El Director del juego Assassin’s Creed IV Black Flag, Ashraf Ismail, nos acompaña en un tour por el Caribe y varias de las numerosas localizaciones que seremos capaces de explorar en este gran juego. Peleas en las Tabernas, tesoros sumergidos, arpones, cuevas de contrabandistas… descubre de cerca las misiones y actividades que te esperan en este inacabable mundo abierto con más de 50 lugares principales y 75 islas inexploradas.
Ayudemos a Bill Mantlo
Estamos continuamente comentando noticias sobre Los Guardianes de la Galaxia, los actores que la protagonizarán y, sobre todo, de cómo se adaptará Mapache Cohete a la pantalla, pero nos olvidamos de la grave situación en la que se encuentra el creador Bill Mantlo.
Este autor fue el artífice de los guiones de algunos de los mejores números de Capa y Puñal, Increíble Hulk, Micronautas o el caballero galáctico Rom. En 1992 sufrió un atropello y sufrió daños cerebrales. Después de un período en coma y casi veinte años en el hospital, por fin Bill Mantlo ha podido salir del hospital y se encuentra en una precaria situación económica.
Su hermano Mike Mantlo y su esposa Liz se están encargando de su cuidado. Gracias a la web de Greg Pak, hemos sabido que Mike Mantlo ha lanzado el siguiente comunicado:
En primer lugar, les mando un gran agradecimiento a todos los que han apoyado a Bill lo largo de estos años. Cada donación, no importa cuán grande o pequeña, y cada tarjeta o carta es muy bien recibida. El estado de salud de Bill sigue siendo el mismo (sufre graves deterioros cognitivos, ira y depresión), y estos factores lo mantienen muy aislado del “mundo exterior”. Aparte de mis visitas, y la amabilidad de mi bella esposa y algunos de los asistentes de la residencia de ancianos donde vive, su contacto con otros seres humanos es prácticamente inexistente. Sin embargo, el apoyo y el aliento de los aficionados y profesionales del sector, ayuda a traer un pequeño rayo de luz en sus días oscuros y tristes. Cuando yo (o mi mujer) se lo contamos a Bill en una conversación, su espíritu emerge y ¡es tan fuerte y puro como siempre! ¡No puedo agradeceros lo suficiente! ¡Creo firmemente en el poder de practicar actos de bondad al azar, y con esa creencia espero que TODAS sus bondades les serán devueltas muchas, muchas veces!
Las donaciones o cartas pueden ser enviadas a:
Mike Mantlo
26364 East Pintail Road
Long Neck, DE 19966
La isla del doctor Moreau tendrá nueva versión cinematográfica
Ahora, quieren enmendar ese último fiasco y para ello, van a realizar una adaptación de la novela que, al menos, sea mejor que lo que se vio hace 17 años. Por ello, el mismo Leonardo DiCaprio se va a encargar de producir la película mediante su propia productora, Appian Way Production, con la colaboración de los estudios de Warner Bros. Pictures. De momento no se conoce más datos de la película, pero os dejamos con la sinopsis de la novela de H.G. Wells y prometemos que seguiremos muy de cerca las novedades que surjan con respecto a la misma.
[note color=”#fff9a9″] Tras el naufragio de su barco, Edward Prendick es rescatado por una goleta, en donde su tripulación resulta un tanto extraña y variopinta, pues además del Doctor Moreau y el médico Montgomery, también ocupan el barco unas bestias peludas de origen desconocido, el capitán y una gran variedad de animales. El barco finalmente llega a una isla en donde Prendick descubre la cantidad de atrocidades que realizan Montgomery y Moreau, lo cual dará lugar a las aventuras a las que se enfrentará nuestro protagonista.[/note]
Crítica de “WALL·E”
La historia nos sitúa en torno al año 2700, y la Tierra lleva quinientos años sin nosotros. ¿El motivo? La contaminación era insostenible, y la basura se amontonaba en toneladas por las calles. La humanidad, que finalmente había cedido a su lado más consumista y egoísta se dejaba gobernar por una cadena de supermercados, los cuales idearon un plan: un viaje por la galaxia mientras una serie de robots se quedaba en el planeta limpiándolo todo.
Pero quinientos años son muchos años, e incluso la mayor parte de los robots al cargo de la limpieza de La Tierra se estropearon hace ya mucho tiempo. Únicamente parece quedar uno, una unidad pequeña que tras tanto tiempo sola rodeada de objetos y basura de los humanos que ha desarrollado una personalidad propia, probablemente la más humana que queda ahora mismo en la galaxia, y su nombre es WALL·E.
Su vida es una rutina día tras día, en el que se dirige a su puesto de trabajo dispuesto a seguir amontonando basura mientras va recolectando objetos que le parecen curiosos, desde un mechero, una raqueta de tenis o películas antiguas, que más tarde ve en su propia casa mientras añora algo de compañía… algo que pronto llega como caída del cielo.
Wall·E es el protagonista absoluto de la función, y uno de los personajes más carismáticos y humanos creado jamás mediante animación, algo que no deja de ser irónico al estar hablando de un robot, y que encima lo consigue sin articular casi palabra alguna. Es gracias al inteligente uso de los sonidos y sus ojos que nos transmite a la perfección lo que esta adorable unidad de limpieza siente o piensa. Su contraparte femenina, EVA, también consigue emocionar a su manera, viendo una progresión en su carácter a lo largo de la película al ritmo que va desarrollando su relación con WALL·E, con una química entre ambos que muchos actores de Hollywood rara vez consiguen. Una vez que la película entra en su segundo acto se nos presentan más personajes, que si bien no llegan al nivel de la pareja protagonista contamos con algún secundario como el pequeño MO o El Capitán capaces de arrancarnos alguna que otra carcajada. Curiosamente una vez que los humanos hacen acto de aparición la película se convierte en una profética crítica a la sociedad actual, con algunas escenas impagables como la de dos personas hablando a través de su ordenador, a pesar de estar el uno al lado del otro, o la capacidad de ignorar los problemas reales mientras tengamos objetos a la última moda.
Los primeros cuarenta minutos de la película son una genialidad constante, casi un poema visual, con una Tierra abandonada y triste y con el pequeño WALL·E dando color y alegría a la escena, como un pequeño mensaje de optimismo queriendo recordar lo que de verdad importa y que todavía estamos a tiempo.
Parte del encanto de la película es su apartado artístico (se hace casi obligado disfrutarla en alta definición), pero la música no le va a la zaga. Compuesta por Thomas Newman y con algún tema clásico como La vie en Rose de Louis Armstrong, en la película veremos algunas escenas prácticamente mudas con el único acompañamiento de un maravilloso tema musical. A destacar los intentos de WALL•E para “seducir” a EVA, o la definición de “bailar”. El tema principal de la película “Down to Earth”, interpretado por Peter Gabriel, fue nominado a los Oscars como “Mejor Canción Original”, premio que no ganó pero sí que se llevó el de “Mejor Película de Animación” muy merecidamente.
Como puede observarse, me encuentro entre las personas que salieron maravillados del cine, en mi caso con mi hermano pequeño el cual disfrutó mucho de la película, cierto. Pero yo, a pesar de que ya iba predispuesto a encontrarme con una buena historia como me tenía acostumbrado hasta el momento PIXAR, salí convencido de que había visto una de las mejores películas de los últimos años. Es cierto que en el segundo acto el ritmo cambia y parte de la maravillosa ambientación creada en la Tierra se pierde, pero incluso esos momentos de parón argumental siguen estando muy por encima de la media a la que nos tiene acostumbrados esta clase de cine. Una película sobresaliente en todos sus apartados y un clásico del cine desde el mismo momento de su estreno, convencido de que se seguirá hablando de ella muchos años después.
[xrr rating=5/5]
Jennifer Lawrence habla sobre Mística en ‘Días del Futuro Pasado’ [ACTUALIZADO]
Con la producción de ‘X-Men Días del Futuro Pasado’ finalizada, los actores ya pueden simplemente sentarse y charlar relajados. Es lo que ha hecho recientemente Jennifer Lawrence, quien en una entrevista comentó algunas cosillas sobre Mística y los cambios que sufriría en la nueva película.
Para empezar, la actriz comentó que en esta película el personaje se acercaría más al que conocemos de la trilogía original, en el sentido de que en contra de lo que se vio en la mayor parte de ‘X-Men Primera Generación’, ella irá desnuda gran parte del tiempo en ésta sin más accesorios que la pintura corporal y los detalles de postproducción añadidos por ordenador. No obstante, comenta que de cuando en cuando llevará ropa de la época.
“Voy desnuda. Pero cuando sí llevo ropa me encantan los trajes de los 70“
Por otra parte, comenta que no solo físicamente, sino que a nivel psicológico el personaje será algo distinto.
“Parte del look de Mística es un poco diferente, pero seguimos usando la misma pintura. Pero ella también es diferente en esta película. En la primera película ella se encontraba en conflicto -al igual que muchos humanos- por culpa de su aspecto y se cubría mucho. Esta vez ella es mutante y a mucha honra.”
Este cambio tiene sentido, ya que todo indica que esta va a ser la película en la que (entre otras cosas) se verá la transición de Mística, del personaje esencialmente virtuoso que era en Primera Generación, a la fría y muy segura de sí misma que vemos en la trilogía original.
‘X-Men: Días del Futuro Pasado’ llegará a los cines en 2014 y cuenta con las actuaciones de James McAvoy, Michael Fassbender, Rose Byrne, Jennifer Lawrence, Nicholas Hoult, Patrick Stewart, Ian McKellen, Halle Berry, Peter Dinklage, Omar Sy y Hugh Jackman. La película está dirigida por Bryan Singer.
ACTUALIZADO: Galería de nuevas imágenes a continuación.
Vin Diesel confirma ser Groot en Guardianes de la Galaxia
Tal y como os veníamos anunciado de un tiempo a esta aparte, respecto a la posibilidad de que Vin Diesel podría ser la voz del personaje de Groot en la película Guardianes de la Galaxia, hoy por fin os traemos la confirmación oficial de boca del mismo actor.
“Desde este momento, soy Groot”.
En una entrevista concedida al programa de Youtube “Conversations With Maria Menounos“, Diesel habla sobre el arte conceptual de su personaje opinando que es de lo mejor que ha visto y que fue el último empujón que necesitaba para aceptar el papel, por decisión de su hija.
Cuando James Gunn le presentó la idea de interpretar a Groot, un personaje muy conocido por decir sólo una línea, sintió que era un reto interesante interpretarlo ya que no interactuaría de forma directa con otros personajes.
Nos desvela otra sorpresa y es que dice formar parte de algo relacionado con la Fase 3 de Marvel previsto para el año 2016 y da la impresión de ser algo novedoso, no relacionado con próximas secuelas, una especie de crossover y de la que no puede dar más información.
¿Namor?
La opción de Namor suena mas consistente ya que Universal Pictures, la productora detrás de las sagas Riddick y Fast & Furious, tiene todavía los derechos de explotación de este personaje, aunque Marvel haya intentado hacerse con ellos.
¿Silver Surfer?
Marvel y FOX juntos podría ser el otro crossover probable, Marvel ya intentó comprar este personaje para meterle en sus próximos proyectos y fracasó.
¿Rayo Negro?
Debido a las últimas novedades que nos ha enseñado Marvel en relación con su nueva serie Inhumanity, la posibilidad de que sea Rayo Negro también debería ser tenida en cuenta.
¿Y vosotros, por cual apostáis?
Os dejo con la entrevista íntegra en el siguiente vídeo.
Fuente: ComicBook
“La cabaña en el bosque” será estrenada en cines
Hace unos días, mi compañero Marc inauguró la sección “5 razones para…” dándonos cinco argumentos por los cuales ver esta peculiar película de terror. Dado que ya existe la entrada correspondiente para animaros a ver el largometraje, simplemente mencionar que no es un filme de miedo cualquiera, sino que le da una vuelta de tuerca a los tópicos habituales del género. Hasta ahora, no habíamos podido disfrutar la película en la gran pantalla, pero la distribuidora Good Films lo hará posible.
No obstante, el largometraje sólo podrá verse el día 8 de noviembre, es decir, sólo podremos verla en el cine ese día. Además, el día anterior, el 7 de noviembre, Canal + realizará un preestreno en televisión. Como posiblemente ya sabréis, la película narra la estancia de un grupo de jóvenes en una cabaña en el bosque, donde les ocurrirán múltiples desgracias.
El Juicio del Increible Hulk (1989)
¿Creíais que el Hulk de Ang Lee era la peor versión fílmica de La Masa?
Durante el primer quinquenio de la década de los noventa los aficionados a los cómics Marvel disfrutábamos, en forma de encarnaciones catódicas de nuestros héroes, de una especie de aperitivo de bajo coste que parecía adelantarnos la repercusión mediática que la casa de las ideas lograría durante los primeros años del siglo XXI y que aún se mantiene.
Lejos de presentarse ante nosotros, a diferencia de hoy en día, como espectaculares y costosos estrenos cinematográficos, las películas y series de animación que llegaban sobre nuestros héroes favoritos venían en forma de títulos de videoclub (Capitán América), series de televisión (X-Men, Spiderman) y en el caso del personaje que hoy nos ocupa, en un novedoso formato que empezaba a popularizarse en nuestro país gracias a los primeros pasos de las esperadas televisiones privadas: el del telefilme.
Tan habituales hoy en día en las sobremesas dominicales de muchos canales, los telefilmes son obras de corto presupuesto, con un lenguaje más cinematográfico que televisivo, producidos por y para una cadena de televisión y que en muchos casos se utilizan para presentar un personaje o concepto de serie televisiva a la audiencia para utilizarlo a modo de baremo del éxito que podría obtener una hipotética serie continuada entre el público.
Evidentemente, como yo era un imberbe y confiado adolescente en esa época y no conocía la pobre calidad que solían tener por aquellos días esos productos televisivos, no pude evitar emocionarme cuando vi anunciada por Telecinco la próxima emisión de una película sobre Hulk (La Masa para los chiquillos españoles que crecimos en los ochenta) titulada ‘El Juicio de La Masa’.
La serie televisiva de Hulk que emitió Televisión Española en los primeros años ochenta; entre las pocas imágenes que mi mente retuvo de aquella encarnación televisiva del coloso esmeralda estaban la de una mole de músculos verdes atizando a los malos y la de la mirada de habitual de la ruta del Bakalao que se le ponía a Banner cuando se cabreaba e iniciaba su transformación en La Masa.
Aunque apenas recordara nada de esa serie de televisión, yo tenía un amplio conocimiento del personaje gracias a la primera colección de Hulk publicada por Cómics Forum (La Masa: El Increible Hulk) que completé, no sin esfuerzo, a base de recorrerme todas las ‘librerías de viejo’ de Madrid en las que pagando un triste duro y entregando un ‘Super Mortadelo‘ o un ‘Super Zipi y Zape‘ conseguía un maltratado número atrasado del superhéroe que eligiera de los disponibles. Para mí era todo un negocio, obtenía un cómic que realmente me interesaba y les daba puerta a todos esos tebeos de la editorial Bruguera a los que mi padre trataba de aficionarme:
-Esos tebeos americanos son muy violentos, mucho mejor un ‘Mortadelo‘. Dónde va a parar.
-Llevo solo tres páginas y ya he visto a Filemón golpeado, quemado, doblado, taladrado y aplastado. Sí, dónde va a parar.
Con apenas trece años, ya sabía todo lo que había que saber sobre los cómics Marvel (bueno, aún no sabía que Norman Osborn continuaba vivo) y mis conocimientos sobre los personajes de la editorial, sobre su mundo y sus aventuras, superaban con creces mi conocimiento sobre cualquier materia didáctica, o simplemente sobre cualquier cosa útil, que mis desesperados profesores trataban de inculcarme.
Mientras a medida que pasaban los cursos las matemáticas cada vez se me hacían más tediosas y desconocidas, sobre Hulk lo sabía todo; Bruce Banner, un inteligente científico que asistía a un experimento con una bomba gamma que él mismo dirigía, quedó expuesto a una fatal dosis de radiación al salvar a un joven de la explosión de la bomba. Sorprendentemente la radiación no acaba con su vida, pero más tarde comprobaría para su horror cómo en situaciones de pánico, ira o estrés se convertía en una gigantesca mole verde sin rasgo alguno de su inteligencia.
Reconozco que no son las mejores trazas para crear un personaje exageradamente interesante, pero había algo en la tristeza de Banner, que se veía obligado a ser un alma solitaria para no dañar a sus seres queridos, que me atraía fuertemente. Me parecía un gran personaje. Y poder disfrutar de un film sobre Hulk (aun siendo una película para televisión) colmaba mis aspiraciones para esa semana.
En clase convivía con tres clases de compañeros bien diferenciados: los que me insultaban, los que me pegaban y los que me pegaban e insultaban. Supongo que no te hacía muy popular el llevar tebeos de Spiderman y Superman a clase mientras tus compañeros empezaban a fumar, quedar con chicas y pintar garabatos en las paredes con aerosoles.
El único momento de paz que encontraba en el recreo era cuando no castigaban a Jorge, un chaval que estudiaba en el aula de al lado, enorme, bruto y maleducado pero con buen corazón, al que yo le había caído en gracia y me otorgaba su protección. Cuando no representábamos en el patio nuestra particular versión de ‘El Guardaespaldas’ (yo era una pálida Whitney Houston y él un Kevin Costner brutote apartando a mano abierta a los que trataban de tocarme) encontrábamos momentos para hablar sobre los temas que nos interesaban. Principalmente sobre cine y cómics.
-Tío, ¿has vito que este finde ponen una peli de La Masa?
-¿Otra? Ya pusieron una la semana pasada.
Me quedé helado. ¿Que la semana anterior habían emitido una película de un superhéroe de cómic y yo sin enterarme? La semana anterior había sido Semana Santa; motivo por el cual yo no me percaté de la emisión de tamaña joya fílmica al estar en mi pueblo, una aldea en Santander, donde las privadas aún eran una quimera y tan solo se podía disfrutar de las dos emisoras estatales de televisión, las popularmente conocidas como ‘La Uno‘ y ‘La UHF‘. Pero ¿quién era el genio al que se le había ocurrido programar una película de La Masa en plena Semana Santa?
En Semana Santa se emiten películas de romanos o de barbudos que pueden separar con un solo gesto las aguas del Mar Rojo. ¿Pero un film sobre un tipo gigantesco y verde semidesnudo que gruñe? Pasado el shock inicial, y después de calmarme con un bocado de mi Tigretón, que aún conservaba gracias a la compañía de Jorge durante el recreo, atosigué a mi amigo con un sinfín de preguntas sobre la película, que fueron contestadas de manera algo ininteligible al provenir las respuestas de una boca llena de trozos de un mastodóntico bocadillo de fuagrás.
Jorge me explicó que la peli se titulaba ‘El Retorno de Hulk‘ y que además de la obvia aparición del gigante de jade, el telefilme también incorporaba en su trama a otro personaje del Universo Marvel: el mítico Thor. Mi amigo no eran tan fan de los Comics Marvel como yo; él compraba habitualmente los tebeos Zinco que publicaban en España el material de DC (gracias a él me aficioné a los cómics de la Distinguida Competencia) y pocas veces adquiría Cómics Forum con contenido Marvel, así que no conocía muy bien al nórdico dios del trueno. Tal vez por eso me hablaba entusiasmado del Thor que había contemplado en la pequeña pantalla la semana anterior; Jorge me comentaba jocoso cómo le impresionó ver a un Thor tosco y mujeriego consumiendo una enorme cantidad de cerveza. Me hablaba de un personaje que por la definición que de él me hacía, tenía poco en común con el héroe de las viñetas.
Reconozco que mi ilusión sobre el film que emitirían ese sábado bajó unos cuantos enteros tras los comentarios de mi guardaespaldas personal, además tenía fresco el recuerdo de la decepción que me causó la película del ‘Capitán América’, de la que ya os hablé con detenimiento en otra divagación mía. Pero mi optimismo siempre salía a flote en aquella época inocente y tras releerme prácticamente de una sentada los cuarenta y nueve números que formaban la colección de La Masa publicada por Forum entre 1983 y 1986, mi esperanza e ilusión se renovaron ante la posibilidad de disfrutar de una digna versión de Bruce Banner y su alter ego verde en la pantalla.
Por fin llegó el día. Durante la mañana, le pedí dinero a mi padre para una cinta virgen de VHS en la que poder grabar el film y disfrutarlo cuantas veces quisiera. Mi padre aceptó a regañadientes y me recordó que me había asegurado que no me compraría ningún VHS virgen más a causa de la última (y clandestina) grabación de televisión que realicé y que descubrió mi progenitor para mi desgracia. Supongo que mezclar viernes noche, adolescente solo en casa y Canal Plus recién estrenado no era del todo aconsejable (no me culpéis, TetaCinco empezaba a parecerme insuficiente). Con la flamante cinta VHS dentro del reproductor/grabador de vídeo y con la misma expectación y nerviosismo que aún conservo cuando me encuentro ante una adaptación de un personaje del cómic al cine, me senté al lado de mi padre en el sofá para disfrutar junto a él del juicio a Hulk que prometía el título. Y el ‘espectáculo’ dio comienzo:
Durante los créditos iniciales, en los que sonaba la canción más cursi que jamás he oído en un film superhéroico, mi padre se percató de que el protagonista del film era el mismo que interpretó al Dr. Banner en la antes mencionada serie televisiva de los ochenta: Bill Bixby.
-¡Ahí va!, ‘Bil Bisbi‘… El de la serie. Pues como la peli sea tan cagarro como la serie prepárate.
Pocas palabras provenientes del extenso e inteligente vocabulario de mi progenitor me causaban tanto pavor como el termino “cagarro” cuando lo oía referente a un film que yo esperaba con ganas. Ya os lo he comentado en otras ocasiones, si mi padre decía que tal o cual película sería un ‘cagarro’ había muchísimas posibilidades de que así fuera. Normalmente mi padre necesitaba echar un vistazo al cartel o carátula de un film para emitir su juicio de valor, pero otras veces se guiaba por un puro instinto que rara vez le fallaba. Y esta vez no sería una excepción.
Lo primero que me pareció discordante fue encontrarme con un Banner de cincuenta y cinco años (edad real que tenia Bixby en el momento de rodar el largometraje televisivo), no quiero con esto difamar la labor del finado Bixby, que por su talento fue nominado hasta en tres ocasiones a los Emmy, pero ver a un Banner maduro, canoso y barbudo me dejo frío en el primer momento. Aunque no tan frío como escuchar y contemplar a lo largo de la trama cómo se refieren a él como David Banner. Años más tarde descubrí el motivo de ese cambio de nombre para la versión televisiva del personaje; en palabras del mítico y grandísimo Stan Lee (todos en pie al leer su nombre, por favor) la inclusión de David en el nombre de nuestro monstruo/héroe, relegando Bruce a segundo nombre, se debió a la idea que tenían los productores de que Bruce era un nombre (y cito textualmente) “demasiado gay“. ¿Algo que alegar a eso, Batman?.
Podría haber perdonado sin problemas el cambio de nombre si al ver a Hulk hubiera tenido la sensación de que en pantalla estaba La Masa y no un travestí con peluca hipermusculado y pintado de verde. Ya me chocó que en el proceso de transformación de Banner a Hulk la barba de Banner desapareciera en su versión cabreada y esmeralda, pero contemplar a un Hulk con una peluca cutre cuya máxima demostración de fiereza y brutalidad es sacar músculo como si estuviera en un certamen de ‘Mister Olimpia’ me demostró que los recuerdos que mi mente manejaba de la serie de los ochenta no se ajustaban a la realidad y que por muy cachas que estuviera Lou Ferrigno (el encargado de interpretar a Hulk) jamás se acercaría al aspecto colosal que nuestro verdoso amigo lucía en los cómics. Y por algún motivo no dejaba de preguntarme qué clase de individuo aceptaría un trabajo que consistiera en untar de pintura verde todos los días a Ferrigno y repasar su maquillaje durante el rodaje. Yo diría que alguien así:
La trama era descabellada e irrisoria, pero te lo parecería más aún si eras conocedor de los cómics del personaje. Debido a un incidente que David Banner padece en el metro de Nueva York (la película transcurre en Nueva York pero estaba rodada en Vancouver) este se transforma en su particular versión de Mr Hyde. A causa de ello, Banner acaba apresado y a la espera de juicio. Durante la estancia en prisión recibe la visita del abogado invidente Matt Murdock (¡toma!-pensé-¡Va a salir Daredevil!) que le ofrece sus servicios al creer en su inocencia (no sé en qué es más difícil creer, si en un ciego con poderes que es un justiciero enmascarado o en la idea de un abogado de prestigio que trabaja gratis para clientes inocentes). Es improbable que Banner aguantara más de media hora en prisión sin convertirse en Hulk (menuda sorpresita se llevaría quien intentara “cortejarle” en las duchas), pero en la historia aguanta unas jornadas hasta que una noche sufre una pesadilla sobre su futuro juicio, en la que se ve asediado ante las preguntas del juez y el fiscal. A causa de la angustia que le produce ese sueño se transforma en Hulk bajo la atónita mirada de su compañero de celda y escapa de la cárcel. A modo de curiosidad, comentaros que Stan Lee (de nuevo en pie) aparece como miembro del onírico jurado, con lo cual se puede considerar a ‘El Juicio de Hulk’ como la primera película de un personaje Marvel en la que disfrutamos de un cameo del rostro más representativo de Marvel Comics.
Después de recibir toda una lección de geografía al ver una Nueva York que muestra montañas en su horizonte (si quieres hacer pasar Vancouver por Nueva York en un film ten cuidado con los planos que empleas) volvemos a sorprendernos con la primera aparición de Matt Murdock como Daredevil (al que en su versión en castellano llamaron ‘El Temerario‘) en la que vemos al héroe de la Cocina del Infierno con un traje de ninja de todo a cien completamente negro (prescindiendo de los emblemáticos “cuernecitos” de su máscara y de la doble ‘D’ de su pecho) ¡Y con los ojos totalmente tapados!. Vamos, para que cualquier idiota se dé cuenta de que se trata de un ciego. No contento con eso, y por si no era suficiente pista para Ben Urich, el actor que le da vida se dedica hacer de ciego también con el traje de justiciero puesto; es decir, moviendo la cabeza en plan Stevie Wonder incluso cuando está luchando contra los malos. Y además nos muestran el poder más característico del personaje, su sentido del radar, de una manera ridícula que nos quiere hacer creer que Matt Murdock ve la vida como si fuera una pantalla de un videojuego de 8-Bits mostrada en un monitor monocromo.
La película nos muestra la inevitable asociación entre los dos héroes, haciendo fuerza común contra el criminal Wilson Fisk (¡sí amigos!, ¡El mismísimo Kingpin del crimen!) que en el telefime queda reducido a un burdo planea-atracos muy alejado del mafioso todopoderoso de quinientos kilos que maneja todo el hampa de Nueva York en los cómics. El actor elegido para interpretar a Kingpin ni es calvo, ni está lo suficientemente gordo y además tiene barba. Eso sí que es un error de casting y no lo de Ben Affleck como Batman.
Un Banner viejuno, un Hulk encogido y con peluca, un Daredevil con los ojos tapados evidenciando que es ciego, un Kingpin de baratillo, una Nueva York en las montañas y unas actuaciones de obra escolar. Mi padre había acertado de nuevo. Estábamos viendo un genuino y auténtico cagarro. Ni siquiera esperé a que acabara la película, pulsé el botón stop del vídeo y dejé de grabar tamaña afrenta al Bruce Banner de los cómics. Me negaba a conservar ese engendro en mi videoteca. Y más aún con los excelentes films de culto que emitían en el Plus los viernes por la noche y que podrían formar parte de mi selecta variedad de títulos.
¿Sabéis lo más triste de todo? Que contaba con quitarme la espinita de esta película cuando acudí en el año 2003 al cine para ver el Hulk de Ang Lee. Y lo que ocurrió es que salí de la sala preguntándome por qué Hulk era un ’emo’ verde y enorme en lugar de la bestia parda de los cómics.
Escrito por Adolfo Saro
Ian McKellen interpretará a un anciano Sherlock Holmes
Nuestro magnético Ian McKellen ya tiene nuevo trabajo a la vista. Se trata de “A Slight Trick of the Mind”, traducido en España como “Un sencillo truco mental”, una adaptación de la novela de Mitch Cullin editada en 2008. Otra novela de Cullin es “Tideland”, adaptada en 2005 a la gran pantalla por Terry Gilliam (miembro de Monty Python y director de la disparatada y recomendada “Las aventuras del Barón Munchausen” (1989), con Uma Thurman y Robin Williams).
El guión de “Un sencillo truco mental” porta la garantía de Jeffrey Hatcher (también lo es de “Tideland”) pero Hatcher es, ante todo, autor de obras de teatro, entre las que destaca “Murder by Poe”, antología de las mejores obras del autor de relatos fantásticos y de terror decimonónico estadounidense por excelencia. El director será el oscarizado Bill Condon, quien dirigiera y escribiera el guión de “Dioses y Monstruos” en 1998, con McKellen también de protagonista.
Con este panorama vemos que no se ha reparado en gastos (como diría el confiado doctor Hammond en “Parque Jurásico”) a la hora de adaptar esta novela que en España nos ofreció la desaparecida Via Magna Ediciones en su colección Crescendo.
El estudio del mundo interior del anciano Holmes a la edad de 93 años mientras su memoria se va deteriorando, es el tema principal de la obra de Cullin. Al mismo tiempo, Roger, el joven hijo del ama de llaves de Holmes, se topa con el misterio de la señorita Keller, quien fuera el amor oculto de Holmes.
Huelga decir que Ian McKellen, a sus 74 años, es una de las figuras de Hollywood más importantes del siglo XX. Como sabemos, ha puesto rostro a Magneto en la saga de películas de los X-Men y ha bordado la personalidad de Gandalf en otra saga, “El Señor de los Anillos”, seguida en la actualidad con la trilogía de “El Hobbit”. Entre sus premios se encuentran un Premio Sindicato de Actores como Mejor Actor de Reparto en “El Señor de los Anillos: la Comunidad del Anillo” (2001) y otro por “ESDLA: el Retorno del Rey” (2004); siguiendo el recorrido por sus galardones, encontramos el Globo de Oro, BAFTA, Concha de Planta y Donostia en el Festival de Cine de San Sebastián, Primetime Emmy, Annie, Tony y Lawrence Olivier. No solo ha sucumbido al cine y la TV, sino que sus comienzos incluyeron también el teatro de Broadway. Por poco no ganó un Oscar, premio al que estuvo nominado por “ESDLA: La Comunidad del Anillo” y “Dioses y Monstruos”.
Activista de derechos humanos y nombrado Sir, McKellen realizó giras teatrales por Europa y en 1972 fundó la Actors Company junto a Edward Petherbridge.
Después de este repaso podemos estar tranquilos. Tendremos McKellen para rato durante una buena temporada. Todavía circula poca información acerca de “Un sencillo truco mental”, por lo que seguiremos la noticia a lo largo de los próximos meses en La Casa de El. Esperamos el estreno de “X-Men: Días del Futuro Pasado” y seguidamente disfrutaremos de su encarnación como Sherlock Holmes. ¿Quién puede pedir más?


