La histórica presidenta del estudio repasa su legado en Star Wars, señala los excesos de una minoría de fans y admite cuál fue su único gran arrepentimiento antes de dejar el cargo
En declaraciones a Deadline, Kennedy destacó el talento de Filoni: “Es muy talentoso y está inmerso en Star Wars. Él y Pablo Hidalgo son como enciclopedias ambulantes dentro de la empresa”, y dejó claro que no contempla regresar en el futuro: “Eso no va a ocurrir aquí… estoy deseando irme y tener la oportunidad de hacer muchas películas”.
Durante su mandato hubo grandes éxitos como The Mandalorian y Andor, pero también fracasos notorios, entre ellos Solo: A Star Wars Story. Al hablar de los momentos más difíciles, Kennedy apuntó directamente a una parte del fandom: “Lo peor es que hay un porcentaje muy pequeño de la afición con enormes expectativas… y si no lo haces, sabes de antemano que los vas a decepcionar”. Aun así, defendió sus decisiones creativas: “Lo único que se puede hacer es intentar contar buenas historias y mantener la esencia de lo que George creó”.
Kennedy también abordó el acoso que sufrió por ser mujer, minimizando su alcance: “Es un grupo muy pequeño, con megáfonos potentes. Sinceramente, no creo que sea la mayoría de los fans”, y añadió: “Hay que desarrollar una piel resistente… No se puede hacer desaparecer”.
Pese a todo, asegura no arrepentirse… salvo de una decisión. Sobre Solo, reconoció que Alden Ehrenreich fue puesto “en una situación imposible” al intentar continuar el legado de Harrison Ford como Han Solo.
Ahora, el futuro de la saga queda en manos de Filoni y Brennan, con varios proyectos ya en marcha y la libertad de marcar un nuevo rumbo para Star Wars.
El regreso de Blanchett se suma al de Gerard Butler, quien nuevamente interpretará a Estoico el Vasto. Ambos ya participaron en la versión animada original. La confirmación llega tras el gran éxito del remake en acción real de la primera película, que recibió excelentes críticas y recaudó 636 millones de dólares en todo el mundo en 2025.
La saga está dirigida, escrita y producida por Dean DeBlois, creador de la trilogía animada, y cuenta con un reparto encabezado por Mason Thames como Hipo y Nico Parker como Astrid. La historia sigue explorando la relación entre vikingos y dragones, ahora con Valka como figura central en el conflicto y la búsqueda de equilibrio entre ambos mundos.
Inspirada en los libros de Cressida Cowell, la franquicia de Cómo entrenar a tu dragón ha recaudado más de 1.600 millones de dólares y acumula múltiples nominaciones al Oscar. Con tecnología IMAX y efectos visuales de última generación, la versión en acción real apuesta por revitalizar la historia manteniendo intactos sus temas principales: amistad, valentía y liderazgo.
El anime con más potencial dramático del género mecha vuelve convertido en una máquina de pachinko
Durante años, la comunidad fan de 86 Eighty-Six ha estado aguantando el tipo, esperando con esperanza un anuncio de la segunda temporada. Cada evento de anime, cada teaser, cada susurro de los creadores era una posible pista. Pero la noticia ha llegado y no ha sido exactamente lo que soñábamos. Lo que hemos recibido es… una máquina de pachinko. Sí, con lucecitas y todo.
El 15 de enero de 2026, la división de juegos de Heiwa presentó dos vídeos promocionales: uno centrado en la animación, otro en el gameplay. Nada de episodios nuevos, ni confirmaciones de regreso del anime. Solo bolas metálicas, sonidos estridentes y una profunda sensación de “esto no puede ser real”.
El fandom de 86 no pedía mucho. Solo un poco más de guerra distópica, trauma colectivo y ese romance imposible que nos hacía llorar sin necesidad de besos. Pero en lugar de eso, hemos recibido lo más alejado del tono de la serie: una tragaperras japonesa disfrazada de homenaje.
La historia de 86 Eighty-Six, basada en las novelas ligeras de Asato Asato e ilustradas por Shirabii, nos mostraba un futuro oscuro donde la República de San Magnolia libra una guerra supuestamente sin víctimas… aunque en realidad usa a los marginados como pilotos desechables, llamados los 86. ¿Mensaje político fuerte? Sí. ¿Ideal para una adaptación de pachinko? No tanto.
Una crítica social convertida en minijuego
Producida por A-1 Pictures, el mismo estudio de Sword Art Online y Solo Leveling, el anime de 86 se emitió entre abril de 2021 y marzo de 2022. Con 23 episodios cargados de batallas intensas, crítica al sistema y relaciones humanas complejas, la serie no tardó en ganarse a la crítica y al público.
Crunchyroll la describía como “una historia donde los drones de combate no son realmente autónomos, sino pilotados por los 86, considerados menos que humanos”. Y es precisamente esa inhumanidad institucional lo que hacía que doliera tanto ver a sus protagonistas luchar. Especialmente Shinei Nouzen, el capitán imperturbable, y Vladilena Milizé, la oficial que desafía las reglas desde dentro.
El fandom no perdona, pero se ríe
Con la noticia del pachinko, las redes estallaron. No tanto de rabia, sino de resignación irónica. “De luchar por su vida a luchar por bolas metálicas”, bromeaba un fan en X. Otro resumía lo que muchos sienten: “Han convertido una historia sobre la deshumanización en entretenimiento de casino. Arte.”
No es la primera vez que un anime popular acaba convertido en máquina de pachinko (pregúntale a Evangelion), pero sí duele más cuando la historia en cuestión ni siquiera ha sido cerrada. Y lo peor es que la calidad de la animación mostrada para la máquina es tan buena que los fans solo pueden pensar: “Esto podría haber sido la segunda temporada”.
Lo que sí sigue
Por suerte, la historia original continúa viva. Las novelas ligeras de 86 Eighty-Six siguen publicándose, tanto en Japón como en EE. UU. gracias a Yen Press. Además, hay varias adaptaciones manga editadas por Square Enix, también disponibles en inglés.
El anime completo puede verse enCrunchyroll, con subtítulos y doblaje en inglés, pero de nuevos episodios, nada. La comunidad sigue esperando, y aunque la fe flaquea, no está muerta del todo. Porque si algo enseñó 86, es que incluso en los campos de batalla más injustos, siempre hay alguien que sigue luchando.
Shin y Lena, un vínculo entre ruinas
Más allá de los mechas y la guerra, 86 nos atrapó por la conexión entre dos personas de mundos opuestos. Shin, marcado por la muerte, y Lena, marcada por la culpa, eran el corazón palpitante de una historia que hablaba de dignidad, sacrificio y comprensión. Un vínculo que crecía en silencio, entre llamadas, órdenes y miradas que decían más que mil palabras.
Ese tipo de narrativa no merece quedarse aparcada junto a una máquina ruidosa. Merece una continuación digna, no un minijuego donde el drama se mide en puntos, no en emociones.
Los concursantes de Fallout Shelter estarán atrapados en un búnker postapocalíptico compitiendo por un premio en metálico
Desde que Fallout se convirtió en una de las series más vistas de Prime Video, era cuestión de tiempo que alguien dijera: “¿y si metemos a personas reales en un refugio nuclear?”. Y dicho y hecho. Amazon ha dado luz verde a Fallout Shelter, un reality show ambientado en el universo del videojuego, donde un grupo de concursantes vivirá encerrado en un refugio de Vault-Tec… compitiendo por un jugoso premio en metálico.
Pero no esperes una convivencia al estilo Gran Hermano. Aquí la cosa va de retos extremos, decisiones morales chungas y un ambiente enrarecido con mucho retrofuturismo. Según el comunicado oficial, los participantes se enfrentarán a “desafíos escalonados, dilemas estratégicos y conundrums morales” mientras tratan de sobrevivir (y ganar, claro). Todo muy fiel al espíritu de la saga, sí… pero con cámaras.
Un nuevo reality show basado en el universo de Fallout
La idea es tan absurda como brillante: convertir el apocalipsis en entretenimiento. Mientras otras plataformas apuestan por realities con influencers o famosos cocinando, Prime Video va a lo bestia y te propone meterte en un búnker como si de verdad hubieran caído las bombas. A lo Squid Game, pero con radiactividad, trajes de protección y tal vez alguna rata mutante (o al menos una de peluche, para mantener la clasificación por edades).
El casting ya está en marcha y, según el anuncio, está abierto a participantes de todo el mundo. El perfil ideal: gente con tolerancia a la claustrofobia, que no le tenga miedo a las decisiones difíciles y que, si es posible, haya jugado alguna vez al videojuego. Porque si algo enseña Fallout, es que en el Yermo no se sobrevive siendo buena persona.
Los responsables prometen una experiencia inmersiva, con estética años 50 y mucha ironía negra, como la que caracteriza tanto a los juegos como a la serie de Prime Video. De hecho, el Instagram oficial de Fallout on Prime ha calificado esta aventura como “una oportunidad muy real y muy científica para testear una sociedad mejor”. Vamos, que si no acaba como experimento social fallido, será un milagro.
Fallout arrasa en Prime Video
El movimiento no es ninguna sorpresa. Después del pelotazo de Falloutcomo serie —que ya suma nominaciones a los Emmy, Critics’ Choice y premios del gremio de guionistas—, Amazon ha decidido expandir el universo con nuevos formatos. Y no les va mal. La temporada 1 de la serie, protagonizada por Ella Purnell y Walton Goggins, arrasó con un 93% en Rotten Tomatoes. Y la segunda, ambientada en la mítica New Vegas, ya roza el 97%. Casi nada.
Fallout Shelter parece seguir la estela de otros realities basados en ficciones de éxito, como el de El juego del calamar en Netflix. El formato funciona: la gente quiere ver sufrir a otros, siempre que no sea ella misma. Y si de paso hay estética chula, dilemas morales y trampas emocionales, mejor aún.
A falta de fecha de estreno, lo que sí se sabe es que la producción estará inspirada directamente en los juegos, no solo en la serie. Y eso significa que podríamos ver referencias a Nuka-Cola, robots asesinos, trajes de servoarmadura o incluso a un tal “Mr. Handy” cocinando la cena con un soplete.
La clave es el humor negro
Lo que diferencia a Fallout Shelter de otros realities es su enfoque mordaz, cínico y con mala leche. No va de ganar el favor del público ni de cantar en una gala. Aquí se trata de ver hasta qué punto se desmorona la moral de una persona cuando está encerrada en un búnker y le ofrecen dinero por traicionar a otro. Muy Vault-Tec todo.
Los encargados de poner la primera piedra han sido Robert Downey Jr. y Timothée Chalamet, que durante una aparición conjunta en Los Ángeles decidieron abrazar el meme antes de que naciera. “Las dos se estrenan el 18 de diciembre y hemos decidido ponerle nombre: Dunesday”, soltó Downey entre risas. Remató con un dardo amistoso: “Ya veremos si seguimos siendo amigos cuando llegue el momento”.
Aquí no hay dos películas cualquiera. Hay dos universos con fandoms muy distintos, pero igual de apasionados. Marvel juega con el evento colectivo; Dune, con la épica solemne. Y esa oposición es justo lo que alimenta la conversación.
Marvel llega con ventaja… al menos sobre el papel
Si hablamos de números, Marvel parte con ventaja histórica. Avengers: Endgame cerró 2019 con unos 2.800 millones de dólares, una cifra que sigue imponiendo respeto. Aunque la llamada fatiga superheroica es real, los Vengadores siguen siendo otra liga cuando se trata de convertir un estreno en acontecimiento global.
Marvel no está jugando la partida de forma convencional. En lugar de tráilers masivos, ha optado por teasers exclusivos en salas de cine, proyectados junto a Avatar: Fire and Ash. No venden la historia de frente, sino que siembran pistas y teorías, el combustible favorito del fandom.
Es una estrategia pensada para generar ruido constante, no un pico puntual. Y de momento, está funcionando: se habla más de lo que no se ve que de lo que se muestra.
Dune apuesta por el misterio y el prestigio
En el lado de Arrakis, la estrategia es justo la contraria. Dune: Part Threeaún no ha mostrado ni una imagen, pero su reparto habla por sí solo: Chalamet, Zendaya, Florence Pugh, Anya Taylor-Joy, Jason Momoa, Rebecca Ferguson y Josh Brolin, bajo la dirección de Denis Villeneuve.
El reparto de Avengers: Doomsday es casi obsceno en cantidad y nostalgia, con regresos, debuts y sorpresas que apuntan a celebración total del MCU. Dune: Part Three, en cambio, promete un cierre épico y emocional a una de las grandes sagas recientes.
La incorporación de Hans Zimmer al proyecto es toda una declaración de intenciones. HBO no quiere una copia nostálgica de las películas, sino una adaptación con personalidad propia, incluso en uno de los aspectos más intocables para los fans: la música.
En la saga cinematográfica original, John Williams puso los cimientos musicales en las tres primeras películas, creando un imaginario sonoro que marcó a toda una generación. Después llegaron Patrick Doyle, Nicholas Hooper y Alexandre Desplat, aportando matices distintos, aunque siempre bajo la sombra de aquel tema inicial imposible de olvidar.
La serie, sin embargo, juega con otra ventaja: el formato episódico. Y ahí es donde Zimmer puede marcar la diferencia.
La serie pide otra música
Uno de los grandes argumentos del reboot es que será una adaptación más fiel a los libros de J.K. Rowling, con más tiempo para desarrollar personajes, conflictos y subtramas que en el cine quedaron a medias. Eso implica también otro ritmo narrativo… y, por tanto, otra forma de usar la música.
Además, el compositor llega en plena forma. Entre sus trabajos recientes se encuentran Dune: Parte Tres, la tercera temporada de Euphoria y la película F1, que incluso suena para premios. Experiencia con grandes franquicias y con televisión no le falta.
Continuidad visual, cambio creativo
Curiosamente, mientras la música se renueva, muchos elementos visuales se mantienen. El rodaje se está llevando a cabo en los Warner Bros. Studios de Leavesden, el mismo lugar donde se filmaron las películas, y Framestore vuelve a encargarse de los efectos visuales.
Es decir, Hogwarts seguirá pareciéndose a Hogwarts, pero sonará diferente. Un equilibrio muy medido entre familiaridad y cambio.
La serie tiene previsto estrenarse en 2027 en HBO Max, y todavía quedan muchas incógnitas por resolver. Pero una cosa está clara: Hogwarts volverá a abrir sus puertas con una magia distinta. Y puede que, con el tiempo, también termine siendo inolvidable.
El enfrentamiento tendrá lugar en Wolverine #19, que llegará a las tiendas el 22 de abril de 2026. El número estará escrito por Saladin Ahmed, con arte de Martín Cóccolo y una portada firmada por Dan Panosian. Marvel lo anuncia sin rodeos: “Clash of the Titans”. Y no es una frase bonita para vender cómics.
Lo interesante es que Logan y Hércules no son enemigos naturales. Han sido aliados, compañeros de batalla e incluso algo más en realidades alternativas. Pero esta vez no hay camaradería ni buen rollo mitológico. El adelanto oficial deja claro que Hércules va a por todas y que Logan va a recibir golpes como pocas veces hemos visto en la serie.
Marvel, como es habitual, se guarda el motivo exacto del enfrentamiento. Aunque los lectores atentos ya tienen una teoría bastante sólida… y bastante inquietante.
En números anteriores de esta etapa, Logan se enfrentó a Adamantine, una entidad viva ligada a la mitología griega. Este metal primordial, más antiguo y poderoso que el adamántium, mostró un profundo desprecio por las creaciones humanas y comenzó a corromper a cualquiera que estuviera fusionado con metales artificiales.
La teoría más extendida es que Hércules estaría siendo manipulado, con su mente influenciada a través de su propia arma. Y si eso es así, no hablamos de una pelea honorable entre héroes, sino de un dios olímpico desatado y fuera de control.
Un rival totalmente distinto
Y aquí es donde la cosa se pone realmente seria. Hércules ha derrotado a Thor y se ha medido de tú a tú con Hulk. No es marketing: es canon. Eso lo convierte en uno de los poquísimos personajes capaces de matar a Lobezno, incluso con su famoso factor curativo.
Si Adamantine está detrás de todo, este no será solo un enfrentamiento físico, sino un choque de conceptos: dioses contra mutantes, mito contra ciencia, naturaleza contra artificio. Y Logan, como casi siempre, atrapado en medio.
Wolverine #19 apunta a ser uno de esos números que se comentan durante años. Y esta vez, por primera vez en mucho tiempo, nadie puede asegurar que Logan salga entero del combate.
Todo arrancó con una publicación en redes de Kirby Air Riders, otro juego de Sakurai, que hablaba sobre los diferentes tipos de curación que ofrecía la comida dentro del juego. Un simple “quizá tenga que ver con las calorías” bastó para que Sakurai interviniera y lo confirmara: en Smash Bros., la curación está basada en el valor calórico real de los alimentos. Es decir, que cuanto más te subiría el azúcar en la vida real, más te cura en el juego.
Sakurai comida Smash, una teoría confirmada
Lo que muchos creían una simple coincidencia o una broma interna de los desarrolladores ha sido validado oficialmente por el mismísimo Sakurai. Ya en Super Smash Bros. for Wii U, el trofeo de “Food” sugería que “cuanto más elaborado el plato, más curación proporcionaba”. Pero nunca se había confirmado abiertamente que el cálculo tenía una base calórica real.
Esto no solo es una curiosidad genial para los fans, sino tambiénun reflejo del enfermizo nivel de detalleque Sakurai y su equipo suelen poner en sus juegos. ¿Usar fotos de comida real para curarte? Bien. ¿Hacer que esa curación sea proporcional a las calorías del plato? Eso es de genio maniático y lo amamos por ello.
Y sí, ahora sabemos por qué una rebanada de pan te cura apenas 10 puntos, mientras que un pollo asado te sube 15: porque así funciona también tu barriga. No es magia, es metabolismo videojueguil.
Curación con sabor a nostalgia
Este detalle se mantiene también en Kirby Air Riders, donde los mismos JPEGs de comida sirven para sanar a Kirby mientras revienta enemigos. En lugar de modelados 3D, Sakurai optó por imágenes reales de comida, lo que le da al juego un aire entre absurdo y delicioso.
En ambos títulos, la comida no solo sirve como mecánica, sino como una especie de firma de autor. Es un pequeño toque que grita “esto lo hizo Sakurai” tanto como sus interfaces limpias o sus modos de desafíos imposibles.
¿Y ahora qué?
Con el equipo de Kirby Air Riders a punto de disolverse tras el último parche, este tipo de detalles cobran aún más valor. Sakurai ha dicho que lo deja como la “versión definitiva”, y que los jugadores están ahora por su cuenta. Pero incluso en su despedida,nos deja un detalle nerd que nos hace sonreír.
Esto también invita a mirar de otra forma otros aspectos aparentemente triviales en sus juegos. Si la comida se basa en calorías, ¿qué otras locuras se le habrán ocurrido implementar con lógica científica o reglas absurdamente específicas? Sakurai no deja nada al azar. Y eso, en un mundo donde muchos juegos se hacen con prisa, es casi un acto de rebeldía artística.
Del detalle invisible al toque maestro
Aunque muchos conocen a Masahiro Sakurai por crear a Kirby y dar forma a Smash Bros., lo que realmente lo define es su obsesión por los pequeños detalles que otros pasarían por alto. Desde cómo los personajes giran los ojos hacia el enemigo hasta cómo una simple croqueta cura más que una manzana, todo tiene una razón lógica tras el caos.
En un universo lleno de espadazos, poderes y Smash Balls, que alguien se tome el tiempo de ajustar la curación según las calorías de una foto JPEG de sushi, es simplemente una maravilla del diseño moderno.
Según el propio autor, todo iba bien durante la primera temporada, donde incluso respaldó a Condal en un conflicto interno con Miguel Sapochnik. Pero al arrancar la segunda tanda de episodios, el guionista dejó de escuchar sus sugerencias. Las notas que Martin enviaba ya no se aplicaban, y en más de una ocasión eran simplemente ignoradas o respondidas con un “ya lo pensaré”. El resultado: HBO le pidió que dejara de intervenir directamente en la serie.
Conflictos con el showrunner de La Casa del Dragón
“Es miserable”, confesó Martin en una entrevista con The Hollywood Reporter, calificando su relación con Condal como algo mucho peor que “tensa”. El escritor detalla que pasó de enviar sugerencias directamente al guionista, a tener que hacerlo a través de HBO, sin saber si serían siquiera leídas.
La gota que colmó el vaso llegó durante una videollamada en la que Condal expuso su visión para la tercera temporada. Martin expresó su rechazo tajantemente, llegando a declarar que ya no reconocía la serie como suya. Poco después, la cadena le apartó del proyecto. Meses más tarde, eso sí, le readmitieron tras una “pausa para calmar las aguas”, como indican fuentes internas.
Ese post en su blog que desapareció misteriosamente el pasado septiembre también forma parte del drama. Aunque contenía elogios, también criticaba duramente algunas decisiones de la serie. Martin asegura que no lo borró él, sino su asistente tras una llamada de un directivo de HBO. “Lo habría vuelto a publicar, pero me habría dejado como un idiota”, comenta entre risas amargas.
George R.R. Martin y La Casa del Dragón
Este culebrón entre bambalinas llega justo cuando HBO prepara la tercera temporada de La Casa del Dragón para verano de este año. Sin embargo, lo más curioso es queMartin sí está implicado en otro proyecto de Poniente: El Caballero de los Siete Reinos, basado en las novelas cortas sobre Dunk y Egg.
A diferencia del caos anterior, el escritor está encantado con el enfoque del nuevo showrunner, Ira Parker, con quien ha colaborado mano a mano desde Santa Fe. “George ha sido un socio increíble”, afirma Parker, adelantando que hay sorpresas y elementos originales que el autor ha apoyado con entusiasmo.
El descontento de Martin no es solo cosa de ego, sino que refleja una preocupación legítima por la fidelidad a su obra. Cambiar elementos clave de la historia no es una novedad en adaptaciones televisivas, pero en el caso de Poniente, cada decisión puede alterar décadas de desarrollo narrativo. La “mariposa tóxica” que menciona en su blog hace alusión a cómo pequeños cambios pueden tener consecuencias desastrosas a largo plazo, especialmente en un mundo tan interconectado como el que él ha creado.
En contraste,El Caballero de los Siete Reinos parece respetar esa coherencia interna, apostando por un tono más cercano al espíritu original de los libros. ¿Será esta la nueva serie favorita de los lectores de Martin? Todo apunta a que sí, sobre todo si sigue contando con el beneplácito directo de su creador.
Según The Hollywood Reporter, el canal está desarrollando una serie ambientada en tierras mediterráneas y con un rostro muy querido al frente: la menor de los Stark, convertida en navegante libre tras el final de la serie madre. ¿Una especie deArya Unchained? Algo así. El proyecto está siendo escrito por Quoc Dang Tran, responsable de Drops of God, y apunta a dar un giro cultural, narrativo y visual al universo de Poniente.
Arya Stark, la favorita de muchos, al frente del nuevo proyecto
Este movimiento llega después de que HBO cerrara la puerta al spin-off centrado en Jon Snow, titulado simplemente Snow. Kit Harington, actor y promotor de la idea, quería mostrarnos a un Jon traumatizado, exiliado y roto, que había apartado a Fantasma y abandonado su espada Garra, dedicándose a construir y quemar cabañas como un ermitaño con mucho baggage emocional. El actor incluso quería que su personaje muriera sin redención, algo que no convenció a los ejecutivos del canal.
“Era demasiado deprimente”, fue el veredicto que filtraron. Vamos, que ni siquiera en el Norte quieren más drama nórdico.
La primera secuela de Juego de Tronos
La idea de revivir Poniente sigue viva, pero el enfoque ha cambiado. Arya se presenta como una opción más aventurera, con posibilidades de explorar culturas nuevas, sin cargar con el trauma constante que arrastraba su hermanastro. Aunque todavía no se ha confirmado el regreso de Maisie Williams, las puertas están abiertas a recuperar una de las favoritas de los fans, convertida en figura de culto desde que acuchilló al Rey de la Noche.
Por supuesto, HBO sabe que no puede permitirse otra metedura de pata como el final de Game of Thrones, así que el listón está altísimo. “Somos muy conscientes de lo alto que está el listón”, dicen desde dentro. Por eso, además del proyecto de Arya, hay otras ideas en marcha: una serie animada sobre Corlys Velaryon (la Serpiente Marina de House of the Dragon, que también permitiría ahorrar costes), y una adaptación cinematográfica sobre la conquista de Poniente por Aegon el Conquistador, que suena a algo nivel Dune.
Mientras tanto, George R.R. Martin sigue con su particular maratón de procrastinación. The Winds of Winter, esa novela que lleva escribiendo desde antes de que naciera el cuervo de Bran, sigue sin fecha. Pero el autor insiste en que la terminará: “Odiaría no acabarla. Sería un fracaso total para mí”, afirmó. Y no, no habrá heredero literario si él falta: “Si eso pasa, mi obra quedará sin terminar. Como El misterio de Edwin Drood de Dickens”.
La saga sigue viva… aunque su creador aún no lo diga con palabras
Lo que sí está confirmado es que HBO no piensa soltar la gallina de los huevos de dragón. El siguiente capítulo de este universo llegará el 18 de enero, con el estreno de A Knight of the Seven Kingdoms, centrado en las aventuras de Dunk y Egg. Una precuela más íntima, más luminosa, que contrasta con el tono sombrío del Snow descartado.
Así que, si alguna vez te preguntaste qué habría al otro lado del mapa que Arya se lanzó a explorar, podrías estar a punto de obtener respuesta. Porque aunque el invierno ya pasó… las ganas de más Game of Thrones nunca se congelan del todo.