Según explica el propio director: “Evito escribir la parte del misterio hasta que no puedo más”. Y no lo dice como quien pide perdón por llegar tarde, sino como si fuera su proceso natural. Johnson arranca desde lo más básico: ¿quién es el protagonista?, ¿qué quiere?, ¿qué le impide conseguirlo?, ¿de qué va realmente la película? Solo cuando todo eso está claro, construye alrededor “el crucigrama” del crimen.
Vamos, Jon, que el tío se monta primero la casa y deja lo del cadáver para cuando ya no le queda escapatoria. Y oye, visto el éxito, no se le puede decir nada.
Wake Up Dead Man regresa al misterio encerrado entre cuatro paredes
Ahí aparece Jud Duplenticy, interpretado por Josh O’Connor. Un boxeador reconvertido a sacerdote que aterriza en el pueblecito después de un encontronazo violento con un superior. Si la idea era empezar de cero, le dura poco: Monsignor Wicks, encarnado por Josh Brolin, es la clase de pastor cuyo concepto de “mano firme” suena más a “estoy a un paso de montar mi propia secta”.
Enemigos íntimos y un cadáver muy inoportuno
Jud no se corta a la hora de criticar los métodos de Wicks ni de intentar abrirle los ojos a los feligreses. Básicamente, lo saca de quicio en público día sí y día también. Así que cuando el monseñor aparece muerto en un escenario tan retorcido que ni Poe lo habría imaginado, todas las miradas apuntan a Jud.
Y no tendrás que esperar mucho para verlo: Wake Up Dead Man llega a los cines el 26 de noviembre y aterriza en Netflix el 12 de diciembre. O sea, plan perfecto para maratón pre-navideño.
Todo indica que Jump Festa 2026 será el escenario donde MAPPA suelte la bomba. La serie está programada para aparecer en el Red Stage, la zona donde se hacen los anuncios que levantan pasiones, incendios y trending topics simultáneos. Fue ahí donde vimos el primer tráiler y la ventana de estreno del film de Reze, así que repetir jugada parece casi demasiado obvio.
El 21 de diciembre es la fecha marcada en rojo. Ahora bien: una cosa es el anuncio, y otra —muy distinta— es el estreno. MAPPA no es precisamente una fábrica de churros, y aunque a veces lo parezca, tienen la agenda bastante apretada.
MAPPA despeja el camino… pero no del todo
Con Jujutsu Kaisen temporada 3 y Hell’s Paradise temporada 2 aterrizando a principios de 2026, la productora se quita dos gigantes de encima en un mismo periodo. Lo cual, aunque parezca sorprendente, es una buena noticia para Chainsaw Man, porque libera al equipo para centrarse antes en el siguiente arco de Denji.
Lo que viene en la historia es incluso mejor que la película
Si la película de Reze te dejó con el corazón hecho papilla, prepárate porque lo siguiente es directamente un festival de caos, acción y personajes absurdamente memorables. El International Assassins Arc entra como un torbellino justo después de la despedida de Reze. Denji no tiene tiempo ni para llorar: antes de que pueda asumir lo que ha perdido, aparece otra oleada de asesinos mandados por diversos países para hacerse con su corazón.
Ese arco, considerado por muchos como el auténtico pico de la Parte 1, introduce nuevos Devils y Devil Hunters que elevan la escala de violencia y creatividad hasta niveles delirantes. Uno en particular protagoniza uno de los paneles más icónicos del manga, ese que el actor de doblaje Ryan Colt Levy no deja de insinuar en entrevistas. Y cuando veas la escena entenderás por qué.
Así tendríamos, en un solo bloque, el arco de los asesinos, la cúspide emocional del manga, y un final que puede dejar al público con la mandíbula desencajada. Literalmente.
Sea cual sea el plan exacto, chainsaw man temporada 2 pinta a convertirse en uno de los estrenos más potentes de los próximos años. MAPPA ya demostró con la película que sabe manejar el tono, el ritmo y la locura que caracteriza al universo de Fujimoto. Y si anuncian un primer tráiler en diciembre, más de uno va a tener que ponerse el babero.
Según ha revelado el conocido insider @MyTimeToShineH, el nuevo traje de Spider-Man no estaba listo cuando Maguire comenzó a rodar sus escenas. Por eso, el actor apareció en el set con el clásico mono gris con sensores, dejando en manos del departamento de efectos visuales el look final. Pero no se trata de un simple apaño temporal: lo que hay detrás es una nueva versión funcional de su icónico traje, sin tecnología Stark, ni nanobots, ni florituras digitales al estilo Iron Spider.
La noticia ha sido confirmada también por Cosmic Marvel, que cita al scooper DanielRPK, asegurando que Marvel está desarrollando un diseño actualizado que mantiene la esencia del que vimos en Spider-Man: No Way Home. Es decir, olvidaos de un Spider-Tony. Aquí vuelve el Spidey clásico, con sus telarañas marcadas y su aire de héroe de barrio, aunque algo más maduro.
Y eso de “más maduro” va bastante en serio. Otro insider, @variablelace, ha adelantado que el Peter Parker de Maguire llevará barba corta, algo que ha desatado teorías entre los fans más comiqueros. El look recuerda al de la versión de Ultimate Spider-Man adulto, lo que apunta a un personaje más experimentado, probablemente más sombrío, y en perfecta sintonía con el tono de esta saga multiversal en la que el apocalipsis Marvel está servido.
El posible fin del multiverso arácnido
Pero Maguire no será el único rostro conocido (ni el único multiversal) en esta locura llamada Avengers: Doomsday. El reparto es tan extenso que parece un cartel de festival: Ryan Reynolds como Deadpool, Hugh Jackman como Wolverine, Tom Hiddleston repite como Loki, Paul Rudd como Ant-Man, Anthony Mackie como el nuevo Capitán América y Chris Hemsworth vuelve a blandir el martillo. Y agárrate: Robert Downey Jr. también regresa, pero no como Iron Man… sino como el mismísimo Doctor Doom, que según @MyTimeToShineHello, podría convertirse en “uno de los mejores villanos de Marvel”.
A este cóctel explosivo hay que añadir nuevos fichajes como Pedro Pascal, Florence Pugh, Vanessa Kirby, Wyatt Russell, Simu Liu y Joseph Quinn, además de leyendas mutantes como Patrick Stewart e Ian McKellen, recuperando sus papeles como Charles Xavier y Magneto.
Marvel Studios ha fijado el estreno de Avengers: Doomsday para el 18 de diciembre de 2026, y todo apunta a que será la culminación del multiverso que arrancó con Loki y Spider-Man: No Way Home. Con un reparto coral, múltiples líneas temporales y la promesa de una batalla final digna de crossover histórico, no es raro que estén cuidando cada detalle… incluyendo el nuevo traje de Maguire.
Y si todo esto no era suficiente, el simple hecho de ver al Spider-Man de Tobey con barba y sin nanotrajes, ya es motivo para llenar las salas. Porque, seamos honestos: por muy espectaculares que sean los nuevos Vengadores, el público siempre tendrá un hueco para el trepamuros original. Y más si vuelve con estilo propio.
Con Avengers: Doomsday apuntando a ser el evento cinematográfico más grande de Marvel hasta la fecha, el regreso de Tobey Maguire no es solo un guiño al pasado, sino una promesa de evolución. Su nuevo traje y look reflejan que, aunque los años pasen, Spider-Man sigue teniendo mucho que decir.
La idea de llevar a la gran pantalla una historia R-rated, más madura y violenta, como la de El Último Ronin, ha sido descartada por el nuevo equipo directivo. La película iba a combinar acción real con CGI y contaría con dirección de Ilya Naishuller (Nobody), pero al parecer, el tono adulto no encajaba con los nuevos planes de la franquicia. Según fuentes internas, “no querían que el primer regreso no animado en una década fuera sangriento y para adultos”. Vamos, que prefieren pizza sin picante.
En lugar de eso, Paramount ha dado luz verde a un reboot live-action que apostará por una fórmula más familiar y comercial, en la línea de Sonic the Hedgehog. Moritz, el hombre detrás del éxito del erizo azul, repetirá estrategia para las Tortugas Ninja. Como comentó una fuente cercana: “Si quieres Sonic, llamas al que hizo Sonic”.
Será la primera vez que vemos a los Héroes en Caparazón en acción real desde el fallido Out of the Shadows de 2016, y parece que la nueva dirección quiere jugar sobre seguro, dejando de lado cualquier enfoque más experimental o arriesgado.
Adiós a lo oscuro, hola a lo mainstream
Lo curioso es que Las Tortugas Ninja: Caos Mutante, la película animada de 2023, fue un éxito de crítica, refrescando el universo con estilo visual vibrante y una narrativa juvenil renovada. Pero, aunque la secuela sigue prevista para septiembre de 2027, los recientes movimientos sugieren que la estrategia va por otro camino. Además, la serie derivada Tales of the Teenage Mutant Ninja Turtles también ha sido cancelada, dejando claro que todo lo que no entre en esta nueva visión más mainstream tiene los días contados.
Y sí, eso deja en el limbo la esperada El Último Ronin, que prometía ser una de las versiones más fieles y crudas del cómic original. Una historia postapocalíptica, con solo una de las tortugas sobreviviendo y buscando venganza, era justo lo que los fans más adultos querían ver… pero, por ahora, deberán conformarse con imaginarla.
Nostalgia sí, pero con filtros
Kevin Eastman, co-creador de las Tortugas Ninja, ya hablaba en 2023 sobre la frescura de Caos Mutante y su potencial narrativo. “Es emocionante pensar hacia dónde puede ir todo esto. Han creado una plataforma para contar muchas historias distintas”, dijo en su momento, destacando el valor de un universo expandido.
Pero claro, una cosa es abrir la puerta a nuevas historias y otra muy distinta es cerrar la que muchos esperaban con más ganas. La cancelación de El Último Ronin demuestra que, al menos de momento, el nuevo equipo de Paramount apuesta por lo seguro, priorizando productos familiares y aptos para todos los públicos. Porque, al final, las tortugas pueden ser mutantes, ninjas y adolescentes… pero nunca demasiado violentas si hay merchandising de por medio.
Esta decisión ha generado un evidente malestar entre los fans más veteranos, que esperaban ver por fin una adaptación adulta y sin concesiones de las Tortugas Ninja, algo más cercano al tono original de los cómics de Eastman y Laird. En redes sociales ya han comenzado las quejas, con muchos acusando a Paramount de jugar a lo fácil en lugar de arriesgarse con historias que realmente aporten algo nuevo al universo.
Aun así, queda la esperanza de que El Último Ronin no haya sido enterrada del todo. Desde el estudio no descartan retomarla en el futuro, si las circunstancias y el mercado lo permiten.
Durante una entrevista con CNBC, Johnston fue preguntado por el clima de fusiones y adquisiciones que está revolucionando Hollywood. Su respuesta fue tan elegante como contundente: “Lo que ellos están haciendo ahora es lo que nosotros hicimos hace 10 años”. Y se refería, claro está, a movimientos clave como la compra de Pixar, Lucasfilm o 21st Century Fox. Básicamente, vino a decir que Disney ya hizo los deberes hace tiempo y ahora está disfrutando de los frutos.
Disney no quiere WBD… y lo deja bien claro
Mientras Netflix, Paramount y Comcast están peleándose por hacerse con Warner Bros. Discovery (que, por cierto, planea dividirse en dos: una parte para cine y streaming, y otra para la tele lineal), Disney ha confirmado que no va a entrar en esa puja. Y no es por falta de interés, sino porque sería un marrón antimonopolio de campeonato. Además, según Johnston, no lo necesitan: “No tenemos que participar en estas cosas porque ya tenemos una cartera potente”.
Y por si no había quedado claro, soltó una frase lapidaria que parece ir dirigida a sus rivales: “Eso de dividir activos es lo que haces cuando tu negocio no va bien”. Zas. El recado a Warner y Comcast venía envuelto en celofán, pero el contenido era puro fuego.
A Disney no le tiembla el pulso
Aunque Disney no atraviesa su mejor momento bursátil —los resultados del último trimestre fueron un poco más flojos de lo esperado— Johnston se mostró confiado: “Creo que nuestra acción está infravalorada. Y los inversores lo irán viendo con el tiempo”. Vamos, que siguen apostando fuerte por su modelo y están convencidos de que volverán a estar en lo más alto.
En cuanto a su ecosistema de productos y servicios, defendió su solidez frente a la competencia: “Tenemos noticias, deportes, entretenimiento general, contenidos infantiles… y puede que en el futuro incluso videojuegos”. Un catálogo tan amplio y diverso que, según él, es lo que realmente marca la diferencia frente a otras plataformas como Netflix.
Observadores, no jugadores
Por si no había quedado del todo claro, durante una conferencia posterior, el CFO volvió a recalcar que Disney no está interesada en adquirir nada más. Ni Warner, ni Comcast, ni nadie. “Tenemos una gran cartera gracias a lo que hemos construido en la última década. Nos sentimos cómodos con lo que tenemos”, explicó, dejando claro que su estrategia no pasa por seguir ampliando el imperio a base de compras, sino por rentabilizar al máximo lo que ya poseen.
¿Mensaje entre líneas?
Estas declaraciones, poco habituales en un entorno corporativo donde la diplomacia suele ser la norma, sugieren que dentro del sector algunos ven a Warner en apuros. Y Disney, en vez de ir al rescate o intentar sacar tajada, ha optado por mirar desde su atalaya mientras los demás se pelean por las sobras.
Así que, mientras los titanes de la industria se embarcan en una nueva ronda de fusiones, Disney ha decidido que ya está bien de acumular cromos y se centra en sacar brillo a los que ya tiene. Y viendo lo que han logrado con Marvel, Star Wars y Pixar… quizá no necesiten ninguno más.
La información viene del conocido insider Daniel Richtman, quien ha revelado que una gran escena de acción ya ha sido rodada en una prisión, donde veremos a Spider-Man peleando contra un grupo de ninjas. Así, sin anestesia. Aunque no está del todo claro qué grupo será, en los cómics de Marvel hay varias organizaciones ninja que podrían encajar: The Hand, The Chaste o incluso los Arashikage. Pero claro, la apuesta más lógica —y peligrosa— es The Hand, el clan místico y criminal asociado históricamente a Daredevil.
¿Significa esto que podríamos ver a Charlie Cox retomando el papel del Hombre sin Miedo en esta película? Todo apunta a que no aparecerá (al menos por ahora), pero la presencia de La Mano podría servir como excusa perfecta para un crossover futuro entre Spidey y Daredevil. Ya han compartido viñetas y enemigos más de una vez, así que no sería nada descabellado.
Por si fuera poco, otros rumores apuntan a que Sabrina Carpenter estaría en negociaciones para un papel importante en el universo Marvel. No sería la primera vez que su nombre suena, pero todo indica que ya ha tenido reuniones con el estudio. ¿Heroína? ¿Villana? ¿Mutante? Por ahora, todo está bajo llave.
Un reparto de lujo y emociones a flor de piel
Lo que sí está confirmado es que Brand New Daycontará con Jon Bernthal como The Punisher, Mark Ruffalo como Bruce Banner y Sadie Sink en un papel todavía sin desvelar. Además, Florence Pugh también aparecerá como Yelena Belova, aunque solo en un cameo. Vaya, que parece más un mini crossover que una película de Spider-Man al uso.
El director Destin Daniel Cretton (conocido por Shang-Chi) ya dejó caer en CinemaCon que el objetivo es “crear una historia emocional, un evento como nunca antes hemos visto con Spider-Man”, asegurando que todo el equipo está obsesionado con el traje, los movimientos y el tono de la película.
Por su parte,Tom Holland confesó en un vídeo detrás de cámaras que este rodaje “se siente diferente”, y que es la primera vez que han invitado a fans al set en el primer día de rodaje, algo que lo tiene entusiasmado: “Voy a dar lo mejor de mí… sin presión, claro”.
El regreso del trepamuros… se hace esperar
En cuanto al estreno, Spider-Man: Brand New Dayha sufrido un pequeño retraso y ahora se lanzará en cines el 31 de julio de 2026. Una semana más tarde de lo previsto, pero con todo lo que promete este proyecto, no nos importará esperar un poco más.
Marvel quiere que Spider-Man vuelva por todo lo alto, y si estos rumores se confirman, Brand New Day podría ser el inicio de una nueva etapa brutal para el trepamuros. Con ninjas, samuráis, cameos y un tono más emocional, esta cinta apunta a ser mucho más que otra secuela: puede ser el puente hacia un UCM renovado… y con telarañas por todas partes.
“La que quería hacer nunca llegó a rodarse”, confesó Fraser, dejando claro que Tomb of the Dragon Emperor, estrenada hace 17 años, fue poco menos que un apaño impuesto desde las altas esferas del estudio.
Brendan Fraser regresa por todo lo alto
En 2008, la tercera entrega de la saga nos sacó de las cálidas arenas egipcias y nos plantó en una China imperial con guerreros de terracota y un villano interpretado por Jet Li. ¿El motivo? Según Fraser, todo fue una jugada corporativa para aprovechar que NBC tenía los derechos de emisión de los Juegos Olímpicos de Pekín ese año.
“Lo unieron todo y nos mandaron a China. Fue una experiencia increíble rodar en Shanghái, y estoy orgulloso de esa película como historia independiente. Pero no era lo que yo quería para cerrar la trilogía”, explicó el actor.
Y es que Tomb of the Dragon Emperor fue también el principio del fin para la saga. A pesar del esfuerzo del reparto y del nuevo enfoque, las críticas fueron despiadadas: apenas 13% de aprobación en Rotten Tomatoes y un mísero 30% del público la valoró positivamente. La ausencia de Rachel Weisz, sustituida por Maria Bello como Evelyn, tampoco ayudó. Weisz no quedó convencida por el guion y, además, acababa de ser madre, lo que la llevó a rechazar el proyecto.
El reencuentro de Rick y Evelyn, ahora sí con final digno
Pero La Momia 4trae de vuelta al dúo original: Brendan Fraser y Rachel Weisz vuelven a unir fuerzas como Rick y Evelyn O’Connell. Un regreso largamente deseado por los fans, que llevaban años pidiendo una continuación fiel al espíritu de las dos primeras entregas, esas que mezclaban aventura, humor y acción sin tomarse demasiado en serio.
Aunque La Momia nunca fue un fenómeno de la crítica (la original de 1999 apenas llegó al 63% de aprobación), el carisma del reparto y ese aroma a cine de aventuras clásico a lo Indiana Jones con toques de horror pulp, la convirtieron en una película de culto para toda una generación.
Lo que sabemos del regreso… y lo que aún no
Por ahora, se desconoce el argumento de esta cuarta entrega, pero Fraser ha dejado caer que será una despedida a la altura para Rick y Evelyn. Una que sirva para cerrar el círculo y borrar el mal sabor de boca que dejó la tercera parte. No está claro si volverán otros personajes como John Hannah (el inolvidable Jonathan Carnahan), pero hay rumores de que podrían reaparecer algunos miembros del reparto original.
En cuanto al director, tampoco hay confirmación oficial, pero muchos fans cruzan los dedos para que Stephen Sommers, quien dirigió La Momia y El Regreso de la Momia, vuelva a tomar las riendas tras haber sido relegado a productor en la tercera parte.
¿Resurrección definitiva o nostalgia arriesgada?
El regreso de La Momia llega en un momento en que Hollywood vive de la nostalgia. Pero en este caso, no hablamos de un simple reboot, sino de una secuela auténtica que busca redimirse. Brendan Fraser, ahora en la cima de una merecida segunda carrera gracias a La Ballena, tiene la oportunidad perfecta de darle a su personaje más icónico el cierre que merece.
Y sí, si en el camino nos vuelve a perseguir una momia enfadada, que así sea. Pero por favor, esta vez que sea en Egipto, con escarabajos carnívoros, maldiciones imposibles y el encanto que convirtió a La Momia en un clásico moderno.
El western espacial que llegó tarde pero se quedó para siempre
Lanzada en 2002 bajo el sello de Joss Whedon, el creador de Buffy y futuro director de Los Vengadores, Fireflyproponía una historia ambientada en el año 2517, donde una tripulación marginal viaja en la nave Serenity tratando de sobrevivir al margen del sistema. Nada nuevo bajo el sol, podrías pensar. Pero esta vez, las pistolas láser convivían con revólveres, los planetas parecían sacados de un spaghetti western y el futuro hablaba tanto inglés como mandarín.
Nathan Fillion lideraba el reparto como el carismático Malcolm Reynolds, capitán renegado con moral ambigua y una puntería impecable. A su lado, un equipo de personajes variopintos: desde la letal Zoë (Gina Torres), pasando por el piloto bromista Wash (Alan Tudyk), hasta la cortesana culta Inara (Morena Baccarin). Todos con cicatrices del pasado y razones propias para no confiar en nadie… excepto en los demás.
Una serie adelantada a su tiempo y maltratada por su cadena
El problema de Firefly no fue la calidad: tenía guiones sólidos, diálogos afilados y una ambientación con personalidad. El problema fue Fox. Emitió los episodios fuera de orden, apenas invirtió en promoción, y la mandó a competir en un horario imposible. Resultado: baja audiencia y una cancelación en tiempo récord. Solo 11 capítulos llegaron a emitirse originalmente.
Pero lo que Fox mató, Internet lo resucitó. El boca a boca entre fans y unas ventas de DVD inesperadamente altas convirtieron a Firefly en una serie inmortal lo que también la ha acabado convirtiendo en una serie de culta en la actualidad. Fue tal la presión del fandom que en 2005 se estrenó Serenity, una película que cerraba algunas tramas pendientes y daba algo de justicia a los personajes.
El legado continúa en cómics, novelas… y esperanzas de revival
Además, Titan Books ha publicado nueve novelas, todas consideradas canon, siendo la última Aim to Misbehave, lanzada en noviembre de 2024. En ellas, la tripulación sigue enfrentando dilemas morales, amenazas interestelares y la eterna lucha entre libertad y control.
Por si fuera poco, también existen juegos de mesa, de rol y cartas ambientados en este universo. Firefly: The Game y Firefly Adventures de Gale Force Nine han recibido varias expansiones. Incluso se anunció un videojuego, Firefly Online, que desde 2016 permanece atrapado en el limbo del desarrollo.
El reboot que nunca llega, pero nunca muere
En 2020, Fox dejó caer que había considerado revivir Firefly, pero lo descartó porque The Orville —otra serie de ciencia ficción con aire nostálgico— ya ocupaba ese nicho. Sin embargo, el simple hecho de que el nombre de la serie volviese a circular en reuniones ejecutivas bastó para reactivar las ilusiones de los fans. Y eso, en el mundo del streaming donde todo puede volver, es casi una promesa.
Mientras tanto, Firefly sigue siendo un ejemplo perfecto de cómo una serie puede fallar en audiencia, pero triunfar en legado. Porque, al final, como diría Mal Reynolds: “I aim to misbehave”.
Sí, el mismo Wu que estuvo en el laboratorio creando al Indominus Rex, vuelve con un giro argumental que, más que una aparición gratuita, sirve como redención y cierre emocional a la historia de los Nublar Six. Y ojo, que esta vez su implicación no tiene que ver con monstruos genéticos que se escapan de jaulas, sino con un oscuro proyecto que él mismo empezó con intenciones nobles… y que acabó siendo un desastre.
Dr. Henry Wu y el Proyecto Therapod Axis
Lo que parecía un típico misterio de conspiraciones científicas y dinosaurios asesinos, toma otro cariz al descubrir que el propio Wu fue el creador original del Proyecto Therapod Axis, un experimento pensado para usar dinosaurios como animales de rescate en zonas de desastre. Sí, como perros de salvamento, pero con garras y colmillos del tamaño de tu brazo. ¿Qué podía salir mal?
Pues todo, obviamente. El programa fue pervertido por Biosyn y su villano de confianza, Lewis Dodgson, que decidió darle un giro más… letal. Así,los dinosaurios de rescate se convirtieron en armas vivientes, y el Dr. Wu, atrapado por las consecuencias de sus propios avances, decide cambiar de bando.
La culpa lo consume, y no es para menos. Su historia se vuelve más trágica y humana en esta temporada. Por fin lo vemos más allá del típico “científico que juega a ser Dios”: alguien que quiere enmendar los errores de su pasado, incluso si eso significa destruir su propia investigación.
Una alianza inesperada con el Nublar Six
Tras haber estado desaparecido en combate desde Dominion, Dr. Wu aparece para ayudar directamente a Darius, Kenji, Brooklynn, Sammy, Yaz y Ben, los seis protagonistas que han sobrevivido a todo tipo de barbaridades jurásicas a lo largo de nueve temporadas.
Les revela la ubicación de la copia de seguridad del Proyecto Axis, con el objetivo de que puedan eliminarla y así evitar que Biosyn siga aprovechándose de su legado científico. Porque sí, el original ya lo había destruido. Y como extra, también se involucra en el tratamiento genético de Beta y Maisie para acabar con la plaga de langostas gigantes, tal como vimos en Jurassic World: Dominion.
Incluso al final, Wu y los Nublar Six trabajan juntos desde la casa de Darius, ayudando a agricultores damnificados y planificando la transformación de Biosyn en una especie de santuario. El karma, al fin, empieza a hacer su trabajo.
El cierre perfecto para los Nublar Six
Puede que nadie esperara que el personaje que conecta Jurassic Park con Jurassic World cerrara también la etapa animada de la saga, pero funciona. Y muy bien. La inclusión de Wu no solo aporta un giro narrativo importante, sino que cierra el círculo emocional que empezó hace más de una década con aquel grupo de chavales atrapados en Isla Nublar.
Ahora sí, parece que la historia de Darius y compañía ha llegado a su fin. Y lo ha hecho sin necesidad de una gran batalla final ni de otro dinosaurio mutante imposible. Solo con un hombre enfrentándose a sus errores… y seis jóvenes que, contra todo pronóstico, siguen vivos.
Jurassic World: Chaos Theory cierra la saga con emoción y madurez
Aunque sea una serie de animación, Chaos Theory ha demostrado que el universo Jurassic aún tiene historias que contar. Con guiños al pasado, desarrollo de personajes y un mensaje claro sobre la responsabilidad científica, esta temporada final ha conseguido algo difícil: que queramos despedirnos con una sonrisa.
Y si esto de verdad es el final, al menos se han despedido con respeto a la franquicia y cariño por los fans. Gracias, Dr. Wu. Ya era hora de que alguien en esta saga pidiera perdón por tanto dinosaurio suelto.
Un nuevo informe sugiere que Netflix estaría dispuesto a mantener los estrenos en salas si logra adquirir Warner Bros. Discovery, pese a su tradición centrada en el streaming
Netflix ha emergido de forma inesperada como uno de los principales interesados en adquirir Warner Bros. Discovery. Aunque inicialmente se pensaba que su atención estaba puesta en Paramount-Skydance, reportes recientes indican que los directivos Ted Sarandos y Greg Peters han dado pasos firmes hacia una posible compra.
No todos están convencidos. Michael O’Leary, de Cinema United, duda que este compromiso implique una verdadera apuesta a largo plazo por la exhibición cinematográfica. Además, sectores de la industria temen que una eventual fusión—como ya ocurre con el caso Paramount-WBD—reduzca la producción de películas y afecte a los cines.
A ello se suma la complejidad del acuerdo. Benjamin Swinburne, analista de Morgan Stanley, considera que Netflix sería quien menos sinergias obtendría y enfrentaría el camino regulatorio más difícil. También advierte que absorber las operaciones de WBD podría presionar la rentabilidad de Netflix, obligándola a crecer aún más rápido para justificar la inversión. Tras su análisis, las acciones del gigante del streaming cayeron un 4%.
Los obstáculos regulatorios tampoco son menores. El congresista Darrell Issa alertó sobre un posible riesgo antimonopolio, señalando que una fusión con WBD podría otorgarle a Netflix más del 30% del mercado de streaming, un nivel considerado problemático para la competencia.
El panorama se aclarará cuando se conozcan las primeras ofertas por Warner Bros. Discovery, pero por ahora, la potencial alianza plantea tantas dudas como posibilidades.