Con estas declaraciones, todo apunta a que los nuevos episodios debutarán durante la segunda mitad de 2027, lo que supondría una espera de hasta tres años desde la primera temporada.
La producción sigue avanzando bajo la supervisión de Dean Lorey, quien recientemente reveló el título del primer episodio de la nueva temporada: “Starry Night”. Además, el responsable de la serie aseguró a The Direct que el proyecto avanza rápidamente y que DC Studios está apostando fuerte por su desarrollo.
Creature Commandos también tendrá presencia destacada en el Festival Internacional de Cine de Animación de Annecy, donde DC Studios y Warner Bros. Animation presentarán adelantos de varios proyectos animados junto a otras producciones como Batman: Caped Crusader y Mister Miracle.
La próxima temporada recuperará a personajes como The Bride, Doctor Phosphorus, Weasel y GI Robot, además de introducir nuevas incorporaciones al equipo, entre ellas Nosferata, King Shark y Khalis.
Por ahora, DC no ha mostrado imágenes oficiales de los nuevos episodios, aunque el estudio ya deja claro que Creature Commandos seguirá siendo una pieza importante dentro del futuro del Universo DC animado.
Durante su paso por Revenge of Podcast, Vellani evitó entrar en detalles sobre el futuro inmediato de Ms. Marvel dentro del UCM. Nada nuevo ahí; Marvel protege sus secretos con más celo que el Ojo de Agamotto. Pero cuando surgió la inevitable pregunta sobre aquel proyecto insinuado al final de The Marvels, la actriz dejó una respuesta con bastante retranca.
“Personalmente soy más fan de Champions que de Young Avengers. Creo que esas historias son mucho más relevantes. Pero además, ninguno de nosotros seguirá siendo joven cuando finalmente se pongan con ello”, comentó.
No ha habido anuncio oficial, ni calendario, ni confirmación de formato. Película, serie o directamente nada. Mientras tanto, los rumores sobre una reconversión del proyecto hacia Champions han ido cogiendo fuerza, especialmente porque ese grupo encajaría mejor con varios de los personajes introducidos recientemente.
¿Young Avengers o Champions?
En los cómics, ambos equipos tienen ADN distinto. Young Avengers nació como una reinterpretación juvenil del legado clásico de los Vengadores, mientras que Champions apostó por una identidad más contemporánea, con conflictos sociales más cercanos a una generación distinta.
No ayuda que varios nombres asociados a esta hipotética alineación ya no sean precisamente adolescentes. Hailee Steinfeld, Kathryn Newton o algunos de los nuevos fichajes avanzan en sus carreras mientras el proyecto sigue en el cajón de las especulaciones.
Las filtraciones siguen echando gasolina
Por supuesto, Marvel nunca deja que el fuego se apague del todo.
Entre las imágenes conceptuales supuestamente filtradas de Avengers: Doomsday, una llamó especialmente la atención: Wong compartiendo escena con Star-Lord mientras alrededor aparecían Ms. Marvel, Kate Bishop, Cassie Lang, Speed y Wiccan. Nada oficial, sí, pero suficiente para que internet hiciera lo suyo.
A eso se suma el peculiar cierre de The Marvels, que también abrió otra puerta muy distinta con la aparición de Beast, interpretado por Kelsey Grammer, apuntando hacia el futuro mutante del estudio.
Si algo ha demostrado el UCM en los últimos años es que sabe construir expectación. Lo que ya no está tan claro es si sabe mantenerla intacta cuando los proyectos se eternizan.
Lo curioso es que este nuevo fichaje parece tener un perfil muy concreto. La portada y las pistas visuales apuntan a una figura femenina joven, elegante y conectada directamente con el legado Pennyworth. Ahí es donde empiezan las apuestas.
La candidata más evidente para muchos lectores veteranos es Daphne Pennyworth, un personaje bastante enterrado en la continuidad clásica de DC. Apareció a finales de los años 60 como sobrina de Alfred y desapareció casi tan rápido como llegó. Recuperarla ahora sería exactamente ese tipo de jugada de arqueología comiquera que tanto gusta cuando se quiere sorprender sin inventar desde cero.
Pero si hablamos de opciones con más sentido narrativo, entonces el foco apunta hacia Julia Pennyworth.
Eso encajaría perfectamente con la descripción oficial del cómic. Porque no parece que DC esté buscando simplemente a alguien que prepare el desayuno en Wayne Manor. Lo que Batman necesita es alguien que aporte inteligencia, estrategia y, quizá más importante, humanidad.
Y eso es justo lo que Alfred representaba.
Además hay un detalle curioso: Dustin Nguyen participa en las portadas promocionales del número, y fue uno de los artistas vinculados a versiones modernas de Julia. En DC estas coincidencias rara vez son casuales.
Gotham tendrá otros problemas antes de resolver este
Y siendo Gotham, las posibilidades son infinitas. Puede ser Bruce. Puede ser alguien de la Batfamilia. O puede ser una trampa diseñada precisamente para obligar a este nuevo aliado a entrar en escena.
Matt Fraction parece decidido a combinar acción pura con drama emocional, algo que suele funcionar especialmente bien cuando hablamos del universo Batman. Porque sí, ver al Caballero Oscuro repartir golpes siempre vende. Pero lo que realmente engancha es verle emocionalmente roto.
La opción más loca que algunos fans no descartan
Y luego está esa teoría que parece salida de una sobremesa demasiado larga entre fans nostálgicos: Barbara Wilson.
Sí, la Batgirl interpretada por Alicia Silverstone en Batman & Robin. Aquella película que Joel Schumacher convirtió en un carnaval superheroico imposible de olvidar. En esa versión, Barbara era sobrina de Alfred, así que técnicamente tendría sentido.
Ni siquiera hemos visto Shrek 5 y ya hay señales de que DreamWorks tiene planes para seguir ordeñando una de sus franquicias más rentables. Porque claro, si algo funciona, ¿por qué parar?
Durante una conversación en el podcast Fly on the Wall, Dana Carvey —amigo personal y antiguo compañero de Mike Myers— comentó que el actor le habría dicho que “están haciendo dos más” tras Shrek 5. DreamWorks no ha oficializado nada más allá de la quinta película, pero cuando una estrella protagonista suelta algo así, cuesta pensar que sea una simple ocurrencia.
Aunque algunos ya están soñando con Shrek 7, conviene bajar un poco del carro antes de que Burro empiece a cantar. Ese supuesto “dos más” no tendría por qué significar dos secuelas directas del ogro verde.
De hecho, desde hace tiempo se habla de un spin-off centrado en Burro, el personaje de Eddie Murphy. Ese proyecto seguiría las aventuras del charlatán compañero de Shrek junto a su peculiar familia formada por Dragona y sus hijos híbridos. Ese sería probablemente uno de los proyectos a los que se refería Myers.
Además, si DreamWorks ha recuperado a Mike Myers, Cameron Diaz, Eddie Murphy e incluso ha incorporado a Zendaya al universo, parece evidente que quieren relanzar la marca con músculo comercial.
DreamWorks sabe que aquí hay dinero
La realidad es bastante simple: si Shrek 5 funciona en taquilla, nadie va a cerrar la puerta a más entregas. Y siendo honestos, todo apunta a que va a funcionar.
La saga lleva 25 años incrustada en la cultura pop. Memes, frases recicladas hasta el infinito, generaciones enteras que crecieron con ella… Shrek dejó de ser solo una franquicia para convertirse en un fenómeno raro y muy rentable.
Incluso sus derivados han demostrado aguante. El gato con botas: el último deseo dejó claro que este universo todavía tiene combustible creativo cuando se trabaja con cariño y no solo con calculadora.
Eso sí, también existe cierta desconfianza entre parte del fandom. El anuncio de Shrek 5 no estuvo exento de debate, especialmente por el miedo a que el regreso dependa únicamente del factor nostalgia.
¿Y cuándo veremos el regreso?
Por ahora, Shrek 5 tiene previsto llegar a los cines en 2027 y contará con el regreso de las voces principales de la saga. Eso coloca a DreamWorks en una posición interesante: medir la respuesta del público antes de confirmar oficialmente cualquier siguiente paso.
Pero siendo sinceros… cuando un actor protagonista habla de “dos más”, la maquinaria probablemente ya está bastante más avanzada de lo que el estudio quiere admitir. Si el ogro vuelve arrasando en taquilla, lo raro no será ver Shrek 6. Lo raro sería que DreamWorks decidiera parar.
Con el paso del tiempo, pocos iconos animados han mantenido una presencia cultural tan persistente como este personaje verde. Mientras otras mascotas familiares quedaron ancladas a su época, aquí hablamos de un fenómeno que sobrevivió gracias a memes, revisiones generacionales y una identidad muy marcada. Comparado con gigantes como Madagascar o Kung Fu Panda, su impacto pop sigue siendo sorprendentemente superior, algo que explica perfectamente por qué el estudio sigue mirando hacia ese pantano con evidente interés.
Porque sí, 2000 AD ha confirmado el regreso de la secuela de A Better World, una historia que puso patas arriba el sistema de Mega-City One al plantear algo que, dentro del universo de Dredd, sonaba casi como herejía: quitar recursos al ultramilitarizado Departamento de Justicia para invertirlos en servicios públicos.
Para quien no siguiera la historia original,A Better World introdujo a Juez Maitland, una responsable financiera del sistema judicial que decidió hacer algo revolucionario: mirar los números y preguntarse si quizá el problema no era solo el crimen… sino cómo se estaba gestionando la ciudad.
Su propuesta era dinamita pura. Menos dinero para represión, más inversión en educación, vivienda y programas sociales. Básicamente, lo suficiente para que más de un juez de Mega-City One pidiera refuerzos.
Una secuela con pólvora política
La gracia de aquella historia es que no se limitaba a lanzar una idea provocadora. La llevaba hasta sus últimas consecuencias. Maitland recibía permiso para probar su experimento durante un año en un sector concreto de la ciudad. Lo interesante venía cuando, sorprendentemente, empezaba a funcionar.
Porque cuando un sistema construido sobre el miedo empieza a tambalearse, los que viven cómodamente dentro de él no suelen quedarse cruzados de brazos. La historia exploraba corrupción, intereses creados y esa incomodidad que aparece cuando alguien demuestra que quizá había otra forma de hacer las cosas.
No sorprende que muchos lectores vieran paralelismos con debates reales sobre financiación policial y políticas públicas. Aunque Juez Dredd siempre ha jugado con sátira extrema, pocas veces había tocado un nervio tan contemporáneo de forma tan frontal.
Qué trae 2000 AD #2500
Además de esta continuación firmada por Rob Williams, Arthur Wyatt y Henry Flint, el número especial recuperará personajes clásicos como Durham Red, Azimuth, Herne & Shuck y Ghosted.
Es decir: no es solo un número aniversario encubierto, sino un pequeño escaparate de lo que sigue haciendo especial a 2000 AD. El precio será de 4,99 libras, y curiosamente llegará antes que el muy comentado Amazing Spider-Man #1000. Ventajas de ser una publicación semanal y no una máquina mensual de hype superheroico.
Lo verdaderamente interesante, eso sí, está en la gran pregunta que deja flotando esta secuela: ¿puede existir realmente un futuro mejor en Mega-City One? Porque si conoces mínimamente a Juez Dredd, sabes que el optimismo nunca dura demasiado.
El juez que siempre fue más sátira que superhéroe
Antes de que el cine popularizara distopías con policías implacables y ciudades al borde del colapso, Juez Dredd ya llevaba años disparando crítica social desde las páginas británicas. Creado por John Wagner y Carlos Ezquerra en 1977, el personaje nunca fue exactamente un héroe al uso, sino una caricatura brutal del autoritarismo llevado al extremo, donde ley, juez y castigo se condensan en una sola persona. Quizá por eso historias como esta encajan tan bien: porque el universo siempre ha funcionado mejor cuando incomoda que cuando simplemente reparte puñetazos.
Lo curioso es que, mientras otros iconos del cómic como Batman suelen debatirse entre justicia y moralidad,el agente de Mega-City One rara vez cuestiona el sistema que representa. Ahí es donde personajes como Maitland resultan tan interesantes, porque obligan a mirar las grietas desde dentro. Es casi como meter una idea peligrosamente sensata en una máquina diseñada para aplastarla, y ver cuánto tarda todo en saltar por los aires.
La confirmación llegó a través de las redes sociales del estudio, donde adelantaron que se tratará de “una nueva aventura” dentro del universo de Tolkien. Por ahora, el proyecto sigue rodeado de misterio y todavía no existen detalles sobre su historia, personajes o sistema de combate.
You might have heard the rumours, it's time to reveal what we are working on.
🗺️ An open world Middle-earth RPG. ⚔️ A new Kingdom Come adventure.
— Warhorse Studios (@WarhorseStudios) May 20, 2026
El anuncio ha generado gran expectativa debido al prestigio que Warhorse ganó con Kingdom Come: Deliverance, franquicia reconocida por sus mecánicas de rol profundas y su enfoque medieval realista. Además, Kingdom Come: Deliverance 2 recibió importantes elogios de la crítica, incluyendo un premio BAFTA por narrativa.
Muchos jugadores ya especulan con la posibilidad de que el estudio combine su estilo realista con la fantasía característica de El Señor de los Anillos, aunque todavía no se sabe qué dirección tomará el proyecto.
El nuevo RPG también forma parte de la estrategia de expansión de Embracer Group, empresa propietaria de Warhorse, que busca potenciar grandes franquicias de entretenimiento bajo su división Fellowship Entertainment.
De momento no existe fecha de lanzamiento ni imágenes oficiales del juego, pero el simple hecho de unir la Tierra Media con el estudio detrás de Kingdom Come: Deliverance ya ha convertido este anuncio en uno de los más comentados entre los aficionados al rol y la fantasía.
La historia mantiene varios elementos conocidos del mito del Hombre de Acero, como la destrucción de Krypton y la llegada a la granja de los Kent en Kansas. Sin embargo, el gran cambio está en que Jor-El aterriza siendo ya un adulto, con una mentalidad marcada por la ciencia y las rígidas normas de Krypton.
Según muestra el cómic, Jor-El aparece en la Tierra pronunciando unas primeras palabras demoledoras: “Mi familia y mi planeta están muertos”. Este detalle deja abierta la posibilidad de que intentara salvar también a Lara y Kal-El antes de escapar de Krypton.
DC también explora cómo cambiaría Superman sin la crianza de los Kent desde la infancia. Mientras Clark Kent desarrolló su empatía gracias al entorno humano en el que creció, esta nueva versión de Jor-El podría convertirse en un héroe más frío, racional y estratégico, apoyado además en avanzada tecnología kryptoniana que sobrevive al accidente de su nave.
El cómic plantea así una visión distinta del héroe, más cercana a figuras intelectuales como Batman o Mister Terrific, reemplazando parte de la humanidad de Clark Kent por una personalidad más científica.
La nueva historia forma parte de la larga tradición de universos alternativos de DC, como Superman: Red Son o Flashpoint, donde el entorno y las decisiones cambian por completo la identidad del personaje.
Superman: Father of Tomorrow #1 llegará oficialmente el 27 de mayo de 2026.
Precisamente por eso, sorprende que en los cómics su relación con los Titans haya sido prácticamente anecdótica. Según ha anunciado DC, todo arrancará con un encuentro entre Static y Jon Kent, el Superman más joven del universo editorial actual. Esa conexión llevará a una misión en la selva amazónica que acabará con la incorporación permanente de Static al equipo.
Una oportunidad desperdiciada durante años
Lo cierto es que DC ya tuvo su momento perfecto para hacerlo. Tras el reinicio de los New 52 en 2011, Static recibió su propia serie regular, algo reservado solo a unos pocos héroes adolescentes. Todo apuntaba a que el siguiente paso lógico era integrarlo con los Teen Titans.
Pero nada salió como se esperaba. Aquella etapa de los Titans fue duramente criticada por los lectores, y la colección de Static acabó cancelándose antes de que pudiera asentarse dentro de esa nueva continuidad. En otras palabras: el timing fue desastroso.
No fue hasta iniciativas recientes como Milestone Returns cuando la editorial empezó a recolocar correctamente estas piezas.
Por qué Static encaja perfectamente
Más allá de la nostalgia, Static aporta muchísimo al equipo desde el punto de vista narrativo. No hablamos solo de un héroe con poderes eléctricos espectaculares. Virgil es también uno de los jóvenes más brillantes intelectualmente de DC, lo que añade una dinámica distinta frente a otros miembros del grupo.
Y luego está el factor popularidad. Mientras muchos personajes juveniles han perdido relevancia con el paso del tiempo, Static ha seguido vivo en la memoria colectiva gracias a reposiciones televisivas, novelas juveniles y el cariño de varias generaciones de fans.
También abre una posibilidad muy interesante: que el equipo vuelva a sentirse realmente diverso y fresco. Porque durante demasiado tiempo, algunas alineaciones de Teen Titans parecían repetir fórmulas sin demasiada ambición.
Claro que conviene poner el freno antes de sacar conclusiones dramáticas. Las previsiones iniciales no son sentencia firme, y más de una película ha terminado desmintiendo los análisis previos. Pero el contexto no ayuda demasiado.
Porque sí, Superman logró consolidar cierta confianza en el nuevo rumbo de DC Studios tras años de desgaste de marca heredados del antiguo DCEU. James Gunn y Peter Safran sabían perfectamente que reconstruir la imagen de DC no iba a ser cuestión de un solo estreno. Cada nueva película funciona como una prueba de resistencia para el nuevo universo compartido.
Las comparaciones con The Marvels son inevitables, aunque quizá algo injustas. Aquella película terminó convertida en símbolo del agotamiento superheroico para muchos analistas, pese a que parte de la crítica fue bastante más amable de lo esperado.
Pero el verdadero problema quizá no sea compararse con ese fracaso, sino con los éxitos modestos pero sólidos del género. Si Supergirl logra acercarse a cifras como las de Thor o Capitán América: The First Avenger, la conversación cambiaría bastante. No todo tiene que ser un bombazo de mil millones para considerarse viable.
Y luego está Lobo. La llegada de Jason Momoa al nuevo DCU como este personaje debía ser uno de esos elementos capaces de disparar el entusiasmo colectivo. Sin embargo, de momento su incorporación no parece haber provocado el terremoto mediático que algunos esperaban.
DC no necesita un fracaso ahora mismo
Lo importante aquí no es solo cuánto recaude Supergirl, sino lo que simbolizaría un mal rendimiento. El nuevo DCU aún está construyendo confianza. Un tropiezo importante no destruiría el proyecto, pero sí reactivaría viejos discursos sobre la incapacidad de DC para competir con consistencia.
Ahora mismo, eso sí, la sensación general es clara: Kara Zor-El no solo tendrá que salvar galaxias; también deberá demostrar que el nuevo DC puede sostener su impulso más allá de Superman.
Porque sí, El Mandaloriano y Grogu ya está en cartelera, pero su estreno ha arrancado con una cifra que levanta más de una ceja: 12 millones de dólares en los pases previos del jueves, un dato que la coloca incluso por debajo de uno de los títulos más problemáticos de la franquicia.
Problemas de taquilla para El Mandaloriano y Grogu
Para poner el contexto en su sitio, Solo: A Star Wars Story —esa película que muchos recuerdan como el gran tropiezo moderno de Lucasfilm— logró 14,1 millones de dólares en sus previews del jueves en 2018. Luego cerró su recorrido con unos discretos 393 millones globales, convirtiéndose en el live-action menos rentable de la saga hasta ese momento.
Así que sí, que El Mandaloriano y Grogu arranque por debajo no es precisamente una señal tranquilizadora. Especialmente porque esta vez no existe saturación galáctica. Cuando se estrenó Solo, Disney llevaba años lanzando productos de Star Wars casi como si fueran churros espaciales. Ahora, en cambio, la franquicia llevaba un largo descanso cinematográfico.
No todo es tan dramático de momento
Antes de activar la alarma roja en Coruscant, hay un matiz importante. El presupuesto de producción no juega en la misma liga. Mientras Solo se disparó hasta cifras cercanas a los 300 o incluso 365 millones de dólares según distintas estimaciones, la aventura de Din Djarin y Grogu habría costado unos 165 millones.
Eso cambia bastante la lectura. Porque aunque recaudar menos siempre duele en una saga de este tamaño, no es lo mismo recuperar una inversión de 160 millones que una de más de 300. Y además está el pequeño detalle verde de ojos enormes: Grogu.
Porque seamos sinceros, Baby Yoda imprime dinero aunque esté dormido. Peluches, camisetas, tazas, mochilas y probablemente tostadoras. El negocio de merchandising aquí puede amortiguar bastante un posible rendimiento flojo en taquilla.
No todo espectador casual sigue las aventuras de Din Djarin desde casa. Y aunque El Mandaloriano fue un fenómeno enorme en su debut, convertir una serie televisiva en un evento cinematográfico no siempre funciona automáticamente.
Lo verdaderamente delicado no es solo esta película. Es lo que representa. Lucasfilm necesita demostrar que Star Wars sigue siendo una marca capaz de movilizar masas fuera del salón de casa.
Porque el siguiente proyecto ya está en marcha: Star Wars: Starfighter, dirigida por Shawn Levy, llegará en 2027. Y si este experimento con Grogu no despega como se esperaba, Disney tendrá que replantearse seriamente su estrategia galáctica.