Los fans de One Piece por fin pueden respirar tranquilos: el anime regresa en abril con el esperado Arco de Egghead Parte 2, y lo hace con un primer vistazo espectacular que ha disparado el hype por las nubes
Esta segunda parte del arco de Egghead arranca tras el parón que comenzó en octubre de 2024, y desde entonces los seguidores del anime han estado contando los días. El hype no ha hecho más que crecer desde el clímax del arco anterior, y este regreso promete no solo mantener el ritmo, sino superar todo lo visto hasta ahora.
Egghead y el futuro de la tripulación
La isla de Egghead es una de las localizaciones más visuales e intrigantes del manga de Eiichiro Oda. Inspirada en un futuro tecnológico al más puro estilo ciencia ficción, este lugar esconde secretos del Gobierno Mundial, ciencia avanzada y enfrentamientos con enemigos de élite.
Los propios GRe4N BOYZ comentaron sobre esta colaboración:
“¡Todos! ¿Lo habéis visto? ¡La historia está a punto de reiniciarse! Sentimos alegría y presión por ser parte de este momento inolvidable… ¡Esperamos que esta canción, cargada de emociones, llegue a todos los corazones y nos haga felices! ¡Vayamos juntos a la aventura y veamos adónde nos lleva la historia!”.
Este arco es clave dentro del tramo final de One Piece, ya que comienza a revelar verdades ocultas sobre el mundo, el pasado de ciertos personajes y el papel de Luffy en el destino del planeta. Así que si llevas años siguiendo esta serie, prepárate porque lo que viene es de los que hacen historia.
Cuando el guionista original abandonó la serie, Bill Mantlo entró en escena. Fue entonces cuando surgió la chispa que lo cambiaría todo. En una entrevista con BEM Magazine, el propio Mantlo contó que el equipo tenía carta blanca y eso les permitió arriesgarse:
“George, por supuesto, es hispano, puertorriqueño para ser exactos, y tenía un conocimiento íntimo del Bronx Sur. Así que le dije: ‘George, ¡hagamos un personaje que refleje esa realidad!’”
Según Mantlo, la concepción fue suya, pero fue George quien dio forma y alma al personaje. De hecho, fue él quien propuso el nombre White Tiger y quien diseñó físicamente a Héctor Ayala basándose en su propio hermano, David.
George Pérez recordaba en una entrevista con Comics Interview que el proceso fue muy orgánico:
“Bill fue quien quiso crear al primer superhéroe puertorriqueño. Yo puse el nombre y me aseguré de que tuviera un nombre real, como las personas que conozco. ¡Nada de ‘Juanito’ ni ‘Chino’!”
Incluso contó con la ayuda de su entonces esposa, Yvie, para que los diálogos en español sonaran auténticos, ya que su propio dominio del idioma en aquel momento no era el mejor. El resultado fue un personaje con raíces, cultura e identidad, algo que destacaba enormemente en una época donde los personajes latinos brillaban por su ausencia.
Sin embargo, la figura de White Tiger siguió presente, con un legado que se mantuvo a lo largo del tiempo. Su historia, marcada por la tragedia, fue recuperada años después en el universo Marvel moderno, especialmente en la serie de Daredevil: Born Again para Disney+, donde se rinde homenaje a su sacrificio.
Y aunque Héctor Ayala no tuvo el reconocimiento merecido en su momento, su influencia se nota en personajes posteriores como su sobrina Ava Ayala, quien heredó el manto del White Tiger y ha aparecido en cómics, series animadas y videojuegos.
El impacto de George Pérez y Bill Mantlo más allá de White Tiger
El legado de ambos, especialmente en lo que respecta a la diversidad y representación en los cómics, sigue vigente. Hoy en día, ver a un superhéroe latino no es raro, pero en los años 70, la aparición de White Tiger fue un acto pionero y cargado de simbolismo.
Le llamábamos Bebeto de Javi Rey, publicado por Norma Editorial, traslada al lector a los mágicos veranos cerca de la costa Barcelonesa en la década de los noventa, desarrollando una impresionante historia costumbrista
Javi Rey firma Le llamábamos Bebeto, una novela gráfica que, a través de los ojos de un niño llamado Carlos, nos transporta a los años noventa del siglo pasado en un contexto marcado por los recuerdos de la infancia y la transición hacia la adolescencia, donde la responsabilidad va tomando forma y las personalidades se fijan.
Ambientado en una pequeña localidad ficticia del Baix Llobregat, inspirado en Can Sellarés de Gavà, la obra de Rey muestra temas cotidianos en el paso hacia la adultez, mostrando el duelo por los seres cercanos, la familia y el primer amor, con el fondo del deporte español de la época, donde el ciclista Miguel Induráin reinaba en el Tour de Francia.
El nombre de uno de los jugadores brasileños que marcó una época en la liga de fútbol española, Bebeto, no refleja la vida de este jugador durante su estancia en el Super Dépor, pero sí consigue que esta obra tenga un poder evocador que conecta con la experiencia humana, especialmente la de quienes vivieron esos años con la misma inocencia y desafíos del protagonista.
La historia
La trama sigue a Carlos, un niño de ocho años que, mientras enfrenta la enfermedad mental de su abuela, debe lidiar con la fragilidad de las relaciones familiares y la pérdida de la protección de su hermano mayor, Miguel. Bebeto, por su parte, ha de cuidar de su madre, que también tiene problemas mentales.
Durante los veranos de 1994, 1995 y 1996, Carlos experimenta la complejidad del paso de la niñez a la adolescencia, marcado por su amistad con Bebeto, un personaje que se niega a crecer y se enfrenta a su propia desconexión con el mundo adulto y Sorrow, la prima de Bebeto, su primer amor, que representa el deseo de escapar de su realidad limitada.
El autor
Javi Rey es un autor destacado en el cómic español contemporáneo, quien fue nominado para los Premios Eisner en 2019, es conocido por sus adaptaciones de obras literarias al noveno arte como Intemperie, donde también narraba la pérdida de la inocencia. En la presente obra, Le llamábamos Bebeto, Rey fusiona su amor por la escritura y el dibujo para crear una obra profundamente personal y evocadora.
La historia se desenvuelve entre el dolor, la nostalgia y la belleza de esos veranos interminables, mientras el protagonista, Carlos, busca su lugar en un mundo lleno de incertidumbres, mostrándonos un epílogo en 2019 a modo de despedida de la obra.
En cuanto al estilo gráfico, Javi Rey ha optado por un enfoque más infantil y muy expresivo, que aproxima el dibujo a la edad de los protagonistas, mostrando la inocencia y vulnerabilidad de los protagonistas. Con este estilo sabe enfatizar y transmitir al lector el carrusel de emociones que circulan a través de los personajes.
El color, a cargo de Marcos Morán, a quien Javi Rey agradece al final del tomo, juega un papel crucial en la obra, con una paleta cromática que evoca la nostalgia de los veranos de la infancia y los recuerdos de la década de los noventa con esa explosión de color de la época, siendo un marco ideal para que el protagonista muestre sus sentimientos.
En definitiva, Le llamábamos Bebeto es una obra que destaca por su capacidad para conectar con el lector a través de una narrativa que, aunque centrada en una época específica, habla de emociones y experiencias universales.
La edición
Norma Editorial ha publicado en castellano Le llamábamos Bebeto en Cartoné, a todo color, con un tamaño de 21,5 x 27 cm y una extensión de 144 páginas.
LE LLAMÁBAMOS BEBETO
JAVI REY CRISTALIZA LA NOSTALGIA EN SU OBRA MÁS PERSONAL Y CONMOVEDORA
“Le llamábamos Bebeto porque todo el mundo le llamaba Be- Bebeto y no nos importaba cuál era su verdadero nombre. No sabíamos gran cosa de él. Solo que era mayor que nosotros y que siempre estaba sentado en las gradas mirándonos jugar. Siempre estaba en las pistas. Siempre. Como las porterías o las rayas gastadas del terreno de juego. Como las flores que volvían a crecer cada primavera entre las grietas del cemento…”.
Javi Rey nos presenta su obra más personal. Un emotivo drama costumbrista ambientado en el Baix Llobregat catalán. Todo un viaje en el tiempo cargado de nostalgia que nos habla del duelo y del paso de la infancia a la edad adulta.
El cuarto episodio de “Daredevil: Born Again” constituye un punto de inflexión para la temporada, donde la dualidad entre luz y oscuridad se manifiesta en múltiples niveles. Lejos de ser un capítulo de transición, este episodio nos ofrece revelaciones cruciales y confrontaciones emocionales que redefinen el rumbo de la serie.
La oscuridad de Hell’s Kitchen alcanza nuevas profundidades
La aparición de Muse como nuevo antagonista añade otra capa de complejidad a la narrativa. Este villano artístico representa una amenaza diferente a lo que Matt Murdock ha enfrentado antes, alguien cuya visión retorcida del arte y la violencia desafía su comprensión del mal.
Pero sin duda, el regreso de Frank Castle/The Punisher es uno de los momentos más impactantes y esperados del episodio. Su conversación con Matt resulta devastadora en múltiples niveles:
Castle confronta a Murdock con una verdad incómoda: ya está en guerra pero se niega a reconocerlo.
Matt admite que tras la muerte de Foggy ha intentado ocupar su lugar, trabajando dentro del sistema legal como lo habría hecho su amigo.
La confesión de Frank sobre escuchar a su hijo “cuando deja de moverse” es un momento de vulnerabilidad desgarrador.
La realización de que ni Matt ni Frank podrán ser jamás como Foggy debido a su inherente oscuridad interior.
Esta conversación no es solo un intercambio de palabras, sino un espejo donde Matt ve reflejado todo lo que teme convertirse.
Dos caras de la misma moneda: Fisk y Murdock
El paralelismo entre Wilson Fisk y Matt Murdock alcanza nuevas dimensiones en este episodio. Ambos se enfrentan a la burocracia desde posiciones opuestas: Murdock desde abajo, luchando contra un sistema que favorece a los poderosos, mientras Fisk, desde arriba, se ve frustrado por la lentitud institucional para implementar sus planes.
La escena del alcalde Fisk al borde de asesinar a alguien si vuelve a escuchar “esa canción” durante otro evento social es, a la vez, hilarante y perturbadora. La crítica a la política municipal es mordaz: funcionarios más preocupados por los actos sociales que por gobernar efectivamente. La decepción de Fisk al descubrir que los “días ocupados” son meros eventos protocolarios refleja su verdadera ambición por transformar la ciudad, aunque sea con métodos cuestionables.
Por otra parte, la relación entre Daniel y Fisk evoca la dinámica del Cid ante su Rey, un vasallaje incuestionable pero cargado de tensión. Mientras, Fisk comienza su propio descenso al infierno, simbolizado visualmente con el cuadro manchado de sangre que nos remite a la temporada tres, y la inquietante revelación de Adam, el hombre que mantiene enjaulado.
El corazón de Daredevil
La esencia de Matt Murdock queda perfectamente capturada en su conversación con un cliente: “Les cuesta más la cárcel que el precio de unas cajas de palomitas”. Este momento define lo que separa a Daredevil de Punisher: su creencia en la redención humana, su disposición a escuchar y entender las motivaciones detrás de los actos, no solo juzgarlos.
La brillante secuencia donde Matt encuentra el casquillo de bala demuestra cómo sus habilidades sensoriales excepcionales lo convierten en un detective único. Y el momento en que enciende la luz en su guarida para mostrarnos sus nuevos cascos, pese a no necesitarla él mismo, simboliza su gradual retorno a la identidad de Daredevil.
Un hombre destrozado
Charlie Cox entrega una actuación magistral mostrando el quiebre emocional de Matt. Externamente aparenta tener una vida más organizada, pero internamente está devastado. La ironía de que su novia sea psicóloga añade una capa adicional de complejidad a su situación, tan cerca de ayuda profesional y tan lejos de poder abrirse completamente.
Tramas secundarias en desarrollo
El error estratégico de BB Urich la deja sin su fuente en el ayuntamiento, ya que no resultaría creíble que él vuelva a filtrarle información. Mientras tanto, el joven que buscó ayuda con la psicóloga se perfila como otra pieza importante del rompecabezas narrativo.
La inclusión de referencias a los Skrulls establece conexiones con el MCU más amplio, recordándonos que esta historia, aunque íntima y callejera, existe en un universo donde las amenazas pueden ser tanto terrestres como cósmicas.
Veredicto final
El episodio 4×04 de “Daredevil: Born Again” demuestra que esta serie es mucho más que acción y peleas espectaculares. Es un profundo estudio de personajes traumatizados que luchan con su moralidad en un mundo donde las líneas entre el bien y el mal se difuminan constantemente.
La introducción de Muse, el regreso de Castle, y la continua evolución tanto de Murdock como de Fisk prometen llevar la narrativa hacia territorios aún más oscuros y complejos. Este episodio no es simplemente un eslabón en la cadena narrativa, sino un punto de inflexión fundamental que redefine las motivaciones y trayectorias de todos los personajes principales.
Sarah Michelle Gellar vuelve, pero no como te la imaginas, una nueva cazadora podría tomar el relevo
Durante años, los fans de Buffy Cazavampiros hemos suspirado por una continuación digna. Pues bien, ¡el momento ha llegado! Buffy está de vuelta… pero no como protagonista absoluta. Sarah Michelle Gellar se calza las botas de cazadora una vez más, aunque esta vez lo hará como mentora de una nueva generación en la esperada secuela que ya está cocinándose para Hulu. Y sí, por fin tenemos detalles jugosos del reparto.
Los inicios de la nueva secuela
La nueva protagonista será Nova, una adolescente intrépida que compaginará los exámenes de instituto con las patrullas nocturnas. Buffy la tomará bajo su ala, iniciándola en el arte de acabar con vampiros, demonios y demás criaturas de la oscuridad. Gellar lo deja claro: esta historia “no se hará si no se hace bien”, y confiesa que ha tardado tres años en decir “sí”.
Pero no viene sola. Acompañando a Nova, nos encontramos con un nuevo elenco de personajes que prometen renovar el universo Buffy sin perder su esencia original:
Abe: el padre de Nova, un fotógrafo comprometido con su trabajo y su hija.
Mr. Burke: el típico bibliotecario del instituto… hasta que se convierte en vampiro.
Cole: el líder natural del grupo, con carisma y decisión.
Hugo: el cerebrito del equipo, rico, torpe y completamente colado por Nova.
Gracie: mejor amiga de la protagonista y fan declarada de Buffy (sí, la propia Buffy es parte del lore del universo).
Mia: influencer de instituto que acabará atrapada en todo el caos sobrenatural.
El casting busca adolescentes reales o actores veinteañeros para todos los roles juveniles, sin importar etnia. Una apuesta clara por la diversidad y la autenticidad generacional.
La generación Z toma el relevo
Lo que en su día fueron los horrores de la adolescencia con tintes vampíricos ahora se adaptan al nuevo milenio. Redes sociales, influencers, ansiedad post-pandémica… todo forma parte de los monstruos modernos que esta nueva cazadora tendrá que enfrentar. Porque sí, Buffy siempre fue más que una serie de acción sobrenatural: era un espejo de lo que vivíamos los jóvenes, con colmillos, claro.
Y detrás de todo esto hay nombres muy potentes. La dirección del piloto recae en nada menos que Chloé Zhao, ganadora del Óscar por Nomadland y directora de Eternals. Zhao será además productora ejecutiva junto a Gellar, Gail Berman (productora original de Buffy), las hermanas Nora y Lilla Zuckerman (Agents of S.H.I.E.L.D., Fringe), los míticos Fran y Kaz Kuzui, y, atención, Dolly Parton (sí, la mismísima leyenda del country), a través de su productora Sandollar.
¿Y qué pasa con el creador original, Joss Whedon? Pues oficialmente, no estará involucrado. Y viendo los escándalos recientes que le rodean, no sorprende en absoluto.
La actriz se muestra muy implicada en el proceso creativo y agradece a los fans que nunca dejaron de pedir este regreso. Eso sí, no hay aún piloto ni fecha de producción confirmada, así que tocará tener paciencia.
Por ahora, el resto del reparto original no tiene asegurado su regreso. Aunque hay esperanza: Charisma Carpenter (Cordelia) ya ha dicho públicamente que le encantaría volver, siempre que su participación tenga “un peso real en la historia”.
¿Estamos ante un nuevo fenómeno?
La apuesta de Hulu por Buffy no es casual. En una era donde los reboots y secuelas son el pan de cada día, pocas propiedades intelectuales tienen un fandom tan leal como el de Buffy. Con un equipo de lujo y una historia que mezcla legado y renovación, esta nueva serie podría ser tanto un homenaje como un nuevo fenómeno por derecho propio.
Quienes crecimos con Buffy, Xander, Willow y Spike ahora tendremos la oportunidad de pasar el testigo a una nueva cazadora. Y lo mejor es que no parece un reboot descafeinado, sino una continuación real con cariño, respeto y muchas estacas.
La idea detrás de este especial es clara: dar voz a la diversidad del universo Marveltanto dentro como fuera de la página. Para ello, han juntado a autores consagrados y nuevos talentos que están pisando fuerte, algunos incluso haciendo su debut oficial en Marvel Comics.
Este número único y antológico incluirá aventuras protagonizadas por personajes muy queridos por los fans, desde miembros de los Vengadores y los X-Men hasta héroes menos conocidos que están ganándose su sitio a base de carisma y buenas historias. Y todo con un enfoque claro: plantar cara al odio con historias que celebran la esperanza, el amor y la lucha por un mundo más justo.
Cuatro historias, cuatro enfoques y una sola idea: el orgullo como resistencia
Aquí va un repaso a lo que encontraremos en sus páginas:
Aaron Fischer, el Capitán América de los Ferrocarriles, vuelve con una historia escrita por Al Ewing (sí, el mismo de Immortal Hulk) y con arte de Kei Zama. Enfrentará a un enemigo que encarna lo peor del odio: el vil Hate-Monger. Una historia con mensaje directo y sin rodeos.
El pasado también tiene cosas que decir. El legendario Arnie Roth, uno de los primeros personajes gay del universo Marvel, luchará junto a Steve Rogers contra Hydra en plena Segunda Guerra Mundial. Esta historia viene de la mano del guionista Anthony Oliveira y el artista Pablo Collar, conocidos por su trabajo en Avengers Academy Infinity Comic.
Tras el éxito del año pasado con la boda entre Mística y Destino, este año se amplía esa historia con un enfoque muy íntimo: la vida familiar de estas dos mutantes junto a su hijo Nightcrawler. La historia corre a cargo de Wyatt Kennedy y la debutante Bayleigh Underwood, y promete tocar temas profundos como la maternidad queer y las conexiones familiares en el mundo mutante.
Y como no podía faltar una dosis de caos, Felicia Hardy (Black Cat) protagoniza un robo que se va de madre… ¡y acaba aliada con Sera, el ángel y guerrera trans de Asgard! La escritora Zoë Tunnell y la artista Federica Mancin se estrenan en Marvel con una historia que enfrenta a este dúo inesperado contra D’Spayre, un demonio que se alimenta del miedo. Esto huele a locura deliciosa.
Una celebración con entrevistas, ensayos y mucho arte
Además de estas historias, el cómic incluirá entrevistas y ensayos que profundizan en la representación LGBTQIA+ en el cómic, tanto desde dentro como desde fuera del universo Marvel. Es una oportunidad para conocer a los creadores, saber cómo surgieron estas historias y reflexionar sobre el papel que tienen estos personajes en la cultura pop actual.
Y sí, también hay polémica. Algunos sectores no terminan de aceptar que personajes como Iceman, Black Cat o Hércules hayan sido representados como parte del colectivo en los últimos años. Pero Marvel lo tiene claro: estas historias no borran el pasado, lo enriquecen. Y en el caso de Felicia Hardy, su salida del armario como personaje bisexual ha dado pie a algunos de sus mejores arcos argumentales recientes.
Portadas que son arte (y sí, vas a querer todas)
El arte de portada es una fiesta por sí misma. Los encargados de dar color a esta celebración son nombres como Lucas Werneck, Jan Bazaldua, Ernanda Souza, Luciano Vecchio y Rickie Yagawa. Cada uno ha creado una portada alternativa que es un homenaje visual a la diversidad, la fuerza y el orgullo de ser uno mismo en el universo Marvel.
Si eres fan de Marvel, si te apasionan las buenas historias o si simplemente crees que la representación importa, Marvel United: A Pride Special es una lectura obligada este junio.
El clip comienza con una escena cargada de tensión: un hombre en una sala de control con estética Nostromo (sí, como en la original de Ridley Scott), observa con nerviosismo mientras su compañera le suplica desde el otro lado de una puerta. Grita. Suplica. Algo la acecha. Cuando por fin se gira… ahí está. El Xenomorfo ataca sin piedad. Y aunque los fans más puristas quizás no vean grandes cambios en el diseño, Hawley ya ha adelantado que esta versión esconde más de lo que aparenta.
En palabras del propio creador:
“Hay algo realmente escalofriante en ver a un Xenomorfo moverse entre nosotros, en la Tierra. No puedo deciros cómo ni cuándo lo veréis, pero lo haréis… y esa noche vais a cerrar con llave la puerta de casa.”
El momento más intrigante del clip, eso sí, llega justo después del ataque: el hombre, que podría ser un androide, declara a la IA de la nave que toda la tripulación ha muerto. ¿Estamos ante los restos del equipo del USCSS Maginot, del que ya vimos fragmentos en anteriores avances? Todo apunta a que sí.
El legado de Alien con un giro de autor
Noah Hawley ha dejado claro que no pretende reinventar la silueta icónica del Xenomorfo, considerada “sagrada” por los fans y por el propio creador. Sin embargo, ha introducido elementos nuevos derivados del huésped original, lo que sugiere que podríamos ver variantes nunca antes mostradas en pantalla.
“Quería jugar un poco con eso, para que la criatura diera tanto miedo como debe dar.”
Eso, sumado ala ambientación en la Tierray no en el espacio profundo como era habitual en la franquicia, da un giro muy potente a la historia. Porque sí, por primera vez el horror de Alien pisa nuestro planeta, con todo lo que eso implica.
Un reparto internacional y una historia de supervivencia
La sinopsis oficial no se anda con rodeos. Todo arranca cuando una nave misteriosa se estrella en la Tierra, desatando el caos. Una joven (interpretada por Sydney Chandler) y un grupo de soldados tácticos se enfrentan a lo que parece el hallazgo del siglo… hasta que descubren que no están solos.
Formas de vida depredadoras, más allá de cualquier pesadilla, comienzan a cazar uno a uno a los miembros del equipo. Pero esto no es solo una historia de sustos: lo que hagan con este descubrimiento podría cambiar el destino de la humanidad.
El reparto es casi tan imponente como el propio Xenomorfo. Además de Chandler, veremos a Timothy Olyphant, Essie Davis, Samuel Blenkin, Babou Ceesay, David Rysdahl, Alex Lawther, Erana James y muchos más. También se han unido recientemente Richa Moorjani, Andy Yu, Michael Smiley o Tom Moya, entre otros.
FX prepara el estreno para este verano
Aunque aún no hay una fecha oficial de estreno, todo apunta a que Alien: Earth aterrizará en nuestras pantallas este verano. Y, sinceramente, con todo lo que hemos visto hasta ahora, no podemos esperar a que llegue.
Esta nueva incursión en el universo Alien promete mantener el legado de la saga, pero con el sello tan personal y provocador de Noah Hawley. Si algo está claro, es que no estamos ante un refrito, sino ante una nueva pesadilla con cara conocida y alma renovada.
La edición de la secuela de Contrapaso de Teresa Valero llega a través de Norma Editorial con el título de Mayores con reparos
Tras el abrumador éxito de Contrapaso: Los hijos de los otros es obvio que la continuación de esta historia de manos de su creadora, Teresa Valero, es acogida por todo el mundo con mucha alegría. Ha tardado (la primera es de 2021), pero gracias a Norma Editorial ya tenemos con nosotros Contrapaso: Mayores con reparos.
Madrid, 1956
Regresan los protagonistas de la anterior obra, León Lenoir, Emilio Sanz y Paloma Ríos, para una historia que se sitúa en el tiempo inmediatamente después de lo ocurrido en la primera entrega.
En los oscuros años de la dictadura franquista, la calma de la capital se ve sacudida por un macabro hallazgo. En una de las butacas del Cine Carretas (por aquel entonces un conocido punto de encuentro clandestino de la comunidad gay madrileña, gente no muy bien vista por el régimen del momento), yace el cuerpo sin vida de un censor de la Iglesia. Su boca, grotescamente sellada por un rollo de celuloide, añade un siniestro matiz a la escena.
Este suceso se cruzará en el camino del joven Lenoir y del veterano Sanz, que siguiendo las pistas que surgen pronto se ven envueltos junto a Paloma (la prima de Lenoir de la cual el francés está enamorado) en una red de secretos que los conduce hasta los muros del Palacio de El Pardo, donde la presencia del dictador Franco proyecta su larga y temida sombra.
Cada paso en su investigación revelará oscuros intereses y alianzas peligrosas donde la codicia parece ser la principal motivación de todos los implicados, y la censura tratará de silenciar una incómoda verdad que dejará al descubierto una situación en la que los más desfavorecidos son, como es habitual, los más perjudicados.
Teresa Valero, autora de prestigio
Quizás no tenga una bibliografía muy extensa, pero si algo ha demostrado Teresa Valero con los trabajos que ha firmado hasta ahora es que es uno de los grandes talentos nacionales en el mundo del noveno arte. En su historial nos encontramos con los guiones de Curiosity Shop, Gentlemind y Brujeando por ejemplo, si bien es cierto que es con la primera entrega de Contrapaso, donde figura como autora completa por fin, cuando definitivamente da un paso de gigante en el cómic.
Esta segunda entrega no hace más que ratificar su valía, y si bien sigue la estela de su predecesora en esta ocasión nos encontramos con una obra que funciona todavía más como reflejo de una sociedad y un momento concreto, sirviéndose de un estilo casi berlanguiano en ocasiones para hacer patente lo ridículo que podía llegar a ser un país en el que se tenían en muchos aspectos la ignorancia premeditada y los prejuicios medievales como ley.
En el apartado gráfico la obra destaca por su capacidad para sumergir al lector en esa España de los años cincuenta. Valero hace gala de un trazo limpio y dinámico, con un enfoque donde busca dotar especialmente de expresividad los rostros y los gestos de los personajes, lo que contribuye a transmitir la tensión y el drama inherente a la historia. La composición de viñetas da como resultado una narrativa visual muy fluida y con un gran ritmo. Y todo ello complementado con una paleta de colores sobria, con predominio de tonos apagados y terrosos que evocan la austeridad y la atmósfera opresiva del momento.
Al igual que ocurría con la primera entrega, aquí el trabajo de la autora revela también una profunda labor de documentación histórica, evidente en la meticulosa recreación del Madrid de la época que aporta credibilidad y profundidad a la trama, algo que guardando las distancias nos puede recordar a su trabajo en la mencionada Curiosity Shop.
El volumen consta de 196 páginas a color e incluye, además de la historia principal, una extensa y jugosa sección de material extra muy apreciable para el lector que disfrute de este cómic. En cuanto a la edición, el tomo viene en un estupendo formato de tapa dura con lomo curvo y una calidad de papel envidiable, con un tamaño de página de 23,5 x 31,2 cm. El precio de venta recomendado es de 29,5 € y está disponible desde marzo de 2025.
Contrapaso. Mayores con reparos
LLEGA EL ESPERADÍSIMO REGRESO DE LA OBRA MAESTRA DE TERESA VALERO
Madrid, octubre de 1956. Un censor eclesiástico aparece muerto en la butaca de un cine con un rollo de celuloide en la boca. Tirando de ese hilo, León Lenoir, Emilio Sanz y Paloma Ríos destaparán un asunto de altos vuelos en el que se mezclan estraperlistas, especuladores, cineastas, jerarcas del régimen e idealistas de distinto pelaje. Como telón de fondo, una multitud miserable que solo aspira a tener un techo bajo el que cobijarse.
La autora Teresa Valero nos trae la segunda parte de Contrapaso, un conmovedor fresco de la España franquista en el que emoción, denuncia social y suspense van de la mano.
Tatiana Maslany no podrá asistir a la Comic Con de Liverpool, y ya se está especulando que se debe a que estará ocupada en el rodaje de Vengadores: Doomsday interpretando a Jennifer Walters/She-Hulk
La Comic Con de Liverpool anunció recientemente que Tatiana Maslany ya no podrá estar presente en el evento que se llevará a cabo en mayo, y la explicación de su ausencia no sería otra que la de compromisos de rodaje. Aunque la actriz está actualmente involucrada con varios proyectos, no son pocos lo que piensan que se canceló su aparición porque dentro de poco inicia el rodaje de Vengadores: Doomsday.
La próxima aparición de She-Hulk
Un arte conceptual de las próximas cintas de Vengadores confirmó que Marvel tiene planes para traer de regreso a la heroína, y a pesar de que la ideas iniciales de un proyecto pueden ser descartadas fácilmente, por lo menos parece que todavía tienen en cuenta al personaje.
Por otra parte, el medio ComicBookMovie hizo su propia investigación y comenta que ha escuchado que Maslany estaría ocupada rodando Vengadores: Doomsday en verano, y por eso se canceló su participación en el evento. Además, al medio también le dijeron que el papel de She-Hulk es “bastante significativo”. Como en otras ocasiones, debemos tomar esto con pinzas y esperar a un anuncio oficial por parte de Marvel.
Vengadores: Doomsday llegará a los cines en mayo de 2026, mientras que Vengadores: Secret Wars se estrenará en mayo de 2027.
El showrunner abandona el barco tras seis años intensos de trabajo para adaptar la obra de Oda en las dos temporadas
Matt Owens, uno de los principales responsables de que el live-action de One Piece haya logrado lo que parecía imposible —gustar tanto a los fans del manga como al gran público—, ha decidido bajarse del Going Merry. Lo ha anunciado él mismo en redes sociales tras concluir el rodaje de la segunda temporada: “Estos seis años han sido un viaje que me ha cambiado la vida. Un sueño hecho realidad. Pero también ha sido MUCHO. Así que me bajo del Going Merry para tomar un descanso y centrarme en mí y en mi salud mental”.
Por suerte, la segunda temporada sigue adelante y ya tiene una fecha estimada de estreno: 2026, aunque aún sin día confirmado. Así que el impacto de su marcha, al menos en esta entrega, no será inmediato… pero deja muchas dudas sobre el futuro.
La tripulación se amplía en la temporada 2
Si algo está claro es que el universo deOne Pieceno hace más que crecer. Para la nueva temporada, la banda de los Sombrero de Paja no estará sola. Se incorporan nombres importantes al reparto, entre ellos:
Joe Manganiello como Crocodile (Mr. 0)
Lera Abova como Nico Robin (Miss All Sunday)
Sendhil Ramamurthy como Nefertari Cobra
Charithra Chandran como Miss Wednesday
Sophia Ann Caruso como Miss Goldenweek
Katey Sagal como la Doctora Kureha
De hecho, fue esta última quien reveló recientemente que el papel casi fue para Jamie Lee Curtis, quien tuvo que rechazarlo por su agenda con Freakier Friday, la secuela de Ponte en mi lugar. “No sabía nada del manga, pero vi la serie por casualidad y me enganché. Cuando me llegó la oferta, dije: ‘¿Estáis de broma?’. Me fui directa a Sudáfrica a rodar. Fue increíble”, contó Sagal en una entrevista.
Una despedida con sabor a victoria
La marcha de Owens no es un adiós amargo. Al contrario: se despide tras haber hecho historia, convirtiendo One Piece en una de las pocas adaptaciones de anime que ha conquistado al público global. Estrenada en 2023, la serie consiguió críticas muy positivas y una acogida entusiasta de los fans. Iñaki Godoy, en el papel de Monkey D. Luffy, se ganó el corazón del fandom con su mezcla de inocencia, energía y carisma. Junto a él, la tripulación formada por Emily Rudd (Nami), Mackenyu (Zoro), Jacob Romero Gibson (Usopp) y Taz Skylar (Sanji) fue creciendo episodio a episodio.
Los creadores lograron mantener la esencia del manga original de Eiichiro Oda, sin caer en parodias o simplificaciones baratas. Y, aunque hay escenas del material original que pueden causar polémica en su adaptación, como comentaba recientemente un artículo, el equipo ha demostrado tener un buen radar para saber qué adaptar fielmente y qué reinterpretar.
Y aunque la marcha de Owens pueda sembrar dudas, también puede abrir la puerta a nuevas voces creativas que mantengan el rumbo sin perder el espíritu original. Como decía Luffy: “¡Voy a ser el Rey de los Piratas!”, y eso, con o sin Owens, sigue siendo el corazón de la historia.