre había sido Spiderman, de modo que, dentro del hospital donde lo estaban tratando, montaron una especie de recreación de la ciudad de Nueva York para que el chico, enfundado en un traje parecido al de su héroe y respondiendo por el nombre de Spider-Bite, tuviera la ocasión de salvar la ciudad acompañado del auténtico alter ego de Peter Parker, que no dudó en aceptar ser partícipe de hacer realidad el sueño del pequeño Nathan.
Por supuesto, toda la aventura dependía de una gran dosis de imaginación, ya que los rascacielos de la ciudad estaban hechos con cajas de cartón y los villanos no eran otros que personal del hospital y el propio padre de Nathan, que es el que se encarga de interpretar al Zancudo, explicándose así por qué un villano tan secundario fuera el que estuviera al frente de un nutrido grupo de villanos, entre los cuales se encontraban algunos mucho más peligrosos.
Aunque la imaginada aventura de Spiderman y Spider-Bite resulta entrañable y hasta un poco divertida, todo llega a su final y, a la hora de irse a dormir, Nathan se rebeló, aunque no se trataba de la típica pataleta de un niño que no quiere irse a la cama sino de un miedo totalmente lógico que tenía el pequeño a no volver a despertarse, de modo que su héroe decidió llevárselo a dar un paseo en red, retardando la hora de acostarse y haciendo que el día fuera aún más memorable de lo que ya había sido.
No cabe la menor duda de que, para la aventura de Spider-Bite, Tom Taylor y Juan Cabal se inspiraron en la historieta The Kid Who Collects Spider-Man!, publicada en el interior del cómic The Amazing Spider-Man nº 248 (1983), por obra de Roger Stern y Ron Frenz, (que también fue homenajeada en el segundo capítulo de tercera temporada (el número 29 de la serie completa) del espacio televisivo Spiderman, la serie animada (1994 – 1998), títulado Pide un deseo), cuya portada puede verse bajo este párrafo, aunque la diferencia es que Tim Harrison es el niño enfermo de esta historia, y Nathan es que él se convirtió en compañero de aventuras de su héroe bajo el nombre de Spider-Bite.
Evidentemente, nunca veremos a Spider-Bite en el Universo Cinematográfico de Marvel, pero no cabe ninguna duda de que, si Spiderman existiera de verdad, sería incapaz de olvidar esta entrañable aventura. Y es que no siempre es necesario que el héroe entable una gran batalla contra un poderoso villano para que una historia de superhéroes resulte interesante.
Norma Editorial completa la edición de lujo de Blacksad con un sexto volumen que incluye el díptico Todo cae
Veinticinco años. Eso es lo que lleva John Blacksad caminando por las calles de una Nueva York en blanco y negro, con el cuello del abrigo levantado y los ojos de gato negro entornados frente a un mundo que siempre tiene algo que esconder. Un cuarto de siglo en el que Juan Díaz Canales y Juanjo Guarnido han construido, álbum a álbum, la serie de noir europeo más premiada y admirada de las últimas décadas. Esta edición de lujo publicada por Norma Editorial completa el díptico Todo cae reuniendo las dos partes de la historia en un único volumen especial a gran formato. El cierre perfecto de una colección que merece estar en cualquier biblioteca que se precie.
Nueva York desde las entrañas
John Blacksad desciende a las entrañas de la ciudad en una aventura que combina teatro, periodismo y corrupción municipal. Nuestro protagonista recibe el encargo de proteger al líder del sindicato de trabajadores del metro, amenazado por la mafia de las comadrejas. Pero su investigación desafiará a los poderes políticos y empresariales que rigen los destinos de la ciudad, y estos no dudarán en aplastar cualquier obstáculo que pueda alterar sus planes.
A Kenneth Clarke, el presidente del sindicato, se le opone el poderoso magnate Lewis Solomon, que tiene otros proyectos urbanísticos contrarios al transporte público. A esta mezcla se añade un grupo de teatro que interpreta obras de William Shakespeare y un misterioso asesino que parece estar eliminando cabos sueltos. Canales construye así la trama más compleja y ambiciosa de toda la serie, con tres líneas narrativas que recuerdan a veces a mitos del noir más clásico como Chinatown y que convergen con la precisión de un relojero.
Y entonces, en la segunda parte, la historia da un giro que lo cambia todo. El regreso de Alma Mayer pone patas arriba la vida de John Blacksad, reviviendo un amor que este creía olvidado. Además, Alma está relacionada con el asesinato de Iris Allen, del que Weekly es el principal sospechoso. Los indicios, sin embargo, apuntan a Solomon, que está levantando un puente inmenso en la ciudad, una construcción levantada sobre los huesos de varios muertos.
Si en la primera parte La Tempestad de Shakespeare era utilizada como espejo de la trama principal, en la segunda el célebre dramaturgo vuelve a tener peso con la representación de Julio César. No es un adorno cultural, sino que es la clave para entender a los personajes y sus motivaciones. Canales no pone referencias por decorar, las pone porque funcionan.
Canales y Guarnido, una pareja sin igual
Juan Díaz Canales (Madrid, 1972) se formó en el mundo de la animación y fue miembro fundador de la compañía Tridente Animation, donde conoció a Juanjo Guarnido. Juntos presentaron el proyecto en el mercado francobelga, que publicó Dargaud en el año 2000. Desde entonces, la serie ha cosechado el premio a la mejor serie en el festival de Angoulême, el premio Eisner a la mejor edición de material internacional, el premio a la mejor obra en el Salón de Barcelona, el Rick Jones a mejor cómic en 2023 y el Premio Nacional del Cómic. Canales es, además, el guionista de la nueva etapa de Corto Maltés junto a Rubén Pellejero, lo que dice mucho de su categoría: no cualquiera hereda a Hugo Pratt.
Juanjo Guarnido (Granada, 1967) se trasladó a París para trabajar en la división europea de Disney en producciones como El jorobado de Notre Dame, Hércules, Tarzán, Atlantis y El planeta del Tesoro. En 2000 dio el salto cualitativo de su carrera con el lanzamiento del primer álbum de Blacksad. Lo que Guarnido hace con la acuarela y el color es difícil de explicar con palabras. Sus viñetas tienen densidad atmosférica, tienen olor a lluvia y humo de tabaco. Cada página es un cuadro que también es una historia.
Un final a la altura de la leyenda
Este díptico se convierte en la mayor historia de Blacksad jamás contada. Una historia de corrupción, venganza, amor imposible y lucha de clases narrada con la elegancia del mejor cine negro de los años cincuenta. Si todavía no conoces a John Blacksad, tienes una vida entera por delante para disfrutarlo. Y si ya lo conoces, sabes perfectamente que este libro no puede faltar en tu estantería. Y lo mejor de todo es que lejos de desgastarse, esta entrega demuestra que Canales y Guarnido siguen teniendo cosas que decir y el talento para decirlas.
Esta edición presentada por Norma Editorial viene en un formato de tapa dura con un tamaño de página de 27,3 x 36 cm. y contiene la traducción de la edición original de los dos volúmenes que contienen la sexta historia de Blacksad, además de un montón de material extra indispensable para los amantes del cómic en el que veremos todos los entresijos del trabajo de los dos autores responsables de la obra. El tomo contiene 184 páginas a color. El precio de venta recomendado es de 46 € y se puso a la venta en diciembre de 2025.
Blacksad 6 – Todo cae (edición de lujo)
COMPLETAMOS LA COLECCIÓN DE LUJO DE BLACKSAD CON UN VOLUMEN ESPECIAL QUE REÚNE EL DÍPTICO TODO CAE
Hace 25 años Juan Díaz Canales y Juanjo Guarnido revolucionaron el mundo del cómic con la primera aventura de Blacksad. Conmemoramos este acontecimiento con una edición especial en gran formato de toda la serie.
Cada álbum va acompañado de una extensa entrevista a los autores, arte inédito y unas espectaculares cubiertas a cargo de Juanjo Guarnido, realizadas expresamente para la ocasión. Una edición coleccionista que ningún fan de la saga debería dejar escapar. Ponemos el broche de oro a esta colección con un volumen doble que incluye completa la última aventura del personaje hasta la fecha: Todo cae.
Aunque no hay confirmación oficial, este origen reforzaría que Downey Jr. dará vida al auténtico Victor Von Doom. Además, la fuente sostiene que Steve Rogers, interpretado por Chris Evans, tendría un papel indirecto en la tragedia debido a movimientos entre universos, lo que llevaría a Doom a responsabilizarlo de su desgracia.
I can now reveal that the photo they shared is the set where they shot a scene with Doom and his family in a lab during an experiment that kills them and damages his body 😱 https://t.co/NBfu60YAVO
Sobre Vengadores: Doomsday aún se conocen pocos detalles, pero el reparto será masivo. Entre los confirmados están Thor (Chris Hemsworth), Reed Richards (Pedro Pascal), Sue Storm (Vanessa Kirby), Sam Wilson (Anthony Mackie) y Bucky Barnes (Sebastian Stan), entre muchos otros.
También regresarán varios mutantes clásicos como Charles Xavier (Patrick Stewart) y Magneto (Ian McKellen).
Vengadores: Doomsday llegará a los cines el 18 de diciembre de 2026, mientras que Vengadores: Secret Wars se estrenará el 17 de diciembre de 2027.