Y es que el guionista escocés, conocido por convertir conceptos abstractos en historias que te vuelan la cabeza, ha decidido dar un paso más allá. Su nuevo proyecto no es un cómic, ni una novela al uso. Es algo más cercano a un grimorio moderno, una especie de ensayo experimental que explora cómo los símbolos han definido la humanidad desde sus orígenes hasta el auge de la IA.
Granto Morrison profundiza en la historia de la magia
Lo interesante aquí no es solo el tema, sino el enfoque. “Magick, Symbol, and the Transcendence of Language: From Animal Signs to Artificial Gods” —sí, el título ya deja claro por dónde van los tiros— propone una conversación profunda sobre el poder de los símbolos a lo largo de más de 70.000 años de historia humana.
Morrison no está solo en esta locura creativa. Comparte autoría con Thomas Negovan, una figura muy ligada al arte simbólico y lo esotérico. Juntos plantean una idea tan sugerente como inquietante: los símbolos no solo representan la realidad, sino que la moldean.
Un viaje desde las cuevas hasta la inteligencia artificial
Según el propio texto promocional, antes incluso de la escritura, el ser humano ya intentaba comunicarse con algo más allá de lo visible. “Aquella marca no era solo una imagen. Era un hechizo”, sugieren los autores, dejando claro que el lenguaje simbólico siempre ha tenido un componente casi sobrenatural.
Esa idea se extiende hasta el presente, donde la programación y la inteligencia artificial pueden entenderse como nuevas formas de ritual. Aquí es donde Morrison se siente especialmente cómodo: en ese terreno difuso donde ciencia, misticismo y cultura pop se mezclan sin complejos.
Un grimorio moderno pensado para fans curiosos
No estamos ante un libro cualquiera. Esta obra se presenta como una edición limitada de 100 páginas en tapa dura, lo que ya la convierte en un objeto de coleccionista. Pero más allá del formato, lo que realmente destaca es su intención: recuperar ese espíritu de épocas en las que arte, ciencia y magia no estaban separadas.
Para quienes siguen la carrera de Morrison, esto no es ninguna sorpresa. El autor lleva décadas explorando su relación con la magia, incluso de forma explícita en algunos de sus cómics. Sin embargo, este es su primer libro centrado directamente en el tema, lo que lo convierte en una pieza especialmente significativa dentro de su trayectoria.
El papel de Thomas Negovan en el proyecto
Aunque Morrison se lleva gran parte de la atención, Thomas Negovan es clave en el enfoque del libro. Fundador de Century Guild, su trabajo gira en torno al simbolismo, el Art Nouveau y las corrientes místicas en el arte.
Su aportación ayuda a dar contexto histórico y artístico a las ideas más abstractas, creando un equilibrio entre la visión caótica de Morrison y un análisis más estructurado del simbolismo.
Kickstarter como puerta de entrada
El lanzamiento del libro no será convencional. El proyecto llegará a través de Kickstarter el 14 de julio de 2026, siguiendo la línea de otras publicaciones independientes que buscan conectar directamente con su público.
Desde el primer instante del tráiler, la cosa queda clara. Una frase inquietante, un tono oscuro y una máscara icónica. Pero lejos de generar unanimidad, esa primera impresión ha dividido a los fans en dos bandos bastante claros.
Avengers Doomsday y la voz de Doctor Doom
La escena de apertura del tráiler no deja indiferente a nadie. Con una voz más grave y contenida de lo habitual, Downey Jr. lanza una advertencia que marca el tono de la película: “Algo se acerca. Algo que quizá no podamos detener. Antes de que acabe este día, nos enfrentaremos a una decisión impensable.”
El actor parece haber trabajado su registro para alejarse de Tony Stark, pero no todos los fans creen que haya sido suficiente. El uso de la máscara, además, añade una capa extra de distorsión que hace que su interpretación sea aún más discutida. Aun así, hay quien lo tiene claro: el cambio funciona y refuerza el aura amenazante de Victor von Doom.
Entre los comentarios positivos, muchos destacan precisamente eso: la transformación. Algunos fans aseguran que “ni siquiera parece él bajo la máscara”, algo que, en teoría, sería justo lo que Marvel buscaba con este giro.
Otros, sin embargo, se quedan a medio camino. No les disgusta del todo la voz, pero cuestionan la decisión de casting. Para ellos, el problema no es tanto cómo suena, sino quién está detrás del personaje.
Una decisión que no convence a todos
Y luego está el tercer grupo:los que directamente no compran la idea. En redes sociales han aparecido críticas bastante duras, incluyendo peticiones para que otro actor doble la voz del personaje.
Ese rechazo no es casual. Doctor Doom es uno de los villanos más complejos y emblemáticos de Marvel, y cualquier detalle —especialmente su voz— se analiza al milímetro. No es solo cómo suena, sino lo que transmite: autoridad, amenaza, inteligencia… y un toque casi regio.
Aquí es donde entra el verdadero debate de fondo. ¿Debe Doom tener un acento concreto? En los cómics, el personaje procede de Latveria, un país ficticio de Europa del Este, lo que históricamente ha llevado a interpretaciones con acentos marcados.
En el tráiler, sin embargo, Downey Jr. opta por algo más neutro, con matices distintos pero sin un acento claramente identificable. Y eso ha sido gasolina para la discusión.
El peso de Doctor Doom en el MCU
Más allá de la voz, lo cierto es que la responsabilidad sobre este personaje es enorme. Avengers: Doomsday no es una película cualquiera: es uno de los grandes eventos del MCU y marca el camino hacia futuras entregas como Secret Wars.
Además, el reparto es una auténtica locura. Desde veteranos como Chris Hemsworth o Tom Hiddleston hasta incorporaciones como Pedro Pascal o Florence Pugh, Marvel ha reunido a medio universo cinematográfico en un solo proyecto. En ese contexto, Doctor Doom no puede ser un villano más. Tiene que imponerse, destacar y, sobre todo, convencer.
Y aquí es donde la voz juega un papel clave. No vemos el rostro, no hay expresividad facial tradicional… todo depende de cómo suene cada palabra. Por eso la elección de Downey Jr. es tan arriesgada como interesante.
Si funciona, Marvel habrá logrado reinventar a uno de sus personajes más icónicos. Si no, el ruido en redes puede convertirse en un problema real de cara al estreno.
Un estreno marcado en rojo
De momento, el tráiler ya ha conseguido algo: poner a todo el mundo a hablar de la película. Y eso, en términos de marketing, es oro puro. Avengers: Doomsday llegará a los cines el 18 de diciembre de 2026, y todo apunta a que será uno de los grandes eventos del año. Hasta entonces, el debate seguirá creciendo. Porque si algo ha demostrado este primer vistazo es que Doctor Doom ya está aquí… pero no todos están listos para aceptarlo.
El adelanto no se anda con rodeos. Desde los primeros segundos deja claro que Percy ya no es el mismo chico que conocimos al inicio. Ahora carga con decisiones más duras, enemigos más poderosos y una profecía que pesa como una losa. Y sí, ya hay fecha marcada en el calendario: 20 de noviembre de 2026.
La adaptación de la tercera entrega
Lo más interesante de esta nueva etapa es su base narrativa: adaptará La maldición del titán, el tercer libro de la saga escrita por Rick Riordan. Para muchos fans, este es el punto en el que la historia da un giro serio hacia tonos más épicos y oscuros, dejando atrás parte del tono más ligero de las primeras aventuras.
En esta ocasión,la trama pone a Percy contra las cuerdas. Annabeth ha desaparecido y su rescate no será precisamente sencillo. A eso se suma una profecía del Oráculo de Delfos que deja poco margen a la esperanza: “Un hijo de los tres grandes está destinado a elevar el Olimpo o destruirlo, con su vida en juego”. Vamos, que el destino del mundo pende literalmente de un hilo.
El teaser también deja caer uno de los momentos clave del inicio: la aparición de Thalia Grace, interpretada por Tamara Smart. La vemos enfrentándose a un monstruo en un entorno tan cotidiano como un aparcamiento, en una escena que mezcla acción y tensión desde el primer minuto. Percy entra en escena para ayudar… pero la reacción de Thalia no es precisamente de agradecimiento.
Nuevos aliados, nuevos conflictos
Ese choque entre personajes no es casual.La serie parece apostar por relaciones más complejas y tensas, algo que encaja perfectamente con el tono del libro original. Poco después, Annabeth se une a la escena y plantea una misión urgente: rescatar a dos nuevos semidioses, Bianca y Nico di Angelo, personajes que los lectores ya saben que serán fundamentales a partir de aquí.
Este movimiento no solo amplía el universo, sino que también introduce nuevas dinámicas dentro del grupo. La llegada de los hermanos di Angelo abre la puerta a conflictos emocionales y decisiones difíciles que marcarán el desarrollo de la historia.
En cuanto al reparto, Walker Scobell vuelve como Percy, consolidándose como el rostro de la saga. Le acompañan Aryan Simhadri como Grover, Charlie Bushnell como Luke, además de los mencionados Tamara Smart, Levi Chrisopulos y Olive Abercrombie. Un elenco joven que sigue creciendo junto a sus personajes.
Este tipo de iniciativas refuerza la sensación de que Percy Jackson se está convirtiendo en una de las franquicias clave de la plataforma. No es solo una adaptación más: es una apuesta a largo plazo por un universo que puede seguir creciendo durante años.
Un salto hacia algo más grande
Si algo deja claro este primer vistazo es que la serie no tiene intención de quedarse en terreno seguro. La historia evoluciona, los riesgos aumentan y los personajes empiezan a enfrentarse a decisiones que ya no tienen vuelta atrás.
Porque sí, todo apunta a que esta temporada 3 será el punto de inflexión definitivo. Y si el teaser no engaña, lo que viene después podría ser todavía más grande.
La presencia del Dios del Trueno en el avance de Avengers: Doomsday ha provocado especulaciones sobre un sacrificio que podría cambiar el futuro del UCM
Según su interpretación, esa escena pertenecería al clímax de la película y no a un enfrentamiento intermedio, como apuntaban algunos rumores anteriores. A partir de ahí lanza una posibilidad que ha ganado fuerza entre la comunidad:
“¿Y si Doom aniquila completamente a Thor y el público cree que ha muerto?”
Aunque se trata únicamente de una especulación, muchos consideran que tendría sentido dentro de la historia que Marvel quiere contar.
Doctor Doom, interpretado por Robert Downey Jr., necesita consolidarse como el mayor villano de toda la historia del UCM. Y pocas formas habría más impactantes de hacerlo que derrotando al héroe más poderoso de los Vengadores originales.
Un enfrentamiento que podría romper a los fans
Otra teoría todavía va un paso más allá. El usuario @Maxmc552 imagina una escena especialmente dramática durante el supuesto duelo entre Thor y Doom.
En su versión, El dios del trueno consigue romper parte de la máscara del villano, descubre el rostro de Tony Stark bajo ella y, completamente desconcertado, pronuncia un emocionado “¿Tony?” antes de ser asesinado por Doom.
Otro detalle que ha llamado la atención es la enorme presencia de Thor en el tráiler. Para algunos seguidores, Marvel podría estar utilizando al personaje como eje de la promoción precisamente porque su historia está llegando a su final.
A esta teoría se suma @JoshuaYehl, quien cree que Marvel necesita demostrar desde el primer momento el inmenso poder de Doctor Doom.
Según su opinión:
“Sí, Thor va a morir completamente, solo para demostrar lo fuerte que es Doom.”
Si Marvel quiere presentar a Victor Von Doom como una amenaza superior incluso a Thanos, acabar con uno de los Vengadores más veteranos sería una declaración de intenciones difícil de superar.
El posible adiós de uno de los pilares del UCM
Thor lleva formando parte del Universo Cinematográfico de Marvel desde 2011, cuando protagonizó su primera película en solitario dirigida por Kenneth Branagh. Desde entonces ha aparecido en cuatro entregas individuales y en prácticamente todos los grandes eventos de los Vengadores.
Además, es el único miembro del equipo original que ha protagonizado cuatro películas propias, lo que ha convertido al personaje de Chris Hemsworth en uno de los rostros más reconocibles de la franquicia.
Precisamente por esa larga trayectoria, muchos consideran que Avengers: Doomsday podría ser el momento perfecto para cerrar su historia antes del reinicio que muchos esperan tras Secret Wars.
Eso sí, por ahora todo son teorías elaboradas por los fans. Marvel Studios no ha confirmado absolutamente nada sobre el destino de Thor, y el estudio es conocido por utilizar montajes engañosos en sus tráilers para despistar al público.
Dirigida por Joe y Anthony Russo, Avengers: Doomsday llegará a los cines el 18 de diciembre de 2026. Hasta entonces, los fans seguirán examinando cada segundo del tráiler en busca de nuevas pistas que confirmen o desmonten la posibilidad de que el Dios del Trueno esté a punto de despedirse definitivamente del UCM.
Michelle Yeoh interpretará a Olwen, una replicante que además ejerce como Blade Runner, mientras que Hunter Schafer dará vida a Cora, una humana que trabajará junto a ella. La relación entre ambas promete convertirse en uno de los pilares de la serie, especialmente teniendo en cuenta el nuevo equilibrio de poder que dominará este futuro.
Lo más sorprendente es que la humanidad ya no ocupa la posición dominante. La serie mostrará un mundo donde los replicantes han terminado imponiéndose tras un conflicto que llevaba décadas gestándose.
Los replicantes han ganado la guerra
La showrunner Silka Luisa explicó en una entrevista con Entertainment Weekly que entre los sucesos narrados en Blade Runner 2049 y esta nueva producción se produjo una auténtica revolución.
“Ha habido un levantamiento de los replicantes que llevaba mucho tiempo gestándose. Entre 2049 y 2099 eso finalmente ocurrió. La guerra tuvo lugar y los humanos perdieron. Es nuestro peor temor hecho realidad.”
Ese cambio ha transformado completamente la sociedad.
“Ahora los replicantes son quienes controlan la ciudad y los humanos se han convertido en ciudadanos de segunda clase.”
Un homenaje tanto a las películas como a Philip K. Dick
Aunque Blade Runner 2099 continuará directamente la cronología cinematográfica, la producción también recuperará elementos de la novela ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?, escrita por Philip K. Dick, la obra que inspiró la película original.
Silka Luisa explicó que una de las preguntas fundamentales de la serie será explorar qué sucede cuando la humanidad deja de ser el centro del mundo.
“Estamos imaginando realmente qué viene después de nosotros y qué significa ser humano en un mundo donde la humanidad ya no es relevante.”
Como consecuencia del enorme salto temporal, la serie contará con un reparto completamente nuevo. La responsable del proyecto confirmó que no habrá regresos de personajes conocidos, ya que la historia transcurre demasiado tiempo después de los acontecimientos vistos en las películas.
Las primeras imágenes llegan justo antes del panel que Blade Runner 2099 celebrará durante la San Diego Comic-Con, donde muchos esperan que Prime Video aproveche la ocasión para presentar el primer tráiler oficial de la serie.
Por ahora la plataforma no ha confirmado ese lanzamiento, pero las expectativas son elevadas. Después de mostrar las primeras fotografías y de revelar algunos de los grandes cambios argumentales, un avance parece el siguiente paso lógico para comenzar la promoción.
Con estreno previsto para algún momento de 2027, Blade Runner 2099 aspira a demostrar que todavía quedan muchas historias por contar en este mundo de replicantes, inteligencia artificial y dilemas existenciales. Lejos de limitarse a continuar la saga, todo apunta a que la serie buscará ofrecer una perspectiva completamente diferente sobre las preguntas que siempre han definido a la franquicia: qué nos hace humanos y quién merece realmente ocupar ese lugar.
La guerra contra el terror que comenzó tras el 11-S se trasladó, de forma paralela, a las páginas de los cómics de Marvel en Secret War y Civil War
Del mismo modo que la Operación Tormenta galáctica de Los Vengadores en Marvel funcionó como un reflejo indirecto de la Operación Tormenta del Desierto y de la Guerra del Golfo, Civil War y Secret War se convirtieron en espejos del clima político posterior al 11-S, demostrando cómo los cómics de superhéroes pueden actuar también como una forma de comentario social y político sobre su tiempo histórico.
La Operación Libertad Duradera
La Operación Libertad Duradera (Operation Enduring Freedom) fue la campaña militar iniciada por los Estados Unidos el 7 de octubre de 2001 como respuesta directa a los atentados terroristas del 11 de septiembre en Nueva York.
Esta operación fue liderada por el presidente George W. Bush, teniendo como objetivo principal destruir la red terrorista de Al Qaeda y derrocar al régimen talibán en Afganistán, acusado de proteger a Osama bin Laden y a otros responsables de los atentados.
El conflicto se desarrolló inicialmente en Afganistán, aunque posteriormente se extendió a otros territorios y operaciones internacionales. La intervención contó con el apoyo de los aliados de la OTAN y marcó el comienzo de una nueva etapa geopolítica caracterizada por las guerras preventivas, operaciones militares globales y un incremento sin precedentes de las políticas de seguridad y vigilancia.
American soldiers with Bravo Company, 3rd U.S. Infantry Regiment, ÒThe Old Guard,Ó and Marines with Kilo Company, 3rd Battalion, 2nd Marine Regiment along with French Special Forces participated in a reconnaissance patrol before assaulting their simulated enemy during a training exercise to commemorate the 60th anniversary of the D-Day Landings June 6th.
U.S. Marine Cpl. Adam C. Shcnell
A diferencia de la Guerra del Golfo, la Operación Libertad Duradera no se percibió únicamente como una guerra convencional entre Estados. El enemigo era difuso, descentralizado y asociado al terrorismo internacional. Esto provocó profundos debates sobre los límites de la seguridad nacional, los derechos civiles y el papel de los Estados Unidos como potencia global tras el final de la Guerra Fría.
El impacto cultural del 11-S y de la Guerra contra el terror fue enorme. El miedo a nuevos atentados, la expansión de la vigilancia estatal, las operaciones secretas y las discusiones sobre la libertad y la seguridad transformaron profundamente el cine, la televisión, los videojuegos y, cómo no, a los cómics de las dos primeras décadas del siglo XXI.
Películas como United 93 o En tierra hostil(The Hurt Locker) reflejaron el trauma psicológico y la tensión constante de la guerra moderna. Series como 24 popularizaron la figura del agente antiterrorista dispuesto a actuar fuera de los límites legales para evitar ataques inminentes.
Del mismo modo, videojuegos como Call of Duty 4: Modern Warfare transformaron los conflictos militares contemporáneos en unas experiencias interactivas marcadas por el terrorismo global, las operaciones encubiertas y la vigilancia tecnológica.
Los cómics estadounidenses también absorbieron rápidamente este nuevo clima político. Los superhéroes comenzaron a enfrentarse menos a villanos extravagantes y más a amenazas relacionadas con el terrorismo, control estatal y los conflictos internacionales ambiguos.
En este entorno aparecieron algunas de las historias más políticas y controvertidas de Marvel, especialmente dos: Secret War y Civil War.
Secret War
Secret War fue publicada originalmente entre 2004 y 2005, escrita por Brian Michael Bendis y dibujada por Gabriele Dell’Otto. La historia gira alrededor de una operación encubierta organizada por Nick Furia, quien descubre que un gobierno extranjero está financiando secretamente ataques terroristas y armamento avanzado contra los Estados Unidos.
Sin autorización oficial, Furia reúne clandestinamente a varios superhéroes como el Capitán América, Spiderman, Lobezno y Daredevil, para lanzar un ataque preventivo contra el país responsable.
Esta obra presenta un tono claramente influido por la Guerra contra el Terror con sus operaciones clandestinas, los ataques preventivos, el espionaje internacional, las amenazas invisibles y con gobiernos actuando al margen de la legalidad tradicional.
Además, la historia muestra las consecuencias morales y psicológicas de este tipo de conflictos, cuestionando hasta qué punto puede justificarse una acción militar preventiva en nombre de la seguridad nacional.
Civil War
Poco después, Marvel publicó Civil War (2006-2007), escrita por Mark Millar y dibujada por Steve McNiven, que se convirtió rápidamente en uno de los acontecimientos más importantes de los cómics modernos.
La historia comienza cuando un accidente provocado por unos jóvenes e inexpertos superhéroes causa la muerte de cientos de civiles. Como respuesta, el gobierno estadounidense aprueba el Acta de Registro Superhumano, una ley que obliga a todos los héroes a revelar sus identidades secretas y trabajar bajo supervisión estatal.
La comunidad superheroica se divide entonces en dos bandos enfrentados, siendo uno liderado por Iron Man, favorable al control gubernamental; y otro encabezado por el Capitán América, defensor de las libertades civiles y contrario a la vigilancia estatal.
Aunque Civil War no menciona directamente Afganistán ni la Operación Libertad Duradera, la influencia del contexto posterior al 11-S resulta evidente. El debate central de la obra reproduce las discusiones reales surgidas tras la aprobación del Patriot Act y el fortalecimiento de las agencias de seguridad estadounidenses.
En esa ley federal de los Estados Unidos se legislaba una preeminencia de la seguridad frente a libertad, la vigilancia frente a privacidad y la protección colectiva frente a los derechos individuales.
Marvel convirtió así a los superhéroes en unos símbolos de un conflicto político y moral profundamente ligado a la Guerra contra el Terror.
La relación entre la realidad y los cómics de Marvel
Las conexiones entre la Operación Libertad Duradera y las obras de Marvel Secret War o Civil War no son tan explícitas como las existentes entre la Operación Tormenta Galáctica y la Operación Tormenta del Desierto, pero sí son mucho más ideológicas y políticas.
La principal similitud de esta nueva adaptación de la realidad reside en la situación de miedo e inseguridad posterior al 11-S. Tanto en la realidad como en los cómics aparece una sensación constante de amenaza invisible y permanente. Los enemigos ya no son ejércitos convencionales claramente identificables, sino redes ocultas, conspiraciones y ataques imprevisibles.
En Secret War, la idea de realizar ataques preventivos contra las amenazas potenciales recuerda directamente a la doctrina militar estadounidense posterior al 11-S. Nick Furia actúa como una versión superheroica de los servicios de inteligencia contemporáneos:, donde se opera en secreto, se ignoran los límites legales y justifica sus acciones en nombre de la seguridad global.
Por su parte, Civil War refleja de manera muy clara el debate político generado por las medidas de seguridad implantadas en Estados Unidos tras los atentados. El Acta de Registro Superhumano funciona como una metáfora del Patriot Act y de la expansión del control estatal sobre los ciudadanos.
Otra similitud importante es el tono más oscuro y realista de estas historias. Durante los años 2000, muchos cómics abandonaron parcialmente el optimismo superheroico tradicional para explorar el terrorismo, la vigilancia masiva, el espionaje, la paranoia política y los conflictos morales ambiguos.
Sin embargo, también existen diferencias importantes. La Operación Libertad Duradera fue un conflicto militar real con consecuencias geopolíticas concretas, mientras que Civil War transforma esos debates en una confrontación ideológica interna entre los héroes. El enemigo principal ya no es externo, sino el propio desacuerdo sobre cómo debe ejercerse el poder.
Además, Secret War y Civil War no intentan reproducir los acontecimientos específicos de Afganistán o Irak, sino que más bien utilizan el clima político posterior al 11-S como inspiración para reflexionar sobre cuestiones universales.
Entre esos interrogantes que se plantean en el noveno arte estarían, por ejemplo, hasta dónde puede llegar un gobierno en nombre de la seguridad, quién controla a quienes poseen poder extraordinario y cuánto puede sacrificarse la libertad individual para garantizar la protección colectiva.
Las secuelas en el noveno arte
La Operación Libertad Duradera y la Guerra contra el Terror transformaron profundamente la cultura popular estadounidense de los años 2000. El miedo al terrorismo global, la expansión de la vigilancia estatal y las guerras preventivas influyeron directamente en el tono y las temáticas de numerosos cómics de superhéroes.
En ese contexto, tanto Secret War como Civil War representan dos de las respuestas más importantes de Marvel al mundo posterior al 11-S. Aunque ninguna de las obras adapta directamente la guerra de Afganistán, ambas reflejan las tensiones políticas, morales y sociales surgidas tras los atentados terroristas.
Mientras en Secret War se explora el lado oculto de la Guerra contra el Terror, en Civil War, se traslada al universo superheroico el gran debate entre la libertad y la seguridad, convirtiendo a Iron Man y al Capitán América en los símbolos enfrentados de dos visiones políticas opuestas.
Uno de los cambios más llamativos está en las lentes de la máscara. Durante una entrevista con IMDb, Tom Holland explicó que el nuevo diseño permite que, bajo determinadas condiciones de iluminación, las cámaras puedan captar sus ojos a través del tejido.
Un diseño inspirado en las versiones anteriores del héroe
El nuevo uniforme no nace de cero. Antes de definir su aspecto definitivo, Tom Holland probó tanto sus antiguos trajes como los utilizados por Tobey Maguire y Andrew Garfield. El objetivo era encontrar una combinación que reuniera lo mejor de cada etapa cinematográfica del personaje.
En su caso, Spider-Man: Brand New Day introduce por primera vez un sistema que hace mucho más sencilla una necesidad tan básica como ir al baño durante el rodaje. El actor bromeó asegurando que es la primera vez, tras cuatro versiones del personaje, que puede hacerlo con comodidad.
Más comodidad para largas jornadas de rodaje
Otra de las grandes novedades afecta directamente a la movilidad. Los anteriores trajes utilizaban un acabado con impresión 3D que aportaba textura, pero también hacía que el uniforme fuese mucho más rígido.
Para esta nueva película, ese elemento ha desaparecido en favor de un tejido más elástico, que facilita los movimientos del cuerpo y permite incluso que Holland pueda mover mejor la mandíbula al hablar mientras lleva la máscara puesta.
El actor aseguró que esta modificación ha convertido el traje en el más cómodo que ha utilizado hasta ahora, mejorando tanto la interpretación como la libertad de movimiento durante las escenas de acción.
Spider-Man: Brand New Day llegará a los cines el 31 de julio de 2026 y marcará una nueva etapa para el Peter Parker de Tom Holland tras los acontecimientos de Spider-Man: No Way Home. Con un traje que combina referencias clásicas, mejoras técnicas y una mayor comodidad para el actor, Marvel parece decidida a ofrecer la versión más refinada del héroe hasta la fecha.
Si estas novedades terminan reflejándose en pantalla, los fans no solo verán un aspecto renovado para Spider-Man, sino también una interpretación más natural gracias a un traje diseñado pensando tanto en el personaje como en quien debe llevarlo durante interminables jornadas de rodaje.
El director puso varios ejemplos para ilustrar su idea. Jack-Jack simboliza la incertidumbre que rodea a cualquier bebé, un ser lleno de posibilidades cuyo futuro es imposible de predecir. Violeta refleja la inseguridad propia de la adolescencia, motivo por el que uno de sus poderes principales consiste en volverse invisible y protegerse con campos de fuerza. Mientras tanto, Helen Parr (Elastigirl) representa a las madres que deben atender decenas de responsabilidades al mismo tiempo, de ahí su elasticidad, y Bob Parr (Mr. Increíble) encarna la fortaleza que tradicionalmente se espera de un padre.
El creador de la saga cree que la esencia desaparecería
Para Bird, esa construcción de personajes es mucho más importante que adaptarse a la edad del público que creció viendo las películas. En sus propias palabras, envejecer a los Parr no los haría “más modernos” ni más interesantes, sino que rompería el concepto sobre el que gira toda la franquicia.
Sus declaraciones sirven para desmontar una de las especulaciones más populares de los últimos años. Muchos seguidores imaginaban una historia centrada en unos hermanos ya adultos, con Jack-Jack convertido en un héroe plenamente desarrollado y Violeta y Dash afrontando una nueva etapa de sus vidas.
Aun así, las palabras del director no significan necesariamente que esa decisión esté completamente cerrada. Aunque Brad Bird participa en el guion de La 3ª entrega, ya no forma parte de Pixar tras incorporarse a Skydance Animation.
La dirección de la película recaerá en Peter Sohn, responsable de Elemental y uno de los colaboradores más cercanos de Bird durante años. El cineasta confirmó hace unos meses que trabajar de nuevo con su mentor supone un enorme privilegio, recordando que fue precisamente Bird quien le dio su primera oportunidad profesional en El gigante de hierro.
Pixar sigue guardando el mayor secreto de la película
Por ahora, Pixar mantiene completamente en secreto la trama de Los Increíbles 3. No se ha revelado ningún detalle sobre el nuevo enemigo, la situación de la familia Parr ni el punto exacto en el que continuará la historia tras los acontecimientos de la segunda película.
Lo que sí parece prácticamente asegurado es el regreso del reparto principal de doblaje. Todo apunta a que Craig T. Nelson, Holly Hunter y Samuel L. Jackson volverán a interpretar a Mr. Increíble, Elastigirl y Frozono, respectivamente.
En nuestro podcast LCDE 271 os ofrecemos algunas recomendaciones como Mister Miracle, la obra de Tom King y Mitch Gerards publicada por Panini Comics en la que Darkseid y la Ecuación de la Anti-Vida rompen la realidad de Scott Free
Desde ya mismo podéis escuchar el ducentésimo septuagésimo primer programa de La Casa de EL. Una vez más nos hemos juntado para recomendaros algunas obras actuales con las que podéis disfrutar de vuestro tiempo de ocio.
Recomendaciones de series: –Widow’s Bay (Apple TV) –X-Men’97 (Disney+)
El programa podéis descargarlo desde nuestras páginas de Ivoox, Apple y Spotify, a las que os podéis suscribir para que no os perdáis ninguna futura entrega. Esperamos vuestros comentarios, sugerencias y propuestas para futuras entregas del programa, que nos podéis hacer llegar a través de las redes sociales, a través de los comentarios en Ivoox o Spotify o por correo electrónico enviándonos un email a [email protected].
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Panini Comics recupera una de las etapas más singulares y valientes de la Chica de Acero en DC Finest. Supergirl. Cuerpo y alma
Hay heroínas que llegan del cielo y otras que emergen de la oscuridad. A mediados de los años noventa, la nueva Supergirl de DC Comics pertenecía al segundo grupo. No era una joven kryptoniana recién bajada de las estrellas, sino el resultado de unir dos vidas rotas. Por un lado, Matrix, una entidad protoplásmica que llevaba tiempo haciéndose pasar por la Chica de Acero. Por otro, Linda Danvers, una muchacha perdida, con una familia a la que había hecho daño, una carrera artística que no arrancaba y un novio de dudosa compañía llamado Buzz que la empujó a un ritual que estuvo a punto de costarle la vida. De ese choque entre lo divino y lo humano nació una heroína frágil, atormentada y mucho más interesante de lo que su nombre dejaba intuir. Esa reinvención, tan noventera y tan arriesgada, es la que ahora recupera Panini Comics en DC Finest. Supergirl. Cuerpo y alma.
Linda Danvers y el peso de una segunda oportunidad
La premisa de esta etapa es sencilla de resumir y difícil de olvidar. Una entidad que no sabe si tiene alma se funde con una chica que ha perdido el rumbo, y las dos deben aprender a vivir dentro del mismo cuerpo. A partir de ahí, la serie no va tanto de puñetazos como de identidad. ¿Es Linda una heroína de verdad? ¿Está viva? ¿Merece una segunda oportunidad? Son preguntas grandes para un cómic de superhéroes, y en ellas reside buena parte de su encanto.
La acción se traslada a Leesburg, un pueblo pequeño que funciona como refugio y como jaula para la protagonista. Lejos del brillo de Metrópolis, la historia se tiñe de un tono casi sobrenatural, con ángeles, demonios y la constante sensación de que algo más grande se cuece bajo la superficie. Es una Supergirl distinta, más cercana al drama personal que a la epopeya cósmica, y esa apuesta la separa con claridad de otras versiones del personaje. Quien busque acción ligera se llevará una sorpresa. Quien busque una heroína con dudas y cicatrices encontrará un tesoro. Cada capítulo va sumando piezas de un relato largo y meditado, en el que la culpa, la fe y la redención pesan tanto como los superpoderes.
Peter David y Gary Frank, dos firmas de peso
Al frente de todo estaba Peter David, uno de los guionistas más queridos de la industria. Antes de llegar aquí ya había firmado etapas legendarias en Marvel Comics, sobre todo su larguísimo paso por Hulk, además de un Aquaman que devolvió el respeto al personaje y del nacimiento de Young Justice. David se declaraba fan de Supergirl, y esa devoción se nota en cada página. Su gran talento consistía en encontrar el corazón humano dentro de cualquier personaje, por extraño que fuese su origen, y en mezclar drama y humor sin que nada chirriara. El escritor falleció en mayo de 2025, tras varios años de graves problemas de salud, y su marcha dejó un hueco enorme. La comunidad del cómic lo despidió con un cariño que dice mucho de la persona que fue. Leer hoy su trabajo en esta serie es una buena forma de recordar por qué se le echa tanto de menos.
El apartado gráfico corría a cargo de Gary Frank, un dibujante británico que ya había coincidido con David en las páginas de Hulk. Aquí Frank brilla, con un trazo limpio, expresivo y muy sólido para la época. Conviene ser justos, eso sí. El artista que firma estas viñetas todavía está lejos del que llegaría a ser años después. Con el tiempo, y de la mano del guionista Geoff Johns, Frank se convertiría en uno de los mejores dibujantes de Superman de su generación, hasta el punto de que Johns lo comparó con el gran Curt Swan. Trabajos posteriores como Batman: Earth One o Doomsday Clock mostrarían a un Frank en plena madurez. En este tomo vemos las semillas de ese talento, prometedoras pero aún en construcción. Le acompaña en las tintas Cam Smith, y en los guiones también asoman las firmas de Chuck Dixon y Tom Peyer.
El empujón de la gran pantalla
No es casualidad que este recopilatorio aparezca justo ahora. Supergirl vive un momento dulce gracias a la película de Supergirl, dirigida por Craig Gillespie y protagonizada por Milly Alcock, que llegó a los cines en junio de 2026. Conviene aclarar una cosa para no llevarse a engaño. La película no adapta esta etapa, sino el cómic Supergirl: Woman of Tomorrow, de Tom King y Bilquis Evely, con una Kara Zor-El muy diferente a la Linda Danvers de estas páginas. Aun así, el estreno ha despertado el interés por el personaje, y Panini Comics aprovecha esa ola para acercar al lector una versión de la heroína que muchos no conocen.
Y ahí está el mayor valor de esta edición. Sirve como puerta de entrada a una etapa poco reivindicada, con un guionista en estado de gracia y un dibujante a punto de dar el gran salto. No es la Supergirl más famosa ni la más luminosa, pero sí una de las más humanas. Si te acercas por curiosidad después de ver la película, o si simplemente quieres redescubrir a la Chica de Acero desde un ángulo distinto, este tomo es una recomendación fácil de hacer. Una lectura con corazón, con alma y con dos autores que merecen tu atención.
Esta edición presentada por Panini Comics viene en un formato de rústica con solapas con un tamaño de página de 17 x 26 cm. y contiene la traducción de los números Showcase ’96 8, Supergirl 1 a 18, Annual 1 y 2 y Supergirl Plus 1 de la serie original Supergirl. El tomo contiene 568 páginas a color. El precio de venta recomendado es de 49,95 € y se puso a la venta en mayo de 2026.
DC Finest. Supergirl. Cuerpo y alma
¡El comienzo de la increíble reinvención de Supergirl por parte del aclamado Peter David, junto a los artistas Gary Frank y Cam Smith! Linda Danvers caminaba una oscura senda. Su naturaleza rebelde había dañado su relación con sus padres, a duras penas lograba ganarse la vida como artista, y la obsesión con lo oculto de su cuestionable novio Buzz la llevó a ser sacrificada en un ritual fallido. Pero ese no fue su final. Matrix, la entidad protoplásmica que se hace pasar por la actual Supergirl, dio con Linda al borde de la muerte y la salvó fundiéndose con ella en un único ser. Ahora que comparte los poderes y recuerdos de Matrix, Linda es más que una superfan: es la nueva Chica de Acero.
Autores: Peter David, Chuck Dixon, Tom Peyer, Gary Frank y Cam Smith