“Quería que muchas de las partes rotas de Abby se reflejaran en sus ojos; quería humanizarla al máximo. Es fácil llamar villana a Abby por cómo se presenta al mundo, por su apariencia dura. Pero también es una persona cruda, rota y vulnerable. Es importante ver eso. El dolor y la pena, y cómo se manifiestan, creo que es muy importante mostrarlos siempre de forma cruda. Si la experiencia de Abby hace que alguien se sienta un poco más comprendido mientras lidia con una pérdida. Creo que es algo muy positivo”.
El primer episodio de la segunda temporada de The Last of Us ya está disponible en Max.
Una historia de espías, virus informáticos y androides que parecía sacada de Terminator… y sí, iba a ser una peli de 007
Timothy Dalton quiso llevar a James Bond por otro camino. Más realista, más frío, más letal. Pero el mundo no estaba preparado. Tras Alta tensión (1987) y Licencia para matar (1989), su etapa como el espía más famoso del cine se quedó a medias. Lo que muy pocos sabían es que su tercera película como 007 ya estaba en desarrollo… y era una auténtica locura cyberpunk que incluía robots asesinos al más puro estilo Terminator, hackers con sed de poder y una conspiración internacional con tintes políticos muy actuales.
Sí, lo has leído bien. Esta historia existió sobre el papel, y si se hubiera rodado, podría haber sido una genialidad adelantada a su tiempo… o el mayor desastre de la franquicia.
El James Bond que casi lucha contra androides
En 1990, tras el discreto rendimiento de Licencia para matar, los productores Michael G. Wilson y el guionista Alfonse Ruggiero (con experiencia en Miami Vice) desarrollaron el tratamiento para una nueva película de Bond que sería la tercera con Dalton. Según cuenta el escritor Mark Edlitz en su libro The Lost Adventures of James Bond, el proyecto tenía título provisional, guion a medio hacer y muchas ganas de revolucionar la fórmula.
La trama arrancaba con una misteriosa explosión en un laboratorio de armas en Escocia. Bond es enviado a investigar el incidente y pronto descubre que detrás está un emprendedor británico-chino con un plan inquietante: usar un virus informático para chantajear al gobierno del Reino Unido y forzar su salida de China. ¿Su herramienta? Nan, un robot de seguridad letal con inteligencia artificial.
La historia llevaría a 007 de las Highlands escocesas hasta Hong Kong, con gadgets de alta tecnología, escenarios dignos de cómic retro-futurista y escenas de acción espectaculares. Una de ellas incluía a Bond lanzándose desde un planeador para infiltrarse en una fábrica protegida por androides armados. Y como si fuera poco, el villano tenía un búnker de varios niveles que se iba inundando mientras Bond luchaba contra diferentes enemigos robóticos. Vamos, Skyfall conoce a RoboCop.
Dalton no quería ser Bond más de tres veces
La respuesta es una mezcla de líos legales, cambios de rumbo en la industria y la propia decisión de Timothy Dalton. El actor, siempre fiel a su idea de un Bond más cercano al tono literario de Ian Fleming, nunca quiso encasillarse más allá de tres películas. Así lo confirmó años después en una entrevista con Vanity Fair, donde dijo: “Todo el mundo queda atrapado en ese personaje de alguna manera. Nunca quise hacer más de tres.”
Y como la tercera se retrasó demasiado —hubo conflictos con los derechos de la saga y problemas internos en MGM—, Dalton se bajó del barco. Para entonces, el guion ya había sido reescrito varias veces y EON Productions apostó por una nueva dirección: GoldenEye, con Pierce Brosnan al frente. Curiosamente, esa cinta recicló algunas ideas del fallido Bond cibernético, como el uso de tecnología militar descontrolada (en este caso, un satélite soviético que lanza un pulso electromagnético).
Una historia que pudo adelantarse a su tiempo
Lo más llamativo de todo esto es que Dalton propuso algo que el público no supo valorar en su momento, pero que después sería aplaudido con la llegada de Daniel Craig y su enfoque más serio y emocional en Casino Royale. Dalton no bromeaba. No era un playboy con gadgets absurdos ni un maestro del doble sentido. Su Bond mataba con frialdad, sufría y se cuestionaba lo que hacía. Y eso, en 1989, no era lo que la gente quería ver.
Pero imagina si aquella película de robots asesinos se hubiera estrenado en 1991 o 1992, justo cuando el cine estaba vibrando con Terminator 2, Desafío total o Juegos de guerra. Quizá hoy hablaríamos de ese Bond como una joya de culto. O quizá estaríamos echándonos las manos a la cabeza con un 007 luchando contra androides. En cualquier caso, habría sido inolvidable.
Y no, no es exageración. Mike De Luca, uno de los copresidentes de Warner Bros. Pictures, ha soltado una declaración que ha dejado a medio fandom con el hype por las nubes: “Me emociono cuando la veo. Es el Superman con el que crecí. Es épica, visualmente impactante, y tiene alma.”
Superman de James Gunn
“James lo ha clavado”, dicen. Así, sin rodeos. El nuevo Superman —que aterriza en cines el 11 de julio de 2025— no solo incluye los clásicos ingredientes de la casa Gunn (humor, acción, corazón), sino que rinde homenaje a lo mejor del personaje en casi un siglo de historia. Y no es casualidad: Gunn ha echado mano de obras como All-Star Superman para construir un relato que, según De Luca, es un “auténtico canto de amor al mito”.
Las interpretaciones, según los ejecutivos, son “de cinco estrellas” y el conjunto promete ser uno de los platos fuertes no solo del nuevo DCU, sino del año en taquilla con una de las propuestas más fuertes para este verano.
¿Y qué pasa con The Batman Parte II?
Mientras Superman ya parece listo para despegar, el murciélago sigue tramando su próximo movimiento desde las sombras. La esperadísima secuela de The Batman de Matt Reeves tiene fecha de estreno para el 1 de octubre de 2027, pero, según Pam Abdy, todavía no hay mucho que contar: “No estamos metidos en el desarrollo de Batman. Eso lo llevan James Gunn y Peter Safran. Matt está trabajando a su ritmo, como un autor.”
Y es que Reeves no es de los que se apresuran. Su visión oscura y detallista del Caballero Oscuro dejó huella en la primera entrega, así que Warner confía en que, cuando el guion esté listo, será algo digno de la espera.
Por ahora, la prioridad del estudio está clara:reconstruir el universo DC con una base sólida y dar a cada director el espacio que necesita para crear. Si algo ha quedado claro, es que los ejecutivos han aprendido que el apuro no es buen consejero cuando hablamos de superhéroes con décadas de legado.
El renacer de Warner
No solo Superman levanta pasiones. El reciente éxito de la Minecraft Movie y el fenómeno que ha sido Beetlejuice Beetlejuice han dado un respiro a los líderes de Warner, que ven cómo los nuevos proyectos revitalizan franquicias clásicas. Se avecinan también nuevos capítulos para Matrix, Gremlins, Los Goonies e incluso una nueva versión de El guardaespaldas con dirección de Sam Wrench (The Eras Tour) y guion de Jonathan A. Abrams (Juror No. 2).
Y todo esto mientras James Gunn y Peter Safran siguen consolidando la nueva etapa del DC Universe, con una estrategia clara: historias con identidad, corazón y respeto por los fans.
Con un calendario aún por completar, pero con apuestas fuertes ya en marcha, parece que Warner por fin ha encontrado un norte creativo tras años de vaivenes.
La imagen fue publicada en Instagram por el propio Justin Kim, uno de los diseñadores visuales responsables de la serie animada What If…?, deDisney+. En su publicación, el artista explicó:
“Tuve el privilegio de diseñar a Blade como Moon Knight para mi última publicación de What If…?. Mi idea era usar las vendas de Moon Knight para crear formas afiladas y dar la sensación de que podría sacar una hoja de cualquier parte de su cuerpo”.
Una declaración que refleja a la perfección el espíritu ninja que comparten ambos personajes. Y el resultado visual no defrauda: Blade aparece cubierto con una especie de armadura hecha de vendas tensadas, en una mezcla que recuerda tanto al cazador de vampiros clásico como al justiciero egipcio, con un toque de guerrero de las sombras.
Esta versión aparece fugazmente en el montaje final de la tercera temporada de What If…?, junto a otras fusiones locas que no llegaron a protagonizar episodios completos, como Lobezno/Thanos, Doctor Strange/Hulk, Silver Surfer/Jubilo y Black Panther/Tormenta. Un festival de fan service que deja con ganas de más.
¿Qué pasa con la película de Blade?
El tema delicado es que, aunque Marvel Studios anunció una película en solitario de Blade hace ya varios años, el proyecto ha sido un caos absoluto desde su gestación. Cambios de guionistas, directores que entran y salen como en una rotonda, y un sinfín de retrasos han hecho que los fans empiecen a perder la esperanza.
De hecho, en octubre de 2025 se eliminó oficialmente de la lista de estrenos de Marvel Studios, y los rumores más recientes de marzo apuntan a que el proyecto podría haber sido cancelado. Una noticia que ha disparado la preocupación entre quienes esperaban ver al Blade de Ali en acción real.
Mientras tanto, el legendario Wesley Snipes —el Blade original que lo petó entre 1998 y 2004— volvió al ruedo en Deadpool y Lobezno (2024), haciendo una aparición en el multiverso que dejó a más de uno con la mandíbula desencajada. Marvel parece dispuesto a jugar con el legado del personaje, aunque no queda claro si eso nos aleja aún más de la versión de Ali o si solo es parte del caos controlado del UCM.
¿Un guiño de despedida o una promesa?
Que Justin Kim haya elegido esta imagen como su “último post” relacionado con What If…? podría tener un significado más profundo. Tal vez Blade como Moon Knight sea un símbolo del “qué pudo haber sido”, una visión alternativa en un multiverso donde el cazavampiros sí tuvo su gran momento.
O, quizás, sea una señal de vida, un recordatorio de que Mahershala Ali sigue ahí, esperando en las sombras, listo para empuñar la espada cuando Marvel decida ponerse seria con el personaje.
¿Quién es Songbird y por qué los fans creen haberla visto?
Los rumores llevan tiempo cocinándose, pero este nuevo adelanto ha sido gasolina para la hoguera. En una breve aparición, Viswanathan luce lo que parece ser un collar con forma de pájaro, detalle que no ha pasado desapercibido para los fans más comiqueros. ¿Casualidad o pista intencionada?
En los cómics,Songbird es la identidad superheroica de Melissa Joan Gold, también conocida como Screaming Mimi, una villana reformada con poderes sónicos. Su evolución a heroína es uno de los arcos más queridos entre los lectores de Marvel, y su participación en los Thunderbolts ha sido siempre clave.
Aunque Marvel Studios confirmó hace tiempo que Viswanathan interpretaría a “Mel”, asistente de Valentina Allegra de Fontaine (Julia Louis-Dreyfus), ahora muchos creen que ese nombre podría ser solo un disfraz para ocultar su verdadera identidad.
La cuenta de X (antes Twitter) @cosmic_marvel fue una de las primeras en señalar el collar:
“El personaje de Geraldine Viswanathan en THUNDERBOLTS parece llevar un collar de Songbird.”
A esto se sumaron más fans, como @Cy_clops, que compartió un montaje comparando a la actriz con la versión comiquera de Songbird, simplemente escribiendo:
“¿Songbird? #Thunderbolts”
Y en tono más crítico, @another_ted_2 comentó:
“Bruh, están metiendo a SONGBIRD como personaje secundario en una maldita peli de THUNDERBOLTS del MCU.”
Songbird en el universo cinematográfico de Marvel
Aunque el tráiler no revela abiertamente nada sobre los poderes de Mel, ni da pistas directas sobre su pasado, los guiños visuales están ahí, y no sería la primera vez que Marvel esconde identidades importantes tras nombres comunes o secundarios. Solo hay que recordar el caso de Robin en The Dark Knight Rises, o el twist de Spider-Man: Homecoming con el Buitre.
En enero de este mismo año, Viswanathan esquivó con gracia una pregunta sobre Songbird durante una entrevista con ScreenRant, mientras promocionaba You’re Cordially Invited. Le preguntaron si se consideraba una “songbird” después de cantar en la película, y su respuesta fue tan evasiva como divertida:
“Nunca en mi vida he oído algo así. Mira lo que has hecho. Ahora estoy nerviosa. En esta película, en You’re Cordially Invited, canto. Canto una canción, pero no soy un pájaro. Eso es.”
Incluso añadió entre risas que se lo explicaría a su compañera de reparto más tarde. ¿Despiste o estrategia?
Lo que supondría incluir a Songbird en el MCU
La aparición de Songbird en el MCU, aunque sea con otro nombre o en un rol más discreto, podría ser el comienzo de algo mucho más grande. En los cómics, su paso de villana a heroína la convierte en una figura inspiradora, y su relación con el resto del grupo es intensa y emocional. Además, su presencia abriría la puerta amás personajes clásicos de los Thunderboltscomo Atlas, Mach-IV o incluso el regreso de Zemo con un nuevo equipo.
Por ahora, Marvel no ha confirmado ni desmentido nada, pero como suele pasar, donde hay humo… hay hype.
Lo que sabemos del estreno
Thunderbolts se estrena el 2 de mayo de 2025 en cines de Estados Unidos, y llegará a España muy probablemente ese mismo fin de semana. El reparto lo completan actores como Florence Pugh, David Harbour, Sebastian Stan y Wyatt Russell, entre otros, en una mezcla explosiva de antiguos villanos y antihéroes reciclados por Valentina de Fontaine.
Así que, si de verdad Songbird está entre ellos, Marvel podría estar tejiendo algo más grande de lo que parece… y nosotros ya tenemos el radar encendido.
Geraldine Viswanathan's character in ‘THUNDERBOLTS*’ is seemingly wearing a Songbird necklace. pic.twitter.com/t2PGBPby8v
El acechador llega para cambiar las reglas del juego
Imagina esto: Ellie y Dina se pasean por un supermercado como quien va a por pan. Tienen confianza. Dominan el terreno. Se sienten seguras. Han pasado cinco años desde los horrores de la primera temporada y, como dijo Mazin en el podcast oficial de la serie, “estos humanos se han vuelto bastante buenos resolviendo el problema de los infectados”. Grave error.
“Queríamos destacar que piensan, y eso es un problemón”, explicaba Mazin. “Incluso el sonido que emiten tiene algo de tristeza… Todavía queda humanidad en ellos. Todavía queda cerebro.”
Así lo definió el showrunner, y solo de pensarlo da escalofríos. Este nuevo bicho no gruñe: calla. No embiste: acecha. Y eso lo hace infinitamente más peligroso.
Un mordisco que lo cambia todo
Lo más inquietante no fue solo su aparición, sino que logró morder a Ellie. Sí, a nuestra Ellie. De no ser inmune, estaría acabada. “Este ser gana, en cierto modo. Si Ellie fuera cualquier otra persona en el planeta, estaría infectada”, remató Mazin. Y ese es el gran giro: por confiada, Ellie pagó un precio.
Y eso, para quienes ya conocían a los acechadores del videojuego, es un regalo y una amenaza. Porque en la serie están llevando ese concepto al siguiente nivel, con un enfoque más psicológico, más inquietante, donde el enemigo no solo da miedo, sino que también genera empatía. Este nuevo diseño no se limita a replicar el terror del juego, lo amplifica y lo reinterpreta con una crudeza que nos deja con el corazón en un puño.
Neil Druckmann lo dejó claro: “Son silenciosos. Huyen. Planean. Acechan.”
Un tipo de infectado que no responde al instinto sino a la estrategia. ¿Os suena de algo? Exacto, ahora el enemigo se parece más a un humano que a un monstruo. Y eso lo convierte en el peor de los monstruos.
Un futuro más oscuro
La presentación del acechador en este arranque de temporada es, sin duda, una declaración de intenciones. Porque si el primer capítulo ya nos lanza esta bomba, ¿qué nos espera en los próximos?
La sensación general que transmite la serie es que los infectados ya no son solo obstáculos o amenazas salvajes. Ahora representan una evolución, un espejo oscuro de lo que la humanidad podría haber sido si la infección no la hubiese devorado por dentro y por fuera.
Y eso abre la puerta a tramas más complejas, más emocionales y, por qué no, más filosóficas. ¿Qué pasa cuando el monstruo te entiende? ¿Cuando te estudia? ¿Cuando siente?
Habrá que esperar a ver cómo evolucionan los acechadores, pero está claro que no serán un simple susto episódico. Han llegado para quedarse. Y para convertir cada esquina en una trampa mortal.
Sí, la misma guionista que ha dejado huella en Birds of Prey, Deadpool o Wonder Woman, se mete de lleno en esta precuela para contarnos el origen de Nemesis, la misteriosa guerrera de espada y cuerpo modificado que conquistó a muchos fans en Rebel Moon.
Rebel Moon: Nemesis será el cómic que necesitas si te gustó la película
Nemesis, interpretada en pantalla por Doona Bae, se convierte aquí en la protagonista absoluta de una historia que, en palabras de Simone, es “una epopeya sangrienta que atraviesa mundos”. Pero lo mejor es cómo surgió todo: según cuenta la propia autora, mientras veía la peli con su familia, no pudo evitar pensar que le encantaría escribir algo sobre ese personaje. Días después… ¡le escribe Zack Snyder para proponérselo! Como si el destino mismo hubiera intervenido.
“Me enamoré por completo de Nemesis. De su fortaleza, de cómo lidia con el dolor y de cómo lo reconoce en los demás”, comentó Simone. “Cuando Zack me ofreció escribirla, supe que no podía decir que no. Es un personaje tan potente que salta de la página (y de la pantalla)“.
El cómic, con ilustraciones a cargo de Federico Bertoni, nos mostrará a Nemesis antes de convertirse en una letal asesina mitad máquina. La historia arranca cuando una mujer inocente se cruza en el camino del Imperium, los mismos que masacran a su familia. A partir de ahí, se desata una trama de venganza en clave western galáctico, con estética visual muy marcada y escenas que prometen dejarte sin aliento.
Jake Devine, editor de Titan Comics, no se ha quedado corto en elogios: “Es un cómic que desvela el misterio de Nemesis, pero también nos regala asesinatos épicos, escenarios alucinantes y enfrentamientos al más puro estilo badass. Trabajar con Gail ha sido un sueño hecho realidad”.
Un cómic que expande el universo de Rebel Moon con más estilo que nunca
Este no es el primer cómic que surge del universo de Rebel Moon. El año pasado, Titan publicó Rebel Moon: House of the Bloodaxe, aunque parece que algunos medios han olvidado mencionarlo. Pero lo cierto es que la apuesta por construir un universo transmedia serio está en marcha. Y si algo sabe hacer bien Snyder, es crear mundos con personalidad visual y narrativa.
Lo interesante es cómo cada obra explora rincones distintos de la mitología de Rebel Moon, y Nemesis se perfila como la entrega más emocional y visceral hasta la fecha. No se trata solo de tiros y espadas láser: aquí hay trauma, dolor, búsqueda de justicia y una protagonista que lleva la historia sobre los hombros con una intensidad arrolladora.
Además, el arte de Bertoni, ya elogiado por la propia Simone, aporta un enfoque estilizado, casi cinematográfico, que conecta perfectamente con el tono de la saga. Según la autora, “los dibujos que he visto son preciosos y con muchísimo estilo”, lo cual solo añade más ganas de tenerlo entre las manos.
¿Por qué deberías leer Rebel Moon: Nemesis?
Si disfrutaste de Rebel Moon pese a las críticas divididas —el propio redactor de Bleeding Cool admite que la vio al lado de Snyder y acabó sorprendido para bien—, este cómic te va a enganchar aún más. Pero incluso si la peli te dejó frío, Nemesis tiene todos los ingredientes para funcionar por sí sola: una historia cerrada, poderosa y con personajes complejos. No necesitas ser fan a muerte de la franquicia para disfrutarla.
Y ojo, porque Gail Simone ya ha terminado los guiones y el arte está en marcha, así que no habrá retrasos. El lanzamiento está previsto para julio de este mismo año y, si todo sale bien, podríamos estar ante el cómic del verano.
Para los que buscáis algo nuevo, intenso y diferente en el terreno del cómic de ciencia ficción,Rebel Moon: Nemesis pinta como una apuesta segura. Y si encima te mola ese rollo de western espacial a lo El Mandaloriano pero con más sangre y menos filtros familiares… bueno, esto es para ti.
Con un presupuesto de 115 millones de dólares y otros 30 millones en marketing, Lionsgate se jugó fuerte apostando por esta adaptación del videojuego de Gearbox. Pero en vez de cosechar loot legendario, se comieron un “game over” monumental: solo 33 millones recaudados en todo el mundo.
Pero lo más interesante ha venido ahora, cuando Roth se ha sincerado en una entrevista con The Town (vía GameFragger) y ha contado cómo vivió él esta debacle. Y lo cierto es que su testimonio, aunque algo excusón, deja claro que ni el equipo ni el contexto ayudaron.
“No podíamos preparar nada en una sala juntos. No estaba con los especialistas, no hicimos previsualizaciones como es debido. Todo era remoto, todo eran Zooms. Pensamos que podríamos sacarlo adelante… y nos pasaron por encima.”
Caos y un director descolgado del montaje final
Lo más flipante de todo es que Roth ni siquiera sabía qué esperar del montaje final. Como él mismo cuenta, tuvo que dejar el proyecto para dirigir Thanksgiving, y cuando regresó ya estaba todo en manos de otro. “¿Estoy en ese punto de mi carrera donde veo una película con mi nombre en guion y dirección… y no sé lo que va a pasar en pantalla?”, se preguntaba con tono medio entre resignado y sorprendido.
El reparto, por cierto, parecía una apuesta ganadora: Cate Blanchett, Kevin Hart, Jack Black, Edgar Ramírez, Gina Gershon y Jamie Lee Curtis, entre otros. Pero ni con ese cartel de estrellas lograron salvar una película que ya venía tocada desde los cimientos.
Una puntuación para olvidar
El varapalo crítico no tardó en llegar. En Rotten Tomatoes, Borderlands se ha ganado un temido 10% de nota, colocándola entre las peores adaptaciones de videojuegos de la historia. La crítica fue contundente: “Glitcheando en todos los departamentos, Borderlands es un sinsentido.”
Y mientras tanto, en el mundo de los videojuegos, todo sigue su curso. Borderlands 4 está en camino y se lanzará el próximo 23 de septiembre en PC, PS5 y Xbox Series X/S, prometiendo lo que la peli no pudo dar: tiros, caos, personajes carismáticos y toneladas de loot.
Lo peor para los fans no es el fracaso en taquilla, sino la posibilidad de que, tras este batacazo, nadie quiera volver a intentarlo con esta franquicia. Y eso, en un universo tan salvaje y loco como el de Borderlands, sería una auténtica pena.
Eso sí, el camino no estará del todo despejado. En el mismo fin de semana del Memorial Day estadounidense, Disney lanza su live-action de Lilo & Stitch, que apunta a un estreno brutal de más de 100 millones de dólares. Aun así, la misión de Tom es otra: cerrar su legado con la cabeza bien alta.
“Respiras tu propio dióxido de carbono, se acumula en el cuerpo y afecta a los músculos. Tienes que sobreponerte a todo eso mientras estás presente en la escena”, explicó. Un testimonio más del nivel de dedicación extrema que ha convertido a Cruise en una leyenda viva del cine de acción.
Guiños al pasado y un reparto de lujo
La nueva entrega no solo es un festín de adrenalina, también mira al pasado con cariño. El tráiler ya dejó entrever un easter egg que conecta directamente con la película original de 1996, lo que ha disparado las teorías entre los fans más observadores.
Además, repite en la silla de dirección Christopher McQuarrie, el artífice de las tres últimas películas, que ha sabido mantener el equilibrio perfecto entre espectáculo, tensión y el característico humor seco de la saga.
El 23 de mayo es la fecha marcada en rojo. Ese día sabremos si Cruise consigue reventar taquillas y, más importante aún, si logra cerrar la saga por todo lo alto. Porque si alguien puede hacerlo, es él.
Gavin O’Connor quería una historia seria y emocional con Deadshot como protagonista, pero el estudio tenía otros planes para la secuela de Suicide Squad
Pero, como tantas veces ocurre en Hollywood, todo cambió cuando llegó una nueva dirección al frente de DC. Walter Hamada, aunque no lo menciona por nombre, es señalado como el responsable de pedirle a O’Connor que transformara el guion en una comedia.
“Eso no es lo que he escrito, ni es el acuerdo que tenía con el estudio”, respondió el director, plantando cara a los nuevos jefazos. Según cuenta, la respuesta del ejecutivo fue tan simple como decepcionante: “¿Puedes hacer que sea una comedia?” A lo que O’Connor, lógicamente, dijo que no. “Supongo que no trabajaré más aquí”, recuerda que pensó en ese momento.
Y es que, aunque Suicide Squad (2016) recaudó más de 749 millones de dólares, la mayoría de los fans y la crítica la destrozaron por su tono inconsistente, decisiones de montaje polémicas y una historia poco inspirada. Desde entonces, David Ayer ha insistido en que la película que llegó a los cines no es su versión original, sino una alterada por el estudio tras la mala recepción de Batman v Superman.
¿Qué hubiera pasado con Deadshot como protagonista?
El enfoque de Gavin O’Connor prometía reivindicar al personaje de Will Smith, dándole un arco emocional más profundo, con peso dramático real. Aunque es cierto que The Suicide Squad de Gunn tuvo sus aciertos, muchos fans aún sienten que personajes como Deadshot o Katana merecían más desarrollo. La idea de enfrentarse a Black Adam, años antes de que Dwayne Johnson debutara en solitario, podría haber sido una jugada maestra para conectar franquicias… pero se quedó en el cajón.