La historia parece salida de un guion de fantasía: aquel chaval que recibió un mensaje inspirador del mismísimo Máximo Décimo Meridio se ha convertido en un actor que comparte créditos con él. En Highlander, Cavill interpreta al inmortal protagonista, mientras que Crowe asume el papel de Ramirez, personaje originalmente interpretado por Sean Connery. El guiño a Gladiator no es casual, pues Connery también encarnó a un español en la cinta original de 1986, y Crowe repite esa herencia cinematográfica.
La relación entre Crowe y Cavill simboliza algo más profundo: la transmisión del legado entre generaciones de intérpretes. El propio Cavill ha reconocido en varias ocasiones que Crowe fue una de sus grandes influencias, y no es la primera vez que sus caminos se cruzan en la gran pantalla: ya compartieron universo en Man of Steel (2013), donde Crowe interpretaba a Jor-El, el padre kryptoniano de Superman.
Un renacimiento para una saga inmortal
El reboot de Highlander ha despertado una mezcla de nostalgia y expectación. Durante años, la frase “solo puede quedar uno” se convirtió en un lema icónico del cine de fantasía ochentero. Sin embargo, Stahelski busca algo más que un simple remake: su intención es fusionar la épica visual de John Wick con la mitología ancestral de los inmortales, en una propuesta mucho más oscura, visceral y estilizada.
Cavill, que ha demostrado ser un fan acérrimo de la cultura geek, se encuentra en un momento clave de su carrera. Tras dejar atrás The Witcher y despedirse (de nuevo) de Superman, este proyecto supone una oportunidad para redefinir su imagen heroica y conectar con el público a través de un personaje que encarna tanto fuerza como melancolía.
El estreno aún no tiene fecha confirmada, pero si algo está claro, es que cuando vuelva a sonar la mítica banda sonora de Queen y las espadas choquen bajo la lluvia, Henry Cavill estará cerrando un círculo que comenzó hace 25 años, con una simple firma y una gran promesa.
El especial original, lanzado en 2022, sorprendió al público con su estilo clásico en blanco y negro, inspirado en los filmes de terror de los años 30 y 40. Giacchino confesó que esa elección estética fue clave para diferenciar el proyecto dentro del universo Marvel. “El plan desde el principio fue hacerlo en blanco y negro, algo distinto bajo el paraguas de Marvel. Es imposible no querer al original, pero también amo la versión en color. Son como dos hijos: distintos, pero igual de queridos”, explicó.
Aunque Marvel aún no ha anunciado oficialmente la nueva producción, Giacchino y Gay dejaron entrever que volveremos a ver a estos seres en el futuro, quizá en nuevas series o películas. “No sabemos exactamente dónde aparecerán, pero volverán. Hay muchas especies y tipos de criaturas, y es cuestión de tiempo que resurjan de nuevo”, adelantó Gay.
Y es que, con Giacchino a los mandos, no sería extraño ver una secuela que combine de nuevo su maestría musical con su toque visual único. El regreso del hombre lobo podría abrir la puerta a personajes como Blade o Elsa Bloodstone, uniendo así varias líneas del terror marvelita que los fans llevan tiempo reclamando.
Por ahora, toca esperar a que Disney y Marvel confirmen oficialmente el proyecto, pero todo apunta a que la noche del hombre lobo volverá a caer sobre el MCU… y esta vez podría ser aún más sangrienta.
El diseño de San, por su parte, luce unas letras blancas que delinean el patrón de su mítica máscara, un guiño directo al carácter salvaje y protector de la heroína. Ambos modelos cuestan 13.200 yenes (unos 86 euros), un precio que los fans más devotos estarán encantados de pagar por llevar encima un pedazo de la magia de Miyazaki.
Un relato entre dioses y hombres
Estrenada en 1997, La princesa Mononoke marcó un antes y un después en la animación japonesa. Escrita y dirigida por Hayao Miyazaki, la película exploraba temas de guerra, codicia y equilibrio ecológico, envolviéndolos en una historia de acción y misticismo que conquistó a millones de espectadores.
Ambos personajes encarnan dos visiones enfrentadas pero complementarias, y su encuentro resume el dilema central de la obra: ¿pueden coexistir el progreso y la armonía con el entorno? Miyazaki no ofrece respuestas simples, pero sí deja una advertencia que sigue siendo vigente casi treinta años después.
Un tributo a los héroes silenciosos de Ghibli
Más allá del diseño y la nostalgia, estas sudaderas capturan la esencia de los héroes de Studio Ghibli, personajes que, como Ashitaka o San, no buscan la gloria, sino el equilibrio. Ambos representan la lucha por la coexistencia entre humanidad y naturaleza, un mensaje que Miyazaki ha repetido a lo largo de toda su filmografía. Vestir una de estas prendas no es solo una cuestión de estilo, sino una manera de rendir homenaje a ese espíritu de empatía y respeto por la vida que define al estudio japonés.
Aunque Donguri Sora, la tienda oficial de Studio Ghibli en Japón, no realiza envíos internacionales, las prendas pueden encontrarse a través de distribuidores como Neokyo, Meccha Japan o Sugoi Mart. En Estados Unidos, tiendas como Hot Topic, BoxLunch o Barnes & Noble también ofrecen artículos oficiales del estudio.
Para quienes quieran revivir la magia original, la filmografía de Studio Ghibli está disponible en plataformas como Netflix o Max, dependiendo del país. Y sí, La princesa Mononoke sigue siendo una de las joyas más poderosas del catálogo, recordándonos que incluso en el choque entre la naturaleza y el hombre, todavía puede haber espacio para la empatía.
Entre los Autobots encontramos a Optimus Prime, Rodimus Prime, Scamper, Hound, Mirage, Prowl, Swerve y Gears; mientras que el lado oscuro está representado por Megatron, Dragstrip, Runabout y Swindle. Cada figura combina detalles realistas con el toque superdeformed característico de la marca, logrando un equilibrio perfecto entre homenaje y ternura mecánica.
Mezclas entre diseños
Los fans más atentos notarán que Rodimus Prime mantiene su nombre de los cómics, aunque su aspecto se asemeje más a Hot Rod, el joven héroe impulsivo de la saga original. Este tipo de guiños demuestra que Blokees ha querido contentar tanto a los fans clásicos como a los seguidores de las versiones modernas del universo Transformers.
Además, cada vehículo incluye un pequeño piloto, un detalle curioso que diferencia a esta colección de otras líneas de juguetes similares.
Las cifras para hacerse con estas rarezas son, literalmente, de otro planeta: las versiones Titanium tienen una probabilidad de 1 entre 144 cajas, mientras que las ediciones Holograma y Radiante suben hasta 5 entre 144. Vamos, que conseguir una será casi como ganar la lotería de Cybertron.
El legado de Optimus sobrevive más allá de su forma robótica
Por otro lado, la inclusión de Rodimus Prime como contraparte juvenil refuerza esa dualidad entre experiencia y rebeldía que siempre ha caracterizado a la saga. Ambos personajes condensan lo que hace única a Transformers: la eterna lucha entre valentía, destino y transformación interior, incluso cuando las ruedas reemplazan a los engranajes.
El encanto de estas figuras no reside solo en su acabado detallado, sino también en su fusión entre nostalgia y modernidad. Blokees ha logrado capturar la esencia de los “robots disfrazados” en su forma más pura: esa sensación de verlos transformarse sin necesidad de mover una sola pieza.
Y aunque no se transformen, una cosa está clara: estos nuevos Blokees Wheels son puro espíritu Cybertroniano.
La premisa de La larga marcha es tan simple como terrorífica: cien chavales caminan sin parar. Si bajan de 5 km/h, reciben una advertencia. Tres advertencias y… bueno, ya os imagináis. Solo uno puede sobrevivir. Bienvenidos al reality show más sádico jamás concebido por Stephen King, que escribió esta novela con apenas 18 años, mucho antes de que Carrie lo catapultara a la fama.
La larga marcha: una adaptación que llevaba décadas esperando su momento
Después de más de cuarenta años dando vueltas por Hollywood sin encontrar su forma, La Larga Marcha llega finalmente a las pantallas de la mano de Francis Lawrence, el director que ya nos demostró en Los Juegos del Hambre que sabe cómo construir distopías juveniles con peso emocional. Y vaya si lo consigue aquí.
La novela maldita de Richard Bachman
Lo curioso es que King escribió La Larga Marcha siendo un crío universitario, pero la novela no se publicó hasta 1979, cinco años después del éxito de Carrie. Y lo hizo bajo el pseudónimo de Richard Bachman, ese alter ego más oscuro y nihilista que King utilizaba para publicar sus historias más crudas sin saturar el mercado con su nombre real.
La novela se ganó un culto de fans que llevaban la edición de bolsillo como si fuera la Biblia, y en el año 2000 la Asociación Americana de Bibliotecas la nombró uno de los 100 mejores libros para adolescentes. No es de extrañar: tiene toda esa franqueza brutal de la juventud, esa desilusión con el sistema y esa capacidad de King para mezclar nihilismo con destellos de esperanza. Ya desde los años 80 Hollywood intentó adaptarla, pero trasladar el ritmo hipnótico de la novela y su narración en primera persona a la pantalla era una tarea que parecía imposible. Hasta ahora.
Más que caminar: una película que no para de moverse
Lo que Lawrence ha montado aquí no tiene precedentes. El director se negó a hacer la típica pelídula donde los actores caminan un ratito y luego vuelven al catering. No. Estos chavales se han pateado entre 14 y 16 kilómetros diarios de rodaje, bajo un sol de 38 grados, con todo el equipo técnico siguiéndoles en una caravana de vehículos eléctricos especialmente diseñados para la ocasión.
Y encima lo rodó todo en orden cronológico. Sí, habéis leído bien. Del día uno al último fotograma, sin saltos temporales en la producción. ¿El resultado? Los actores no están fingiendo el agotamiento, las ampollas son reales, y esa sensación de deterioro físico y mental que ves en pantalla… bueno, es que estaba pasando de verdad.
El corazón de la historia: cuando tus rivales se convierten en hermanos
Pero si esto fuera solo un ejercicio de resistencia física, sería un documental de National Geographic. Lo que convierte La Larga Marcha en algo especial es la relación entre Ray Garraty (Cooper Hoffman) y Pete McVries (David Jonsson). Dos hombres que deberían verse como enemigos a muerte y que acaban convirtiéndose en hermanos de trinchera.
Cooper Hoffman (sí, el hijo de Philip Seymour Hoffman) trae toda la vulnerabilidad y la rabia contenida que necesita Ray, ese chaval de pueblo con un pasado misterioso que le da motivos para seguir caminando cuando todo su cuerpo le pide rendirse. Y David Jonsson, recién salido de Alien: Romulus y ganador del BAFTA a estrella emergente, le da a Pete ese optimismo resiliente que hace que te preguntes cómo narices puede mantener la sonrisa en mitad de este horror.
La química entre ambos es tan natural que cuesta creer que no se conocieran de antes. Hay un momento en que Pete saca a Ray de su depresión por dejar a su madre que te parte el alma, no por melodramático, sino por genuino.
Un reparto que se lo deja todo (literalmente) en la carretera
Alrededor de ellos, un elenco de jóvenes actores que merecen todos los aplausos. Ben Wang da vida a Hank Olsen, el bocazas del grupo que esconde sus inseguridades detrás del cachondeo. Charlie Plummer convierte a Barkovitch en el pringado que solo quiere que alguien sea su amigo, aunque su forma de conseguirlo sea… cuestionable. Y Garrett Wareing hace de Stebbins el lobo solitario más enigmático que vas a ver este año.
Mención especial para Tut Nyuot como Art Baker, el optimista del sur que te cae bien al instante, y para Roman Griffin Davis (el niño de Jojo Rabbit) como Curly, el chaval de 15 años que mintió sobre su edad para entrar en la marcha y que te rompe el corazón en tiempo récord.
Y luego está Mark Hamill. Sí, Luke Skywalker interpretando al Comandante, el fascista con gafas de sol que controla esta pesadilla. Hamill confiesa que es el personaje más inquietante que ha interpretado nunca, y se nota. Cooper Hoffman ni siquiera quería conocerle durante el rodaje para no perder el miedo que Ray siente por él. Eso es entrega al oficio.
Cuando el sueño americano se convierte en pesadilla
Más allá del espectáculo y la tensión, La Larga Marcha funciona como una metáfora brutal del capitalismo tardío. King escribió la novela en 1967 como una alegoría de la guerra de Vietnam, pero en 2025 resuena por motivos completamente diferentes. Salarios estancados, inflación descontrolada, jóvenes que sienten que sus objetivos están fuera de alcance… ¿Os suena?
Lawrence sitúa la acción 19 años después de una guerra devastadora (probablemente civil) que ha dejado a Estados Unidos en una depresión económica brutal. La gente está tan desesperada que cien chavales se apuntan voluntariamente a un concurso donde saben que 99 de ellos van a morir. Todo por una oportunidad de conseguir dinero, de darle una vida mejor a su familia, de escapar de la miseria.
Es distópico, sí, pero también incómodamente familiar. Y eso es lo que hace que la película te deje pensando mucho después de salir del cine.
Técnica al servicio de la historia
El director de fotografía Jo Willems (que ya trabajó con Lawrence en Los Juegos del Hambre) consigue que cada toma respire. Usaron lentes anamórficas para darle ese aspecto cinematográfico que pide a gritos una pantalla grande, pero sin caer en la espectacularidad vacía. La película está rodada para que vivas el viaje con los chicos, no para que te maravilles con planos bonitos (aunque los hay).
El diseño de producción de Nicholas Lepage recrea una América descolorida, gótica, atemporal. Coches antiguos mezclados con destellos de tecnología moderna, paisajes hermosos pero desolados, pueblos abandonados que parecen salidos de una fotografía de la Gran Depresión. Es un mundo que reconoces pero que está definitivamente roto.
Y la banda sonora de Jeremiah Fraites (cofundador de The Lumineers) en su debut como compositor cinematográfico es una maravilla. En lugar de subrayar el horror, se centra en las amistades, en esos momentos de humanidad que brillan en medio de la oscuridad. Hay un tema principal con piano y cuerdas pizzicato que suena exactamente como el ritmo de caminar, y cuando entran los coros infantiles angelicales, el contraste con lo que estás viendo en pantalla te destroza.
Detalles que marcan la diferencia
Lawrence tuvo una idea brillante: pidió a cada actor que eligiera los objetos personales que su personaje llevaría en la mochila. Ray tiene una pelota de béisbol gastada que le recuerda a su padre. Hank masca chicle compulsivamente para calmar los nervios. Barkovitch lleva un llavero que dice “el amor es mi gato” (Plummer lo eligió porque echaba de menos a sus gatos durante el rodaje, y ese detalle personal se filtra en la interpretación). Son pequeñas cosas, pero hacen que cada personaje se sienta real, completo, vivo. Y cuando empiezan a caer… duele de verdad.
¿Funciona?
Sí, y con ganas. La Larga Marcha es dura, no se anda con contemplaciones ni te ofrece consuelo fácil. Pero es también profundamente humana, emocionante y, en momentos inesperados, hasta esperanzadora. Es una película que te obliga a preguntarte qué harías tú en esa situación, qué sacrificarías, cuánto aguantarías.
Lawrence consigue algo muy difícil: hacer que una película donde la gente solo camina sea visualmente fascinante y emocionalmente devastadora. El ritmo no decae (literalmente no puede decaer o te matan), las interpretaciones son de primera, y el mensaje resuena sin ser panfletario.
¿Es perfecta? No. Hay momentos donde la brutalidad puede resultar excesiva para según qué estómagos, y alguna subtrama podría estar más desarrollada. Pero son pequeños tropiezos en un camino largo y bien andado.
Veredicto final
Si te gusta Stephen King, las distopias juveniles con algo que decir, o simplemente el buen cine que se atreve a salirse de los caminos trillados, La Larga Marcha es una cita obligada. Eso sí, ve al cine. Esta película fue concebida para la pantalla grande, con su sonido envolvente y su cinematografía que te sumerge completamente.
Puntuación: 8.5/10
La Larga Marcha se estrena en cines y es, sin duda, una de las adaptaciones de Stephen King más arriesgadas y logradas de los últimos años. Francis Lawrence y su equipo se han dejado la piel en la carretera para traernos una película que duele, emociona y no te deja indiferente. Exactamente lo que debería hacer el buen cine.
Y cuando salgas, probablemente necesites sentarte un rato. O, como mínimo, agradecer que puedas parar de caminar cuando te dé la gana.
El ilustrador japonés Kazuki Motoyama, conocido por su trabajo en los mangas oficiales de Super Mario durante los años 80 y 90, deja un legado imborrable en la historia del cómic y los videojuegos
Aunque no se ha especificado la fecha exacta del fallecimiento, se estima que ocurrió en octubre, según la publicación de Risa. La información se viralizó tras ser compartida por la cuenta de Super Mario Wiki en X (antes Twitter), donde cientos de fans expresaron su tristeza y gratitud hacia el artista.
Kazuki Motoyama, author of Comic BonBon's Super Mario manga (aka "KC Mario"), has passed away. https://t.co/chvQF98Hwg
Motoyama trabajó entre 1988 y 1998 en los mangas y guías oficiales de Super Mario, publicados en la revista Comic BomBom de Kodansha. Su estilo se caracterizaba por el humor autorreferencial, guiños a la cultura pop japonesa y un tono desenfadado que conquistó a toda una generación de lectores.
El protagonista de Reacher, Alan Ritchson, confirma conversaciones con DC Studios y deja entrever que su papel podría ser más oscuro y complejo de lo esperado
En una entrevista con ScreenRant durante la promoción de Playdate, Ritchson reveló:
“Sí. Esa es la conversación que he estado teniendo con ellos: quiero interpretar a alguien un poco más desordenado… algo que todos quieren ver ahora mismo allí”.
Sus palabras despertaron especulaciones sobre si podría estar vinculado a Batman, personaje que Gunn ha descrito como un auténtico “maníaco con traje de murciélago”. Esa visión encajaría perfectamente con el tipo de papel “más sucio” y moralmente ambiguo que Ritchson dice buscar.
No obstante, el propio actor ha señalado que no cree que Batman sea su destino, aunque sí mantiene la puerta abierta a otro personaje dentro del nuevo Universo DC:
“Se han intercambiado palabras sobre Batman. Pero estoy convencido de que Batman no forma parte de mi futuro. Creo que sí hay algo en mi futuro con DC”.
Con su físico imponente y su intensidad en pantalla, Ritchson podría encarnar a figuras tan potentes como Deathstroke. Sea cual sea el resultado, su incorporación al mundo de DC parece cada vez más probable —y los fans ya están listos para verlo en acción.
Dave Bautista explica el retraso del reboot de Highlander
En una reciente entrevista con MovieWeb, el exluchador y estrella de Guardianes de la Galaxia comentó que la adquisición de los derechos por parte de Amazon MGM Studios ha sido uno de los principales factores del parón. “Obviamente cambiaron de estudio, y eso lo altera todo. Pierdes tu hueco en el calendario, los contratos cambian y cada nuevo ejecutivo quiere revisar el guion”, explicó Bautista, añadiendo que este tipo de movimientos “pueden dejar todo el proyecto en el aire durante meses”.
El actor también apuntó a un detalle clave que no suele trascender: los procesos internos tras un cambio de estudio. Cuando una compañía como Amazon MGM toma el control de una franquicia, quiere asegurarse de que el producto final encaje con su línea creativa. “Empiezas a recibir notas de veinte ejecutivos diferentes”, bromeó Bautista, dejando entrever el laberinto burocrático que enfrenta la película antes incluso de volver a rodar una sola escena.
La maldición de los inmortales
Lo cierto es que la historia moderna de Highlander parece digna de una saga de resurrecciones fallidas. Summit Entertainment compró los derechos allá por 2008, con la idea de un reboot protagonizado por Ryan Reynolds, pero el proyecto se esfumó antes de arrancar. Años después, Chad Stahelski, director de John Wick, tomó las riendas y Cavill se incorporó al reparto como el nuevo Connor MacLeod, el legendario inmortal que empuña la espada con la que “solo puede quedar uno”.
El fichaje de Cavill levantó enormes expectativas entre los fans, sobre todo tras su salida del universo DC. Sin embargo, la producción ha sufrido más pausas que un videojuego en manos de un jugador indeciso.
Henry Cavill y su recuperación
Otro de los contratiempos señalados por Bautista fue una lesión en el set sufrida por Henry Cavill, que habría obligado a reajustar el calendario de rodaje. El actor británico, conocido por su compromiso físico en sagas como The Witcher o Misión: Imposible, está trabajando en su recuperación para volver cuanto antes al entrenamiento y cumplir con las nuevas fechas.
A pesar de los retrasos, todo apunta a que Amazon MGM Studios sigue adelante con la producción. Highlander será, si nada más se tuerce, una reinvención moderna del clásico de 1986, mezclando acción, fantasía y una buena dosis de nostalgia. La historia volverá a girar en torno a los inmortales que se enfrentan a lo largo de los siglos hasta que solo quede uno, con duelos a espada, decapitaciones y un toque de misticismo que definió el original.
El propio Chad Stahelski ha prometido una adaptación más fiel al espíritu de la cinta original y a la mitología de los inmortales, combinando técnicas modernas de rodaje con coreografías de acción al nivel de John Wick. Si finalmente logra estrenarse, este reboot podría ser la oportunidad perfecta para que Cavill consolide su imagen como héroe de fantasía más allá de Superman y Geralt de Rivia.
Por ahora, los fans tendrán que seguir esperando, espada en mano, a que los ejecutivos de Amazon den luz verde definitiva. Después de todo, en el mundo de los inmortales, la paciencia también es una virtud.
El rodaje del piloto ya ha finalizado y, según ha revelado Collider, el proceso de montaje está en marcha. En un evento reciente, Gellar explicó que están cuidando cada detalle: “Solo lo haremos si es para hacerlo bien”, declaró ante el público, dejando claro que esta nueva etapa no busca nostalgia barata, sino rendir honor a una serie que definió a toda una generación.
Durante años, la actriz rechazó cualquier intento de revivir la saga, alegando que Buffy había contado todo lo necesario. Pero entonces llegó Zhao con una propuesta que la dejó sin palabras. La directora, conocida por su sensibilidad visual y su capacidad para retratar el aislamiento y la fortaleza humana, habría convencido a Gellar con una historia “necesaria y diferente”.
El regreso del mito
Esta vez, Buffy Summers no blandirá la estaca, sino que ocupará un papel similar al de los Vigilantes, guiando a una nueva generación de cazadoras. La protagonista será Nova, interpretada por Ryan Kiera Armstrong, a quien vimos en Firestarter. Gellar, además de actuar, será productora ejecutiva, garantizando que el tono y la esencia se mantengan fieles al espíritu original.
El reparto incluirá nombres jóvenes y prometedores como Faly Rakotohavana (The Mick), Ava Jean (A Week Away), Jack Cutmore-Scott (Frasier), Kingston Vernes, Sarah Bock (Severance), Daniel Di Tomasso (Beauty and the Beast) y Chase Sui Wonders (I Know What You Did Last Summer). Todo apunta a que esta nueva generación de personajes ampliará el universo sobrenatural con una mezcla de terror, humor y drama adolescente que hizo tan icónica a la serie original.
La herencia de Joss Whedon
Aunque Joss Whedon no estará involucrado en esta nueva etapa, el equipo detrás del proyecto no es precisamente de segunda fila. Las guionistas Nora y Lilla Zuckerman, responsables del éxito de Poker Face junto a Rian Johnson, se encargarán del guion. Además, los productores originales Gail Berman, Fran y Kaz Kuzui, y la legendaria Dolly Parton a través de su compañía Sandollar Productions, regresan para mantener viva la esencia que conquistó a millones de fans entre 1997 y 2003.
Con este equipo, Buffy the Vampire Slayer podría recuperar no solo su trono dentro de las series sobrenaturales, sino también su relevancia cultural en una era donde el empoderamiento femenino y los relatos de heroínas complejas son más necesarios que nunca.
Lo que nos espera
Por ahora, no se han revelado detalles sobre la trama general, pero las primeras filtraciones apuntan a un tono más oscuro y melancólico, con reflexiones sobre el legado, la pérdida y el paso del tiempo. No será solo una lucha contra vampiros, sino también una mirada al precio que pagan los héroes al intentar salvar el mundo una y otra vez.
El regreso de Buffy llega en un momento donde los reboots son moneda común, pero pocos cuentan con el aval emocional y artístico que Zhao y Gellar representan. Si ambas cumplen su promesa de “hacerlo bien o no hacerlo”, podríamos estar ante uno de los regresos más potentes del género fantástico en televisión.
Los fans veteranos y nuevos cazadores tienen una cita en 2026. Y esta vez, con suerte, las estacas volverán a brillar bajo la luna de Sunnydale.
El motivo es sencillo, pero profundo: “no estás adaptando una historia, sino un mundo, un lenguaje y un espíritu”, explicó el director en una entrevista con Collider. En otras palabras, no basta con poner magos y dragones en pantalla; hay que capturar la esencia de la colaboración y la imaginación que define al juego desde los años 70.
The Forgotten Realms: el reto de crear un mundo vivo
El desafío de Netflix es construir algo que respire, evolucione y se sienta tan impredecible como una partida real de Dragones y Mazmorras. Levy insiste en que la historia tendrá que inventarse desde cero, respetando las raíces del juego pero sin atarse a una sola narrativa. En lugar de un héroe predestinado, el protagonismo recaerá en el propio mundo, un escenario donde miles de aventuras son posibles.
Para los fans veteranos, los Reinos Olvidados no necesitan presentación. Desde su creación en los 70, este universo ha albergado a personajes icónicos como Drizzt Do’Urden, Elminster o Wulfgar, y ha servido como escenario de novelas, cómics, campañas y videojuegos, entre ellos el exitoso Baldur’s Gate.
De Paramount+ a Netflix
El camino de esta serie hasta Netflix podría haber sido perfectamente una campaña de D&D. Originalmente desarrollada por Rawson Marshall Thurber (Red Notice, Dodgeball) para Paramount+, el proyecto quedó en el limbo tras la venta del estudio eOne de Hasbro. Cuando todo parecía perdido, Netflix intervino y rescató la producción, sumando al productor ejecutivo Drew Crevello (WeCrashed) como showrunner y guionista.
Este movimiento no solo garantiza músculo financiero y creativo, sino también la posibilidad de construir un universo televisivo sólido dentro de la plataforma, algo que podría expandirse más allá de una sola temporada.
Una fantasía que no quiere repetir fórmulas
Mientras Dragones y Mazmorras: Honor entre Ladrones apostó por una mezcla de humor y acción ligera, Levy parece buscar un tono más maduro y envolvente, centrado en la intriga política, la magia y las tensiones entre razas y reinos. La intención es profundizar en lo que hace único a este universo: la sensación de que cualquier cosa puede pasar con una simple tirada de dados.
Además, la serie podría aprovechar el creciente interés por los mundos de fantasía complejos y corales, como The Witcher o La Casa del Dragón. Sin embargo, Levy tiene claro que su enfoque no será “una copia” de esos modelos. “Queremos que The Forgotten Realms se sienta como estar dentro de una partida real, no solo como verla”, señaló el director.
Lo que está por venir
Aunque todavía no tiene fecha de estreno, la producción de The Forgotten Realms ya está en desarrollo activo. Netflix confía en que la serie no solo atraiga a los veteranos de los dados, sino también a nuevos espectadores que nunca han tocado una hoja de personaje. Y con Levy al mando, el equilibrio entre lo épico y lo humano parece garantizado.
Si algo ha enseñadoDragones y Mazmorras durante más de cinco décadas, es que la verdadera magia no está en los hechizos, sino en la imaginación compartida. Y eso, precisamente, es lo que Netflix quiere capturar con esta apuesta.