La llamada Final Saga arrancó en 2022 con el arco de Egghead, marcando un antes y un después en la odisea de Luffy y los Sombrero de Paja. Desde entonces, los grandes misterios que llevaban años fermentando empiezan a salir a la luz, y piezas clave del rompecabezas se están alineando para el desenlace. Pero lo que viene ahora, según Oda, será todavía más intenso.
el final de one piece cada vez más cerca
Durante su mensaje en Jump Festa, Oda adelantó que tras un largo flashback –que ha ofrecido un nuevo enfoque sobre Elbaf y su papel en la historia–, el manga entra en una fase donde todo se descontrola:
“¿Llegaremos a la isla a la que solo el Rey de los Piratas había llegado? ¡Aparecerá ‘el hombre con la cicatriz de fuego’! ¡Personajes que nunca se han cruzado antes por fin se encontrarán!”, aseguró el autor. Y añadió: “Creo que el próximo año será el año de los encuentros”.
A pesar del ritmo acelerado que se avecina, Oda quiso calmar a quienes temen por su salud –tras varios descansos médicos en años recientes– y dejó claro que el frenesí narrativo no comprometerá la calidad:
“Mantendremos el ritmo más rápido de One Piece hasta la fecha, pero cuidaré de mi salud mientras seguimos navegando. ¡Se vienen fiestas! ¡Preparadnos para un año espectacular!”.
La trama aún guarda cartas importantes por revelar. El Siglo Vacío, la voluntad de D, Joy Boy, Im-sama y el arma ancestral Uranus siguen siendo enigmas centrales sin resolver, por no hablar del inevitable conflicto final, que según muchos será incluso más épico que Marineford.
Todo apunta a que, aunque One Piece esté acelerando, aún le queda carrete para rato, sobre todo si el clímax se extiende en varios arcos como ha ocurrido antes. Así que sí, el final está más cerca que nunca, pero no será un sprint corto: será un último gran viaje, tan emocionante como merecido.
Uno de los mayores misterios recientes de One Piece gira en torno a este personaje enigmático. Mencionado en contextos relacionados con el Road Poneglyph perdido, muchos creen que podría ser Scopper Gaban, uno de los antiguos miembros de la tripulación de Roger. Otros apuestan por un personaje nuevo o incluso por alguien que conocemos bajo otra identidad. Oda ha dejado pistas muy medidas, lo que solo ha aumentado la expectación. Sea quien sea, su aparición puede desencadenar una nueva avalancha de respuestas y conflictos.
Elbaf, el reino que promete guerra y gloria
Con la atención centrada en Elbaf en los últimos capítulos, no es descabellado pensar que este legendario país de los gigantes se convertirá en uno de los escenarios clave del final. Desde sus primeras menciones en la saga de Little Garden, Elbaf ha sido objeto de teorías sobre su vínculo con la historia del mundo, los Poneglyphs y los secretos del Gobierno Mundial. Ahora, todo indica que veremos su esplendor y su brutalidad en todo su esplendor.
¿Un San Valentín tardío con sabor a reconciliación?
El primer indicio lo dio Taurin Clarke, artista de portadas, quien compartió en Instagram su ilustración para Amazing Spider-Man #23, que saldrá a la venta en marzo de 2026. En ella,Peter y MJ se besan con un corazón de telaraña de fondo, mientras el simbionte Venom mira con asco. Clarke confesó que era la primera vez que dibujaba a MJ y que fue “un placer”.
Aunque se podría pensar que se trata de una portada temática de San Valentín, la fecha de publicación posterior a febrero y el simbolismo romántico tan explícito apuntan a algo más. Si fuera solo una portada alternativa, ¿por qué destacar tanto ese momento de intimidad?
Poco después, Carlos Gómez, dibujante de Venom (2025) —serie que ha convertido a Mary Jane en portadora del simbionte—, publicó un vídeo navideño en el que se celebra la ruptura de MJ con Paul, su impopular pareja actual. El clip acaba con una escena rescatada de The Amazing Mary Jane #1 donde Peter le dice a MJ: “Ugh. Te echo tanto de menos”.
Gómez añadió un mensaje claro: “¡No olvidemos que ya tuvimos un regalo anticipado esta Navidad! Y el año que viene viene uno GRANDE.” No hace falta ser un genio para unir los puntos: ruptura con Paul + portada romántica + promesa de regalo grande = ¿reencuentro confirmado?
Peter y MJ en el futuro oficial de Marvel
Hay un tercer dato que refuerza esta teoría. En la serie Radioactive Spider-Man, ambientada en el futuro del universo 616 (sí, el canon principal), Peter y Mary Jane están juntos cuando estalla la pandemia mutante que define la era Age of Revelation. Incluso, aunque MJ muere en ese futuro, Aunt May confirma que vivían juntos como pareja. ¿Conclusión? En algún momento entre el presente y ese futuro trágico, vuelven a estar juntos.
Y si el futuro oficial dice que acaban juntos, todo lo que está pasando en las series actuales podría ser la antesala del regreso. Porque si algo nos ha enseñado Marvel, es que cuando quiere que dos personajes se junten, lo hacen… aunque tengan que enfrentarse al demonio otra vez.
El potencial de una Mary Jane heroica
Hay otro motivo de peso para apostar por esta reconciliación: Mary Jane ya no es solo “la novia del superhéroe”. Gracias a las historias recientes con el simbionte, ha ganado protagonismo como superheroína. Un regreso junto a Peter no la reduciría a un interés amoroso, sino que la situaría como su igual, luchando codo con codo.
Además, ejemplos como Ultimate Spider-Man han demostrado que una versión casada del trepamuros funciona a las mil maravillas. En esa línea, ver a Peter y MJ formando equipo como pareja, padres y héroes sería el paso lógico y emocionante para renovar el mito arácnido.
One More Day sigue siendo uno de los arcos más polémicos en la historia de Spider-Man. No solo por la intervención de Mephisto y el borrado del matrimonio, sino por la sensación generalizada de que Marvel traicionó a sus lectores. Desde entonces, cualquier intento de acercamiento entre Peter y MJ ha sido efímero o torpemente saboteado. Por eso, cada pista que insinúa una reconciliación genera un tsunami de emociones entre los fans más veteranos.
El público está más que preparado para este reencuentro. Ya no estamos en los 2000, donde la editorial temía envejecer al personaje. Hoy, los lectores valoran la evolución emocional de los héroes. Y en el caso de Spider-Man, recuperar a MJ como compañera de vida sería un movimiento no solo lógico, sino profundamente reparador. Si Marvel lo hace bien, podría dar a luz a una nueva etapa legendaria del personaje.
Amazing Spider-Man #23 se publica en marzo de 2026. Y con cada nuevo teaser, la telaraña de pistas se va cerrando.
Con episodios creados en apenas seis días, South Park podía reaccionar a la actualidad antes de que los medios tradicionales hubieran decidido qué postura tomar. Ese ritmo endiablado convirtió la serie en el altavoz más afilado de los 2000, y estos diez episodios son la prueba de su impacto.
Aquí Kenny deja de ser el chiste recurrente y pasa a enfrentarse a una enfermedad terminal. El tono cambia radicalmente: por primera vez, la serie se permite ser vulnerable, emocional y profundamente humana. El capítulo demuestra que South Park podía tocar fibras sensibles sin sacrificar identidad ni impacto.
4. Cartman en su versión más peligrosa
No invitarlo a una fiesta basta para desatar en Cartman un plan lleno de manipulación, secuestro emocional y caos absoluto. El episodio es una exhibición de lo lejos que Cartman puede llegar por un capricho, y al mismo tiempo, un homenaje divertido a un restaurante real que más tarde sería comprado por los creadores de la serie. Una locura deliciosa.
5. Sátira, musical y origen de una superproducción
El capítulo recrea la historia de los mormones mediante escenas musicales exageradísimas. Lo sorprendente es que, bajo el humor, se esconde una mirada más respetuosa de lo que era habitual en la serie, abriendo el terreno que años después desembocaría en el musical The Book of Mormon. Este episodio es historia de la televisión y del teatro moderno.
En pleno caso Terri Schiavo, South Park responde con un episodio que pone en evidencia el circo mediático y político alrededor de la vida y la muerte. La rapidez con la que fue creado y su precisión satírica le valieron un Emmy. Un ejemplo de por qué la serie dominaba la conversación pública.
8. Butters y Cartman, química explosiva
Cartman se disfraza de robot para espiar a Butters, demostrando que esta pareja siempre genera oro cómico. El contraste entre la inocencia del pequeño y la crueldad del otro crea uno de los capítulos más recordados. Décadas después, el disfraz de robot sigue siendo icono absoluto del fandom.
Aquí Cartman cruza una línea que nadie imaginaba. El giro final es tan oscuro y retorcido que reescribió por completo la percepción del personaje, consagrándolo como uno de los villanos más memorables de la animación adulta. Muchos fans consideran este episodio el mejor de la historia de la serie.
Los 2000 no se entienden sin South Park. Cada uno de estos episodios capturó un momento cultural, un debate social o una locura colectiva de la época, siempre desde la irreverencia y la creatividad sin filtros. La serie no solo marcó una década: marcó una forma de entender la sátira televisiva que todavía hoy sigue influyendo a creadores de todo el mundo.
Y aunque solemos recordar la década por sus series —Evangelion, Sailor Moon, Dragon Ball Z—, la fiesta real estaba también en las salas de cine, donde estudios como Ghibli, Gainax o Production I.G empezaron a demostrar que el anime no era “solo dibujos”. Era cine. Del bueno.
Un año después, el 91 estalló con una obra que, sin saberlo, estaba calentando motores para lo que vendría: Nadia: The Secret of Blue Water – The Motion Picture. Dirigida por un jovencísimo Hideaki Anno que ya estaba acumulando traumas creativos para Evangelion, la cinta mezcla estética clásica, aventura verneana y un encanto irresistible que le permite sobreponerse incluso al abuso de metraje reciclado. En términos de legado, fue el ensayo general antes del terremoto emocional de 1995.
Empiezan a llegar los pesos pesados
A partir de ahí, la década se puso intensita. En 1992 llegó Fatal Fury: The Motion Picture, representante suprema de la fiebre de adaptaciones de fighting games. Entre coreografías imposibles, músculos que desafiaban la física y un Terry Bogard más carismático que nunca, la cinta capturó algo que muchas adaptaciones posteriores nunca entendieron: la mezcla justa de exageración, corazón y puñetazos bien animados.
El 93, en cambio, se rindió ante Sailor Moon R: The Movie, un testimonio de cómo una franquicia puede ser adorable, emocionante y visualmente apabullante sin perder su esencia. Fue la primera vez que las Sailor demostraron que podían triunfar tanto en televisión como en pantalla grande, y de paso firmaron uno de los momentos románticos más recordados del anime noventero.
Y entonces llegó 1995 con Ghost in the Shell, la película que redefinió la ciencia ficción animada y dejó boquiabierto hasta a James Cameron. Con una estética melancólica, un discurso filosófico que daba para tesis doctorales y una banda sonora que todavía pone los pelos de punta, fue el punto de inflexión que convirtió el anime en fenómeno global. Nadie pudo competir ese año. Ni ese siglo, casi.
Criaturas, el bosque e historias más adultas
En el 96 volvimos al terreno de los clásicos con Black Jack: The Movie, la adaptación del eterno manga médico de Osamu Tezuka. Misterio, ética, drama y una dirección impecable se combinaron para recordar al mundo que el anime también podía contar historias adultas sin depender de explosiones o demonios gigantes.
El 98 abrazó la fiebre de los 90 con Pokémon: The First Movie, que marcó a toda una generación con la escena de Pikachu llorando sobre Ash. Debajo del merchandising, la película escondía una reflexión sorprendentemente madura sobre la identidad y la vida, y un arranque centrado en Mewtwo que sigue siendo oro puro.
En conjunto, los 90 demostraron que el anime no necesitaba límites. Solo ganas de innovar… y, ocasionalmente, un lobo gigante en 2D corriendo por el bosque.
Bay y Sweeney no son precisamente perfiles discretos. Él es sinónimo de explosiones, cámaras imposibles y testosterona audiovisual. Ella, una de las actrices más solicitadas del momento, que además aquí no solo pondrá cara, sino que también ejerce como productora. Y eso cambia bastante el panorama.
Una película que viene a reavivar la nostalgia
Según Fuller, el proyecto se encuentra en una fase temprana, pero activa, con reuniones constantes y trabajo creativo ya en marcha. De hecho, el productor confesó que justo antes de la entrevista estaba hablando con Bay sobre OutRun. Vamos, que no es una idea aparcada en un cajón, sino algo que se está escribiendo ahora mismo.
Y ahí entra el clásico de Sega, que en 1986 lanzó OutRun, uno de los títulos más influyentes de la historia del videojuego. Ferrari Testarossa, carreteras infinitas, bifurcaciones y música synth grabada a fuego en la memoria colectiva de toda una generación.
Sydney Sweeney no está aquí de adorno
Uno de los detalles más llamativos de esta actualización tiene que ver con Sweeney. Fuller fue muy claro: no es postureo. La actriz trabaja en sus propios coches y es una auténtica fan del motor. Una gearhead de verdad. Y eso explica por qué el proyecto está tan alineado con ella.
Además, llega en un momento clave de su carrera. Tras un 2025 complicado en taquilla, Sweeney ha recuperado impulso gracias al buen rendimiento de The Housemaid, lo que refuerza su posición en Hollywood. OutRun se perfila así como una jugada estratégica: gran espectáculo, marca reconocible y un rol creativo más allá de la interpretación.
Adaptar OutRun no es tarea fácil. No hay trama, no hay diálogos, no hay villanos. Solo conducir. Pero precisamente ahí está la oportunidad. En lugar de forzar una narrativa innecesaria, la película puede apostar por sensaciones, estética y ritmo, algo que encaja perfectamente con el cine de Bay.
Todavía queda mucho camino por recorrer y no hay fecha de estreno ni reparto confirmado más allá de Sweeney. Pero por primera vez desde su anuncio, OutRun deja de ser un proyecto fantasma y se convierte en una carrera que ya ha arrancado.
Y con Michael Bay al volante mejor abrocharse el cinturón.
Un nuevo rumor de Avengers: Doomsday sacude el futuro del MCU con una traición interna que nadie quiere ver, pero que tendría todo el sentido del mundo
Porque sí, el último cotilleo marvelita sugiere que habrá un traidor entre los propios Vengadores, alguien que actuará desde dentro mientras el mundo se desmorona bajo la sombra de Doctor Doom. Y lo más interesante no es solo la traición en sí, sino quién podría protagonizarla.
Si hay un personaje del MCU con historial de decisiones moralmente cuestionables, ese es Doctor Strange. Y no, no hablamos solo de sacrificar medio universo en Infinity War. El verdadero precedente está en los cómics.
Avengers: Doomsday bebe directamente de Secret Wars, el evento de 2015 donde Doom se convierte en una especie de dios emperador tras robar el poder de los Beyonders. En esa historia, Stephen Strange no es una víctima más, sino un colaborador consciente. Sabe que la realidad ha sido reescrita. Sabe que Doom ha usurpado el lugar de Reed Richards. Y aun así, le ayuda.
Este posible giro encaja como un guante con el momento actual del UCM. Tras la Saga del Multiverso, la línea entre héroe y villano está más difusa que nunca. Hemos visto versiones alternativas, universos colapsando y personajes justificando lo injustificable “por el bien mayor”.
En ese contexto, Doctor Strange como traidor no sería un giro gratuito, sino una evolución lógica. No sería “el malo”, sino el pragmático extremo, el que decide que Doom es el mal menor frente a una amenaza aún peor. Y eso, narrativamente, es oro puro.
Además, aunque Benedict Cumberbatch ha jugado al despiste con su participación, cuesta creer que Marvel prescinda de uno de sus personajes más potentes justo en una historia que necesita conflictos morales de alto nivel. Demasiada coincidencia para ser casualidad.
Además, la figura de Doctor Doom funciona como el antagonista perfecto para tentar a Strange. Ambos comparten intelecto, ego y una peligrosa convicción de superioridad moral, lo que convierte su alianza —temporal o no— en algo inquietantemente lógico. Si el Hechicero Supremo decide apoyar a Doom, no será por manipulación barata, sino porque cree sinceramente que es la única forma de evitar algo peor. Y eso, para los Vengadores, puede ser aún más aterrador que cualquier villano externo.
Doom, manipulación y una traición con consecuencias
Una traición así tendría consecuencias brutales de cara a Secret Wars: fractura interna, desconfianza absoluta y un equipo que ya no puede permitirse errores. Porque esta vez, el enemigo no solo está fuera… está sentado a la mesa.
Avengers: Doomsday llegará a los cines el 18 de diciembre de 2026, y si este rumor se confirma, Marvel estaría apostando por su historia más incómoda hasta la fecha. Y sinceramente, ya tocaba que los Vengadores dejaran de confiar tan alegremente entre ellos.
Durante meses, los fans han visto cómo Doctor Doom consolidaba su dominio global. No era una amenaza más. Era el orden mundial. Y, como suele pasar, los héroes podían protestar, luchar o indignarse… pero no ganaban.
Todo cambia con la muerte de Valeria Richards, un golpe emocional que ni el propio Doom puede ignorar. Por primera vez, el villano absoluto renuncia al poder, no por derrota, sino por amor. O algo que Doom entiende como amor, al menos.
En un viaje que lo lleva ante el Tribunal Viviente, pasando incluso por los Vishanti (que, para sorpresa de nadie, no le ayudan), Doom logra un pacto imposible: entregar su propia vida a cambio de la de Valeria. Fin del dictador. Fin del reinado. Fin… ¿de verdad?
Un reino inesperado en Virginia
Lo más perturbador de The Will of Doom #1 no es la muerte de Doom, sino lo que queda después. En ese pequeño pueblo estadounidense, una versión del orden de Doom sigue en pie, como si su voluntad hubiese echado raíces.
No es Latveria. No hay castillos góticos ni ejércitos robóticos desfilando. Es algo mucho más inquietante: gente que cree, que obedece, que sigue funcionando como si Doom aún estuviera al mando.
Mientras tanto, el universo Marvel entra en modo carroñero. Con el castillo de Doom vacío, todas las potencias del mundo corren a saquear su legado. Tecnología, armas, secretos prohibidos… todo vale.
Ahí entra Dungeons of Doom, la nueva serie que se estrena en enero y que promete convertir la herencia de Doom en una pesadilla literal. Lo que parecía una carrera armamentística termina siendo una trampa mortal, con héroes y gobiernos cayendo en una mazmorra que nadie sabía que existía. Porque claro que Doom tenía una mazmorra secreta. Varias, seguramente.
Comparado con figuras como Thanos o Kang, Doom resulta más peligroso precisamente porque no necesita estar vivo. Su legado no es una amenaza futura, es un sistema que ya ha echado raíces. El detalle del pueblo de Virginia refuerza esa idea: el verdadero villano no es el hombre, sino la normalización de su orden. Marvel juega así con un concepto inquietante y muy actual: cuando el autoritarismo funciona, hay quien no quiere que desaparezca, aunque el tirano ya no esté para firmar las órdenes.
Desde el primer momento, el cómic deja claro que la desaparición de Doom no es el final, sino una transición. Tras sacrificarse para deshacer el asesinato de Valeria Richards —su ahijada y la única persona a la que realmente ama y respeta—, el dictador de Latveria deja un testamento que pone patas arriba el statu quo.
Toda su fortuna, recursos tecnológicos y avances científicos pasan a manos de Valeria Richards, una de las mentes más brillantes del Universo Marvel y, casualmente, hija de Reed Richards y Sue Storm. Sí, los Cuatro Fantásticos. El nivel de ironía es casi obsceno.
Valeria, lejos de borrar el rastro de su padrino, decide afrontar su legado de frente. Utiliza parte de la fortuna para reparar el daño causado durante el dominio global de Doom, pero se reserva algo clave: una isla secreta repleta de experimentos científicos y místicos. Y ahí llega el verdadero giro.
Este rediseño de Doctor Doom, aunque técnicamente aplicado a sus Doombots, es toda una declaración de intenciones. Para Valeria, el símbolo no es una humillación, sino un intento de redención, de convertir la imagen de su padrino en una fuerza que ayude al mundo en lugar de someterlo.
Desde el punto de vista narrativo, la jugada es brillante… y peligrosísima. Porque Doom no construyó su identidad para ser un héroe, y usar su imagen bajo los valores de sus enemigos jurados roza la blasfemia.
El legado de Doom, en manos equivocadas
One World Under Doom siempre fue, en el fondo, una historia sobre la relación entre Doom y Valeria. Poder, control, sacrificio y amor retorcido. El nuevo cómic no traiciona esa idea, sino que la lleva un paso más allá: Valeria se convierte en la guardiana del mito de Doom.
Además, el cómic deja caer la existencia de una población aislada en la isla, desconectada incluso de Latveria. Un misterio que apunta a futuras tramas y que refuerza la sensación de que Marvel está sembrando semillas a largo plazo.
¿Casualidad o preparación para Avengers: Doomsday?
Este rediseño hardcore no busca suavizarlo, sino recordarnos lo incómodo que resulta Doom incluso cuando intenta “hacer el bien”. Y eso, narrativamente, es oro puro.
Porque si algo ha demostrado Doom durante décadas es que nunca olvida una ofensa. Y ver su máscara asociada al símbolo de la Primera Familia de Marvel puede ser el detonante perfecto para su regreso… aún más implacable.
Anthony y Joe Russo no son precisamente unos recién llegados al MCU. Su nombre quedó ligado para siempre a Steve Rogers gracias a Capitán América: El soldado de invierno y Civil War, dos películas que redefinieron el universo Marvel y elevaron el listón del cine de superhéroes.
El regreso de Steve Rogers se convierte en el gran gancho emocional del nuevo evento de Marvel.
Y aquí está la clave: Marvel necesitaba un ancla emocional fuerte. Tras varias fases irregulares, personajes nuevos que no han terminado de cuajar y una sensación general de fatiga, la compañía parece haber optado por jugar sobre seguro.
Esta sensación se refuerza con otra decisión clave: el regreso de Robert Downey Jr. al MCU… aunque esta vez como Doctor Doom. Dos iconos absolutos de la saga Infinity reunidos de nuevo, ahora bajo el paraguas del multiverso.
La sensación es clara: Marvel quiere que el espectador reconozca caras, universos y recuerdos. El multiverso no solo permite estas reuniones imposibles, sino que se ha convertido en la excusa perfecta para reunirlo todo en una sola película.
Incluso Chris Evans tenía dudas
Lo más curioso de todo es que el propio Chris Evans había dejado caer en el pasado que preferiría volver como Johnny Storm antes que como Steve Rogers. El actor parecía satisfecho con el cierre de Endgame, uno de los finales más emocionales del MCU.
Por eso, su regreso no deja de levantar cejas: si vuelve, es porque Marvel considera que lo necesita. Y eso dice mucho del momento creativo que atraviesa el estudio.
¿Funcionará? Probablemente sí en taquilla. ¿Convencerá a todos a nivel narrativo? Eso ya es otra historia. Lo que está claro es que Marvel ha decidido no improvisar y apostar por lo que mejor conoce: nostalgia, iconos y nombres que ya demostraron que podían sostener el universo entero.
Porque si algo ha aprendido Marvel en los últimos años es que, cuando el caos se desata… siempre puedes volver a levantar el escudo.
Un nuevo rumor apunta a que Marvel prepara una sorpresa mayúscula con uno de los X-Men más clásicos como protagonista del próximo avance de Avengers: Doomsday
El segundo teaser, aún no publicado oficialmente, también habría sido descrito en filtraciones recientes, señalando el regreso de Thor acompañado por Love, su hija adoptiva, interpretada por India Rose Hemsworth. Hasta aquí, todo más o menos dentro de lo esperable.
Pero el tercer teaser, según el scooper Cryptic HD Quality, sería “uno grande”. Y para ilustrarlo, compartió una imagen de Cíclope sacada directamente de la franquicia X-Men de Fox. Blanco y en botella.
¿Por qué Cíclope y por qué ahora?
Aquí es donde el rumor se pone realmente jugoso. James Marsden está confirmado en el reparto desde el primer anuncio oficial, junto a otros mutantes veteranos, pero centrar un teaser entero en Cíclope no estaba en ninguna quiniela.
Todo apunta a que los X-Men no solo estarán de paso, sino que jugarán un papel estructural en la historia, especialmente en un contexto de multiverso, líneas temporales colapsando y un Doctor Doom que amenaza con reescribir la realidad a su antojo.
los Russo, el multiverso y las cartas bajo la manga
Detrás de Avengers: Doomsday están de nuevo Anthony Russo y Joe Russo, un dúo que ya demostró en Infinity War y Endgame que saben manejar repartos gigantescos sin que todo explote… demasiado.
Y siendo sinceros: si hay un personaje que merece una segunda oportunidad bien hecha, es Scott Summers.
Fecha de estreno y lo que viene después
Por ahora, Marvel guarda silencio oficial, como siempre. Pero los rumores no paran de crecer y todo indica que la promoción irá subiendo de nivel teaser a teaser.